Texto y fotos de Orly Cristófalo
@OrlyCristofalo

No hay dudas: el segmento de las SUVs es el que más ha crecido en los últimos años. Cada vez hay más competencia, más tamaños y más opciones. En ese terreno, Peugeot ocupa un lugar pequeño pero estable en cuanto a porción de mercado, tal como se explicó en la presentación del restyling de la 2008. Esa porción de mercado es la que apuntan a conservar y, si es posible, aumentar la participación. Tuve la posibilidad de cubrir ese lanzamiento y me quedó la sensación de que Peugeot Argentina se conformaba con poco.

Días más tarde C.C. me convocó para hacerme cargo de la prueba de la 2008, para terminar de cerrar el círculo con este producto. La versión probada es la 1.6 THP Sport que, al día de la fecha, figura con un precio de 1.176.656 pesos, gracias a una bonificación vigente de algo más de 170.000 pesos sobre el precio de lista.

A continuación, la crítica completa.

POR FUERA

El gran cambio con respecto a la versión lanzada en 2016 (leer crítica) está en el frente y me gusta. Parrilla más recta, mirada más agresiva, decididamente la trompa nueva le cae bien a la 2008 (2020), pero el resto queda con gusto a poco. La pérdida de cromados es algo que la favorece, le da mejor aspecto. Mirando el perfil, sobre las ventanas traseras se mantiene esa especie de "joroba", ahora en color negro y que es meramente un detalle estético. La parte trasera prácticamente no ha sufrido cambios, algo que le hubiese venido bien para acompañar el restyling delantero. Claro, todo esto basado en gustos.

Las llantas son de aleación en 16 pulgadas con diseño Hydre con neumáticos 205/60 R16. En el caso de la unidad probada eran los Efficient Grip de Goodyear.

Las dimensiones externas siguen siendo las mismas. A mi juicio la 2008 es la más rural de las SUV, pero todos sabemos que el término "rural", "familiar" o "break" ya no se usa. Más allá de nomenclaturas y otras yerbas, el nuevo diseño es mucho más atractivo por delante que por detrás.

POR DENTRO

El i-Cockpit es como Peugeot denomina al diseño que viene aplicando en los habitáculos de sus modelos desde hace unos años. Está basado sobre la posición de manejo, donde el volante queda por debajo del tablero de instrumentos, para que el conductor desvíe lo menos posible su atención del camino. Un tiempo atrás lo había probado durante un centenar de kilómetros en el Peugeot 308 S GT (ver crítica), gentileza de C.C. al regreso de una sesión de fotos en uno de nuestros spots secretos (?). En ese entonces me pareció bien, cómodo, aunque había que acostumbrarse.

En la 2008, en cambio, no le encontré la vuelta. Prefiero manejar con el asiento lo más bajo posible y en la 2008 hubiese preferido que el cojín hubiese bajado algunos centímetros más. El volante, de diámetro chico, es cómodo, de buen grip, pero me quedaba bajo. Sí, ya sé que la idea es esa, pero midiendo más de 1.80, no hace falta el volante tan bajo para ver por encima un tablero de instrumentos que ya está ubicado en una posición alta para la normalidad de los habitáculos.

O sea, nunca terminé de estar del todo cómodo al volante de la 2008. No era imposible de manejar, pero creo que en un viaje largo no la hubiese pasado del todo bien. ¿Me pongo pedigüeño? Poder regular más alto el volante y más bajo el asiento. Si quieren más sobre la 2008 y el i-Cockpit pueden volver a leer la crítica de C.C. del modelo 2016 (ver acá).

Volvamos al resto del habitáculo. Los asientos están tapizados en un mix entre cuero y tela. Son muy agradables y cómodos, aunque un poco angostos en la parte alta del respaldo en las butacas delanteras. El tablero de instrumentos es de fácil lectura e incluye ordenador de abordo con datos de consumo y autonomía. Un detalle: los comando del control de velocidad crucero quedan ocultos por el volante, con lo cual recomendamos aprender cuál es cada botón con el auto detenido, para no andar haciendo cosas raras con el vehículo en marcha.

La pantalla multifunción es de 7 pulgadas y viene sin GPS propio, pero con la posibilidad de conectar Waze o nuestro navegador favorito a través de Apple Car Play o Android Auto. Personalmente hubiese preferido una pantalla más chica, pero más "engamada" con el diseño del auto. Son detalles que me hacen ruido en este y varios autos más que, con tal de ofrecer una pantalla más grande, dejan de lado la estética y la armonía.

Debajo de la pantalla los controles del climatizador bizona y más abajo un toma de 12v. Sólo viene con un conector USB, al costado de la pantalla. Algo que suena a poco en un auto joven y en 2019, donde cada ocupante del auto necesita cargar el celular.

La habitabilidad de las plazas traseras es buena, sin ser extremadamente grande. Se puede plegar el respaldo para agrandar la capacidad del baúl, pero en una sola pieza, no por tercios o mitades. Hablando del baúl, es bastante amplio y debajo del piso viene la rueda de auxilio con llanta de chapa y de uso temporario (185/60 R15). Con ella en uso, no se puede circular a más de 80 km/h.

Punto a favor para el techo panorámico que, si bien es fijo -no se abre- permite que el habitáculo tenga muy buena luminosidad.

Otro detalle que me llamó la atención es la forma de la palanca que acciona el freno de mano, que ya venía igual en la versión anterior. Muy diferente a las "normales" y a simple vista parece hasta poco cómoda. En el uso diario (quien escribe pone el freno de mano cada vez que estaciona el auto), se hace muy práctica y de fácil accionamiento.

