Y un día, el Fiat Uno volvió a la Argentina. En Autoblog pensamos que nunca debió haberse ido porque, en definitiva, fue uno de los modelos de Fiat más emblemáticos en nuestro mercado, durante los últimos 30 años.

La cuestión es que FCA Automobiles Argentina dejó de ofrecer el Uno en julio de 2016, cuando se lanzó a la venta el Mobi. La idea no fue reemplazar al Uno con el Mobi, sino simplificar la gama de modelos y no competir con tantos productos brasileños frente al Palio, que por aquél entonces se fabricaba en Córdoba. El Palio ya es historia y, desde septiembre de 2018, el Uno volvió a la Argentina.

Lo hizo con la segunda generación, presentada en mayo de 2010 (leer crítica), pero con un restyling que se vende en Brasil desde septiembre de 2014 (aunque recién ahora llega a la Argentina).

Manejamos durante una semana la única versión disponible: Uno Way, de 500 mil pesos. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Si el Uno de primera generación fue muy parecido al Uno europeo, este Uno reestilizado de segunda generación tiene ciertos aires de Panda. Sin embargo, es sólo “un aire”. Queda claro que tiene líneas más sencillas, materiales más económicos y procesos industriales menos complejos, todo con el fin de llegar un resultado final ineludible: un vehículo low-cost, pensado para los llamados “mercados emergentes”.

Por precio y dimensiones, el Uno es un auto del Segmento B (chico), que se posiciona un escalón por encima del Mobi (Segmento A, citycar) y por debajo del más moderno Argo (también Segmento B).

Al comercializarse sólo en la versión Way, viene con “estética aventurera” de serie: apliques negros en el frente y los laterales, barras sobre el techo (soportan hasta 50 kilos de carga), neumáticos de uso mixto (Pirelli Scorpion ATR 175/70R14) y un buen despeje de 180 milímetros.

Sobre los modelos contra los que compite el Uno Way en nuestro mercado, hay más información en la conclusión de esta nota.

POR DENTRO

Calidad low-cost, pero con equipamiento completito. Ese es un buen resumen de lo que ofrece el Uno Way por dentro. Viene de serie con pantalla táctil multimedia, un tablero de instrumentos con mucha información (incluye alerta de pérdida de presión de los neumáticos) y volante multifunción. La posición de manejo es elevada, aunque bastante cómoda.

En las plazas traseras sigue teniendo el mismo problema de siempre: hay espacio en altura y ancho para llevar a tres pasajeros, pero el lugar para las piernas es muy limitado. Los adultos siempre viajarán incómodos, a no ser que los ocupantes de adelante tengan la gentileza de llevar sus butacas muy (pero muy) adelante.

Hay mucho lugar para guardarobjetos, incluyendo dos porta-anteojos. Es difícil de recordar otro auto en el mercado con tanta dedicación a los lentes.

El baúl es modesto: tiene 290 litros de capacidad. Bajo el piso de carga hay una rueda de auxilio del mismo tamaño que las titulares, pero con llanta de chapa. Buena combinación.

SEGURIDAD

Viene de serie con doble airbag frontal delantero, anclajes para sillas infantiles, frenos ABS con EBD, control de tracción, asistencia al arranque en pendiente y monitoreo de presión de neumáticos.

Lo más importante: es el auto más accesible del mercado argentino con control de estabilidad (ESP). Es un dispositivo de seguridad vital, que el más económico Mobi no ofrece en ningúna versión y el más costoso Argo sólo equipa en las variantes más caras.

LatinNCAP, el organismo encargado de evaluar la seguridad de los autos que se venden en América Latina, sometió al Uno a sus crash tests en julio de 2011. Incluso con el protocolo benévolo de esa época, la calificación fue muy baja: sólo una estrella en protección de adultos y dos para niños. Queda la duda de si Fiat, ocho años después, mejoró la estructura de seguridad de este modelo. O no.

MOTOR y TRANSMISIÓN

El Uno Way viene en una sola versión a la Argentina. Tiene el conocido motor Firefly 1.3 litros, con ocho válvulas, 99 caballos de potencia a 6.000 rpm y 127 Nm de torque a 4.000 rpm. Se combina sólo con caja manual de cinco velocidades.

En Brasil se ofrece también un Uno Dualogic, con una curiosa caja automatizada: no tiene palanca de cambios, apenas algunos botones para seleccionar la marcha.

La tracción es delantera, con control electrónico.

