La Kuga tiene apenas nueve años de historia, pero ya es toda una entidad dentro de la gama de Ford. La SUV para el Segmento C (compacto) ya va por su segunda generación y en diciembre del año pasado recibió un restyling en la Argentina.

La gran novedad es que sumó nuevas versiones con tracción simple y mejoró su equipamiento de conectividad con el Sync3.

Manejamos durante una semana la versión tope de gama: 2.0 Ecoboost Titanium AWD (943 mil pesos). La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Cuando se presentó en 2008, la primera Kuga fue toda una revolución. La SUV de líneas arriesgadas quedó en la historia como uno de los mayores íconos de lo que Ford llamaba “Kinetic Design”: una filosofía de diseño que la marca nunca pudo explicar con palabras claras, pero que al menos despachaba productos atractivos y originales.

La segunda generación llegó a la Argentina en 2014. Tenía un diseño más discreto y conservador. El motivo: la Kuga se convirtió en producto global (vendida como Escape en otros mercados) y forzó a la marca a encontrar un término medio, que fuera del agrado de todos.

La Kuga que ves acá es el restyling de esta segunda generación. La primera medida fue adoptar la parrilla hexagonal inspirada en Aston Martin. En mi opinión, es una solución que le queda muy bien a los sedanes y deportivos (Focus, Mondeo y Mustang). Pero que no termina de encajar en los utilitarios y SUVs (Ranger y Kuga).

Además, se rediseñaron los faros antiniebla, sumó luces diurnas de leds y en el caso de esta versión Titanium cuenta con nuevos faros bi-xenón direccionales y adaptativos. Las llantas de 18 pulgadas también son exclusivas del nivel Titanium: tienen cinco rayos y están calzadas con Continental ContiSportContact 5 235/50R18.

El portón trasero también se modificó: la patente y emblema de Ford ahora están más elevados. Las ópticas posteriores son más grandes y sumaron zonas transparentes y cromadas. Esta es una moda en otros mercados, pero en Argentina suele asociarse con cierto tuning de poco gusto.

Las medidas no cambiaron: tiene 4,52 metros de largo, una buena distancia entre ejes de 2,69 metros y un correcto despeje del suelo de 20 centímetros.

POR DENTRO

En la cabina hay tantos cambios como en el exterior. Por empezar, ya habrás notado que esta versión Titanium llega a la Argentina con tapizados claros y revestimientos del mismo tono en las puertas. El resultado es muy agradable y hay que resistir el temor al “se ensucia fácil”: los revestimientos en cuero son de muy buena calidad y se limpian sin dificultad.

El volante también es de nuevo diseño: más elegante y ergonómico. Además, incorporó las levas del cambio en el volante. Esto permitió eliminar el incómodo botoncito ubicado en el lateral izquierdo de la palanca de cambios, como traía la Kuga pre-restyling.

Más cambios en la consola central: se rediseñó el climatizador, con botones más agradables al tacto, y estrena una nueva pantalla táctil multimedia de ocho pulgadas. Esta pantalla cuenta con el sistema Sync3 que ya está presente en el Focus, en el Mustang y pronto se ofrecerá también en el Mondeo 2017. El sistema concentra las funciones del audio (Sony Hi-Fi), del GPS, de la cámara de retroceso y suma la función Mirror Screen, para espejar las aplicaciones de dispositivos móviles con Apple Car Play y Android Auto.

En el Sync3 de esta unidad detecté un error que no había percibido en otros Ford probados. Cuando tenía el teléfono conectado, el sistema sólo me permitía acceder a los mapas de mi celular. No podía ver al GPS de fábrica del auto. Esto es un problema, porque los mapas de mi Apple Car Play sólo funcionan con red de datos, la cual no siempre está disponible en las rutas argentinas. Así que tenía que conectar y desconectar el teléfono cada vez que quería escuchar mi música (o saber por dónde estaba viajando).

Las dimensiones de la cabina no variaron: sigue siendo un vehículo cómodo para cinco adultos, con una muy buena posición de manejo, bastante elevada. Sólo no me gustó la banqueta de las butacas delanteras: son algo cortas y no sujetan bien las piernas de los más altos.

Mantiene dos elementos de confort interesantes: el enorme techo panorámico (se abre hasta la mitad y tiene cortina) y el portón trasero de apertura automática, que se eleva al mover el pie bajo el paragolpes (es ideal cuando venís con las manos ocupadas, sólo requiere que tengas la llave en el bolsillo). Y una curiosidad: en la versión Titanium, los respaldos de las butacas delanteras tienen mesitas plegables, como en los aviones, para que los pasajeros de atrás puedan comer o jugar.

