Texto y fotos de Jerónimo Chemes

Haval es la marca especializada en SUVs de la empresa china Great Wall, una de las automotrices más grandes de ese país y el mundo. Haval no fabrica sedanes ni hatchbacks: sólo SUVs. Y las exporta a casi todo el planeta.

El poderío de Great Wall le permitió a Haval dar enormes saltos en diseño, calidad e ingeniería en muy pocos años. Y no dudan en contratar a los mejores cerebros de las principales automotrices del mundo.

En Autoblog probamos la Haval H2 (Segmento C, compacto) en marzo de 2019. Y ahora acaba de llegar al país la nueva generación de la Haval H6 (Segmento D, mediano). Tiene un precio de lista de 41.900 dólares.

La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

La H2 era otro segmento: más chica y -si bien no era fea- me parecía bastante impersonal. Un poco aburrida incluso de diseño, bien “líbido killer”. El diseño es siempre subjetivo, pero creo que podemos coincidir en que la anterior H6 (ver fotos) era un “homenaje” (copia descarada) de la Range Rover Evoque. Bueno, esta nueva H6 ahora es mucho más grande, tiene más presencia y definitivamente cuenta con mucha, pero mucha más personalidad. Podemos discutir varios cafés qué tan linda es o a cuántas se parece, pero hay algo que no se puede discutir: el salto de diseño es grande y definitivamente no es fea.

La trompa tiene un diseño limpio, con parrilla grande y una identidad propia. El dato es que a todos los que se la mostré le gustó, y lo único que hay que explicar es qué significa esa palabra “Haval”. De hecho, uno me preguntó si “Haval” era un nuevo modelo de Audi. En el medio de la parrilla sobresale la cámara delantera y debajo de todo está el radar de las asistencias a la conducción (ADAS). Las luces diurnas de led le dan personalidad.

El lateral me parece muy bueno también: las llantas de 19 pulgadas le quedan bárbaras. Tampoco hay exceso de cromados (que tanto gusta al público chino) ni falsas tomas de aire. Los espejos rebaten bien pegados y el techo no tiene barras exageradas.

Atrás es donde parece un poquito recargada, porque tiene cuatro salidas de escape, ¿no será demasiado? Si tuviera un V6, lo acepto, pero para un cuatro cilindros turbo...

La luneta es chica. Arriba del portón tiene un alerón que, sin exagerar, le da un aire deportivo. Las luces le quedan bien, pero abajo el paragolpes tiene un cromado que para mí está de más. Arriba: techo el panorámico doble, de una calidad excelente.

Detalle cool: cuando abrís la puerta y se despliegan los espejos, tiene una luz de cortesía que que proyecta la palabra “Haval” en el piso. Es algo que hasta ahora sólo ofrecían marcas premium. No agrega mucho, pero mucha gente se sorprende al verlo.

Es un vehículo lindo, armónico y que perfectamente cumple con el mandato de agradar sin apasionar. Ya podemos hablar en voz alta de un vehículo chino de diseño distinguido. Veredicto: muy bueno.

POR DENTRO

Si por fuera el salto en calidad y diseño fue grande, por dentro el avance es gigante. El espacio interior es sencillamente gigantesco (es Segmento D y bien podría incluir una tercera fila de asientos, pero trae sólo dos).El espacio interior tiene un notable diseño. Y viene con una calidad al nivel de un auto europeo.

-Bien sabemos que los autos chinos son, en general, más grandes atrás que adelante. Pero en este caso, sin que la H6 sea un barco en dimensiones exteriores, es directamente algo increíble. C.C. que es muy alto se sentó adelante y acomodó la butaca. Después se sentó atrás y sobraba mucho, pero mucho espacio para las piernas. Caben cinco con una comodidad pocas veces vista. El lugar para poner las piernas es enorme. Adelante es comodísima, pero atrás es un escándalo de grande. Lo único que queda justo es el baúl, ya que para cinco pasajeros resulta “corto”. Además, encima que es grande, tiene doble techo vidriado, lo que aumenta la sensación de espacio interior porque aporta una gran cantidad de luz. Ir sentado atrás, con el asiento reclinado, mirando las estrellas es mucho mejor que en SUVs de segmentos superiores.

Olvídense de los interiores duros y rústicos, típicos de los autos chinos. Olvídense también de las pantallas que andan a martillazos y tienen una interfaz que sólo entiende Einstein. La H6 tiene diseño en todos lados. También tiene detalles de gran lujo, que sólo encontrás en segmentos mucho más arriba. Podemos charlar todo un día sobre si es linda o no adentro. En lo personal, el tablero así curvo no me termina de cerrar del todo y algunas aplicaciones de metal me hacen ruido visual, pero seguro causa sensación y es un salto gigante con respecto a la anterior.