COMPORTAMIENTO

Justo después de haber manejado una semana el 500C polaco (leer crítica), me subí a este Uno Way. Fue un experimento interesante: descubrir cómo Fiat desarrolla sus autos populares, según cada mercado.

Por supuesto, el Uno Way no tiene el diseño, la calidad, la seguridad ni el equipamiento del Cinquecento. En eso queda claro: el Uno es un auto low-cost, para los llamados “mercados emergentes”.

Sin embargo, ese planteo tan tercermundista también tiene algunas (pequeñas) virtudes. Por ejemplo, el Uno es mucho más maniobrable que el 500, con un radio de giro más cerrado, a pesar de que las apariencias engañen.

Y en la puesta a punto de la suspensión también hay una diferencia abismal. Mientras el Cinquecento es durito y saltarín, el Uno se siente muy robusto, con un tren delantero pensado para nuestros caminos detonados, y con un andar ejemplar para calles con adoquines o llenas de baches. Hay que irse hasta una Subaru Outback para encontrar un nivel similar de aislación del habitáculo antes las imperfecciones del camino.

La contrapartida es que, a diferencia del 500, el Uno Way rola bastante: la suspensión tan mullida se padece en las curvas, con una marcada inclinación de la carrocería y mucha sensibilidad ante los vientos laterales. Ahí es donde cumple un rol fundamental el ESP: cuando viajás en ruta, se larga una tormenta y los asfaltos dinamitados se convierten en pistas de aquaplaning, es un alivio contar siempre con una ayuda extra de la electrónica.

La dirección tiene asistencia eléctrica y viene de serie con el modo City. Al activarlo, el volante se siente mucho más liviano. En modo normal, la dirección no es para nada pesada, pero con el City On es insólitamente ligera. Está pensada para maniobras de estacionamiento.

El Uno Way es ideal para la ciudad, pero también se defiende con dignidad en la ruta. Eso sí: el motor ahí muestra sus limitaciones. El escaso torque se encuentra en un régimen muy elevado. A 120 km/h, en quinta velocidad, el motor trabaja a 4.000 rpm. Siempre hay que acelerar bien a fondo, para buscar una respuesta un poco más interesante. Acelera de 0 a 100 km/h en 12,3 segundos y la velocidad máxima es de 167 km/h.

El consumo medio es de 6,8 litros cada 100 kilómetros. Con esos valores, el tanque de 48 litros es más que generoso. Sólo el consumo en ciudad me pareció algo elevado: 8,2 litros cada 100 (bastante, para un motorcito 1.3).

Es un auto con estética aventurera. Tiene neumáticos de uso mixto. Suspensiones robustas y un buen despeje del suelo. Por eso, fuimos a recorrer los caminos de tierra de la estancia de Jacinto Campos, crítico rural de Autoblog.

No, mentira. En realidad, nos invitó a comer un lechón al horno de barro y el Uno Way era lo único que teníamos a mano.

De todos modos, ¡sorpresa!

Este Unito se siente a sus anchas en caminos de ripio, tierra y con pozos. Por supuesto, no es un todo terreno 4x4, pero se defiende de manera muy honrosa. “Me pareció decoroso. Lo veo como un excelente primer auto para el que viva en el campo”, opinó Don Jacinto, mientras le lanzaba a su fiel Trotsky el mejor de los premios: la zabeca del chochán.

En este sentido, la filosofía “aventurera” del Uno Way no es sólo una promesa estética: es una realidad cumplidora, en el duro día a día de nuestros caminos low-cost.

CONCLUSIÓN

Con un precio de 500 mil pesos, el Fiat Uno Way tiene un posicionamiento curioso en nuestro mercado. Es claramente más accesible que otros “aventureros” del Segmento B (Renault Sandero Stepway, Ford Ka Freestyle y Chevrolet Onix Activ), pero es una compra más interesante –por potencia, espacio interior y equipamiento de seguridad- que los “aventureros” del Segmento A, con precios muy similares al Uno: Renault Kwid, Fiat Mobi Way y Volkswagen Cross Up!

En ese contexto, el mediocre Mobi Way tiene mucho para perder frente a este decoroso Uno Way. El regreso del Fiat más famoso de estos últimos 30 años en la Argentina viene de la mano de un vehículo de innegable concepción tercermundista, aunque honesto, práctico, robusto y con control de estabilidad de serie.

Entre los llamados “autos populares”, es una de las compras más interesantes de este momento en nuestro mercado.