El baúl tiene muy buena capacidad: 456 litros hasta la cortina horizontal que cubre la carga. Pero el espacio se puede ampliar enrollando la cortina, quitándola, cambiando el ángulo de los respaldos traseros o reclinando los respaldos por un tercio o dos tercios. La capacidad de carga máxima que se puede obtener es un camión de mudanza: 1.653 litros.

Es una pena que, con tanto espacio, se haya desperdiciado la oportunidad de colocar una rueda de auxilio de verdad. La Kuga ni siquiera tiene una finita, de uso temporario. Apenas se conforma con un kit de reparación, para casos de emergencia. Puede ser algo muy útil en Europa, pero en la Argentina es imperdonable.

SEGURIDAD

Este es uno de los puntos fuertes de la Kuga. Y lo bueno es que la mayor parte del equipamiento de seguridad viene de serie: siete airbags (incluye de rodillas, para el conductor), frenos ABS con EBD y BA, control de estabilidad, control de tracción, control dinámico de torque en curvas, control de balanceo de tráiler y anclajes Isofix.

La versión Titanium agrega también: cámara de retroceso, sistema de atenuación de riesgo de vuelco, estacionamiento asistido (en perpendicular y paralelo) y el sistema Active City Safety, que acciona los frenos de manera automática al detectar un riesgo de choque por debajo de los 50 km/h.

La Kuga Titanium cuenta además con el sistema de mantenimiento de carril, con corrección automática de la trayectoria. Es decir: advierte al conductor (por medio de una vibración del volante) si está cambiando de carril sin haber activado el intermitente (señal de posible distracción). Y, con el modo activo, incluso interviene sobre la dirección y corrige levemente la trayectoria, para volver al carril original.

Ojo: no es un piloto automático y, si soltás las manos del volante, se enciende una alerta en el tablero para que vuelvas a agarrarlo.

No hay pruebas de choque independientes y actualizadas sobre la Kuga fabricada en España, que es la que se vende en la Argentina. La última vez que el modelo fue sometido a un crash test por EuroNCAP fue en 2012, con un protocolo que ya quedó anticuado. Sólo como referencia, en aquella ocasión obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas, con 94% de protección para adultos, 86% para niños y 70% para peatones.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Con la llegada de este restyling, Ford dejó de ofrecer en la Argentina el motor 1.6 Ecoboost de 150 y 180 caballos. En realidad, el cambio paulatino había comenzado en enero de 2016, pero ahora es oficial: la Kuga se ofrece en nuestro mercado sólo con el motor 2.0 Ecoboost (inyección directa, turbo intercooler) con 240 caballos de potencia a 5.500 rpm y 360 Nm entre 2.700 y 4.500 rpm.

Es el mismo motor del Mondeo (y varios Land Rover y Jaguar), sólo que cuando está combinado con tracción integral entrega 20 Nm extra de torque (el Mondeo tiene 340).

El 2.0 Ecoboost es el más potente del segmento, junto con el 2.0 turbo de la Subaru Forester. Pero a Ford le estarían faltando opciones turbodiesel, como tienen las nuevas Hyundai Tucson y Kia Sportage. Es uno de los motivos por los cuales estos dos productos coreanos hoy son la referencia en la Argentina entre las SUVs compactas.

El sistema AWD es de acople automático. En condiciones normales, funciona con tracción delantera, pero envía torque al eje trasero apenas detecta pérdidas de adherencia o una demanda extra sobre el acelerador. El traspaso de torque es instantáneo, sin demoras. En el tablero es posible activar un display digital que muestra en tiempo real cuáles son las ruedas que están traccionando en cada momento y qué porcentaje de torque están recibiendo. A diferencia de otras SUVs compactas, no tiene botón para bloquear la 4x4 para transitar terrenos complicados. Tampoco tiene reductora. La decisión, en todo momento, es del cerebro “inteligente”.

La transmisión se combina con una caja automática de seis velocidades con convertidor de par y modo secuencial. La novedad, como ya se comentó más arriba, es que ahora viene con levas del cambio en el volante.

COMPORTAMIENTO

La plataforma del Ford Focus fue la clave para que la Kuga tuviera siempre un excelente comportamiento dinámico. Y, con esta nueva evolución, eso no cambió. El esquema de suspensión independiente en las cuatro ruedas, la dirección de asistencia eléctrica bien precisa y los frenos a disco en las cuatro ruedas son una base impecable para sacar el mejor provecho del motor de 240 caballos.

