Texto y fotos de Orly Cristófalo

Ser el último en probar un modelo en Autoblog es un arma de varios filos. Los lectores comparan (sí, somos distintos seres humanos y solemos pensar diferente) y, quizás la peor parte, no tenés chance de elegir la versión. Un poco así, pero no tanto, fue como llegué a manejar durante 10 días la nueva Chevrolet S10 LS 4x2 (2021), una de las versiones más económicas de la gama, con un precio de lista de 3.681.900 pesos (sólo la LS Cabina Simple es económica, con 3.313.900 pesos).

Confieso que la fui a buscar lleno de prejuicios, varios de los cuales me los tuve que guardar en un bolsillo. Basta de intro. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

A primera vista, pensé: ¿por qué me parece más atractiva que las demás versiones? Es más despojada, tiene menos plásticos, adornos y detalles. Pero me atrevo a decir que podría competir para ser la más linda de la gama.

¿Podemos criticar las llantas de chapa de 16 pulgadas con embellecedor central? Sí, pero transmiten una sensación de robustez ideal para encarar desde calles con adoquines hasta cordones de vereda irregulares y trepadas de montaña. No hay estribos ni barra de San Antonio, pero les diría que sólo extrañé los faros antiniebla. Los agujeros ciegos en el paragolpes seguro están lejos de ser la mejor forma de "ocultar" esa ausencia, ya que solamente la resaltan.

No hay estribo para pisar y subir. Los ocupantes de poca estatura lo van a extrañar. En la parte trasera no hay ninguna ayuda para subir a la caja y el portón es muy pesado, nada lo amortigua al abrirlo. Y, como ya marcaron Jero Chemes y Jacinto Campos en las pruebas de las S10 High Country y S10 LTZ (ver nota), no tienen gancho de rescate trasero.

La caja viene con cobertor plástico y con cuatro ganchos ubicados en los extremos para ayudar a asegurar la carga. Las medidas de la caja son 1.534mm de ancho (1.122 mm entre pasarruedas), 466mm de alto y 1.484 mm de largo. El peso en orden de marcha es de 1.739 kilos y la capacidad máxima de carga es de 1.303 kilos. En cuanto a remolque con frenos puede arrastrar hasta 3.500 kilos.

Siguiendo con las medidas, la S10 LS cabina doble mide 5.356mm de largo, 1.874 de ancho, 1.791 de alto. El despeje es de 215mm y el tanque de combustible tiene 76 litros de capacidad.

Los neumáticos son Bridgestone Dueler H/T en 245/70 R16 y la rueda de auxilio, que se ubica en la parte de abajo y en el exterior de la caja, viene en el mismo tamaño.

POR DENTRO

El chiste durante los 10 días de andar con la S10 fue: "Le pusieron LS por Lo Simple del interior". Bromas al margen, ya al abrir la puerta nos damos cuenta de que estamos frente a una pickup que es la base de la gama en cuanto a equipamiento. Subimos, nos sentamos e intentamos acomodar la butaca. Sólo regulación del respaldo y longitudinal, no hay ajuste en altura. Los tapizados son en tela y bitono, de mejor calidad de la esperada y confortables en viajes en ruta. La butaca en general es confortable, aunque le pediríamos un poco más de agarre lateral.

El volante no se regula en profundidad, con lo cual la posición de manejo nunca será la ideal. Iremos bien sentados, pero en una posición mejorable.

El tablero es de simple lectura, muy similar al de otros Chevrolet, con el agregado de una computadora de a bordo que nos muestra desde el consumo instantáneo y la autonomía hasta las horas de uso del motor. Eso sí, todo monocromático. Las otras agujas presentes son para el nivel de combustible y temperatura de motor. Si medís más de 1.80, casi no los vas a ver, te vas a tener que agachar un poco para leer esa info.

Acomodamos el espejo interior y bajamos la ventanilla para acomodar el exterior, ya que no hay ningún tipo de regulación a distancia. Ni manual ni eléctrica. Obviamente, necesitaremos de ayuda o de mucho tiempo para regular el espejo exterior del lado del acompañante. A veces, un mínimo y simple elemento como una palanquita para regularlo desde adentro ayuda demasiado.

No hay pantalla multimedia, pero sí hay radio AM/FM con bluetooth. Pregunta para los que deciden en Chevrolet: ya que no hay pantalla, ¿no pensaron en poner un reproductor de CD? Yo lo hubiese puesto. El sonido de los parlantes no es el mejor ni mucho menos. Con Spotify sonando vía Bluetooth los parlantes saturan a muy bajo volumen y todo es distorsión, pero de la mala.

