A esta altura ya muchos lo saben, pero conviene repetirlo. Todas las empresas extranjeras que se quieran radicar en China están obligadas a formar una sociedad con capitales locales. De esta manera, el Estado chino y sus empresarios aliados son siempre accionistas mayoritarios de todas las multinacionales que se radican en ese país.

Las automotrices lo saben desde hace décadas y todas aceptaron esa regla sin chistar: nadie se quiere perder la posibilidad de vender sus productos en el mercado interno chino, que es el mayor consumidor de autos del mundo (por lejos, ver estadísticas).

Y acá viene la otra cuestión. Hablo del efecto secundario y muchas veces inesperado de ese fenómeno: la mayoría de estas empresas multinacionales, cuando aceptaron estas condiciones hace más de 40 años, no imaginaron lo que terminaría pasando. O tal vez sí: las automotrices chinas absorbieron toda la tecnología y know-how de esas compañías extranjeras, para comenzar a fabricar y exportar autos con el mismo nivel de desarrollo, pero a precios mucho más competitivos. Es posible que, en su momento, lo hayan imaginado, pero no les preocupó la distancia en el tiempo. La cuestión es que ese tiempo llegó. Y es ahora.

El Baic BJ40 Plus, que se acaba de lanzar a la venta en la Argentina, es el mejor ejemplo de esta situación. Desde hace décadas, Baic es socia en China de Jeep y Mercedes-Benz (leer historia). El BJ40 Plus es el interesante caso de un todo terreno con chasis y capacidades off-road de Wrangler, pero con mecánica e interior de Mercedes-Benz. Acá no se puede hablar de plagio ni copia, porque las dos empresas aceptaron cederle sus tecnologías y desarrollos a Baic, a cambio de ingresar al mercado chino.

Probamos durante una semana el BJ40 Plus de 66 mil dólares y la crítica completa se reproduce a continuación.


POR FUERA

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“Es el Wrangler chino”. Esa es la definición más sencilla para este todo terreno del Segmento D (mediano). Por eso, para que no pareciera una fotocopia exacta del Jeep más famoso, en Baic decidieron distorsionarle algunos de los rasgos más clásicos de su diseño.
Por ejemplo, en la trompa no están los típicos faros redondos, sino unas ópticas más bien trapezoidales, con luces diurnas de leds cuadradas. Tampoco está la legendaria parrilla de siete ranuras, aunque el BJ40 se acerca con apenas cinco. Por último, el capot no es recto, sino que está un poco inclinado hacia abajo.

Todo el resto puede ser considerado un Wrangler. Desde el chasis de largueros hasta el generoso despeje del suelo (tiene los mismos 246 mm del Jeep). Desde los guardabarros ensanchados hasta la rueda colgando del portón trasero. Ni hablar de las posibilidades de transformación. Como en casi todos los Wrangler (y pick-ups Gladiator), en el BJ40 es posible quitar el techo, desmontar las puertas y rebatir el parabrisas, apenas con la ayuda de un destornillador Torx T40.

El Baic mide 4.630 mm de largo (155 menos que el Wrangler Unlimited), 1.925 de ancho con espejos (50 más), 1.871 de altura (dos más) y 2.745 de distancia entre ejes (250 menos).

¿Contra quién compite el BJ40 Plus? Además del mencionado Wrangler (286 cv, desde 103.900 dólares), se podrían incluir en esta lista a los siguientes modelos: Chevrolet Trailblazer (200 cv, sin precio oficial) y Toyota SW4 (entre 204 y 224 cv, entre 53 y 57 millones de pesos).

El nombre Plus que lleva esta versión del BJ40 es el equivalente al Unlimited del Wrangler: identifica a la carrocería de cinco puertas. También hay un BJ40 de tres puertas, que está en análisis para llegar el año que viene a nuestro mercado. Jeep sólo ofrece el Wrangler de tres puertas en versión Rubicon y entre los todo terreno más rústicos se podría mencionar en nuestro mercado también al pequeño Suzuki Jimny de tres puertas (102 cv, 45 mil dólares).


