A casi un año de haber manejado una versión de preserie en China (leer crítica), Autoblog vuelve a subirse a la Lifan X70, que se lanzó a la venta en junio pasado.

La “invasión china” ya dejó de ser una metáfora para convertirse en realidad. Cada vez más marcas del gigante asiático se venden en nuestro país y las SUV son las principales protagonistas de este desembarco (junto con los vehículos comerciales pequeños).

Lifan lleva más de tres años en la Argentina. Tiene una red de 28 concesionarios, con presencia desde Buenos Aires hasta Mendoza y desde Salta hasta Tierra del Fuego. Manejamos durante una semana la versión CVT de la nueva X70. Tiene un precio de 749 mil pesos. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

La Lifan X70 llama la atención en la calle. Es un modelo nuevo, de una marca que todavía no es muy conocida. “¿Qué auto es?", suele ser una pregunta frecuente. Y cuando decís "Lifan X70", el curioso sigue con un “ahhh, y entonces”.

El diseño me gustó desde que la vi en China hace un año. En la trompa se destacan el labio inferior plateado, los dos faros auxiliares hundidos y una parrilla de cuatro líneas cromadas. Las ópticas están enmarcadas por unas tiras de LEDs que prenden como luces diurnas al encender el motor. La línea lateral va subiendo hacia la cola, con mucho despeje en el área trasera. A mi gusto, lo más discutible del diseño es la tercera ventanilla lateral, que tiene algo que le falta resolver. No queda mal: queda raro.

El portón trasero es atractivo a pesar de que hay “mucha chapa”, pero se equilibra con la luneta, las ópticas que se meten hacia el centro y la falsa doble salida de escape (el escape de verdad está escondido bajo el paragolpes trasero). Las llantas son de aleación en 18 pulgadas con neumáticos 225/55 de marca Landsail, made in China. El auxilio también es chino, pero de otra marca y tamaño: GitiComfort en medida 215/65 R16, con llanta de chapa. Este auxilio no tiene indicaciones de límites de velocidad, pero -al no tener las mismas medidas que las ruedas titulares- es una rueda de uso temporario.

POR DENTRO

Subirse a la Lifan X70 y sentarse al volante es tarea fácil. Hay espacio y el techo queda lejos de la cabeza. Además, el asiento del conductor se regula en altura, con lo cual encontrar la posición de manejo se hace simple. Los tapizados son de cuero sintético, agradables al tacto. El arranque es por botón y la llave queda en el bolsillo (o donde quieras dejarla). Hay varios huecos y lugares para poder guardar objetos.

El tablero principal incluye indicadores de aguja para velocímetro y tacómetro, y dos barritas: una para el combustible y otra para la temperatura del motor. La computadora de abordo muestra temperatura exterior, autonomía y consumo promedio.

Y la sorpresa: tiene sensores de presión de los cuatro neumáticos, con información en tiempo real.

Dos críticas: las agujas de velocímetro y cuentavueltas suben de “adentro para afuera”. Es el sentido inverso al habitual. Cuesta acostumbrarse. La segunda: o agrandan la tipografía o tendré que usar lentes de cerca para manejar. Soy un hombre mayor, no me pongan a prueba.

En la consola central, la pantalla de nueve pulgadas incluye radio AM/FM, bluetooth, USB y conectividad Apple Car Play y Android Auto. Esto permite espejar el GPS y otras funciones del celular y usar el siempre práctico Waze (sólo con Android).

Más abajo en la consola están los controles del climatizador, dos puertos USB, el encendedor y un toma de 12v. Señores chinos, entendieron todo. Si algo se necesita hoy en un auto son opciones para cargar el celular.

El volante multifunción incluye control de velocidad crucero y los típicos comandos de la radio y el teléfono. Quien escribe se negó rotundamente a probar la AM, aún bajo las amenazas de C.C. Sobre el costado izquierdo del tablero, entre la columna de dirección y la puerta, está el control de los espejos retrovisores que se pueden plegar desde adentro, y el On/Off del control de estabilidad (ESP).

