Texto de Vicky Guazzone di Passalacqua
Fotos: Matías Albín
Productora junior: Isabel Albín

Siempre quise un Honda Fit. Lo quise cuando heredé mi primer auto de la flota de la empresa del marido de mi mamá, un Volvo 850 Turbo viejito -que después terminé amando, pero en su momento me parecía un ataúd impresentable para salir con mis amigas-. Lo quise cuando, unos años después, con mi hermano tuvimos la suerte de ligar un auto para ambos y debimos aunar gustos y estilos y terminamos eligiendo un Citroën C4 Hatchback. Lo quise incluso cuando, ya casada con Matías, nos compramos nuestro primer Volkswagen Vento. Y todavía ahora, a veces fantaseo con la idea de tener uno para mí sola y hacerlo mi auto citadino, que quepa en todos lados y se mueva ágil en el tráfico.

Por eso, cuando escuché de reoído que C.C. tenía en lista de préstamos para Autoblog el nuevo Fit para probar, no lo dudé y me anoté como posible candidata. Mis ganas superaron mi miedo a la enorme responsabilidad de manejar un auto que no es propio, y, más importante aún, a no contar en absoluto con toda la data y conocimiento técnico que puede requerirse para escribir la crítica de un auto.

Mi infatuación con este ya clásico de Honda pudo más y terminé manejando el modelo EXL, de 749.999 pesos por una semana. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Para mi alegría, me dieron un modelo en Modern Steel, un gris oscuro muy sentador del que probablemente elegiría mi propia versión de poder tenerla. Y, a la primera impresión, lo que más me gustó fueron sus nuevas ópticas full LED, que además de darle mayor visibilidad también lo vuelven más seductor -¿todos vemos caras en los frentes de los autos, verdad? Esta la vi muy felina-.

También me gustaron los insertos cromados en el frente, sobre todo el listón inferior, dándole continuidad a las luces diurnas que ahora son de LED continuo. Y asimismo cambiaron los rompenieblas, ahora redondos.

En el lateral podría decirse que no hubo renovación: hasta las llantas son las mismas -de aleación de 16 pulgadas- que en la unidad proveniente de México que probó el editor de Autoblog el año pasado (leer crítica).

El remate sí tiene modificaciones, como la forma del paragolpes, pero lo más importante es el reemplazo de las ópticas por unas completamente de LED.

POR DENTRO

Desde hace nueve meses, el espacio trasero de un auto me importa más que nunca. Y no tiene que ver con que a veces me toque sentarme atrás y mi marido mida 1,93, sino con que ahora voy para todos lados con una sillita de bebé.

Si ya le tenía cariño al Fit de antes, más creció el amor cuando vi que la silla de Isabel quedaba comodísima atrás. Ni siquiera en el Vento sentí tal accesibilidad de espacio al entrar y sacar a la bebita. Nunca entendí por qué, pero por cucaracha me explican que se debe a que, como buen monovolumen, tiene una puerta corta en la que el pasarueda no molesta y la apertura es total, dejando una boca de acceso bien amplia.

En la parte delantera, en tanto, el espacio parecía un poco más chico, sobre todo para el acompañante. Pero me lo olvidé rápido cuando vi la novedad de su equipo multimedia y empecé a setear el sistema de entretenimiento con screen mirroring, que permite tener todas las funciones del teléfono replicadas en la pantalla -aunque extrañé horrores la ruedita para subir y bajar el volumen-.

También aprecié mucho el posavasos del conductor, detalle no menor para alguien que vive tomando agua. Pero siendo honesta, el interior delantero no me resultó tan amable al tacto y hasta al oído. Sí, el tapizado de cuero está muy bien y hasta parece de mejor calidad que el modelo anterior -y eso que es ecológico, cosa que valoro muchísimo-, pero los plásticos resultan un poco duros, y el mejor ejemplo fue el ruido al abrir y cerrar la guantera, similar a la carcaza de algún juguete de Isabel.

