Texto y fotos de Orly Cristófalo
@OrlyCristofalo

Como lo contó C.C. con su prosa ilustrada en la nota del viernes pasado, el BMW Serie 1 fue el primer auto que probó este blogcito, allá por enero de 2006. Ese modelo era conocido internamente en la marca alemana como E81. Ahora llega el momento de despedir al Serie 1 denominado F20 -antes de la llegada del nuevo F40- y me tocó a mí manejarlo durante casi 10 días y hacerle algo más de 2.000 kilómetros.

Pero, como esto también es una despedida del F20, le propuse a C.C. de hacer una crítica diferente y me dio el OK. Bah, si ustedes están leyendo esto es que me dio el OK. A continuación, las cinco cosas que vamos a extrañar del F20 y las cinco que no vamos a extrañar cuando llegue el nuevo F40.

Por supuesto que hay cosas que sonarán un poco subjetivas, pero las podremos refutar cuando BMW Group Argentina tenga los nuevos Serie 1 a disposición para probar.

VAMOS A EXTRAÑAR

1. La tracción trasera: Sí, el próximo BMW Serie 1 abandona la propulsión trasera y será con tracción delantera o integral. ¿Y por qué la extrañarías? Hacía rato que no manejaba un tracción trasera, ya que cada vez son menos en el mercado. Volví a sentir esa sensación de ser empujado y no tirado. Dirán que estoy loco, pero yo siento muy diferente la sensación de aceleración, dependiendo el tipo de propulsión. La tracción trasera siempre me produjo más diversión a la hora de manejar y siento que el auto está más equilibrado en su reparto de masas. También es una invitación a jugar más con el acelerador en caminos sinuosos. Sí, ya sé, puede no sonar subjetivo, pero soy sensible. Entiéndanme.

2. El diseño de la trompa: Esa trompa larga, que siempre caracterizó a los Serie 1 -casi como desproporcionada- se perderá. La tracción delantera y el motor ubicado transversalmente hacen que el diseño de la trompa pierda esa distancia que tenemos entre la rueda y el comienzo de la puerta delantera. Es la marca de nacimiento del Serie 1, lo que lo identifica y le da personalidad. Claro que, como se explica más adelante, en muchos casos estas personalidades bien marcadas terminan siendo un "tómalo o déjalo", pero no cabe dudas de que el F20 ha sabido convivir con esa personalidad a lo largo del tiempo.

3. El andar: Siempre será un BMW, pero el andar del 118i Sport, sobre todo en ruta, es impecable. Firme, estable, simple de llevar, dispuesto a rodar horas y horas. Las cuatro opciones de electrónica (Eco Pro, Normal, Sport y Sport +), modifican su carácter en milésimas de segundo y pasás de tener un auto dócil a desencadenar una pequeña fiera con ganas de devorar asfalto. En Sport + no sólo se desconecta el control de tracción y otras ayudas, sino que además el acelerador se pone más sensible y la dirección se endurece. A esto se le suman consumos reducidos, si no nos entusiasmamos con el acelerador. La cifra de 5,4 litros cada 100 a 120 kilómetros por hora es más que buena y, si nos contenemos y promediamos 90 km/h, estaremos en los cuatro litros cada 100. En ciudad es cómodo, aunque la dureza de las suspensiones y los neumáticos de perfil bajo (225/45R17) no ayudan con pozos y asfaltos desparejos. Ahí también se hacen sentir las butacas, con una configuración semi deportiva. Pero bueno, son concesiones que hay que dar para un modelo que lleva la palabra Sport en su nombre.

4. El motor y la caja: Tiene un motor de tres cilindros, pero nunca lo vas a sentir. Tiene turbo, tiene una respuesta impecable, suena lindo y empuja mejor aún. Son 136 cv y 220 Nm, que se hacen sentir. El nuevo Serie 1 promete cuatro caballos más en la versión 118i, lo cual no parece un gran salto. La entrega de potencia del actual propulsor es pareja y permite estirar cambios hasta las 6.000 rpm, sin problemas. La caja, en modo secuencial, responde rápido, casi sin caídas entre cambio y cambio, como si estuviésemos usando un sistema manual. Son ocho marchas con convertidor de par, que pasan velozmente si tenemos el lugar y la seguridad para pisar el acelerador a fondo. En el tránsito urbano, nunca terminé de acostumbrarme al Start&Stop, que por suerte se puede desconectar.

5. El precio: ¿Comprarías un auto que se dejó de fabricar y cuyo reemplazante ya tiene fecha de llegada confirmada para el 2020? Si aprovechás las rebajas que tiene BMW Group Argentina en las últimas unidades y te enamoran las otras cuatro razones, la respuesta es un sí rotundo. Sí, está más que claro que 33 mil dólares no es un precio al alcance de cualquier bolsillo, pero estás manejando el último BMW Serie 1 de tracción trasera, con un motor más que alegre y una caja de cambios que invita a divertirse. ¿Necesitás más excusas?

NO VAMOS A EXTRAÑAR

1. El túnel de transmisión: En las plazas traseras del BMW 118i Sport, el espacio no sobra y el túnel de la transmisión que pasa por el medio no ayuda. El espacio para las piernas es bastante escaso y, si el que maneja mide más de 1.80, se complica mucho. Nobleza obliga, la distancia entre cabeza y techo es óptima, un item en el que suelo tener inconvenientes en los hatchbacks o similares. Volviendo con el túnel, la tracción delantera del nuevo Serie 1 ayudará a tener piso plano y promete más espacio.

