Texto y fotos de Orly Cristófalo

En el tiempo que llevo colaborando con Autoblog nunca había tenido la oportunidad de ser el responsable de la crítica de un Audi. Si bien manejé brevemente algunos de los que ha probado C.C. (ver notas) y también manejé casi-seriamente otros en mi anterior vida profesional, el blogcito nunca había sufrido una crítica mía de un producto de la marca de los Cuatro Anillos.

Como hombre grande que soy, pensar en Audi me remite a mi adolescencia temprana, con los Quattro de Grupo B manejados por Walter Röhrl, Michele Mouton y Stig Blomqvist, entre otros. Por eso, ver el logo "Quattro" en la trompa de la Q3 Sportback hizo hizo que me corriese un escalofrío de los lindos por la espalda.

Pasé diez días con la Q3 Sportback S-Line que cuesta 90.265 dólares (86.200 dólares de la versión normal, más varios opcionales que traía la unidad probada). La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Como suelo decir, el mundo sería un lugar muy aburrido si todos tuviésemos el mismo gusto y, a pesar de algunos comentarios que he leído, la Q3 Sportback me parece un hermoso vehículo. Y voy a contar por qué. De frente, la parrilla octogonal es bien grande, pero no asusta. Los faros estiran sus líneas hacia el centro, ayudando a "achicar" visualmente la parte central. Los faros auxiliares suman formas llenas de aristas y el conjunto es armónico y con cierta agresividad a la vez.

El perfil fastback (o Sportback, como lo ha bautizado Audi), es dinámico y allí ayudan los pliegues en la parte media-baja de las puertas. Pasarruedas bien marcados y si lo pudiésemos ver en planta, los veríamos sobresaliendo como en todo auto con espíritu deportivo. En la parte trasera resalta el sector inferior del paragolpes con un gran difusor en negro que se lleva todas las miradas y más todavía en un color blanco como el que nos tocó probar.

En suma: un diseño compacto, robusto, con algo de agresividad y lleno de aristas. Los amantes de las curvas estarán en este momento salteando esta oración, pero en la variedad está el gusto.

El Q3 Sportback mide 4.500mm de largo, 1.843mm de ancho y 1.567mm de alto, esto es 1.6cm más largo y 2,9cm más bajo que el Q3 normal. Tiene una distancia entre ejes de 2.680mm y pesa 1.695 kilos en orden de marcha.

Las llantas de 20 rayos y 19 pulgadas de la versión que probamos son uno de los opcionales. Vienen calzadas con neumáticos Bridgestone Alenza de 235/50 R19. El auxilio es de uso temporario y de marca Linglong.

Los opcionales que traía la unidad probada eran los siguientes: ópticas en negro, inserción en aluminio, carcasa de los retrovisores en negro, climatizador automático de comfort de tres zonas, llantas de 20 radios en "Gris Contraste".

Es una SUV Fastback del Segmento C (compacto). Sus rivales más en la Argentina son las BMW X2 (entre 192 y 306 cv, entre 63 mil y 101 mil dólares, leer crítica) y Mercedes-Benz Clase GLA (entre 163 y 224 cv, entre 55 mil y 81 mil dólares, ver fotos).

POR DENTRO

Abro la puerta y me reciben tapizados de cuero con un mix de cuero sintético y la S grabada en la parte alta del respaldo. Los comandos son eléctricos y en todas las direcciones que se nos ocurra, con lo cual la posición de manejo ideal se encuentra fácil.

El volante está revestido en cuero y el tablero principal es 100% digital: incluye el Audi Digital Cockpit. Esto significa que tenemos varias opciones de configurar lo que vemos aunque, a mi gusto, se queda un poco corto cuando ponemos en la balanza los 90 mil dólares que cuesta. Por ejemplo, en el tablero no es posible ver el mapa del GPS, porque es un opcional que se paga aparte. Punto a tener en cuenta: es difícil evaluar un auto de este precio sin hacer reclamos por faltantes de elementos que sí ofrecen marcas/modelos de menor valor de mercado. Ser caro tiene sus contras.

El volante incluye mandos de radio/audio y del control del Audi Digital Cockpit. En la parte posterior las levas para pasar los cambios en modo secuencial. El control de velocidad crucero está en una tercer palanca, algo común en los autos alemanes, pero que a mí particularmente no me parece práctico ni cómodo.

La consola central tiene una pantalla multimedia de 8.8 pulgadas, touchscreen y con todos los mandos y funciones que nos tienen acostumbrados. Incluye Android Auto y Apple Car Play, y no cuenta con navegador nativo (utiliza el del teléfono).

