Texto: Orly Cristófalo
Fotos: Juan Cruz Cristófalo

Ponerme al volante de un auto que ya pasó por las manos de C.C. (leer su crítica acá), es todo un desafío. Hay varias razones, pero la principal es porque es el dueño de este boliche llamado Autoblog y sus lectores han aprendido a quererlo y creerle. Pero, como buen hermano mayor que soy, estuve una semana al volante del Volkswagen Up! Pepper 1.0 TSI de 302.152 pesos para contarles qué me pareció y, sobre todo, para tratar de “pelearlo” a C.C.

Como dice él: la crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Es lindo. Sí, aunque los puristas y doctorados en el diseño automotor quizás lo definan con otras palabras. Yo voy a lo simple y a lo que me dijeron casi todas las personas con las que charlé sobre el Pepper Up!: es lindo.

El Up! “base” siempre me pareció un auto simpático y bien proporcionado, pero los detalles que incorpora esta versión lo mejoran bastante. La boca del paragolpes en negro, la línea roja cruzando el logo de VW, las llantas de aleación de 15 pulgadas con un atractivo diseño y los “Pepper” y “TSI” en los laterales y tapa del baúl, lo hacen más atractivo aún. Además, lo diferencian claramente de sus hermanos “des-pimentados”.

El color de esta unidad le queda bárbaro, aunque rompe con la regla de mi madre: “Los autos chicos deben ser de colores claros”. Estamos ante una versión diferente, más cara y que intenta ser algo "rebelde", así que vale la transgresión.

Viene sólo en versión cinco puertas, lo cual facilita el acceso de los pasajeros traseros que, en estos autos de dimensiones reducidas, siempre se agradece. Aunque, es cierto, los que buscan un Up! "deportivo" tienen razón en pedir una versión Pepper tres puertas.

POR DENTRO

Prolijidad, ante todo. Tablero claro, con el velocímetro en el centro y sin temperatura de agua (está entre las funciones de la computadora de a bordo, pero uno es un fundamentalista de los relojitos). El equipamiento de serie incluye el soporte para el Smartphone “multiformato”. ¿Áštil? Sí. ¿Lindo? Lo charlamos.

El volante viene con comandos de radio, computadora de abordo, Bluetooth y algunas cosas. La radio suena bien, pero la antena no es muy potente y pierde fácil algunas emisoras de FM. Viene con conector USB, que se ubica justo en la base del portacelular, un lugar un tanto raro, pero muy práctico. También cuenta con lector de tarjeta de memoria y Bluetooth. Ah, no trae lector de CD (ya sé que está cayendo en desuso, pero con los CD tengo la misma manía que C.C. tiene con la radio AM).

La posición de manejo es más que cómoda y los asientos con los apoyacabezas incorporados en una sola pieza: sujetan bien y se ajustan mejor. Con la ayuda del volante regulable en altura todo se acomoda y todo se ve.

La ventilación, calefacción y aire acondicionado están más que bien, pero es extraño no tener bocas en la parte central del frente del auto, sólo hay laterales y en la base del parabrisas.

SEGURIDAD

VW partió de la buena base del Up!, que debutó en 2014 con cinco estrellas de LatinNCAP (protocolo anterior). Sigue con doble airbag frontal, frenos ABS con EBD y anclajes Isofix. A eso, este nuevo modelo agrega sensor de lluvia y encendido automático de luces. Un adicional es la llegada del control de tracción y un sistema que regula el torque del motor, de esta forma se evita que las ruedas delanteras patinen al acelerar, tanto en recta como en curva. No, no es un control de estabilidad. Está muy cerca, pero no lo es. Autoblog no recomienda la compra de autos sin ESP.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

No importa si nunca manejaste un Up! Si alguna vez manejaste un VW, ya sabés cómo es la caja. Palanca de recorrido corto y preciso. Cambios que se sienten cuando entran (es un elogio, aunque no parezca). En ruta, quizás la quinta parezca un poco larga y ahí querramos pedir una sexta marcha. Pero ya sería ponernos demasiado exquisitos con un citycar.

El motor 1.0 de tres cilindros y turbo tiene 101 caballos de potencia y 165 Nm de torque. Tiene radiador de aceite, sistema de partida en frío de alta presión, refrigeración reforzada, inyección directa, distribución variable, turbo e intercooler.

Es genial. Empuja siempre. Y, cuando entra en acción el turbo, a partir de las 1.500 rpm, se pone muy divertido. Tengamos en cuenta que estamos hablando de una relación de cien caballos por litro, cifra que hace algunos años estaba reservada casi exclusivamente a vehículos más importantes.