POR DENTRO

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Bienvenidos a un Mercedes-Benz Clase C, de hace un par de años. Si el exterior define a la perfección la alianza histórica entre Baic y Jeep, la cabina es un homenaje a los años de desarrollo compartidos con los alemanes de Daimler.

El volante, el tablero, la pantalla multimedia, los comandos de la climatización y la gran mayoría de las perillas, botones y palancas tienen el diseño inconfundible de los modelos de la Estrella. No hablo de los más modernos y recientes, pero sí de las generaciones vendidas ya pleno Siglo XXI.

Esta es una gran diferencia con el Wrangler. El todo terreno de Jeep está muy bien construido, pero sus materiales son rústicos y no abundan las terminaciones lujosas. En el BJ40 hay elementos de excelente calidad, que incluso te causan un poco de pena al recordar que es un auto pensado para el manejo off-road y sin techo.

La posición de manejo es elevada, pero muy cómoda. Y copia hasta un clásico defecto del Wrangler: el volante se regula en altura, pero no en profundidad. El asiento trasero tiene espacio para tres adultos, aunque el techo les quedará un poco bajo. Acá es donde se nota la menor distancia entre ejes con respecto al Jeep. El baúl, en cambio, es enorme: tiene 532 litros de capacidad, que se pueden extender hasta 950 si se pliega el respaldo trasero. Lo más interesante: viene de serie con un práctico cajón compartimentado y con tapas. Es ideal para esconder objetos, teniendo en cuenta que no hay cortina o bandeja para ocultar la carga. Este cajón se puede retirar por completo, para liberar espacio para valijas grandes.

Si el tablero de 12.3 pulgadas y la central multimedia de 10 pulgadas remiten al hardware de Mercedes-Benz, el software es de Baic y repite un defecto de la X55 II, que ya probamos en Motor1 (leer crítica): no tiene Apple CarPlay ni Android Auto. Para espejar el celular hay que descargar la aplicación CarbitLink, que reproducirá en la pantalla del auto todo lo que muestre tu teléfono. Es lenta y poco práctica. Tal como ocurrió con la X55 II, el importador de Baic informó que pronto se ofrecerá en la Argentina el sistema habitual para Apple y Android. Si sos fanático de las "pantallitas", te recomiendo esperar.

La rueda de auxilio, como en un Wrangler, es del mismo tamaño que las titulares y está colgada del portón trasero. Esta es una solución complicada para estacionamientos y está expuesta a robos. Sin embargo, es lo más indicado para un vehículo de claro perfil off-road. En caso de pinchadura, la rueda siempre estará lista, sana, limpia y en buenas condiciones para realizar el cambio.

La rueda de auxilio en ese lugar obstruye casi por completo la visión hacia atrás. Por eso, el espejo retrovisor interno también puede funcionar como monitor, para reproducir las imágenes de una cámara de gran angular ubicada en la parte trasera. La imagen de ese espejo-monitor está invertida, para reproducir el efecto de un espejo convencional. Si no te gusta, se puede apagar y usar el mismo elemento como espejo normal (aunque vas a volver rápido al monitor, porque realmente es poco lo que se ve hacia atrás). 


SEGURIDAD

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El techo y las puertas desmontables limitan, al igual que en el Wrangler, el equipamiento de seguridad. Tiene sólo dos bolsas de aire frontales, aunque compensa con varias asistencias a la conducción: frenos ABS (con función Off-Road), control de estabilidad (con función de trailer), asistente en pendientes (para ascenso y descenso), monitoreo de presión de neumáticos, control de crucero y cuatro modos de manejo: Economy, Comfort, Snow y Sport.

