Todo ocurre muy rápido. De repente estás a full con las motos, organizando para conseguir unidades para probar -que los lectores están pidiendo-, al mismo tiempo seguís con tu laburo de todos los días -a mil quinientos, después de un invierno que llovió como para que Noé hiciera la versión del Arca 2016, con inyección directa y ESP-. No tenés un segundo y cuando lo tenés, te sentás a leer los mails, te preparás un café y de repente...mail de C.C. Seguro que le ofrecieron alguna moto buenísima para probar y quieren coordinar fechas.

Pero no: "Mati, hay programada una prueba del Mercedes-Benz Clase C Coupé. ¿Querés? ¿Podés? Te van a llamar para coordinar el retiro".

"Puff, qué embole ese auto en la ciudad. Encima no tengo ningún viaje programado al interior y ahora que estoy re manija con las dos ruedas me viene a tirar ese clavo", pensé por un instante. Pero respondí: "Sí, dale. ¡Re! Espero el llamado. Buenísimo".

Y así pasaron los días siguientes al mango. Gimnasio bien temprano, después a laburar 10 horas seguidas, bolonquis, el huracán Mathew, todo mal. Llega el día. Me voy hasta Puerto Madero. Un caos, el tránsito, así que me subo al tren, me bajo en Retiro y me tomo un taxi. No llego más. Necesito resolverlo rápido porque se me incendia el mundo.

Llego a Mercedes-Benz Argentina. Me entregan el auto. No sé ni a lo que me estoy subiendo. Le doy arranque, me pierdo adentro de la cochera de Daimler, que es un monoambiente. Salgo a la calle, acelero, no pasa nada. Llego al primer semáforo -larguísimo- conecto el blutú, me encuentro con una perilla que deja cambiar los modos de conducción. Desconecto el modo Eco. Pongo en Sport+. Se pone el semáforo en verde. Acelero. ¡Pum!

¿Qué es esto?

Y así fue como me di cuenta de que no estaba arriba de otra Mecha dos litros turbo, como las que venía probando. En el medio de una semana híper caótica y sin respiro, nos subimos al nuevo C 300 Coupé, de alguna manera lo descubrimos, y la crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Como les contaba. Cuando me subí sólo me llamó la atención la parrilla frontal con esa especie de círculos concéntricos de diamantes, como la que tienen el A250 y el CLA250. Solo vi el auto de adelante, me subí y me fui.

Recién pude reparar en el diseño total de esta coupé cuando fui a sacarle las fotos para la nota de En el garage de Autoblog: Mercedes-Benz C 300 Coupé. Y ahí fue cuando pude apreciar con más tranquilidad de qué se trataba. Ahí, de hecho, fue que me enteré que se trataba una coupé muy diferente al sedán. Y con un diseño que me parece un gran acierto.

Es más, estoy seguro de que esta es la clase de auto que Michael Fink tenía en mente cuando diseñó el CLS. Una Coupé bien clásica. Trompa importante, dos puertas bien grandotas y un baúl tradicional. La facha es tremenda.

Hay tres aspectos que me volvieron loco del diseño de este auto. Primero, las luces. Tanto delanteras como traseras son un placer de mirar, sobre todo las primeras, con esa forma de gota de agua tan bien lograda.

Segundo, el lateral del auto. Por donde lo mires creo que está impecablemente bien logrado y si sólo te muestran la silueta medio a oscuras está recontra claro que es una coupé.

Y tercero, el remate. Si la cola derretida del CLS me parece una de las cosas mejor logradas por Mercedes-Benz, a esta Clase C Coupé la acomodaron con un pequeño repunte, que hace las veces de alerón. Lograron mejorar algo que ya era muy bueno.

El resto está a la vista, estimados. Y no hay nada más subjetivo que el gusto. Así que aquellos que gusten de esta coupé, háganlo. Y quienes no simpaticen con el diseño, siéntanse libres de criticarlo. Eso sí, algo quedó muy claro esta semana por las calles de Buenos Aires. Y es que la C300 llama mucho la atención.

