Entre los años ’60 y ’90, la pick-up más vendida de la Argentina fue la Serie F de Ford. No fue un milagro local. Es el mismo fenómeno que aún hoy se vive en Estados Unidos: la Serie F es el vehículo (de cualquier tipo) más vendido en USA y eso la ubica también como la pick-up más vendida del mundo. Sí, incluso por encima de todas las ventas globales de la Toyota Hilux.

Pero, a diferencia de Estados Unidos, en la Argentina “pasaron cosas”. En 1997, Ford transfirió la producción de la Serie F desde Pacheco a Brasil. Por decisión de Detroit, la planta bonaerense se concentró en la producción de la Ranger, que había arrancado un año antes.

Y ahí comenzaron los dolores de cabeza. Las primeras Ranger tuvieron lo que se llama “problemas de dentición”. Para eliminar eufemismos: defectos de calidad. Eso minó el gran patrimonio que había conquistado la Serie F: la fama de confiabilidad indestructible. ¡Si la F-100 seguía andando incluso después de lanzarla desde un Hércules!

Esos defectos de las Ranger erosionaron la confianza del público más fiel de Ford. Y algunos comenzaron a probar las propuestas de la competencia. Así fue cómo la Chevrolet S10 brasileña alcanzó en ventas a la Ranger argentina. Y después llegó el turno de la Toyota Hilux: una vez que agarró la punta del segmento, no la soltó más. Ya logró tres veces el título de vehículo más vendido (de cualquier tipo) en la Argentina. Igual que la Serie F en USA.

En el camino, Ford dejó de producir las F-100/250 en Brasil. Eso ocurrió en 2011 y la marca pareció olvidarse por completo del segmento de las full-size. O al menos esa era la impresión que transmitían desde Pacheco.

Recién ahora se supo, pero apenas dejó de producirse la Serie F en Brasil, un equipo de Ford Argentina se puso a trabajar para importar la Serie F de Detroit. Aunque se encontraron con un importante escollo: la normativa de homologación argentina sólo aceptaba vehículos que cumplieran con las especificaciones del mercado europeo.

Se trata de un simple formalismo que, en la práctica, afecta a pocas piezas: colores de las luces de posición, diseño de la parte baja de la plancha de instrumentos y los métodos de medición en algunos ensayos de laboratorio.

¿Cómo era posible? Sencillo, a espaldas de las automotrices norteamericanas, las terminales europeas radicadas en la Argentina habían conseguido excluir a las homologaciones yankis de los procesos validados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Así, Ford y GM pusieron en marcha un contra-lobby, aunque recién lograron el apoyo necesario dentro de la interna de la asociación de fabricantes (Adefa) cuando Fiat se convirtió en FCA (y se encontró con la misma traba para homologar los productos de Chrysler, Jeep, Dodge y Ram).

La siguiente etapa fue convencer a las autoridades del Gobierno sobre la necesidad de cambiar el sistema de homologaciones. Eso se consiguió recién en diciembre de 2017 (ver Boletín Oficial). Y ahí se puso en marcha la otra carrera: homologar, pedir cupos de producción y traer al país vehículos que hasta esa fecha tenían prohibido comercializarse en la Argentina.

FCA ya anunció que traerá la gama completa de pick-ups Ram producidas en Estados Unidos y con homologación yanki. Hasta ahora, sólo había podido vender las mexicanas, que no tenían esos problemas de homologación. Chevrolet exhibió la Silverado y admitió que tiene planes para venderla de aquí a un año. Ford reaccionó más rápido y por fin volvió a ofrecer la Serie F en la Argentina.

Las F-150 Lariat y F-150 Raptor se pusieron en preventa en octubre pasado y se lanzaron oficialmente en enero. Son enormes, vienen equipadísimas, tienen precios exclusivos y calzan motores con varios cilindros, muchos caballos y enorme torque. Pero, por sobre todas las cosas, vuelven a ocupar un lugar en el mercado que nunca debieron haber abandonado.

Ford Argentina tomó una serie de decisiones equivocadas hace casi 30 años. Ese error le sirvió en bandeja el liderazgo a Toyota en el mundo de las pick-ups. El regreso de la Serie F no batirá récords de ventas, pero al menos vuelve a acomodar los planetas. La chata más vendida del mundo regresó al lugar del que nunca debió irse: Argentina, el país de las pick-ups.

La crítica completa de la Ford F-150 Raptor se publicará la semana que viene.

C.C.

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La Ford F-150 Raptor cuesta 85 mil dólares. Pero hay versiones Lariat desde 66.300 dólares. Ver equipamiento y ficha técnica.

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Bienvenida a Pacheco. Y bienvenida al garage de Autoblog. La crítica completa se publicará la semana que viene.

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