Los mandos de la climatización son simples y fáciles de utilizar, y atrás de la palanca de cambio, en la parte más baja de la consola encontramos balizas, desconexión del control de tracción y limitador de velocidad en pendiente. Más abajo un toma de 12v y un hueco que nunca entenderemos para qué sirve.

Un detalle que vi gracias a mi mujer: no hay espejos en la parte de atrás de ninguno de los parasoles. No, no suelo usarlos por eso casi no noté el detalle.

En las plazas traseras el lugar está bien para dos adultos. Tres irán un poco más justos, pero no muy incómodos y cada uno con su cinturón de tres puntos y apoyacabezas.

Sólo hay un conector USB en la S10 y está adelante, lo mismo que el toma de 12v.

SEGURIDAD

El año pasado el CESVI le otorgó a la Chevrolet S10 el galardón de la pickup mediana más segura. Pero los ensayos con pruebas de choque que realiza Cesvi son a baja velocidad y sólo para evaluar "costos de reparabilidad". No hay pruebas de choque de LatinNCAP, que realiza los impactos a mayor velocidad y evalúa "protección a ocupantes y peatones".

En su más reciente restyling, la S10 ganó refuerzos estructurales y de cabina que la hicieron un 20% más resistente. Pero el tema es que no todo el equipamiento de seguridad está en esta LS.

Mejor contemos lo que sí trae: airbags frontales, laterales y de cortina para conductor y acompañante, anclajes ISOFIX en las plazas traseras, control de estabilidad, control de balanceo de trailer de remolque, control de velocidad de descenso, ayuda de partida en pendiente, y nada más. No hay ayudas a la conducción ni frenado de emergencia ni control de presión de los neumáticos, elementos que sí encontraremos en las versiones más equipadas.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Gran punto a favor de Chevrolet: el motor de la versión más barata es el mismo de la versión tope de gama. Debajo del capot está el cuatro cilindros diesel de 2.8 litros con inyección electrónica Common Rail, turbocompresor de geometría variable, cuatro válvulas por cilindro y 200 cv a 3.600 rpm con un torque de 440 Nm a 2.000 rpm.

Es un poco ruidoso cuando regula, pero se lleva bien a velocidad constante. Vale la pena recordar que este Duramax tiene correa, con lo cual encarece el mantenimiento.

La transmisión es manual de seis marchas con una reversa que entra hundiendo la palanca contra el piso y que no siempre es fácil de enganchar.

COMPORTAMIENTO

Más allá de no estar en la posición de manejo ideal, no cuesta hacer kilómetros en ciudad o en ruta en la Chevrolet S10 LS. En eso también tiene mucho que ver la buena asistencia en la dirección, un pedal de embrague bien calibrado y un motor tremendamente elástico.

Dato: esta S10 fue parte del team "Secapista" para el Abarth 595 Turismo (ver video), y di varias vueltas completas al Circuito 5 en cuarta velocidad. Obviamente no íbamos a fondo pero, por ejemplo, se bancó perfectamente la horquilla y trepar hasta la recta principal sin quejarse. En ciudad esa elasticidad se transforma en menos cambios en calles de barrio.

Pero ese mismo motor super elástico se transforma en Goliat cuando se lo exige. Ahí nos hace acordar que tenemos 200 cv abajo del capot. Suena lindo, como buen gasolero en exigencia, y empuja mejor. Acelera de 0 a 100 km/h en 10 segundos y la máxima es de 187 km/h.

Todo esto con consumos muy lógicos y hasta diría "contenidos": en ciudad 12.2 litros cada 100 kilómetros y en ruta 7.9 litros cada 100 kilómetros a 100 km/h, y 11.9 litros a 130 km/h.

La calidad de los plásticos y terminaciones interiores son dignas, tirando a "deja que desear". Ok, es un vehículo de trabajo y será maltratado por sus usuarios, sean dueños o empleados, pero se podrían mejorar varias cosas.

Con la caja cargada, aún lejísimos del límite, enseguida se siente que pisa distinto, como más firme, aunque vacía no brinda la sensación de ir flameando o rebotando en exceso. Pero por el sutil cambio, casi que recomendaría el viejo truco de un par de bolsas de arena en la caja como elemento fijo.

Un dato: llevar carga en la caja y no tener lona que al cubra hace que vayamos desconfiados todo el tiempo en la ciudad. Otro elemento que no entendemos por qué no viene de serie.

