Desde San Rafael (Mendoza) - Muchas automotrices eligen la provincia de Mendoza para probar los futuros modelos que se lanzarán a la venta en el mercado. No sólo los modelos que se ofrecerán en la Argentina: en el caso de Nissan-Renault, también se ensayan productos para otros países. Los paparazzi de Autoblog lo reportaron varias veces en esta sección.

En pocos kilómetros, Mendoza tiene una perfecta síntesis de los caminos y climas de toda la Argentina. El mejor ejemplo es la ciudad de San Rafael, que en apenas 100 kilómetros a la redonda, cuenta con las Dunas del Nihuil, el ripio montañoso del Cañón del Atuel y el Sendero de Piedra Pelada. Además, en invierno, se puede agregar la nieve del vecino Valle de Las Leñas.

Nissan Argentina eligió San Rafael para celebrar el primer año de producción de la Frontier cordobesa, con una travesía off-road por los caminos y paisajes mendocinos. El balance de la marca japonesa sobre estos primeros doce meses de la Frontier -con buenas y malas noticias- se publicó en esta entrevista con Pablo Roca (leer nota).

Lo importante acá fue lo que pudimos hacer con la Frontier durante tres días de manejo en Mendoza.

Sendero de Piedra Pelada

Como su nombre lo indica, es un camino de montaña, casi sin vegetación. Las rocas lisas y redondeadas -como la cabeza de un pelado- ofrecen un paisaje de otro planeta.

Recorrer esas enormes bochas de piedra requieren un manejo tranquilo y técnico, con la transmisión siempre en Baja. Cuando trabaja en Alta, el motor 2.3 biturbodiesel (190 cv y 450 Nm) necesita ser llevado a un ritmo alegre para entregar todo su empuje. En Baja y con la caja automática de siete marchas, ofrece una "primera de fuerza" que sólo necesita 900 rpm para trepar como una cabra.

En este recorrido los neumáticos se inflaron con algunas libras extra, para evitar cortes y riesgos de pinchaduras en las rocas. Además, una de las Frontier trepó cargada con 500 kilos de bolsas de cemento, para mostrar cómo trabaja el esquema de suspensión multibrazo de esta pick-up.

Un viejo consejo de Jacinto Campos, que sabe más por eso que por diablo: "Siempre hay que llevar algún peso muerto en la caja de la chata, aunque sea un neumático de tractor de 100 kilos, para que el andar sea más confortable y se gane estabilidad". En la Frontier con 500 kilos esta diferencia se notaba. Y mucho.

Los negros nubarrones forzaron una retirada a ritmo acelerado. Había riesgo de lluvia y no me gustaría imaginarme cómo sería manejar sobre esas calvas rocosas, todas mojadas por una tormenta.

En el camino hasta la cena, en la Bodega Alto Limay Wines, nos acompañaron desde el cielo dos aviones cargados con yoduro de plata. Esta sustancia química se utiliza en Mendoza para soltarla dentro de los nubarrones más amenazantes: los expertos aseguran que reduce el riesgo de granizo, el enemigo implacable de los viñedos.

Dunas del Nihuil

La última vez que había manejado una Frontier en el desierto había sido justo hace un año, en el Sahara de Marruecos (ver nota). Me acompañó una güera mexicana que hacía sonar a Soda Stereo. Esta vez me acompañó el vasco Tincho Egozcue, un periodista y baterista de heavy metal que me hizo volar (de manera literal) por las dunas.

El Nihuil es el Sahara mendocino. Una cadena de dunas que se convirtió en un clásico de los Rally Dakar que se disputaron en Sudamérica. Son médanos altos, confusos y traicioneros. La densidad de la arena, mezclada con ceniza volcánica, varía mucho en función de la hora del día y de la temperatura ambiente.

Por supuesto, me encajé más de una vez. Pero los instructores del equipo de Nomadear siempre le pusieron buena onda: "El único que no se encaja es el que no lo intenta".

La arena es un tipo de off-road que requiere más potencia y velocidad para encarar algunos obstáculos. A veces me pregunto cómo sería una Frontier con algunos caballitos extra o con bloqueos de diferenciales. Son elementos que en algún momento deberían ampliar la gama de la más joven de las pick-ups nacionales.

Cañón del Atuel

Salís de la arena del desierto y, en el kilómetro siguiente, te encontrás con un río encañonado por un paisaje de piedras de otra galaxia. No es broma. El paisaje de San Rafael cambia con la facilidad de una vuelta de página.

Este es un recorrido off-road más sencillo y ameno. Nunca me metería a Piedra Pelada o al Nihuil sin la asistencia de al menos un segundo vehículo. Encajarse siempre es una posibilidad y es bueno contar con otro vehículo (para cinchar o pedir ayuda).

El ripio del Atuel, en cambio, es un accesible paseo familiar. Ni siquiera es necesario un vehículo 4x4. Sólo alcanza con un buen cubrecárter -hay muchas piedras sueltas- y algo de conciencia en los caminos de cornisa.

El juego acá consiste en buscar formas en las piedras ("El Submarino" te va a dejar con la boca abierta). Y en espiar el trabajo de las centrales hidroeléctricas. Hay varias a lo largo del recorrido y son como mini-ciudades. Te sorprenden con calles asfaltas (hasta con lomos de burro), para sumergirte en el metro siguiente otra vez en la dureza y soledad del ripio.

El Laberinto de Borges

Fue el cierre de tres días de travesía. Si la Frontier es una pick-up bien argentina, fue una buena idea cerrar el viaje con un homenaje al más argentino de los escritores. Este laberinto de una hectárea de superficie es el monumento más grande (y el único viviente) en homenaje a Jorge Luis Borges. Se encuentra en la Finca Los Álamos y está conformado por miles de arbustos que demandaron más de una década y media de cuidados para llegar a la formación actual.

También es una buena metáfora de las trampas y obstáculos que tuvo que sortear la Frontier en este primer año de producción nacional. El proyecto de Córdoba tuvo que enfrentarse a la cancelación y postergación de las pick-ups de sus aliados (Mercedes-Benz Clase X y Renault Alaskan). También tuvo aprender a surfear en una economía con tsunamis de inflación y devaluaciones.

Nissan Frontier, bienvenida a este laberinto llamado "Argentina". Todos sabemos que existe una salida, pero nadie dijo que sería fácil encontrarla.

C.C.

***

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Primer día: una trepada hasta llegar al Sendero de Piedra Pelada.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Una formación calva y rocosa, para un manejo sosegado y técnico, siempre en primera de baja.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Una de las Frontier trepó con 500 kilos de bolsas de cemento.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Foto de grupo en la cima y huida veloz.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Se viene la tormenta.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Segundo día: Dunas del Nihuil.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Uno de los tramos más clásicos del Rally Dakar sudamericano, donde se encajaron los grandes campeones de raids.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
¿Por qué entonces no se iba a encajar Autoblog?

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Surfing in the Nihuil.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Una combinación espectacular de arena y cenizas volcánicas.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
¿Otra vez te encajaste? No voy a mentirte, Marge.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
"Todos los problemas en los médanos se solucionan siempre con la gravedad. Apunten siempre hacia abajo. Pero cuidado con los abismos", el sabio consejo de los instructores de Nomadear.

Diario de viaje: Nissan Frontier por Mendoza
Ahí chiquitas se ven dos Frontier. Así de enorme y espectacular es el Laberinto de Borges. Perfecta metáfora de la bellísima -aunque siempre enrevesada- Argentina.

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com