COMPORTAMIENTO

Apenas puesto en marcha, el motor del Pepper Up! es muy silencioso, no parece estar funcionando. El ojo en el cuentavueltas te dice que sí, entonces: embrague y primera.

En ciudad, la agilidad que aportan la potencia y el torque disponible, lo convierten en algo muy cercano al auto ideal para el tráfico. El conjunto caja-embrague no se siente pesado, aunque la caja automática sigue siendo mi preferida para el tránsito diario. Volkswagen tiene algunos Up! con la transmisión automatizada I-Motion, pero en Argentina no está disponible con este motor.

Cuando toma temperatura, el motor se pone un poco ruidoso. Nada grave, pero se siente más. Tiene un sonido bastante particular que, en un intercambio epistolar con C.C., definimos con un científico “suena como un cachorro de Bóxer”. No vamos a hablar si hablábamos de cilindros opuestos o de perros.

Lo más divertido de este Pepper Up! es cuando lo podés acelerar en cambios bajos y tratas de mantenerlo en la “zona turbo alegre”, que va de 1.500 a 4.000 rpm. Empuja bastante. Pensemos que son 101 CV/litro en un auto que no llega a los mil kilos en orden de marcha.

Su tamaño reducido y el buen conjunto dirección-suspensiones lo convierten un auto muy divertido de manejar en tránsito urbano. En varias ocasiones envidié a C.C. cuando lo probó en un kartódromo de Brasil (ver nota).

Releyendo al Jefe, vi que se quejaba de lo mullido de las suspensiones y de la inclinación de la carrocería. En mi caso, eso no se sintió tanto y ahora tengo que revisar si VW Argentina hizo algún cambio o tengo que ponerme a dieta en forma urgente.

En los consumos, sorprende con menos de 4 litros cada 100 kilómetros (3,7, para ser precisos). Eso se logra en ruta y a 100 km/h. Si apretamos un poco más y nos vamos por una autopista 120 km/h, la cifra está en los 5,2 litros cada 100. En ciudad hay que cuidarse con las aceleraciones y las invitaciones del turbo. Ahí puede llegar a cifras que rondan los 9 litros cada 100 kilómetros.

Los otros valores de prestaciones son muy buenos. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h. Es decir, es un citycar, pero por consumo, aceleración y velocidad es un lindo auto para sacar a la ruta.

CONCLUSIÓN

El motor del Pepper, sin dudas, suma muchos puntos a la hora de escribir esta parte de la crítica. No le tenía mucha fe a este auto de tres cilindros y un litro de cilindrada. Pensaba encontrarme con un buen auto para la ciudad, pero sin nada que me hiciera mover las mariposas a combustión interna en la panza. Y el 1.0 TSi lo logró.

El resto lo hace un conjunto bien logrado entre diseño, habitabilidad y confort de marcha.

¿Nos ponemos “pedigüeños”? Caja automática-secuencial y control de estabilidad. Ok, el reproductor de CD también, pero como opcional.

El Pepper Up! cuesta 302.152 pesos. No es un precio popular, aunque tampoco es prohibitivo. Es un citycar que se puede disfrutar en la ruta y que, encima, suena como cachorro de Bóxer. Chiquito, juguetón y ladrador. Lo quiero adoptar.

Texto: Orly Cristófalo
Fotos: Juan Cruz Cristófalo

***

Crítica: Volkswagen Up! 1.0 TSi
C.C. manejó el Up! 1.0 TSi en junio en Brasil (leer crítica).

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Y ahora O.C. lo manejó en Buenos Aires (crítica en el texto de arriba).

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Un citycar, que ahora también tiene un motor para animarse sin dudarlo a la ruta.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Tablero de instrumentos sencillo, pero claro. Información complementaria en la App Composition Phone que tenés que descargar en tu smartphone (y colgarlo en el soporte sobre la consola).

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
La línea roja que identifica a los Volkswagen con espíritu deportivo.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
La sigla que identifica al motor turbo con inyección directa, en este caso de tres cilindros y 1.0 litros.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Pepper es, por ahora, el único nivel de equipamiento con el que se ofrece el Up! TSi en Argentina.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Pequeño atleta urbano, con llantas exclusivas de 15 pulgadas.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Baúl con 285 litros de capacidad.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Con doble fondo para esconder algunas cosas.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
Y (flojo ahí) rueda de auxilio de uso temporario.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
En ruta a 120 km/h consume 5 litros cada 100 kilómetros.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
En ciudad, si te sentís tentado por acelerar el turbo, podés llegar a los 9 cada 100.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
El Pepper TSi es el único Up! que se vende en la Argentina con portón trasero pintado de negro.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI
En el Up! europeo el portón es de vidrio. En el Mercosur es pintura.

Crítica: Volkswagen Pepper Up! 1.0 TSI