En este restyling, algunas cosas por desgracia no cambiaron: la rueda de auxilio, en el baúl, sigue siendo de uso temporario y no se puede circular con ella a más de 80 km/h. Aunque sí, como mencionó C.C. en su momento, entraría una más grande, porque el baúl sigue siendo súper cabedor. Como mi intención fue probarlo tal cual lo usaría, en la ciudad, no tuve necesidad de cargarle valijas, pero cochecito, bolso maternal, juguetes, compras del supermercado y hasta cajas con revistas entraron a la perfección.

SEGURIDAD

Acá sí que estoy un poco indignada: automático, con tapizados de cuero, cámara de retroceso, ¿y no tiene un solo sensor? Lo di tan por sentado que casi lo choco en el garage de casa la primera tarde. Mi Citroën del 2010 ya tenía sensores traseros. En fin, una vez que superé mi desconcierto, me hice íntima de la cámara en modo cenital -acá me dicen que es “la que se usa para el enganche”-, y así pude estacionar un poco más en paz.

A su favor, en cambio, tiene los anclajes Isofix que bien utilizó Isa, y una novísima incorporación: control de estabilidad (ESP), algo que tuve la fortuna de no necesitar probar, pero que me parece condición sine qua non para cualquier auto. Además, ofrece asistente de arranque en pendiente y suma airbags; a los dobles frontales les agrega laterales delanteros y de cortina.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

El chiste fácil en casa cuando acepté esta nota fue que iba a llegar a la sección de “motor” e iba a poner: “Sí, tiene”. Punto final. Pero, por suerte, cuento con un marido que pudo iluminarme un poco sobre dónde poner atención.

Esta última versión, proveniente de Brasil, está impulsada por un motor de 4 cilindros en línea y 1.496 cc -1.5 para los menos eruditos como yo-. El mayor cambio que presenta es que varió el sistema de alimentación de inyección directa por la famosa PGM-FI de Honda, y que las prestaciones bajaron de 130 a 120 caballos de potencia, mientras que el torque pasó de 155 a 148 Nm.

El motor está acoplado a la ya conocida caja CVT de 7 velocidades con paddle shift en el volante. Sigue siendo la única transmisión disponible, y la tracción del auto es delantera.

COMPORTAMIENTO

Una de las cosas que más me atrajo de este auto fue su agilidad. Como ya dije, estoy acostumbrada a moverme con un Vento por la ciudad, y el dinamismo del Fit fue notorio en la comparación. Rápido para zigzaguear entre el tráfico y para acelerar cuando era necesario, lo terminé de apreciar por completo después de estacionarlo en algunos lugares en los que mi auto no hubiera podido ni asomarse.

A la vez, comprobé que ante todo es de carácter urbano cuando me subí a la autopista. Y es que me sucedió algo extraño: sentía el pavimento bajo las ruedas. Tuve que pedirle ayuda a Marido para que me tradujera esa sensación a lenguaje técnico, y el veredicto fue “neumáticos de perfil bajo y suspensión firme”. Esto pasa en especial en partes de asfalto que no son las más lisas, como por ejemplo el carril izquierdo de Panamericana -¿notaron que ese sí raspa y el siguiente no? Misterio-.

La insonorización, sin embargo, es perfecta. Música a una intensidad lógica y buena conversación fueron posibles sin ningún problema en toda circunstancia, incluso yendo más rápido. Aunque también se adelanta a ese posible dilema y compensa el volumen de la música acorde a la velocidad, un detalle más que amable.

No probé versiones anteriores, por lo que no podría decir si la caja mejoró o no. Pero sí puedo acotar que, a diferencia de los otros autos automáticos que manejé, en este adoré no sentir el traspaso de cambios. Muy discreto, una de mis cualidades preferidas en autos y personas. Ah, dato: en esta versión ya no existe el modo “Eco”, solo Sport y Normal.