El puesto de mando tiene tablero digital 100%, a colores y con tres modos (Moderno, Deportivo y Clásico). Se maneja desde los mandos del volante y es fácil hacerlo. La información es abundante. El volante es de grip justo, forrado en cuero, con mandos de excelente calidad y la dirección es eléctrica (con tres niveles de dureza). Atrás del volante están las levas de la caja Getrag doble embrague. Y, sobre tu rodilla izquierda, en están las teclas de ESP, control de descenso en pendiente, iluminación de tablero y altura de faros.

Ambas butacas delanteras son eléctricas, con memorias y hasta ajuste lumbar eléctrico. Además, la ergonomía es occidental 100%, pensada para gente grandota. Realmente estar sentado ahí es un placer. Sobre la puerta del conductor, los cuatro mandos de los vidrios y espejos.

En el medio, el “apoyacodos” es chico, pero se mueve hacia adelante en caso de que seas petiso. La consola entre asientos tiene diseño y comandos varios. Ruedita con botones para mandos de la pantalla (también es touch y por voz el mando, yo sin dudas la usaba touch), dos posavasos, comandos de freno de mano eléctrico y asistencia de arranque en pendiente junto con otro mando que selecciona el modo de conducción entre Normal, Eco y Sport. Luego la palanca de cambios y al fondo de todo una toma 12V y una entrada USB que quedan incómodos de acceder. Subiendo, botón de arranque, botón de estacionamiento y calefacción de butacas (alias, calientacolas). Más arriba: ocho botones para diversas funciones y dos perillas para manejar la pantalla. Los botones son útiles, pero las perillas son muy chiquitas y medio desobedientes al apuro (por ejemplo, bajar el volumen de una). Luego la pantalla que es grande, rápida, intuitiva y tiene Android Auto y Apple Car Play. Si bien la pantalla se puede comandar con botones físicos, por el comando de voz y por las perillitas, la verdad que lo más rápido es usar el touch. Arriba, los mandos del techo, luces y persiana son de primer nivel.

Atrás, mas allá del espacio, el respaldo se rebate 60/40 y además se reclina. Tenés dos puertos USB y salida de aire. Los “abrochadores” de los cinturones tienen su cavidad que es justa.

Resumiendo, el puesto de mando es excelente, la butaca del acompañante es extraordinaria, atrás es un cine, los comandos son suaves, están distribuidos con lógica occidental, todo es intuitivo y de calidad al tacto.

Estamos ante la presencia de un nivel de calidad que aniquila lo que le pongas enfrente y valiendo solamente 42k verdes se mide con el nivel de un Mercedes Clase E. De ahí, para arriba. Hice subir a mucha gente, desde ex encargados de línea de montaje de una terminal hasta gente que no sabe nada de autos. Todos, sin excepción, se cayeron de cola.

Especialmente el ex encargado de línea, que miró dónde nadie mira, se pasó un rato largo, levantó alfombras, midió encastres y demás “secretitos”. Se terminó agarrando la cabeza. El nivel de atención al detalle de ensamble es sencillamente perfecto. “No podemos ni pensar en competir”, opinó. Fue lapidario: “Menos mal que me fui a tiempo”.

Pero no es todo. El nivel de detalles de lujo es abrumador. Por ejemplo, la iluminación de todo el interior es led, bien blanca. Los medios y bajos del tablero están iluminados con leds azules y quedan muy cool. Las costuras de los asientos son delicadas, las texturas excelentes, todo es blando y nada es “un cacho de plástico”. La guantera la abrís y baja despacito. Los tapizados de las puertas son de cuero cosido. Pero lo que es directamente histérico es la cantidad y calidad de los burletes. No solo tiene cuatro en cada puerta, sino que además tiene otro en el marco donde apoya la puerta. Pero, más allá de la cantidad, la calidad de los mismos es extraordinaria. Subo la apuesta, en burletes es nivel Mercedes Clase E, pero de la Serie W124. Con los burletes de una sola puerta de esta H6 podés hacer los burletes de cuatro autos Mercosur completos.

Lo único que mejoraría es la doble persiana corrediza del techo, que aún cerrada deja pasar un poco de luz y calor. Veredicto: tiene una cabina al mismo nivel de calidad e incluso mejor algunos detalles (como los burletes) de una Audi Q5, que cuesta 36 mil dólares más que esta Haval.

SEGURIDAD

En seguridad, nuevamente estamos ante un vehículo de primer nivel. Tiene todo lo esperado, pero además suma asistencias a la conducción (ADAS), que andan perfecto. Los alertas de punto ciego y de tráfico cruzado son por luz y sonido en el parante del parabrisas (Pilar A): son bastante celosos, porque todo el tiempo te avisan de todo. Es como manejar con tu viejo, cuando recién sacás el registro.

