Texto de Jacinto Campos
Fotos de Carlos Cristófalo

Desde la Cuenca del Salado (Buenos Aires) – La introducción del viernes pasado parecía más Perroblog que Autoblog. Don C.C. quedó lógicamente fascinado con el hermoso manto negro que me consiguió el Doctor Polingo: Trotsky está aceptando con infinita paciencia -y caderas un poco cansadas- la llegada del inagotable Falucho. La historia se contó acá.

Pero esto es Autoblog o al menos la parte que me toca siempre a mí es Chatablog. El susodicho C.C. se vino de vacaciones con familia y todo a la Cuenca del Salado, pero al menos me trajo para probar a la reina del campo argentino: la nueva Toyota Hilux (2021). Mi amigo Jerónimo Chemes ya probó la SRX Automática 4x4 y su completísima crítica se puede leer acá.

No esperen de mí que supere ese nivel de detallismo de excelencia.

A mí me tocó la versión SRX Manual 4x4. La caja manual de seis marchas es la más elegida para el trabajo pesado y también para las grandes flotas de pick-ups. Suelen ser más confiables y un poco más accesibles. Esta versión cuesta 4.274.600 pesos y hay que poner 225 mil más para llevarse la Automática.

En mi opinión, una de las grandes novedades de la Hilux (2021) es la mejora en el motor 2.8 turbodiesel. Se instaló un nuevo turbocompresor con aspas un 25% más grandes en la turbina y aumentó la potencia: pasó de 177 a 204 cv. El torque también aumentó, pero sólo para las versiones con caja automática, que tienen una electrónica más refinada: pasaron de 450 a 500 Nm. Las variantes con Manual siguen teniendo 420 Nm.

Me gusta que siga siendo una verdadera 4x4, con caja reductora, cuando cada vez son más las marcas que eliminan la baja. También es muy buena la garantía de cinco años o 150 mil kilómetros, algo que cada vez se valora más en las flotas de pick-ups que tienen los establecimientos agropecuarios más grandes. En las flotas, es común que los kilómetros de garantía se acaben antes que los años, por eso los 150 mil se valoran más que los cinco. A eso se suma la comprobada durabilidad de las Toyota. Ese es el verdadero expertise de la marca japonesa, que le permitió ganar mercado en la Argentina aún sin ser la más confortable, veloz o potente frente a sus competidoras.

Toyota también metió mano en la suspensión de esta Hilux (2021). Tengo el recuerdo fresco de la Hilux SRV (2020) que manejé durante los 15 días de la prueba de neumáticos (leer nota) y se notan los cambios en esta nueva versión. Es como si Toyota hubiera hecho un nuevo esfuerzo para que su chata best-seller se amigue con los caminos. Se aprecia un mayor equilibrio “fronto-trasero” (no busquen la definición en el diccionario, acabo de inventar el término) y ahora se la nota más estable, sobre todo cuando los caminos están muy “bumpeados” (tampoco lo busquen).

Así y todo, creo que la Hilux sigue siendo la menos estable de las pick-ups medianas. Está muy lejos del comportamiento dinámico de la reina en este aspecto, que es la VW Amarok. Y también se siente menos segura a altas velocidades o en caminos desparejos que en las Chevrolet S10 y Ford Ranger.

Por suerte, Toyota Argentina asegura que corrigió el control de estabilidad (ESP). El tema es que, en el campo, sobre todo cuando hay barro, todos desconectamos el ESP: queda el piloto, su pericia y el chasis. Con unas trochas más anchas, la Hilux debería mejorar mucho su tenida en caminos desparejos y en maniobras a alta velocidad. Es una materia que seguramente quedará pendiente para una próxima generación de esta pick-up de Toyota.

Al entrar en la cabina, la nueva Hilux (2021) sigue siendo una chata sobria, aunque con mucho mayor equipamiento que las austeras Hilux que conocimos hace años en el campo argentino. Sobre todo me encantó el equipamiento de esta SRX: las butacas delanteras son mucho más ergonómicas que sus antecesoras y poseen ventilación en el respaldo. En caminos traviesos te contiene mejor el cuerpo y se armoniza bien con la sujeción del cinturón de seguridad. En resumen: saltás y rebotás mucho menos que en la Hilux (2020) y eso hace que la conducción sea más relajada. Al final del día, es algo que tiene su importancia, no sólo por la seguridad frente a riesgos “externos” (choque, despiste, etcétera), sino porque dejás de hacer fuerza todo el tiempo para contrarrestar el sancocho.

Así y todo, una vez más, está lejos de ser la chata con el andar más confortable. En suavidad, en mi opinión, no hay como la Chevrolet S10.