Debajo se ubica el climatizador, que permite regular la temperatura independientemente para conductor y acompañante. Después encontramos diversos botones: selección del Drive Select, desconexión de control de estabilidad, desconexión de ayudas de estacionamiento, y asistencia de descenso en pendiente. Allí, detrás de la selectora de cambios, hay también dos conectores USB: uno "normal" y otro USB-C. Entre ambos asientos delanteros encontraremos dos posavasos y un toma 12v, mientras que los pasajeros del sector trasero cuentan con un toma 12v y dos USB-C. Si a esto le sumamos un conector más 12v que se ubica en el baúl, no podemos quejarnos de falta de conectividad a bordo.

Hablando de los asientos traseros, la habitabilidad es buena, aunque un poco justa (no-incómoda), si el que maneja mide más de 1.80. Hay fijaciones para asientos de niños, tres cinturones de seguridad de tres puntos y tres apoyacabezas.

El baúl tiene muy buena capacidad: entre 530 y 670 litros, dependiendo de cómo juguemos con los respaldos de los asientos traseros. Incluso podemos bajar el apoyabrazos central trasero y armar un pasadizo para elementos largos. Detalle que siempre suma: el portón trasero es de apertura y cierre eléctrico. Nada mejor para cuando venís cargado.

La rueda de auxilio es poco práctica: finita, de uso temporario.

SEGURIDAD

El Audi Q3 Sportback S-Line cuenta con airbags frontales, laterales y de cabeza para conductor y acompañante, además de tipo cortina para las dos filas de asientos. Cuenta con ABS, ESP, y alerta de presión de neumáticos. No hay asistencias a la conducción (ADAS). Ni siquiera alerta de punto ciego en los espejos exteriores. Como decíamos más arriba: son faltantes que pesan, más cuando miramos el precio.

Ni LatiNCAP ni EuroNCAP han realizado crash test del Q3 Sportback. Sí pasó por la entidad europea la versión normal del Q3 que obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas (pero fue testeada una versión con ADAS, no disponibles en Argentina).

MOTOR Y TRANSMISIÓN

La Q3 Sportback S-Line 40 TFSi tiene un motor sobrealimentado por turbocompresor de 2 litros de cilindrada, que entrega 180 cv a 6.700 rpm, con un par de 320 Nm entre las 1.500 y las 4.100 rpm.

La caja automática es la S-Tronic de 7 velocidades y doble embrague, que puede usarse en modo secuencial tanto desde el volante como desde la palanca. Y, como le gusta decir a Audi, la tracción no es integral: es Quattro.

Para quien no quiera pagar los 86 mil dólares desde los que parte esta versión, Audi Argentina también ofrece una variante más accesible: la Q3 Sportback 35 TFSi (motor 1.4 turbo, 150 cv, 250 Nm, caja S-Tronic y tracción delantera) por 59 mil dólares.

COMPORTAMIENTO

La primera sensación es que venimos sentados altos, aunque la realidad es que no estamos tan elevados. Es una SUV con carrocería fastback, o sea: tiene una estética más deportiva que una SUV normal. Y eso sí lo notamos en cuanto pisamos un poco el acelerador. Los 180 cv están ahí, expectantes y listos. ¿El turbo? Acopla de una forma hermosa, suave y en sintonía. Si estás buscando un turbocompresor con patada, este no es tu modelo.

En ciudad, nos movemos bien, aunque las dimesiones de la Q3 desde el volante parecen más grandes y anchas, que lo que en realidad terminan siendo. Los cuatro setups del Audi Drive Select apenas dejan notar las modificaciones en la electrónica de motor y transmisión. Las diferencias entre Offroad, Efficiency, Confort, Auto y Dynamic se notan sólo en la exigencia. Por ejemplo: acelerando a fondo (pedal contra el piso), la caja cambiará de marcha a las 6.000 rpm en modo Dynamic, mientras que en Confort lo hará a las 5.000 rpm.

En Dynamic medimos la aceleración y tardó 7.8 segundos en hacer de 0 a 100 km/h. En Confort medimos el consumo que en ciudad nos dio 14.1 litros cada 100 kilómetros y en ruta a 120km/h 9.9 litros cada 100. El tanque de combustible es de 60 litros.

El perfil bajo combinado con la pisada ancha no hace difícil transitar por empedrados, aunque siempre hay que tenerle cariño a ciertos filos. Nadie quiere usar la rueda de auxilio temporal.

La visibilidad es buena, algo complicada hacia adelante (nunca terminé de acostumbrarme a dónde terminaba la trompa en las maniobras), pero sensores y cámara trasera ayudan a estacionar sin mayores inconvenientes. En ruta/autopista y avenidas urbanas se extraña el alerta de punto ciego.