No hay resultados de pruebas de choque de organismos independientes. Sin embargo, hay varios stickers que recomiendan un manejo prudente: como en todo vehículo con mucho despeje, elevado centro de gravedad y dos toneladas de peso hay que manejarlo con responsabilidad.


MOTOR y TRANSMISIÓN

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El chasis, la carrocería y muchas soluciones -como la ingeniería del techo desmontable- son de Jeep. Sin embargo, el motor -al igual que el interior- viene por el lado de la alianza entre Baic y Mercedes-Benz. En generaciones anteriores, el BJ40 usó impulsores de Saab (marca sueca comprada por Baic tras la huída de General Motors), pero ahora ahora tiene el mismo block 2.0 turbonaftero de varios Mercedes: en este caso entrega 221 cv a 5.500 rpm y 380 Nm entre 1.800 y 3.600 rpm. Tiene menos potencia, pero más torque que el Pentastar V6 3.6 del Wrangler (285 cv y 353 Nm).

La transmisión del BJ40 corre por cuenta de ZF, con la famosa AT8 conocida de varias marcas y modelos de vehículos en todo el mundo (como la VW Amarok). No tiene levas en el volante (por sus prestaciones, creo que debería), pero está acompañada por una reductora de acople eléctrico, un sistema 4x4 (conectable en marcha, hasta 60 km/h) y bloqueo de diferenciales (delantero y trasero). Son recursos de un verdadero vehículo off-road.

Si lo comparamos con un Wrangler Rubicon, que es la mayor expresión en 4x4 vendida en la Argentina, al BJ40 sólo le faltan algunos artilugios más sofisticados, como el eje delantero con Swing-Bar (que desconecta la barra estabilizadora para aumentar el recorrido de la suspensión) y los Rok Rails (para proteger el chasis del golpe contra las piedras). Lo que sí tiene son unos muy buenos ganchos de rescate anclados al chasis, tanto adelante como atrás. Todo el resto del conjunto mecánico está pensado para un manejo extremo fuera del asfalto.


COMPORTAMIENTO

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Es un vehículo con recursos para el off-road extremo, pero viene de serie con neumáticos Cooper Discoverer ATS, con medidas 265/65R17. Tienen un buen talón para aguantar caminos en mal estado, pero el dibujo es del tipo de barro y nieve (M+S), por eso no tiene los tacos para barro típicos del Wrangler.

Esto tiene un lado bueno: el andar en asfalto es mucho más confortable y silencioso, con una excelente respuesta en frenadas bruscas y maniobras de emergencia. Ahora, si soñás con manejar sobre barro espeso y profundo, el Wrangler te va a ganar por su calzado más apropiado.

Más allá de esa situación puntual, el BJ40 tiene excelentes ángulos (37° de ataque, 31° de salida y 23° ventral), un notable despeje del suelo (248 mm) y capacidad de vadeo de hasta 900 mm.

Sólo un Wrangler Rubicon (y tal vez un ligero Suzuki Jimny) lo superarán en campo traviesa, pero estamos ante un vehículo que tiene mejor desempeño fuera del asfalto que cualquier pick-up o SUV del mercado argentino. No tendrá las prestaciones de vehículo de rally de las Raptor de Ford, pero les pasa el trapo en maniobrabilidad y capacidad de avance en senderos complicados.

Hace unos años manejé de punta a punta el legendario Rubicon Trail de Estados Unidos: es un camino pensado sólo para el Wrangler Rubicon o vehículos muy modificados (leer nota). Las Raptor (Ranger o F150) quedarían atrapadas en la primera curva entre montañas de piedras. Un BJ40, en manos expertas, llegaría sin problemas hasta la costa del cristalino Rubicon River. Pero habría que confirmarlo en persona. Le dejo acá planteada la inquietud a la gente de Baic (por si se animan).