La nueva pantalla multimedia es apreciable en tamaño, en claridad de acceso y oferta de funciones. Es mucho más rápida y fácil de usar que la que tenía la Hilux (2020), que era lentísima. Toyota por fin se jugó y la hizo Android/Apple friendly. En esta versión SRX viene con unos excelentes parlantes JBL, aunque por la forma que tienen juntan bastante tierra por los caminos del campo. Al circular por tramos rurales, es inevitable que se meta el polvo, por más que viajes con las ventanas siempre cerradas. En las terminaciones en plástico negro brillante (le dicen “piano black”) también se acumula mucho polvillo por estática. Nunca salgas sin tu franela.

Los cambios exteriores son pocos, pero le cambiaron algo la facha. Me encantaron los nuevos faros de leds, aunque el diseño de la parrilla mete algo de ruido: ¿no es demasiado parecida a la que tiene la Ford Ranger? ¿Homenaje o copia descarada?

La probamos y reprobamos en caminos de tierra muy poceados, por la seca tremenda que afecta al Cercano Oeste. Es un flagelo que no tiene miras de terminar, salvo en algunos lugares privilegiados, que recibieron el 5 de enero con un “regalito” de los Reyes Magos y lluvias de 50 a 20 mm (como los vecinos de Navarro) y en algunos casos hasta 70 (como en Bolívar).

Hacía años que no se veía una sequía tan tremenda por esta zona. Estoy redactando esta nota viendo unos nubarrones que esperamos -mi sorgo y mi moha- con desesperación, después del fracaso de la avena para rollos, lo que compromete el futuro invierno.

En esos caminos tan resecos, la Hilux (2021) se mostró sólida y fuerte, pero mucho más dócil que sus predecesoras. La hicimos saltar un poquito y se comportó muy bien, cayendo pareja de cuatro patas (con leve cabeceo), pero sin encabritarse. En el frenado en tierra la sentí muy firme y sin derrapes. Por el Camino Real, a buen ritmo y cruzando huellas, se vio más estable que la anterior Hilux. Aunque, ya lo dije más arriba: comparada con sus rivales, la Toyota sigue siendo la menos estable de las pick-ups medianas.

Otro punto en contra: no tiene gancho de rescate trasero. Si te caés en una zanja de trompa, nadie podrá sacarte del apuro. O lo que es peor: te van a enganchar de cualquier parte y tal vez rompan algo.

Las marcas automotrices deberían jugarse e incorporar estos ganchos en todas las pick-ups 4x4. Encajarse es parte del trabajo de todos los días en el campo. Lo mismo vale para los neumáticos. Esta Hilux (2021) viene de serie con Bridgestone Dueler AT 693 y los que caminan mejor para el campo son los Dueler AT Revo2. Lo expliqué en detalle en esta nota.

Para terminar, hay que decir que la chata tiene una buena capacidad de carga, como lo demuestran las fotos que acompañan esta nota. Pero bueno: C.C. no sería C.C. si no fuera por su histórico síndrome de abstincencia de leña.

Bueno, amigos. Hasta la próxima y que sea con lluvia abundante, para que tengamos un 2021 con buenos pastos y mejores cosechas.

J.C. / C.C.

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Ficha técnica Toyota Hilux (2021)  

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Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
La Toyota Hilux SRX Manual 4x4 (2021) en el campo de Jacinto Ídem. Achicoria en flor y las coloraditas al fondo.

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
Las versiones 2.8 turbodiesel con caja manual ahora tienen más potencia (204 cv), pero no tuvieron el salto de torque que recibieron las automáticas (420 vs. 500 Nm).

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
Más allá de los CV, Nm y Watts, la Hilux sigue teniendo en la robustez y confiabilidad sus argumentos más potentes.

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
Aunque J.C. coincide con todos los críticos de Autoblog. En comportamiento dinámico y estabilidad sigue un paso atrás de la competencia (leer notas de archivo).

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
Así y todo, no paró de hacerla saltar y derrapar por todos lados.

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
Don Jacinto, en otra clase de faena. Imagen no apta para veganos.

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
¿Terminamos con Morfiblog? Sigamos.

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
¿Qué tal suenan los nuevos parlantes JBL? "Muuuuúy bien".

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
Falucho y Trorsky approved.

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
Gracias a Jacinto Campos por los asados, las vacaciones y la leña: "Un momento, ¿y ese tarro lechero de dónde lo sacaron?"

Crítica: Toyota Hilux SRX 4x4 Manual (2021)
"¡Corre hasta la Patagonia!"

Crítica: Toyota Hilux (2021)
¿Querés saber todo sobre la Toyota Hilux (2021)? Leé la crítica completa de Jerónimo Chemes.

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