El confort de marcha es impecable. Suave, cómodo, silencioso en todo momento y entorno. El asiento es confortable y se pueden hacer varios kilómetros sin terminar "duro" a la hora de bajarnos. Nada mal para un cincuentón como yo.

Detalle: el baúl viene con una red con 4 ganchos que ayuda a que no "bailen" los objetos que ponemos allí. Muy útil para las sesiones de fotos con C.C., cuando dejo el bolso de la cámara a bordo.

¿Qué le pediría a Audi, además de ADAS surtidas y variadas? Quizás un techo corredizo más panorámico. Queda con gusto a poco que sólo se abra por sobre la cabeza de los pasajeros delanteros.

Le medimos 218 km/h de velocidad máxima y con una sensación de ir arriba de un tren bien pegado al piso. El chasis está preparado para trabajar con mucha más potencia. Por eso, Audi ya confirmó que este año llegará a la Argentina la RS Q3 Sportback, con motor de cinco cilindros, 2.5 litros turbo y 400 caballos de potencia.

CONCLUSIÓN

La Q3 Sportback tiene un diseño atractivo, original y moderno. Es comprensible que cada vez más marcas apuesten a este tipo de siluetas fastback para darles un toque más deportivo a sus SUVs. La mecánica es excelente: acompaña con un conjunto que ofrece un comportamiento dinámico intachable. Es un vehículo perfecto para manejar todos los días y para hacer viajes en ruta (sólo hay que recordar que no tiene una rueda de auxilio de verdad).

Sin embargo, resulta muy difícil no volver sobre el tema de los faltantes de equipamiento para este nivel de precio. Los 86 mil dólares del precio de lista (que ascienden a 90 mil con opcionales en la unidad probada) pondrán al comprador en la posición de exigir más a cambio de su dinero: hay autos muchos más económicos que hoy ofrecen asistencias a la conducción más completas y hasta tableros digitales más sofisticados.

El Audi Q3 Sportback S-Line 40 TFSI no defraudará a muchos de sus compradores en prestaciones y confort. Es un vehículo con muy buenas prestaciones, robusto, bien terminado y con materiales de excelente calidad. Sólo necesita ponerse al día con las tecnologías más modernas de asistencias a la conducción.

O.C.

***

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

¿Cómo lucen 4.5 metros de largo en un fastback? Así.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Neumáticos de 19 pulgadas y perfil 50. No son un problema de confort en ningún momento.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

El Grupo VAG debería hacer un manual para explicar las nomenclaturas.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Detalles de la versión probada por Autoblog.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

El logo más deseado de los '80s por los amantes del rally.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Diseño de los faros delanteros en detalle.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Deflector en el techo de la luneta con canalizadores laterales en negro.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Baúl de buenas dimensiones y con la posibilidad de conectar con las plazas traseras con sólo bajar el respaldo central. ¿La gorra de Autoblog? Se la pedís a los amigos de Chango!

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

No es un muscle car, pero qué bien le quedan los pasarruedas anchos marcados.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Buen andar urbano, aunque con un consumo un poco alto.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Las llantas de 19 pulgadas y 20 rayos se lucen en todo momento.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Los espejos exteriores con revestimiento en negro son opcionales de este modelo.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Buen andar en ruta, firme y cómodo.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

El despeje del suelo no es de un off road, pero ayuda a encarar más tranquilos terrenos desparejos.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

7.8 segundos de 0 a 100km/h con CC al volante.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

El conjunto de luces traseras es claro y no demasiado grande.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Cero filtrado de polvo en caminos de tierra o ripio.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Que sea quattro invita a acelerar en ripio.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Dos litros y 180 CV divirtiéndose en el ripio.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

La vista de perfil es una de las mejores de este Q3 Sportback.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Tanque de 60 litros que brinda una buena autonomía en ruta.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

La cola elevada acrecenta el perfil deportivo.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

La parte baja de la cola y sus difusores.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Comando de las luces.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Los pedales y el reposapiés en detalle. Los pastitos en la alfombra son a propósito para los lectores con TOC.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Neumático de repuesto de uso temporal.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Tablero claro y 100% digital.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

La otra opción de visualización del tablero.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Salidas de aire traseras, toma de 12v y dos conectores USB-C.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Plazas traseras con buen lugar.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Selectora y botones para desactivar parte de la electrónica.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Los modos del Audi Drive Select. Todos actúan sobre la electrónica del motor y la caja.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Vista desde el fondo del habitáculo.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Materiales de muy buena calidad en la confección del interior.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line

Nacieron como posavasos y hoy son porta alcohol en gel.

Crítica: Audi Q3 Sportback S-Line