Desde Sochaux (Francia) – Peugeot lanzó a la venta este año en Europa el nuevo 508. Es la segunda generación que utiliza esta denominación para el sedán del León para el Segmento D (mediano). Pero, en realidad, es el sucesor de una larguísima tradición de berlinas de la marca francesa: 407, 406, 405, 505, 504, 404 y 403, por citar sólo a los más famosos.

El nuevo 508 ya está confirmado para la Argentina. Llegará el año que viene o, a más tardar, a comienzos de 2020. Autoblog lo manejó en Francia, en el marco del evento Spirit of France para la prensa internacional (ver primera nota).

Las unidades disponibles para este contacto eran tres, que se rotaron por turnos de manejo a lo largo de una travesía de casi 500 kilómetros. Fue un recorrido que incluyó tramos urbanos, rutas de montaña y autopistas, con algunas paradas estratégicas en queserías, restaurantes gourmets y hasta la fábrica de molinillos Peugeot.

Esos tres autos tenían dos motorizaciones diferentes. Había un 508 GT, que es la versión tope de gama. Tiene el conocido motor turbonaftero 1.6 THP (ahora rebautizado PureTech), en su versión con 225 caballos de potencia y 300 Nm de torque. Los otros dos eran 508 S&S, con un motor 2.0 turbodiesel (el conocido BlueHDi), con 180 caballos de potencia y 400 Nm de torque. Salvo las versiones de entrada a gama, que tienen caja manual de seis velocidades, todos los nuevos 508 vienen con transmisión automática de ocho marchas, con convertidor de par (es la misma configuración de la DS 7 Crossback HDi que también manejamos en Francia, ver nota).

Pero antes de seguir hablando de la mecánica, mirá las fotos. El nuevo 508 es el Peugeot con el mejor diseño de los últimos tiempos. Hace que las futuristas 3008 y 5008 se vean algo rellenitas. También deja muy atrás al 508 de generación anterior. Y tiene muchas líneas en homenaje al clásico 504 Coupé. Por eso –nada es casual- uno de esos históricos Pininfarina nos acompañó en el recorrido (ver nota aparte).

Al lado de los autos históricos –y los modernos también- el nuevo 508 parece como un plato volador que acaba de aterrizar. Mide 4,75 metros de largo y 1,85 de ancho, pero lo que más impresiona es su estatura: mide apenas 1,40 metros de alto.

Y ahora es donde llega el momento de quemar todos los manuales. Técnicamente, este auto no es un sedán. Es un hatchback. O, mejor dicho, un liftback. Es decir, el baúl no está separado del habitáculo (como en todos los sedanes anteriores de Peugeot). Está integrado a la cabina, porque el portón trasero incluye también a la luneta. Es la solución que encontró la marca para que el baúl (y su boca de carga) no quedara reducido a un tamaño diminuto. Tiene 487 litros de capacidad.

Sólo así se pudo lograr esa estética de OVNI, que está acompañada por los faros de leds delanteros con formas de colmillos y las ópticas traseras, que dibujan garras de luz. Desde los tiempos de Leono y los Thundercats no veía un felino tan galáctico.

El auto se ve espectacular, en gran parte porque las unidades probadas tenían llantas de 19 pulgadas (con Michelin 235/40R19). En la perfección del pavimento francés es un calzado deportivo y cómodo. Por supuesto, queda la duda sobre qué ocurrirá con nuestros caminos horribles. Como anticipo, sólo un ejemplo: uno de los autos de la caravana pinchó una rueda. Tuvo que completar el recorrido con una rueda de auxilio de uso temporario. No sólo quedaba antiestética, también obligó a reducir el ritmo de manejo a sólo 80 km/h.

El andar es confortable y, al mismo tiempo, con respuestas muy dinámicas de la dirección. Tiene suspensión independiente en las cuatro ruedas (con eje trasero multibrazo) y amortiguadores magnéticos de dureza variable. Era divertido viajar en caravana con los Peugeot clásicos. Mientras los 504 navegaban por las curvas, los 508 giraban planos, sin inclinaciones de la carrocería, pero sin incomodidades en la cabina.

Es que el habitáculo del 508 es tan espectacular como el exterior. ¿El puesto de manejo de la 3008 te resulta parecida a un avión? Bueno, bienvenido al Halcón Milenario de Star Wars. Peugeot le dio una vuelta de tuerca a la tecnología, el diseño y hasta la combinación de materiales que revisten el interior. La posición de manejo i-Cockpit definitivamente encontró su camino: ahora calza a la perfección con conductores de alturas variadas y este principio de volante chiquito (con tablero por encima de la dirección), es la única solución posible para conseguir esta distribución en la cabina.

En primer lugar, probé el S&S turbonaftero. El “unoséis” con 225 caballos mueve sin problemas a este auto de 1.420 kilos, pero le falta algo de empuje en baja. La caja de ocho velocidades es excelente, aunque no puede suplir la naturaleza de este impulsor que nació en los tiempos de la moda del downsizing: el buen torque lo entrega recién a partir de las 2.500 rpm. Antes de eso, poco y nada. Recién a partir de ahí la bestia se despierta y empuja con decisión.

