Texto y foto de Jerónimo Chemes

Mercedes-Benz Argentina presentó la actualización de su tradicional Sprinter, líder en el segmento de vans de carga y pasajeros. El equipamiento y los precios ya se publicaron acá.

¿Sabían que la Sprinter es el único vehículo fabricado en la Argentina que se exportó a Estados Unidos? Obvio que allá la mandaron con V6 diesel (OM 642, el mismo de los Clase X, Clase G, Clase GLE, Clase E), ya que a los yankis no les metés un 2.1 ni de regalo en la guantera.

¿Sabían que Virrey del Pino tiene el mejor índice de calidad en Sprinter de todo el mundo? Ingeniería y mano de obra argentina. La Ingeniería nacional es de primer nivel mundial.

El evento se desarrolló con toda la línea en exposición en sus diferentes versiones, un laburo de diseño y ambientación enorme que hizo que los lamentables boxes del Autódromo quedaran como si fuesen el mejor salón de fiestas del Alvear.

El evento era para prensa y clientes de la marca, lo que me dio la posibilidad de hablar con compradores de empresas gigantes y cuentapropistas flotilleros. ¿Y adivinen qué?

En ambos casos, la fidelidad a la marca es absoluta, porque no se rompen. Y, si fallan, Mercedes-Benz los arregla de inmediato. Cuando a un flotillero (dueño de 30 combis) le pregunté por los costos de mantenimiento, fue terminante: “Un día parado pierde tanta plata, que cualquier costo que te pasen es barato. Si no anda, no sirve”. Tan lapidario como real. En postventa, Mercedes-Benz le saca un campo a los demás, ya que hoy vos vas con una Sprinter con el Maxion 2001 a un concesionario, te lo atienden y tienen los repuestos. Es más, ahora ya te hacen el servicio en horas, cosa que no tengas que dejarla ni un día el vehículo parado. En utilitarios y chatas el servicio es todo.

La gama de la Sprinter III está más grande que nunca, tiene un montón de aplicaciones de todo tipo (descargar ficha técnica). La Sprinter desde que salió a la venta, es un éxito basado en tres pilares: calidad, cantidad de versiones y servicio de postventa. Mi gran duda era cómo iban a mejorar un producto que ya era muy bueno. Pero no hay dudas: la Sprinter III es mucho mejor que antes.

Exteriormente recibió retoques en la trompa que la dejan un poco más moderna. Adentro, el puesto de mando si tiene todavía más cambios, con una consola que ahora tiene pantalla multimedia táctil de 7 pulgadas con conectividad para teléfonos, lo que la hace mucho más amigable de manejar para los que pasan larguísimas horas frente al volante. El tablero también cambió, las butacas son mejores y la vida del conductor realmente es muy buena. Además de la pantalla, hay que sumar que tiene dirección con asistencia eléctrica, lo que hace que estacionarla y hacer maniobras aún a recontra plena carga resulte muy fácil. La dirección eléctrica es un antes y un después.

Donde dio un salto gigante es en seguridad. A los conocidos sistemas (ESP, ABS, ASR, BAS, etc.) se le suma una gran novedad en su segmento: por primera vez, la Sprinter tiene Frenado Autónomo de Emergencia, el dispositivo de seguridad de frenado automático. También tiene alerta de riesgo de colisión y alerta de fatiga. Son dispositivos que en nuestro país, por decisiones del configurador local, ni siquiera ofrecen los Clase E y Clase S. Pero sí lo trae nuestra Sprinter de Virrey del Pino.

En la prueba en pista, pudimos ver cómo el sistema realmente anda perfecto y es un placer contar con asistentes de seguridad extra que sirven y mucho en el día a día, donde el chofer pasa largas horas manejando y se puede cansar con facilidad.

Contacto con la Sprinter Minibús 19+1

Sí, es un bondi. Yo iba al colegio en el 111, que era un 1114 carrozado, que tenía una chapita que decía: “Capacidad: 21 pasajeros sentados”. Y esta carga 19. La vez de afuera y decís: “Dios mío ayudame, es enorme”.

Ahora, te subís y todo es tan blandito, tan suave. La dirección es milimétrica, el puesto de mando, la pantalla, todo te hace olvidar que estás manejando un aparato de ese tamaño porque se siente como un auto. Hasta que miras por los espejos y te das cuenta de que no termina nunca. Es más larga que El Señor de los Anillos. Pero de nuevo, no se siente “un bondi”. Es amigable y sobre todo ágil: el 2.1 turbodiesel la mueve con onda. Lo que destaco es que el radio de giro es ridículamente pequeño. Las ruedas delanteras doblan tanto que parece que se ponen a 90 grados y donde pensas que no dobla ni a ganchos, gira más fácil que un Kwid.

En manos del Tano, un instructor de manejo que trabaja en Mercedes-Benz desde hace 30 años -y que cuando habla de la marca repite sin cesar con un orgullo que emociona “Mercedes es mi vida, es mi vida, ¿entendés?”- intentamos volcarla, haciendo zig zags violentos en la recta con frenadas de pánico, tomando las curvas y frenando a fondo en el medio porque entramos repasados. El Tano hacía maniobras increíbles al grito de: “Esto no vuelca, es Mercedes”, mientras todos íbamos con cinturón (y ganas de vomitar) y la Sprinter, a pesar del zamarreo feroz, ni se inmutó, hermano. Es increíble el nivel de eficiencia de los controles electrónicos. Puedo afirmar fehacientemente que es “a prueba de Tanos”.

Resumen con preguntas simples

  • ¿Qué mantiene que ya era excelente?: Versatilidad, calidad y postventa.

  • ¿Qué tiene de nuevo?: Conectividad, frente, interiores y asistentes de conducción.

  • ¿Qué mejoró un poco? Motores.

  • ¿Que mejoró mucho?: La comodidad para el chofer en todas las versiones y chofer más pasajeros en la Minibus.

  • ¿En qué descolla?: En seguridad. Está a años luz del resto de la competencia.

  • ¿Qué debe mejorar?: Ofrecer caja automática. Sería un golazo de media cancha. Y también debería ofrecer cámara de estacionamiento.

Datazo final: Hay una versión nueva que se maneja con registro B1, la 3.5 Ton. Ojo al piojo acá, porque no tenés que ampliar el Registro Municipal, aunque sí obviamente necesitas el “Registro Moyano”.

Como conclusión, Mercedes tiene todo lo que necesita para seguir siendo líder en el segmento, aún con la reciente entrada de Toyota con la HiAce (ver nota). La calidad de la Sprinter no se cuestiona y eso hace que “el cliente Mercedes” ni siquiera considere tener otra opción. Virrey del Pino hace la mejor Sprinter del mundo. Y se nota.

J.Ch.