Texto y fotos de Jerónimo Chemes

De todas las novedades de pick-ups que está teniendo el mercado argentino, esta es claramente la más importante del año: la Toyota Hilux (2021, ver equipamiento y precios). No es sólo una chata que se actualiza. Es la referencia mundial en pick-ups medianas.

En nuestro país es el vehículo más vendido de cualquier segmento, a pesar de duplicar (o aún mas) en precio a los autos más accesible. Aclaro que nuestro país no mueve el amperímetro mundial en nada, pero por eso recalco que la Hilux es best-seller a nivel mundial. Y la planta de Zárate es parte de ese liderazgo global, ya que la exporta a toda Latinoamérica. Eso convierte a la Hilux también en el vehículo argentino más vendido al exterior.

La manufactura argentina de pick ups es de calidad competitiva a nivel global y obviamente esto incluye a Toyota. Este éxito es fruto de años de conducta y aprendizaje, con un desarrollo de proveedores serio y trabajo responsable.

Pero volvamos a la Hilux. Cuando se trata de la pick-up de Toyota hay dos posturas claras en el mercado.

Si uno hace la siguiente pregunta: "¿Vos te comprarías la chata tope de gama menos potente del mercado (177 cv), la más áspera en tenida en ruta, la más dura en caminos rotos, la que tiene el asiento trasero más incómodo que Ministro de Economía en conferencia de Prensa, con una pantalla lenta que funciona a martillazos, con un comando de voz imposible, sin ADAS de ningún tipo y con un precio de lista entre los más más altos del segmento?"

Las cifras de patentamientos de pick-ups medianas arroja dos respuestas a esa pregunta: el 50% de los usuarios del segmento dice "jamás" (son los compradores de las otras marcas). Y el otro 50% dice: "Si es Toyota, la compro sin pensarlo".

Ahí radica el éxito de la Hilux: en la confianza y fidelidad de sus clientes a través de los años.

Mientras algunos nos desgarramos las vestiduras por la calibración del ESP, por el funcionamiento del DPF y otras cosas, la gran mayoría de los usuarios de Hilux ni piensan en cambiar de marca.

El motivo es que Toyota les brinda lo que quieren: el mantenimiento es accesible, se rompe muy poco y -en caso de que pase algo-, el servicio de postventa de Toyota es el más rápido y eficiente del mercado. Por eso son líderes globales. Así de simple.

En ese sentido, Toyota a veces tarda bastante en corregir las cosas. Lo del ESP fue realmente inentendible. La justificación para la no corrección del control de estabilidad durante tantos años, basándose en que la Hilux argentina declara 300 kilos menos de peso bruto que la Hilux europea me pareció (al menos) polémica (leer entrevista).

Esta es la primera vez que la marca brindó una explicación concreta, al mismo tiempo que anunció que por fin se adoptó una calibración del ESP al mismo nivel de la Hilux que se vende en Europa. Durante los últimos dos años la marca se limitó a recalcar que el la modificación del ESP local "no era necesario" (leer nota).

Es lo mismo que ocurrió en 2014, cuando Toyota dijo que el Corolla no necesitaba ESP porque era "muy estable" (leer nota).

Las chatas son vehículos de carga: 300 kilos no son nada. Si sólo 300 kilos son la diferencia entre darse vuelta esquivando un perro a 64 km/h o no, estamos en problemas.

¿Pero saben qué? Lo hacen porque el cliente de Toyota la compra igual: es líder. Muchos usuarios de Hilux que conozco reconocen sin problemas la superioridad de las Amarok, Ranger, S10 y Frontier en varios aspectos. Pero igual no cambiarían abandonarían a Toyota.

Por eso, todas las marcas competidoras se ven obligadas a subir la vara cada vez más alto. Incorporan motores aniquiladores, asistencias a la conducción mágicas, chasis exquisitos, suspensiones refinadas, tenida en ruta de auto de alta gama, resistencia al castigo ejemplar y todo lo que se les ocurra.

Y, ante esos esfuerzos de los rivales, la Hilux se reclina en su trono, se ríe y te ofrece el relojito Casio de los '80 que vale “dos pesos” (pero da la hora incluso después de un bombardeo nuclear).

Con eso, le basta para ser líder global.

Ahora, Autoblog me dio la responsabilidad de ver cuanto mejoró la nueva Hilux (2021). En los papeles, hay más de todo: motor, equipamiento, suspensión, confort y seguridad (ver ficha técnica).

Vamos a analizar todo como siempre, desde el punto de vista práctico y en uso real.

Pero una cosa ya anticipo que no requiere análisis: su liderazgo. No se discute y seguirá ahí. Las demás mejoraron mucho, así que a lo sumo ese liderazgo podría llegar a ser por un margen menor. Mientras Toyota siga sin defraudar a sus clientes será imposible que pierda el Número 1.

La crítica completa se publicará la semana que viene.

J.Ch.

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En el garage de Autoblog: Toyota Hilux (2021)
La Toyota Hilux 2.8 SRX 4x4 Automática cuesta cuatro millones de pesos.

En el garage de Autoblog: Toyota Hilux (2021)
Pero hay versiones desde 1.91 millones. Ver equipamiento, ficha técnica y todos los precios.

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La crítica completa se publicará la semana que viene.