Durante la prueba no fue posible medir prestaciones, pero Peugeot declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h. El consumo medio informado es de 5,7 litros cada 100 kilómetros. Nada mal, para un “unoséis”. Sin embargo, ya estaría siendo hora de que el Grupo PSA desarrolle un motor naftero más moderno. No habría planes en lo inmediato: el grupo francés está apostando todo a desarrollar híbridos y eléctricos.

El 2.0 HDi es otra cosa. Es el motor ideal para este auto. En realidad, es el motor perfecto para casi cualquier vehículo. Tiene muy buen torque desde bajas vueltas, es silencioso, no vibra nada y tiene las prestaciones de un buen naftero: acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos, alcanza los 230 km/h y tiene un consumo medio declarado de 4,7 litros cada 100 kilómetros.

En camino de montaña y con la compañía de la caja de ocho marchas, es un impulsor soñado para hacer muchos kilómetros, con la posibilidad de hacer sobrepasos con gran seguridad y la tranquilidad de tener una autonomía como para cruzar varias fronteras europeas, sin necesidad de cargar combustible.

El Grupo PSA es especialista en diesel y -ahora que muchas marcas comenzaron a renegar de estas mecánicas- tiene todo lo necesario para quedarse con todo el mercado gasolero. La Argentina es un país ideal para este tipo de motores: grandes distancias y pocas estaciones de servicio. Todo esto es para decir que, cuando llegue a nuestro país, la marca no debería equivocarse: el 2.0 HDi tiene que estar adentro de la gama.

Pero volvamos a Francia. Los tramos en autopista sirvieron para probar algunas de las ayudas a la conducción que tiene el 508. Por ejemplo, el control de crucero adaptativo, el sistema de mantenimiento de carril y hasta el sistema de visión nocturna. Son todos dispositivos que están incorporando los últimos lanzamientos globales de Peugeot, Citroën y DS. Es una apuesta del grupo a la seguridad, que se está trasladando de manera lenta en la Argentina (donde todavía hay gamas completas de modelos sin ESP).

En el 508, estas ayudas a la conducción vienen acompañadas por tecnologías pensadas únicamente para el placer de los pasajeros: masajeador en los asientos, equipo de audio con parlantes Focal y sistema multimedia con aplicaciones especiales para el entretenimiento abordo (sólo disponibles en Europa).

Sin embargo, más allá de la tecnología, de la seguridad y de las mecánicas, lo que más me sorprendió del nuevo 508 fue la calidad de fabricación y el trabajo original de diseño, tanto por fuera como por dentro.

Si llegara hoy a la Argentina, haría que los actuales Ford Mondeo, VW Passat, Toyota Camry y Honda Accord se sintieran como quien recibe un telegrama de “jubilación anticipada”. Así de moderno se siente el nuevo 508. Si yo fuera Peugeot, le pondría un turbo a los barcos que los traerán desde Francia.

C.C.

***

Contacto en Francia: Peugeot 508
Autoblog en Francia. Manejamos el nuevo 508. Y también los 504 clásicos (ver nota).

Contacto en Francia: Peugeot 508
La travesía comenzó en el Museo Peugeot de Sochaux. ¿Ves algo escondido ahí? Habrá más, mañana en Autoblog.

Contacto en Francia: Peugeot 508
El 508 es el Peugeot con el diseño más espectacular del momento.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Un sedán que, en términos de diseño, jubila por anticipado a los actuales Ford Mondeo, VW Passat y otros rivales.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Luces diurnas con forma de colmillos felinos.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Ópticas traseras como rasguños de garras, leoninas también.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Técnicamente, no es un sedán. Es un liftback. El portón trasero es una quinta puerta que comunica con el habitáculo.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Y qué habitáculo. La filosofía i-Cockpit se consagró en el 508.

Contacto en Francia: Peugeot 508
La combinación de volante chiquito y tablero elevado calza muy bien para conductores de diferentes estaturas.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Mucho diseño y calidad de terminación en la cabina.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Pero, sobre todo, combinación de materiales muy originales.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Se ve lujoso y moderno, al mismo tiempo. Casi exagerado.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Con más tecnologías que sutilezas.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Probamos las versiones GT (1.6 PureTech de 225 cv) y S&S (2.0 HDi de 180 cv).

Contacto en Francia: Peugeot 508
También hay que probar las plazas traseras. Conduce el conductor de El Garage y FoxSports, José Luis Denari.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Recorrimos 500 kilómetros por rutas de Francia.

Contacto en Francia: Peugeot 508
En 2019 debería llegar a la Argentina. A más tardar, a comienzos de 2020.

Contacto en Francia: Peugeot 508
Todas las notas del evento Spirit of France, se están publicando acá.

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com