SEGURIDAD

La versión 1.6 THP Sport viene con airbags frontales, laterales y de cortina, ABS, asistente de arranque en pendiente, ESP, fijaciones Isofix en las plazas traseras, cámara de retroceso y sensores traseros de estacionamiento, cinco apoyacabezas y cinco cinturones de seguridad inerciales y faros antiniebla. Bastante completo si sumamos el Grip Control con control de estabilidad y tracción que ayuda a tener mejores performances en terrenos complicados.

El resto de las versiones de la 2008 siguen sin ofrecer control de estabilidad. Autoblog no recomienda la compra de autos sin ESP.

No hay resultados de crash tests realizados por organismos independientes para este modelo ni el anterior.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

El motor 1.6 THP (turbonaftero con intercooler) de 165 caballos y 240 Nm es de lo mejor que hay en el segmento y sus alrededores. Ágil, potente y, como si fuera poco, con consumos acotados.

La caja manual de seis velocidades acompaña, aunque el manejo no es del todo franco. No trae muchas complicaciones pero -quizás un detalle de la unidad probada- que la selectora estaba como "corrida" hacia la derecha. La elasticidad del motor es muy buena pudiendo arrancar desde muy abajo en cambios altos sin sufrir tironeos o reacciones raras. Simplemente, empuja y va.

COMPORTAMIENTO

Mucho había leído sobre el tren delantero de la 2008 antes de subirme a esta unidad y le tenía desconfianza antes de tiempo. Lo cierto es que o me sugestionaron o esta unidad no era tan problemática, como leí a varios.

La 2008 es un Peugeot. Su casi nulo sonido abordo cuando está regulando y el andar en ciudad y autopista lo dejan en claro. Las únicas "cosas raras" que noté en el tren delantero fueron en terrenos muy desparejos o en frenadas más exigidas de lo normal y con piso irregular. Nada que fuera a hacernos perder el control del auto ni mucho menos, pero la sensación no es linda.

La 2008 THP es un buen auto para la ciudad a pesar de ser una SUV. Ágil, tamaño relativamente chico, con buena visibilidad, ayuda a moverse en el tráfico y es fácil de encontrar lugar para estacionar. Se agradece muchísimo el excelente radio de giro y la facilidad de maniobra con una dirección muy asistida, para que el volante de radio más chico duela menos.

En la ruta el andar es todo, el motor está siempre disponible con sus 165 HP y los consumos no son elevados: 6.2 litros cada 100 kilómetros a 120 km/h, no están nada mal. En ciudad necesita 9 litros cada 100 kilómetros para moverse.

La potencia del motor se nota en las cifras. Acelera de 0 a 100 en 8,7 segundos y llega a una máxima de 208 km/h.

En caminos de tierra se siente bien, aunque con los detalles ya comentados del tren delantero. El despeje, sin ser una 4x4 pura, está más que bien para caminos rurales, siempre mirando el piso para esquivar piedras grandes que eludiríamos con cualquier auto o pickup, simplemente porque no nos gusta romper nada.

Creemos que una caja automática no le vendría nada mal a este modelo y motor. Habrá que esperar hasta noviembre, que es cuando llegará esa opción, con la caja Aisin de seis velocidades y convertidor de par.

CONCLUSIÓN

El restyling del 2008 le cae muy bien a la trompa y lo transforma en el modelo de transición hacia la nueva 2008, que se acaba de presentar en Europa (ver fotos).

El motor y el baúl hacen la diferencia con respecto a sus competidores, que lo aventajan en diseño (algunos) y en precio (varios). Durante la presentación, la gente de Peugeot la puso por encima de la Renault Duster ($1.021.100 la Privilege 1.6 4x2), y la Ford Ecosport. En el mismo nivel que las VW T-Cross ($1.164.350 la versión manual Confortline), Citroën C4 Cactus ($1.146.500 el modelo Feel Pack), y Renault Captur ($1.061.000 para la versión 1.6). Por encima, las versiones 4x4 como la Jeep Renagade.

La posición de manejo sigue pesando mucho en quien escribe a la hora de esta conclusión final. Por lo demás, es una buena opción dentro del segmento de las SUV chicas, eso que antes conocíamos como "break", pero ahora nadie las llama así. Pero en cuanto aceleramos los 165HP nos olvidamos de muchas de esas cosas y nos divertimos al volante de un auto ágil y potente. Y cierro robándole una frase a C.C. de hace dos años: "Es como si Peugeot nos dijera que las aventuras también se pueden disfrutar, aunque estén bien pavimentadas."

O.C.
Colaboraron: Javier Previgliano y C.C.

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Crítica: Peugeot 2008 1.6 THP Sport (2020)

La ciudad con pisos parejos es el lugar preferido del 2008.

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Sin mayores modificaciones en la cola, a la espera de la nueva generación.

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Chau, cromados. Hola, "negros".

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El restyling de la 2008 en su plenitud.

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El perfil ganó en agresividad en la parte delantera.

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Plazas traseras cómodas, pero justas.

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Luces LED delanteras en un puente metálico.

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Llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/60.

Crítica: Peugeot 2008 1.6 THP Sport (2020)

Piedra libre para el comando del control crucero atrás del volante.

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El techo panorámico en su esplendor.

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Auxilio de uso temporario y en 15 pulgadas.

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Hola, i-Cockpit.

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Pantalla multifunción con Apple Car Play y Android Auto.

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Selectora, Grip Control y palanca de freno de mano.

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Decididamente la pantalla parece más "aftermarket" que "de fábrica".

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Las butacas vienen con tapizados de cuero + tela.

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Lo mejor de la 2008 Sport: el motor THP con 165 caballos.

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