La sillita de Isabel me resultó muy cómoda, pero no tanto el sistema del anclaje en el techo -top tether-, que era un poco molesto al mirar para atrás. Aunque ella ni lo notó y la pasó genial, con la ventana a la altura justa para observar el mundo sin interferencias -y dormirse unas buenas siestas-. Suena básico, pero no lo es tanto: en el Tesla que probamos en Estados Unidos (leer crítica), su silla -que era exactamente la misma, dado que la trajimos de USA- quedaba un poco más abajo del vidrio, por lo que podía mirar menos y se aburría más. Todo un drama para recorridos largos.

CONCLUSIÓN

Antes que nada, un disclaimer: como carezco del conocimiento técnico, mi impresión está sobre todo regida por lo que sentí al volante. Aunque vale otra aclaración: no hay mujer que no se guíe primero por lo que siente y recién después por lo que sabe.

Al mismo tiempo, haber deseado tanto este auto me jugó un poco en contra. Me subí súper emocionada, y me desilusioné a las horas descubriéndome sin sensores y con cierta impresión plasticosa en el interior. Sentí que le faltaba aplomo, elegancia. Pero, con el correr de los días, entendí que el que cambió no fue tanto el auto como yo, y me volví a conectar con esa versión más fresca y menos aburguesada mía, que sigue apreciando estacionar en cualquier lado, arrancar antes que el de al lado en la primera fila del semáforo, y, sobre todo, sentir que tengo un auto canchero, antes que sobrio y cumplidor.

¿Si lo elegiría hoy en mi formato de vida actual? Sí, pero como segundo auto. Porque no lo siento tan idóneo para la ruta -y porque me hace falta un baúl mucho más grande para ir más allá de los 100 kilómetros. Recuerden que me bautizaron la Reina del Exceso de Equipaje (leer nota) . Lo consideraría como primera opción si fuera un alma eminentemente urbana, que necesita gran respuesta y dinamismo en el caos cotidiano de la ciudad. De hecho, es un auto que le estoy recomendando a mi mamá por estos días, una mujer sola, pero que vive trasladándose de una punta a la otra de Buenos Aires por su trabajo.

Después de esta semana, podría decir que lo mío con el Fit mutó de enamoramiento platónico a amor real. Porque lo veo en carne y hueso -en acero y aluminio-, con sus bondades y falencias. Y, aún así, lo elijo.

Vicky Guazzone di Passalacqua
TW: @misskarma / IG: @misskarma_
Fotos: Matías Albín

Coordinadora general ejecutiva senior: Isabel Albín
Catering: Brownie

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Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Un cochecito con ruedas chicas y suspensiones firmes que hacen que sientas el suelo abajo tuyo. El otro cochecito es el de Isabel.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Pero con una capacidad de acceso a las plazas traseras envidiable, además del gran espacio para las piernas -o los bolsos-. Ella da fe.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
El baúl está aprobado por la Reina del Exceso de Equipaje para el uso urbano -no más de 100 kilómetros de distancia-.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Otra excusa para no encarar la distancia es el auxilio temporario, sobre todo cuando le sobra lugar para otra titular.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
No puedo comparar con el modelo mexicano porque no lo manejé, pero esta versión del 1.5 se comporta muy bien en el tránsito urbano y autopistas.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Llantas de aleación y discos ventilados en las ruedas delanteras. Los frenos traseros son a tambor.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Volante multifunción con levas incluídas. Que no: la verdad que ni toqué. Me dediqué precisamente a lo contrario: disfrutar de no percibir los cambios.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
El instrumental se mantiene sin cambios. Sobrio, pero con la información necesaria (muy útil el indicador de consumo instantáneo).

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Otra de las novedades en este Fit 2019, aquí en formato Apple Car Play -que ahora incorpora Waze y Whatsapp-, es el sistema screen mirroring.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Brownie: amiga de Trotsky y tester oficial de Autoblog desde 2014.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Tengo mis reparos con la solución que le dieron al anclaje en el techo. Igual, valoro más la seguridad de Isabel que mi propia comodidad.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
El mayor placer de manejar un auto chico: estacionar en -casi- cualquier lado.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT
Uno de los mayores aciertos de este modelo es que Honda finalmente entendió la importancia del ESP. Aunque algunos piensen que no es vital en el uso urbano.