Como tiene dirección de asistencia eléctrica, el mantenimiento de carril corrige con volante y no con freno, que me gusta mucho más y me parece más seguro. La lista de equipo es enorme, lean la ficha, tiene todo.

El sistema de estacionamiento automático es genial y tiene muchas cámaras, para una visión en 360 grados. Tiene tanto equipamiento que me tuve que poner histérico para ver qué le faltaba y descubrí que no tiene portón de baúl de apertura automática. Veredicto: Extraordinario.

MOTOR y TRANSMISION

Olvídense del 1.5 turbo de la H2 y de muchísimos otros autos chinos, que encima suelen estar acompañados por una penosa caja automática CVT. Denominado 4C20NT, el 2.0 turbo de la nueva H6 tiene 190 CV y 355nm de par entre 2000 y 3200 vueltas. Tiene un un turbo controlado electrónicamente, que puede lograr una intervención de velocidad ultrabaja, brindando ya 200 Nm a sólo 1.000 rpm.

Y la gran noticia es que no tiene caja CVT. Por suerte, trae nada menos que una doble embrague de séptima, desarrollada por Getrag.

Estamos ante una SUV china con un motor y una caja perfectamente dimensionados para mover este aparato, bien hermanadas entre sí, que incluso en algún punto dejan mostrar algo de “picantez” en caso de que al conductor le agarre un ataque de juventud. Está claro que este aparato lo último que quiere ser es deportivo, por lo cual el modo Eco es el que usé el 98% del tiempo. Los tres modos de conducción varían bastante el mapa del acelerador y la caja: se nota. Ponela en Eco y disfrutá escuchando radio con el control crucero adaptativo, mientras ves crecer tu panza y caerse tu pelo como todas las SUV en general. Es un placer envejecer así.

En ciudad, gasta 13 litros cada 100 kilómetros. Es bastrante. Pero a 100 km/h está en 7.5 ltros y 120 km/h sube solo a 9.8 litros. Acelera de 0 a 100 km/h en 8.5 segundos (en modo Sport) y si bien no probé la velocidad final puedo estimar que llega sin dramas a los 200 km/h. Son valores interesantes, pero insisto que no tienen ninguna intención de ser deportiva ni despertar ninguna emoción. El motor y la caja son amigos y están al servicio de ir desde el Punto A hasta el Punto B llevándote sin hacerse notar en el increíble habitáculo de la H6, sin provocarte stress de ningún tipo.

En el vano motor hay dos cosas a corregir. Uno: la toma de aire tiene un ruteo malo, al punto de que pasa por arriba del borne positivo de la batería. Si te quedás sin batería, para hacer puente vas a tener que desarmar (una fiaca). Y la otra es la manijita interna para destrabar el capot (la que va en el capot en si) es de un material muy delicado, parece frágil. Veredicto: Muy bueno, un conjunto bien dimensionado.

COMPORTAMIENTO

Todos sabemos que las SUVs, en mayor o menor medida, son altas, gordas y pesadas. Las híper exclusivas (como las Lamborghini Urus y Maserati Levante) para dar una imagen “deportiva” tienen neumáticos del tamaño de Unicenter, para llevarlas bien pegadas al piso. Debajo de eso, las SUV “comunes” son altas, gordas y pesadas. Por eso, en ruta se portan bien si vas tranquilo, pero si las apurás, automáticamente te recuerdan lo que ya sabés: son altas, gordas y pesadas.

Si hablamos de una SUV con tracción integral, al menos lo que perdés en asfalto lo ganás (un poquito) afuera. Pero este no es el caso. La H6 es 4x2 y lo único que pretende es ser confortable y lo logra bien, salvo por un pequeño detalle: tal cual pasó en otros vehículos chinos probados en Autoblog, las gomas son una piedra y están divorciadas de la confortable puesta a punto de la suspensión, que es totalmente orientada al confort. No pretende ser deportiva en ningún caso, pero aún así tiene suspensión trasera independiente y dobla muy bien (si no hacés tonterías), mucho mejor que varias de sus competidoras.

Pero las Cooper son un espanto: hacen todo lo posible por hacerse notar, son ruidosas (parece que vas lijando el asfalto) y a pesar de haber puesto la presión indicada, son duras como una piedra. Cooper hace buenas gomas de pick-ups, pero en este caso, no de SUV.