A pesar de los casi 1.800 kilos de peso, la Kuga acelera de 0 a 100 km/h en 8 segundos. La velocidad máxima está limitada a 185 km/h. Sin esa restricción superaría con tranquilidad los 220 km/h. El limitador viene instalado de fábrica y no se informó el motivo.

De todos modos, tampoco es un vehículo que resulte recomendable para viajar muy rápido. No hablo sólo de las multas y del respeto a las normas. Me refiero también a los consumos. En ruta y a velocidades legales, la Kuga gasta 9,2 litros cada 100 kilómetros. Pero, si pisás a fondo, no es difícil llegar a 18 litros. En esas condiciones, hasta el tanque de 60 litros puede parecer pequeño.

La media de consumo durante la prueba fue de 11,5 litros cada 100 kilómetros. Es bastante más que los 9,3 litros de media que obtuvimos con el Mondeo con el mismo motor y caja (leer crítica). Es porque la Kuga tiene una peor aerodinámica, pesa 100 kilos extra y tiene el sistema de doble tracción que se activa incluso cuando el asfalto está seco. Alcanza con acelerar con un poquito de entusiasmo para ver en el tablero cómo se activa también el diferencial trasero. Incluso a velocidades crucero, por encima de 120 km/h -sobre terreno liso, pavimentado y seco- la Kuga tracciona con las cuatro ruedas.

Esto es algo muy bueno cuando se sale del asfalto. En caminos de tierra y a buena velocidad, es un placer de manejar. El control dinámico de torque en curva transmite la fuerza del motor a las ruedas externas, de manera de facilitar el giro y mejorar la adherencia. En barro ya no se siente tan cómoda, porque las ruedas tienen poco dibujo. Están diseñadas para viajar con seguridad a más de 180 km/h -a pesar del limitador-, no para el Camel Trophy.

La llevé también a la arena. Bajé la presión de los neumáticos y desconecté el control de tracción. No es sencillo hacerlo. Mientras otras SUVs de su segmento tienen un botón para apagarlo, en la Kuga hay que entrar al menú de “Ajustes” de la computadora de abordo. Después hay que ingresar a la carpeta de “Ayudas a la Conducción” y recién entonces hay que destildar el “Control de Tracción”. Después de cinco segundos de espera, se apagará.

Se desconecta el control de tracción, pero el ESP queda encendido. No hay posibilidad de desconectarlo. En la arena, esto es un problema, sobre todo cuando el terreno está blando. El sistema interfiere en todo momento para evitar el más mínimo derrape, lo que lleva a que los frenos trabajen en exceso. Después de una travesía de una hora por los médanos, el esfuerzo extra se siente en la forma de un aroma espeso.

CONCLUSIÓN

La Kuga no es un vehículo para off-road extremo. Ni pretende serlo. Es una SUV ágil y cómoda para la ciudad. Un amplio y veloz vehículo para viajes en familia. Y una 4x4 que permite algunas aventuras fuera del asfalto.

Es un producto muy recomendable para quienes les guste el diseño –tanto exterior como interior-, el potente motor de 240 caballos y el excelente equipamiento de seguridad.

Al llegar tan completa a nuestro mercado, la Kuga 2.0 Titanium termina castigada por la segunda escala de los impuestos internos, que si bien redujeron su impacto en el último año, todavía inciden mucho en el valor final de los importados más caros.

Con un precio de lista de 943 mil pesos resulta inevitable pensar si un Mondeo Titanium con el mismo motor no es una mejor opción para la ciudad y los viajes en ruta. O si una Ranger Limited no resulta más tentadora para quien busque un vehículo 4x4.

Ahí es donde queda en evidencia que Ford dejó un nicho vacante en la Argentina: podría ofrecer la Everest basada en la Ranger, que vende en otros mercados. Sin embargo, la marca del Óvalo decidió dejar ese nicho en manos de la Toyota SW4, la Chevrolet Trailblazer y la inminente Mitsubishi Montero Sport.

Por eso, a la hora de analizar la Kuga, la mejor opción de compra no sería esta Titanium con doble tracción. La SEL, de 760 mil pesos y tracción delantera, se presenta como la variante más recomendable.