El motor 2.0 turbo es una maravilla de respuesta y eficiencia. No empuja en baja como el V6 de Jeep, pero tiene muy buen torque a partir de las 2.000 rpm. Las prestaciones son correctas para un vehículo de estas características (y limitaciones): acelera de 0 a 100 km/h en 12 segundos y alcanza una velocidad máxima limitada a 180 km/h. Durante la semana de prueba, el consumo medio fue de 11 litros cada 100 kilómetros, con un tanque de combustible de 75 litros. El gasto en ciudad fue de 12.5 l/100km, mientras que en ruta hace 100 kilómetros con 8.5 litros (en octava marcha y a 2.000 rpm).

Estamos ante un vehículo mucho más confortable y disfrutable todos los días que un Rubicon. Solo mantiene algunos de sus entrañables defectos. Por ejemplo, el parabrisas bien recto es algo ruidoso con el viento, pero la molestia recién aparece a velocidades ilegales (hablamos de 130 km/h para arriba). Más allá de eso, la cabina está muy bien insonorizada, con burletes generosos en las puertas (que obliga a azotarlas sin miedo, para que cierren bien y no reboten por el vacío de la cabina).

Lo que más me gustó fue la robustez en caminos desparejos, incluyendo el cambio de huellas sobre senderos profundos y a buena velocidad. Es un aparato muy estable, divertido de manejar y al que podés castigar sin miedo: se banca todo.


CONCLUSIÓN

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Los americanos de Jeep pusieron la ingeniería del chasis y la carrocería. Los alemanes de Mercedes-Benz y ZF aportaron el interior, el motor y la transmisión. Cuando firmaron estas alianzas con Baic hace varias décadas, los gigantes occidentales celebraron porque se les abría la oportunidad de fabricar y vender vehículos para el enorme y poco explorado mercado automotor chino.

Sin embargo, creo que nunca imaginaron este “efecto secundario”. Cuando China se decidió a exportar sus propios vehículos, apareció con productos notables como este BJ40: un Jeep-Benz al que nadie puede acusar de copia o plagio, porque fue legalmente desarrollado con el know-how cedido con alegría por sus aliados.

Con un precio de lista de 66 mil dólares, no estamos ante un producto que vaya a ser masivo. Sin embargo, resulta inevitable pensar que cuesta apenas la mitad de un Jeep Wrangler.

Es un divertido juguete de esos que te hacen pensar: está bien diseñado, bien construido y es tremendamente apto para el propósito para el cual fue creado.

Es la primera vez que me pasa. No sabría cómo decirlo de otra manera, pero acá va: es el primer auto chino que me encantaría tener en mi garage.

C.C.
Fotos: Orly Cristófalo y Dolores Bulit 


ARCHIVO PARA DESCARGAR: Ficha técnica Baic BJ40 Plus

Galería: Crítica: Baic BJ40

Fecha de lanzamiento Agosto de 2023
Precio de la unidad probada 66.000 dólares
Cantidad de asientos Cinco
Motor de combustión interna Naftero, cuatro cilindros, 2.0 litros de cilindrada, turbocompresor con intercooler.
Potencia 221 cv a 5.500 rpm
Torque máximo 380 Nm entre 1.800 y 3.600 rpm
Caja de cambios Automática de ocho velocidades, con convertidor de par.
Tracción 4x4 desconectable, con reductora y bloqueo de diferenciales delantero y trasero.
Longitud 4.630 mm
Anchura 1.925 mm
Altura 1.871 mm
Ángulo de ataque 37 grados
Ángulo de salida 31 grados
Ángulo ventral 23 grados
Despeje del suelo 248 mm
Capacidad máxima de vadeo 900 mm
Volumen del baúl 532 / 950 litros
Peso en vacío 2.080 kilos
Frenos Discos en las cuatro ruedas (ventilados adelante, macizos detrás)
Velocidad máxima 180 km/h (limitada)
Aceleración de 0 a 100 km/h 12 segundos
Consumo 11 litros cada 100 kilómetros
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