A pesar de estar montada en cuatro cascotes, el conjunto de suspensión está tan bien puesto a punto que lo disimula. Pero agarré un “pozo militante” del conurbano (esos que solo están para hacer daño y nunca se solucionan, sino que cada vez son más feos y lastiman más a los que pagamos impuestos) y dije: “Chau, rompí todo”. El ruido fue terrible, de hecho fui a una estación de servicio a chequear el amortiguador, que estaba bien, y la Cooper ni se mosqueó. Cuando una goma normal hubiese explotado sin dudas, creo que la Cooper rompió el pozo. Así de duras son.

Es una pena porque tanto en ciudad como en ruta, el andar es confortable para que viajes tranquilo, seguro y muy cómodo. Si la apurás va: tiene motor, pero enseguida la carrocería rola y le salta el gen SUV de inmediato. Viajar en este aparato es un placer de comodidad si no estas apurado. Veredicto: Muy Bueno, no excelente por las Cooper.

CONCLUSIÓN

En la Argentina ya hay dos marcas tradicionales que decidieron comprar productos chinos y venderlos “rebadgeados” (va el neologismo). En el caso de Ford con la Territory, les estaría yendo bien en ventas, a pesar de que la Territory no es realmente un Ford (leer crítica). Y en el caso de Peugeot, con la pick-up Landtrek confirmada para 2022, ya veremos. El desafío será difícil, porque la calidad de las chatas argentinas es de primer nivel global, pero aún así Peugeot se arriesgó a ponerle su logo a un producto chino.

La conclusión es que, cada vez más, a la industria automotriz local se le hará muy difícil competir con esta clase de productos importados de China.

Podemos discutir horas sobre la marca Haval, que todavía es muy nueva en la Argentina, aunque está avanzando rápido: desembarcó en 2018 y ya tiene 15 puntos de venta en todo el país. Lo que es indiscutible es el producto: la H6 es el mejor auto chino que se vende en nuestro país y su nivel de construcción no tiene nada que envidiarle a un buen auto europeo.

No tiene tracción integral y tampoco siete asientos, algo que ofrecen casi todas sus rivales del Segmento D (mediano). Pero es, por lejos, la mejor compra de su segmento, ya que te ofrece cosas que ninguna otra marca está entregando por 41.900 dólares.

En calidad y terminaciones se come crudos y en bandeja a varias SUVs más caras. Es una marca que saltó 10 años en calidad, en el transcurso de sólo dos. Si estás buscando una SUV “líbido killer”, hoy la H6 es la que tenés que comprar.

J.Ch.

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Archivo para descargar: Ficha técnica Haval H6 (2021)

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En el garage de Autoblog: Haval H6 (2021)
La Haval H6 (2021) es una SUV para el Segmento D (mediano) que llega importada de China.

Crítica: Haval H6 (2021)
La comercializa el Grupo Car One y tiene un precio de lista de 41.900 dólares.

Crítica: Haval H6 (2021)
Tiene la mejor calidad de fabricación de todos los autos chinos que se venden en Argentina.

Crítica: Haval H6 (2021)
Y tiene detalles (como estos burletes) que están al mismo nivel de autos premium europeos.

Crítica: Haval H6 (2021)
La mayoría de las SUVs del Segmento D (mediano) tienen tres filas de asientos. La H6 tiene sólo dos, pero con muchísimo espacio para los ocupantes traseros.

Crítica: Haval H6 (2021)
Techo panorámico.

Crítica: Haval H6 (2021)
En todos los rincones se percibe una gran calidad de fabricación.

Crítica: Haval H6 (2021)
El tablero es digital y tiene diferentes opciones de configuración.

Crítica: Haval H6 (2021)
La cabina está ambientada con diferentes tonos de luces leds.

Crítica: Haval H6 (2021)
Pantalla multimedia práctica y fácil de usar.

Crítica: Haval H6 (2021)
Se comanda desde la pantalla táctil o desde este joystick.

Crítica: Haval H6 (2021)
El baúl no es el más grande de su segmento.

Crítica: Haval H6 (2021)
Y eso que tiene rueda de auxilio finita, de uso temporario).

Crítica: Haval H6 (2021)
Muy buen motor 2.0 turbo, con caja automática Getrag de doble embrague.

Crítica: Haval H6 (2021)
La dirección de asistencia eléctrica tiene tres niveles de dureza.

Crítica: Haval H6 (2021)
Muchos gráficos y mucho diseño en los diferentes menús del tablero.

Crítica: Haval H6 (2021)
¿Qué es Haval?

Crítica: Haval H6 (2021)
Muchos aún no conocen la marca en Argentina. Pero es el mayor especialista chino en SUVs.

Crítica: Haval H6 (2021)
Y tiene claras intenciones de competir en el segmento premium.

Crítica: Haval H6 (2021)
La excelente relación precio/producto, al menos, ya la consiguió.