Las plazas traseras merecen una mención aparte, por el espacio que ofrecen para las piernas. Aprovecho para contar el motivo por el cual hay tanto espacio allí. Cuando estuve en China, me comentaron que eso se debe a que los abuelos chinos están acostumbrados a viajar con bolsos y bolsas varias. Y siempre quieren llevarlas entre las piernas. De allí surge que los autos chinos siempre tienen exceso de lugar para las piernas. Podés creer o no el cuento chino. Lo cierto es que gracias a esta manía de los abuelos, ganan todos los pasajeros.

Los respaldos se rebaten 60/40. La capacidad del baúl es menor de lo que uno esperaría en un vehículo de estas dimensiones. Son 419 litros con el cobertor puesto, 435 sin él y 1.500 litros con los asientos rebatidos.

SEGURIDAD

La Lifan X70 viene de serie frenos ABS con EBD, control de estabilidad (ESP), doble airbag frontal delantero, cinturones de seguridad de tres puntos y apoyacabezas para cinco personas, anclajes Isofix, cámara de retroceso, sensores delanteros/traseros y el ya mencionado sensor de la presión de los neumáticos.

¿Nos ponemos a pedir? Debería tener también airbags laterales para conductor y acompañante, como mínimo. Y los dos de cortina no estarían nada mal, tampoco.

No hay resultado de pruebas de choque de organismos independientes.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Debajo del capot hay un cuatro cilindros en línea de 2.0 litros VVT-I, con 16 válvulas, 140 cv a 6.000 rpm y 185 Nm de torque entre 4.200 y 4.400 rpm.

Hay versiones con caja manual de cinco velocidades y automática CVT, como en la unidad probada. La tracción es delantera.

COMPORTAMIENTO

Ahora me acuerdo por qué no me gustan algunas transmisiones CVT. Sí, por lo general, no me caen simpáticas. La entrega de potencia se estira: el motor parece que nunca termina de empujar en serio. De pronto, mirás la palanca y recordás que tenés un modo “S”.

Al pasarlo a “S”, cambia bastante el modo de pasar las marchas. Cada marcha se estira un poco más, las vueltas suben más rápido y la velocidad también. Los 140 caballos se despiertan.

Ese fue el modo en que manejé el 90% de los kilómetros a bordo de la X70. ¿La secuencial con opción de cambio manual? No, gracias. Para mí, la caja automática es eso: automática, no me hagan pasar cambios ni estar pendiente de las rpm. Sobre todo en una CVT donde no hay marchas reales, sino cambios preprogramados para brindar una sensación de la presencia de diferentes relaciones.

Una curiosidad: la caja de la X70 también tiene un modo “L”, que se traduce como "Low". No, no es una baja con caja reductora. Es un programa que retiene las relaciones más cortas del cambio. Puede servir para arrancar en una pendiente pronunciada y con mucha carga. No sirve para hacerse el aventurero.

El andar es bueno, aunque me gustaría un punto más blando en las suspensiones. También pueden ser los neumáticos de perfil bajo. Apenas recibí la unidad, le bajé la presión de los neumáticos un par de libras. Venían muy infladas y se notaba mucho. Un detalle: el tablero marca la presión en bar y las especificaciones hablan de psi. Ah, y el manual viene en inglés.

Moverse por la ciudad o en autopista con la X70 es simple, aunque la visibilidad hacia atrás es bastante limitada: la cola es alta y la luneta es chica. A la hora de estacionar, entre la cámara y los sensores todo se hace más fácil. La dirección asistida no tiene problemas en mover las ruedas de 18 pulgadas y a velocidad tiene muy buena sensibilidad.

Hice varios kilómetros con cuatro adultos a bordo y nadie se molestó. Ni los pasajeros ni la X70. Los ocupantes de las plazas traseras, felices con tanto espacio.

