Estaba viendo la agenda de vehículos que vamos a probar durante los próximos dos meses en Autoblog y descubrí una cosa: el 80% serán SUVs. Grandes, chicas, compactas o de lujo. Pero siempre con el mismo formato: utilitarios deportivos con aspecto de camioneta, muchas de ellas con doble tracción, pero con planteos similares.

Carrocerías con dos cajas (una para el motor, otra para el habitáculo y el baúl), techo alto, mayor despeje del suelo y una posición de manejo elevada. Eso: un diluvio de SUVs.

Ya no se puede hablar de modas. Es una tendencia mundial que inundó a todos los mercados y obedece a diferentes factores. Facilitan la entrada y salida de personas de todas las edades, ofrecen una sensación de mayor seguridad y dominio en el tránsito y –característica que las destaca en la Argentina- están mejor predispuestas para encarar lomos de burro, cunetas, baches y otros accidentes gubernamentales.

Los consumidores de SUVs no nacieron de un repollo. Son todos ex usuarios de sedanes, hatchbacks y rurales, que encontraron en este formato todas las virtudes ya mencionadas y algunas más: estética aventurera y opciones para todos los gustos.

Ya todos los sabemos: la mayoría de las SUVs no tienen -ni por asomo- el comportamiento dinámico de un sedán, un hatchback o una rural de la misma potencia. ¿Pero quién necesita acelerar mejor o doblar más fuerte en un mundo anegado por cámaras con fotomultas?

Por eso, antes de que las SUVs rebalsen el garage de Autoblog (perdón por las metáforas acuáticas, pero estuvo lloviendo mucho en Buenos Aires y estoy tecleando con mis branquias), me pareció oportuno probar primero a una referente histórica: la Honda CR-V.

Fue una de las primeras SUVs de nuestro mercado y es una de las más vendidas de todos los tiempos. En marzo pasado, la CR-V estrenó su quinta generación en la Argentina.

Se ofrece en una sola versión: EX–T AWD, con un precio de 57.200 dólares. La CR-V ya no viene importada desde México: ahora viene procedente de Estados Unidos, por lo cual tributa el 35% de arancel aduanero. Y, por primera vez, viene con un motor turbo (ver ficha técnica y equipamiento).

Entre tanta competencia, ¿la CR-V saldrá a flote? (perdón, otra vez).

La crítica completa se publicará la semana que viene.

C.C.

***

En el garage de Autoblog: Honda CR-V
La Honda CR-V EX–T AWD cuesta 57.200 dólares.

En el garage de Autoblog: Honda CR-V
Gracias al concesionario Chetta, que nos permitió hacer estas fotos en pleno diluvio sobre Buenos Aires. La crítica completa se publicará la semana que viene.

***

ADEMÁS En el Twitter de @Autoblogcomar