Carlos Cristófalo
Producción fotográfica: Vito Cristófalo
Catering: Jacinto Campos

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Crítica: Fiat Uno Way
El Uno se ofrece en la Argentina sólo en la versión Way, con 180 milímetros de despeje del suelo.

Crítica: Fiat Uno Way
Suspensión pensada para los malos caminos, aunque inclina bastante en las curvas.

Crítica: Fiat Uno Way
Por suerte, viene con ESP de serie.

Crítica: Fiat Uno Way
Interior de diseño agradable, pero con materiales de innegable origen low-cost.

Crítica: Fiat Uno Way
Posición de manejo elevada, aunque confortable.

Crítica: Fiat Uno Way
Atrás hay buen espacio en ancho y altura. El espacio para las piernas es mínimo.

Crítica: Fiat Uno Way
La computadora de abordo es generosa. Complementa la información escasa de las agujas.

Crítica: Fiat Uno Way
El modo City, cuando está activado, hace que la dirección se vuelva más liviana.

Crítica: Fiat Uno Way
Aire acondicionado sencillo. Mucho lugar para guardar cachivaches.

Crítica: Fiat Uno Way
Incluye dos porta-anteojos y espejito retrovisor interno extra, para controlar a los niños en el asiento trasero: "¡¿Cuándo llegamos?!"

Crítica: Fiat Uno Way
Baúl modesto, de 290 litros.

Crítica: Fiat Uno Way
Bajo el piso de carga, una buena noticia: rueda de auxilio del mismo tamaño que las titulares.

Crítica: Fiat Uno Way
Son Pirelli Scorpion ATR, de uso mixto. Lindas llantas, ¿verdad?

Crítica: Fiat Uno Way
El motor Firefly 1.3 necesita trabajar a buen régimen para entregar todo lo que tiene.

Crítica: Fiat Uno Way
Las barras del techo no son de adorno: soportan hasta 50 kilos de carga.

Crítica: Fiat Uno Way
El despeje y la suspensión se lucen en los caminos desparejos.

Crítica: Fiat Uno Way
"Un buen primer 0km para quien viva en el campo", opinó Jacinto Ídem.

Crítica: Fiat Uno Way

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FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Fiat Uno Way
Origen: Brasil
Precio: 500.000 pesos
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros.
Comercializa: FCA Automobiles Argentina (www.fiat.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero transversal, cuatro cilindros en línea, dos válvulas por cilindro, inyección electrónica multipunto.
Cilindrada: 1.332 cc
Potencia: 99 cv a 6.000 rpm
Torque: 127 Nm a 4.000 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción delantera, con control electrónico.
Caja: manual, de cinco velocidades.

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: eje de torsión, con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos.
Frenos delanteros: discos macizos.
Frenos traseros: de tambor.
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica y modo City.
Neumáticos: Pirelli Scorpion ATR 175/70R14 (rueda de auxilio del mismo tamaño, con llanta de chapa)

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 167 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 12,3 segundos
Consumo urbano: 8,2 l/100km
Consumo extraurbano: 5,1 l/100km
Consumo medio: 6,8 l/100km

MEDIDAS
Largo / ancho / alto: 3.820 mm / 1.656 mm / 1.555 mm
Distancia entre ejes: 2.376 mm
Peso en orden de marcha: 1.052 kg
Capacidad de baúl: 290 litros
Capacidad de combustible: 48 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero
Anclajes para sillas infantiles
Alarma
Cinco apoyacabezas y cinco cinturones de tres puntos
Alerta de olvido de cinturón de seguridad para conductor
Sistema de frenos ABS + EBD
Control electrónico de estabilidad (ESP)
Control de tracción (TC)
Sistema de asistencia al arranque en pendiente (HLA)
Alarma con inmovilizador de motor (Fiat Code)
Sistema de Monitoreo de Presión de Neumáticos (TPMS)
Aire acondicionado
Cierre centralizado de puertas con cierre automático en rodaje
Computadora de abordo
Dirección asistida eléctricamente
Espejos retrovisores eléctricos con luz de giro integrada + modo tilt down
Levantacristales eléctricos delanteros y traseros "one-touch up/down" (dos)
Sistema "My Car Fiat" y "Follow Me Home"
Sensores de estacionamiento traseros
Display multifunción 3,5'
Central multimedia touch 6,2' con navegador satelital
Comandos en volante
Asiento posterior bipartido 60/40
Faros antiniebla delanteros
Luces diurnas (DRL - Daytime Running Lights)
Llantas de aleación 14'

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