2. El diseño "zapato de payaso": Desde que salió el primer Serie 1 tuvo muchos críticos y detractores por su diseño. La trompa larga y la cola "trunca" hizo que la maldad de algunos floreciera al punto de bautizarlo "zapato de payaso". Confieso que no es ni por casualidad mi BMW preferido desde el diseño, pero el uso durante 10 días hizo que me amigara con ciertos puntos. La vista frontal sigue siendo, para mí, su perfil más fotogénico: el que mejor lo define y el más "BeEme". La vista lateral se equilibró mucho en la generación F20 gracias a varios retoques, entre ellos las curvas que tenía la primera generación en la parte baja de las puertas. Se viene un nuevo Serie 1 mucho más moderno, pero este F20 ha dejado su huella.

3. El interior: Entrar al 118i Sport actual es sentarte en cómodas y ajustadas butacas revestidas en tela, con costuras en rojo y regulaciones manuales. El volante está revestido en cuero y se regula en altura y profundidad. El tablero es claro y preciso, con información adicional de la computadora de a bordo, que incluye temperatura de aceite. La consola central está coronada por la pantalla de 6.5 pulgadas, cuyas funcionalidades se activan desde el joystick o, simplemente usando el modo touch screen, algo que se agradece cuando todavía no le tomaste la mano a la ruedita. La radio viene con AM y reproductor de CD, para dejarnos contentos a C.C. y a mí. El climatizador es simple de usar, aunque no se puede dividir por zonas y no cuenta con salidas de aire en la parte trasera. ¿Por qué decimos que no lo vas a extrañar? A juzgar por las fotos que se conocieron, todo esto seguirá estando en el nuevo Serie 1, incluso la pantalla alta y como "encastrada" en el tablero, algo que no me gusta como queda en el diseño interior. Además, sumará mucha tecnología de conectividad. Nunca está de más.

4. El equipamiento: Neumáticos "Run Flat", llantas de diseño, faros LED, encendido por botón, sensores de lluvia y estacionamiento, Apple Car Play, GPS integrado en el sistema del auto y varios detalles más, seguramente no se extrañarán porque seguirán estando en el nuevo Serie 1. ¿Qué le pediríamos? Que mantengan el techo corredizo eléctrico, que agreguen la cámara de estacionamiento, que el equipo de sonido mejore su calidad (no es malo, pero esperábamos más de un BMW) y que los asientos se regulen eléctricamente. Ok, teníamos que detallar lo que NO vamos a extrañar y terminamos pidiendo. Pero bueno, a BMW se le puede pedir siempre un poco más, ¿verdad?

5. La sensación de "fin de ciclo": Entre el descuento por ser la liquidación de esta gama F20 y la renovación de la línea que siempre trae aparejado un aumento de precio (a veces más suave y a veces no tanto), tener un BMW Serie 1 decididamente va a ser más caro y exclusivo cuando lleguen las nuevas unidades. ¿Cuánto? Imposible saberlo cuando aún ni siquiera se conocen los precios en Alemania.

CONCLUSIÓN

Pese a lo "distinto" de esta crítica, vamos a tratar de tener una conclusión. El BMW 118i Sport es un gran auto, que vale la pena mirarlo con cariño y deseo, a pesar de que sean las últimas unidades de una línea. Si te preguntás por qué, te invitamos a volver a leer la nota completa.

Si a esto le sumamos el gancho de un descuento en el precio, la balanza se sigue inclinando a pesar de que tenga un número "premium". A cambio de eso te llevás un auto compacto, con tracción trasera y que se puede poner muy divertido para manejar.

Como preguntaba C.C. hace 13 años, en la primera crítica de Autoblog: "¿Realmente lo vale?" La respuesta sigue estando del lado del comprador.

O.C.

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Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Ahí se va el Ášltimo de los Mohicanos con tracción trasera.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
El frente del 118i Sport es su mejor perfil.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Un poquito de sobreviraje, para que quede de recuerdo.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Bueno, se entusiasmó C.C.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Dos riñones con nueve barras cada uno, la marca de nacimiento.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Los espejos retrovisores tienen la base en color negro mate e incorporan la luz de giro.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Techo corredizo, antena, sensor de lluvia y un lindo amanecer. Todo en la misma foto.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)

Llantas de cinco rayos y neumáticos de 17 pulgadas run flat.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
La "firma" trasera y una denominación que, parece, se mantendrá.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
El único lugar donde se nos recuerda que la versión que estamos manejando es la Sport.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Las costuras en un rojo contrastante son una de las particularidades de la versión Sport.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Levantás el piso del baúl para ver la rueda de auxilio y te encontrás con esto. No tiene rueda de repuesto. Ojo si salís a la ruta.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
A falta de control de velocidad crucero, bueno es el limitador de velocidad.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Tablero claro y fácil de leer.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Tiene reproductor de CD, cosa que pone contento a este crítico.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
¿Configuramos el Perfil de Manejo Autoblog? ¡Pero claro que sí!

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Comandos en la consola central. La ruedita-joystick requiere cierta adaptación.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Temperatura de aceite, entre las funciones de la computadora de a bordo.

Crítica y despedida: BMW 118i Sport (cinco cosas que vamos a extrañar y cinco que no)
Chau, F20. Buen viaje.

 

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