Los terrenos desparejos son lo suyo. Ahí es donde uno, acostumbrado más a los autos que a las pickups, se siente todopoderoso. Obviamente no está pensada para un uso off road partiendo de la base de que es 4x2, pero se defiende bien y su gran despeje de 215 mm le da un plus interesante.

CONCLUSIÓN

La Chevrolet S10 LS es un buen producto "base de gama". Si bien el equipamiento podría ser mejor, perdería el precio accesible que tiene como entrada (arranca de los 3.681.000 según la web de la marca del Moño). También es cierto que tiene algunos faltantes casi imperdonables, como la regulación a distancia de los espejos retrovisores, algo que no entiendo como faltante en el año 2021.

Su gran virtud es el conjunto motor-transmisión. En la era de la masificación de las cajas automáticas, volver a conducir una manual y que sea tan genial y esté tan bien hermanada con el torque del motor, es un verdadero gusto.

Estamos frente a un gran producto para pequeños contratistas o productores que se muevan mucho en ciudad o en ruta (con casi nada de off road). Recordemos que es 4x2 y los neumáticos son bien de asfalto.

El mejor piropo que le podemos decir a la S10 LS es que su denominación viene de "Lo Simple". Porque muchas veces, Lo Simple es lo que al final nos deja contentos (más allá de sus defectos o faltantes).

O.C.

***

Archivo para descargar: Ficha técnica Chevrolet S10 (2021)

***

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
No hay estribos ni barras de San Antonio. Y nos gusta.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Es la más económica de las S10 Cabina Doble, pero en ningún lado tiene una identificación que diga LS.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Llantas de chapa de 16 pulgadas y neumáticos 100% asfalto dejan en claro el uso para el que fue pensada: ciudad y ruta.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
El mismo motor que las versiones full. Acá uno de los puntos fuertes de esta versión "base".

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Manija de portón trasero con cerradura.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
La caja de carga en todo su esplendor. Viene de serie con el protector de caja, bien por Chevrolet.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Uno de los cuatro ganchos para asegurar la carga en la caja.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Rueda de auxilio en la parte de abajo de la caja y en el mismo tamaño y dibujo de cubierta que las originales.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Detalle de los elásticos de la suspensión trasera y parte de la rueda de auxilio.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Detalle del dibujo de los neumáticos y vista parcial de la suspensión delantera.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
La trompa es de lo más lindo de esta versión, aunque la tapa ciega por la ausencia de faros antiniebla no sea lo más estético.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Así se ven 200 cv debajo del capot de una chata de laburo.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Etiquetas y nomenclaturas a prueba de playeros distraídos.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Reóstato para la iluminación del tablero y comando de luces. Simpleza que se repite en varios elementos del interior.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Butacas delanteras cómodas a pesar de las pocas regulaciones.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Tablero simple y de fácil lectura. La parte del nivel de combustible y temperatura de agua casi no se ve si el conductor mide más de 1.80.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
No hay pantalla y sólo un USB. Este crítico pide reproductor de CD para estos casos.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Muchos botones "ciegos". Abajo, al lado del toma de 12v, un huequito vaya a saber uno para qué (leemos tus sugerencias en los comentarios de acá abajo).

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Selectora cómoda. Sólo es complicada a veces para poner la marcha atrás.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Botón ciego donde iría la regulación eléctrica de los espejos.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Huecos y más huecos entre los dos asientos delanteros.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
La apertura del tanque de combustible y del capot se ubican abajo del volante.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
La gorra de Autoblog by Store Chango en primer plano de la vista de la parte delantera del habitáculo.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Buen lugar para los ocupantes de las plazas traseras.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Debajo de los asientos traseros hay lugar para guardar cosas.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
La base de las butacas traseras traen un gancho para que queden trabadas mientras guardamos o sacamos cosas de los huecos debajo de ellas.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Más espacio en la parte trasera del habitáculo.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Nada define mejor a un utilitario que este hueco para guardar cosas en la base del parabrisas.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Parasoles sin espejo de cortesía. Otro detalle "base".

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Para probarla cargada le hicimos de flete a nuestros amigos de MOG Café.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Gus, dueño de MOG Café y su carga. Dirán que la caja de vino es del crítico de Autoblog, pero acá no se aceptarán calumnias.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
"Che, pasamos por MOG y busco mi bici?" Y daaaale. En diagonal entra perfecta y la tapa cierra sin dramas.

Crítica: Chevrolet S10 2.8 LS 4Á—2
Quizás la vista más linda de la S10.

En el garage de Autoblog: Chevrolet S10 2.8 LS 4x2