Como apasionado del automovilismo y la velocidad, celebro con alegría cada vez que una marca apuesta por los autos divertidos de manejar. Así es el caso de Abarth, la firma del Escorpión del Grupo Stellantis, que desde hace un tiempo empezó a trabajar fuerte para reposicionar a la marca como una opción deportiva y sin fantasear con ser "premium". Los deportivos más o menos "accesibles" representan un segmento del mercado donde las marcas generalistas se borraron casi por completo o tienen presencia con modelos poco accesibles.

Dentro de esa apuesta, en la Argentina nació esta semana la nueva Abarth Racer’s Academy, la clínica de manejo exclusiva para clientes del Escorpión, donde aprenderán a sacarle el jugo en pista a sus unidades. En qué consiste el curso y cómo participar, ya se explicó en esta nota.

La inauguración de esta academia se realizó el lunes pasado en el Autódromo de Buenos Aires. El evento consistió en una conferencia de prensa y en un curso dictado para periodistas de varios medios comunicación e influencers de redes sociales. Yo asistí en representación de Motor1 y paso a resumirles mi jornada (aunque para conocer la experiencia completa tendrán que ver el video de acá abajo).

Todo empezó con un desayuno y la bienvenida a los participantes, que en este caso éramos todos personajes relacionados al periodismo automotor. Nos explicaron qué íbamos a hacer y nos presentaron a los instructores, a quienes ya conozco desde hace rato: Gustavo Der Ohanessian, Javier ‘Nemo’ Dobalo, Haig Taslak y Julieta Gelvez.

Hasta ahí, todo perfecto. Hasta que enunciaron la frase que a mí siempre me bloquea la mente: "Vamos a organizar una competición". Yo no sé si es que todavía soy un nene, nunca maduré o qué. Pero en cualquier competición que se me presente, se me activa un sexto sentido, en el cual todo queda de lado y lo único que me importa es ganar.

Desprecié totalmente el frondoso banquete que había de catering, hice los ejercicios de conducción segura con total liviandad y lo único en lo que pensaba era en ganar esa competencia. No podía dejar de pensar en lo que me pasó cuando viajé hace dos años a Brasil, para tener el primer contacto con el Abarth Pulse (leer nota) en el circuito de Tarumá fui vencido por un periodista brasileño -que no es piloto- por tan solo 0.100 segundos de diferencia.

Por eso, hasta que no estuviera subido al primer escalón del podio, esta vez no me iba a relajar. Para ver la experiencia completa y cómo se desarrolló el día en la Abarth Racer’s Academy, los invito a ver el video de acá abajo.

P.S.



ADEMÁS

En el Instagram de @Motor1Argentina

 

 

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com