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT

 

Crítica: Honda Fit 2019 EXL CVT

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FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Honda Fit 2019 EXL CVT
Origen: Brasil
Precio: 749.999 pesos
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros
Comercializa: Honda Motor de Argentina (www.honda.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero transversal, cuatro cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, inyección indirecta PGM-FI y sistema de distribución variable (i-Vtec)
Cilindrada: 1.496 cc
Potencia: 120 cv a 6.600 rpm
Torque: 148 Nm a 4.800 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción delantera, sin controles electrónicos
Caja: automática de variador continuo (CVT), con modo secuencial de siete marchas preprogramadas y levas al volante

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos
Suspensión trasera: eje de torsión, con barra Tipo H, resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos
Frenos delanteros: discos ventilados
Frenos traseros: de tambor
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica
Neumáticos: Bridgestone Turanza 185/55R16 (rueda de auxilio de uso temporario)

PRESTACIONES
Velocidad máxima: n/d
Aceleración de 0 a 100 km/h: n/d
Consumo urbano: 8,6 l/100km
Consumo extraurbano: 6,7 l/100km
Consumo medio: 7,6 l/100km

MEDIDAS
Largo / ancho / alto: 4.113 mm / 1.694 mm / 1.534 mm
Distancia entre ejes: 2.530 mm
Peso en orden de marcha: 1.094 kg
Capacidad de baúl: 363 / 950 litros
Capacidad de combustible: 40 litros

EQUIPAMIENTO
Estructura de la carrocería con ingeniería de compatibilidad avanzada (ACETM)
Airbags delanteros (SRS)
Airbags laterales para conductor y acompañante (SRS)
Airbags laterales tipo cortina para pasajeros delanteros y traseros (SRS)
ABS (Anti-lock Braking System)
EBD (Electronic Brake Distribution)
Frenos a disco ventilados delanteros y traseros a tambor
Sistema de control de tracción y asistencia a la estabilidad del vehículo (VSA)
Sistema de asistencia para arranque en pendiente (HSA)
Cámara de estacionamiento trasera con tres ángulos visuales
Cinturones de seguridad delanteros tipo tres puntos inerciales regulables en altura, limitador de esfuerzo y pretensionador
Cinturones de seguridad traseros tipo tres puntos inerciales con central abdominal inercial
Bloqueo de seguridad para niños en puertas traseras
Fijación de asientos para niños (Isofix)
Apoyacabezas para 5 pasajeros
Luces de LED de marcha diurnas DRL
Sistema de alarma perimetral
Inmovilizador de motor
Llave tipo navaja con comando a distancia
Faros delanteros full LED con apagado de luces automático
Espejos laterales con luces intermitentes
Manija exterior de puertas color carrocería
Luces traseras de LED
Faros antinieblas delanteros
Spoiler trasero con 3era luz de stop de LED
Climatizador automático digital táctil
Volante revestido en cuero
Columna de dirección regulable en altura y profundidad
Control de velocidad crucero
Ventanillas eléctricas delanteras y traseras
Luz de lectura delantera
Luz en área de carga
Espejos de cortesía (conductor/pasajero) con iluminación
Consola central con apoyabrazos incluido
Compartimentos de almacenaje laterales (delantero/trasero)
Toma de 12 volts
Tapizado de cuero ecológico
Asiento de conductor regulable en altura
Asiento trasero rebatible 60/40
Asiento trasero con sistema ULT (Utility – Long – Tall)
Pantalla multimedia de 7” con interface Apple CarPlay y Google Android Auto
Sistema de manos libres por Bluetooth
Comandos de audio en el volante
Entrada USB
Bluetooth para reproducir archivos de música de equipos compatibles
Compensación de volumen sensible a la velocidad (SVC)
Parlantes delanteros / traseros (4)
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