Carlos Cristófalo
Fotos: Vitobako

***

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Izquierda, así es la nueva Kuga 2017. Derecha, Kuga pre-restyling.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Izquierda, pre-restyling. Derecha, Kuga 2017.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Foto de archivo: así era el interior de la Kuga pre-restyling.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Y así quedó en la Kuga 2017.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
¿Se acabaron los Juegos de la Diferencia? Vamos a la arena.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Una SUV con doble tracción, sobre la plataforma del Focus III.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Interior de tonos claros, buena habitabilidad y techo panorámico exclusivo de la versión Titanium.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Tablero completo, con información del sistema de doble tracción en tiempo real.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Importada de España: materiales y terminaciones por encima del Focus argentino.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Nuevo sistema Sync3 con Mirror Screen.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Pero para usar el GPS del auto hay que desactivar el Apple Car Play.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
El baúl no tiene la inmensidad de los médanos, pero son 456 litros muy aprovechables.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Imperdonable en un 4x4: no tiene rueda de auxilio, sólo un kit de reparación.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
El motor más potente del Segmento C de las SUVs generalistas de Argentina.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
El off-road no es su terreno favorito. Prefiere la ciudad y las rutas bien asfaltadas.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
El ESP no se desconecta por completo e interfiere todo el tiempo.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Igual, los 240 caballos se las arreglan para desbocarse.

Crítica: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD

***

FICHA TECNICA

Modelo probado: Ford Kuga 2.0 Ecoboost Titanium AWD
Origen: España
Precio: 943.000 pesos (versiones desde 759 mil pesos)
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros
Comercializa: Ford Argentina (www.ford.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero transversal, cuatro cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, inyección directa, turbocompresor, intercooler y sistema Start&Stop.
Cilindrada: 1.999 cc
Potencia: 240 cv a 5.500 rpm
Torque: 360 Nm entre 2.700 y 4.500 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción integral inteligente AWD, de acople automático y con monitoreo en tiempo real en tablero de instrumentos.
Caja: Automática secuencial, de seis velocidades, con modo Sport y levas al volante.

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: independiente, tipo multibrazo, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: discos ventilados.
Frenos traseros: discos macizos.
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Neumáticos: Continental ContiSportContact 5 235/50R18 (sin rueda de auxilio, con kit de reparación de emergencia).

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 185 km/h (limitada)
Aceleración de 0 a 100 km/h: 8,0 segundos
Consumo urbano: 12,9 l/100km
Consumo extraurbano: 9,2 l/100km
Consumo medio: 11,5 l/100km

MEDIDAS
Largo / ancho / alto: 4.524 mm / 1.838 mm / 1.736 mm
Distancia entre ejes: 2.690 mm
Despeje del suelo: 198 mm
Peso en orden de marcha: 1.777 kg
Capacidad de baúl: 456 / 1.653 litros
Capacidad de combustible: 60 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero
Doble airbag lateral delantero
Doble airbag de cortina
Airbag de rodillas para el conductor
Asistencia al arranque en pendientes
Frenos ABS con Distribución Electrónica de Frenado (EBD) y Asistencia Electrónica al Frenado de Emergencia (EBA).
Control de tracción con control dinámico de torque en curvas
Dirección Asistida Eléctrica (EPAS).
Control de Balanceo de Trailer (TSM).
Anclaje para sillas infantiles Isofix
Cámara de estacionamiento trasera.
Apertura de puertas sin llave.
Estacionamiento Asistido paralelo y perpendicular con pull out assist (AAPS).
Atenuación de Riesgo de Vuelco (ARP).
Sistema de Mantenimiento de carril (Lane Keeping Aid) .
Sistema “Active City Safety”.
Faros antiniebla delanteros y traseros.
Sensor de lluvia y crepuscular.
Climatizador automático bi-zona.
Comando satelital de audio, computadora y teléfono.
Espejo retrovisor fotocromático.
Luces de cortesía LED
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros.
Sistema de conectividad SYNC 3 My Ford Touch con pantalla táctil de 8 pulgadas.
Sistema de audio Sony HI-FI con reproductor de CD y MP3.
Navegador satelital integrado.
Sistema de arranque sin llave "Ford Power“.
Sistema “Start & Stop”.
Llantas de aleación de 18 pulgadas
Espejos retrovisores rebatibles eléctricamente.
Faros Bi-Xenón, direccionales, adaptativos y LED.
Faros traseros con tecnología LED.
Lavafaros delanteros.
Asiento del conductor con ajuste eléctrico de 10 posiciones.
Asiento del acompañante con regulación en altura.
Bandejas rebatibles en respaldo de asientos delanteros.
Control de velocidad crucero con limitador.
Apertura y cierre de portón trasero manos libres .
Tapizado de asientos en cuero.
Techo panorámico y cobertor con apertura eléctrica.

***

ADEMÁS En el Instagram de @Autoblogcomar