El pedal de freno sigue con la misma sensación que percibí hace un año en China: esponjoso, muy esponjoso, con la sensación de que en una frenada de emergencia nunca sabés si lo estás pisando realmente a fondo. Prefiero los pedales más firmes, pero parece que la X70 no va por ahí.

Por empedrados y adoquinados no hay ruidos extraños. Ni de carrocería ni de “ensamblado”. Los plásticos y elementos del interior son de buena calidad y no hay lugar a ruidos y chirridos.

La X70 alcanza una velocidad máxima de 170 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 10,2 segundos. El consumo medio durante la prueba fue de 11 litros cada 100 kilómetros. Son prestaciones promedio, nada destacables.

CONCLUSIÓN

Leonardo Valente, colaborador de Autoblog, siempre dice que “tu próximo auto en Argentina será chino y/o eléctrico” (leer más). Desde la experiencia del año pasado en Chongquing (China), y lo que ha sucedido en el mercado argentino desde entonces, me animo a corregirlo: por ahora, sacá lo de eléctrico. Y remarcá lo de chino.

La evolución que tienen las marcas chinas de un modelo a otro -no hablamos de generaciones, sino de lanzamientos- es enorme. Auto a auto, se perfeccionan, pulen, mejoran. ¿Copian? Sí, seguro, pero he tenido la suerte de visitar centros de desarrollos de marcas japonesas, francesas y alemanas de primerísima línea. En todas admiten que desarman modelos de la competencia para estudiarlos y cop… mejorarlos.

La Lifan X70 es un modelo más que lógico en el segmento donde se mete a competir. Tiene buen andar, un equipamiento correcto y se destaca -sobre todo- por la gran habitabilidad. Es un cóctel chino interesante.

¿Todavía hay una barrera llena de prejuicios que deben vencer? Seguramente, y la devaluación del peso no ayuda: son autos chinos, pero importados en dólares y con un arancel aduanero del 35%. El consejo más honesto que puedo dar a los interesados es que se acerquen a un concesionario y prueben una X70. Ni siquiera hay que dejar los prejuicios abajo: en el asiento trasero de esta Lifan hay lugar para todos.

Orly Cristófalo
Producción fotográfica: Juan Cruz Cristófalo y C.C.

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Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

La Lifan X70 se posiciona por encima de la X60 y en el Segmento C (compacto).

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Un modelo poco conocido, de una marca todavía nueva en nuestro mercado.

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Buena idea poner bien grande, entonces, el nombre Lifan.

En el garage de Autoblog: Lifan X70

Interior moderno y con una correcta calidad de materiales.

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El espacio en las plazas traseras es enorme, sobre todo para las piernas.

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El tablero sorprende por un detalle poco habitual: información de presión de neumáticos en tiempo real.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

El revestimiento superior parece cuero con costuras, pero es duro. Una buena imitación. Sistema multimedia con Apple Car Play y Android Auto.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

Permite escuchar Spotify y utilizar Waze (esto último, sólo con Android Auto).

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

Puertos USB y toma de 12 voltios. Muchas opciones para cargar dispositivos.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

Abajo a la derecha, el botón para desconectar el control de estabilidad (ESP).

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

Con tanto espacio en el asiento trasero, el baúl queda limitado en capacidad: 419 litros.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

La rueda de auxilio tiene diferente tamaño y llanta que las titulares.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

Las llantas de 18" lucen siempre atractivas. Aunque comprometen un poco el confort de marcha.

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Una SUV china rinde homenaje a la matrona de las SUVs argentinas, la Estanciera.

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El portón trasero luce macizo. La luneta trasera limita la visibilidad (por suerte, tiene cámara de retroceso).

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

Las dos salidas de escapes son falsas. El escape verdadero está bajo el paragolpes trasero.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

Las luces diurnas de leds enmarcan las ópticas delanteras.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT

La caja CVT hay que manejarla siempre en modo "S", para obtener el mejor rendimiento del motor.

Crítica: Lifan X70 2.0 CVT