Incluso estuve a punto de hacer un intercambio espontáneo con un caballero montado sobre una BMW GS1200R, pero algo muy simple nos impidió hacerlo. Ninguno era dueño de su máquina. La mía era propiedad de Mercedes y la del caballero, de su mujer.

POR DENTRO

Acá es donde al auto quizás le falte más personalidad. No es que el interior sea feo o de mala calidad, todo lo contrario: pero es igual al de los Clase A, Clase CLA, C, GL, GLA, GLC, GLE, Gachi y Pachi -todos de Sagitario-. Entiendo la Era de los Costos y que unificar componentes a través de toda la gama de productos hace más viable la existencia de una gran variedad de opciones a determinado precio. Pero, amigo Mercedes-Benz, personalizame un poco la coupé. Por favor, me estás pidiendo 97 lucas.

A destacar.

La posición de manejo es absolutamente impecable. Todas regulaciones eléctricas. Altura y profundidad del volante, altura y profundidad del asiento, apoyo de las piernas, reclinación del respaldo y del apoyacabezas. Sin importar la altura del piloto, hay posición de manejo ideal para todos.

La combinación de los materiales utilizados en el interior -aluminio, cuero y fibra de carbono- es exquisita y de una calidad incuestionable. Además, sacando la pantalla flotante que todavía no logra convencerme, me gusta mucho el equilibrio entre sobriedad y deportividad que se puede ver en esta C300.

La ergonomía. Lleva unos minutos acostumbrarse al lenguaje Mercedes-Benz, pero después se puede manejar todo sin quitar la vista del camino. Entre el volante multifunción, que tiene todos los comandos básicos, y el sistema Comand con touchpad integrado se puede controlar todo el auto.

Además, se puede dividir la información en tres centros diferentes. La pantalla que se encuentra sobre la consola central, el inmenso display a color inserto en el tablero de instrumentos y la información reflejada en el vidrio a través del head-up display.

El espacio interior es grande, al menos eso es lo que se percibe en las butacas delanteras. Quienes viajen en las plazas traseras van a encontrar una limitante en la altura del techo, al menos para los estándares de los redactores de este sitio (que no baja del metro noventa). No así las piernas, que pueden disfutar de un buen espacio. El baúl es más que aceptable, con una capacidad de 400 litros.

Para resumir el equipamiento de esta máquina les puedo decir que, salvo el control crucero adaptativo y las butacas con ventilación, tiene todo. Hasta cuenta con dos puertos USB, es decir que no sólo cumple con algo que en Autoblog consideramos un derecho, sino que además otorga el beneficio de un segundo.

SEGURIDAD

El equipamiento de serie del C300 Coupé está compuesto por doble airbag frontal, airbags laterales delanteros, airbag de rodilla para el conductor y windowbags completos, frenos con sistema ABS, control de estabilidad (ESP) y control de tracción (ASR) y servofreno de asistencia (BAS).

Además cuenta con el sistema de frenos Adaptive Brake, con asistencia de arranque en pendientes, función hold, llenado anticipado y función frenos secos al conducir bajo la lluvia. Attention Assist para detectar las fatigas, luz de freno adaptativa intermitente, advertencia de pérdida de presión de neumáticos, anclajes Isofix en las plazas traseras (2), alarma antirrobo con protección antirremolcado y sensor de rotura de cristales, protección inferior del motor, extintor de incendios montado bajo el asiento delantero y neumáticos run-flat con propiedades de rodaje de emergencia.

Hasta el momento no se han realizado ensayos de impacto sobre el Clase C Coupé desde los organismos internacionales como EuroNcap, IIHS, Ancap y LatinNcap. La versión anterior de la coupé obtuvo la máxima valoración en 2011 en las pruebas de EuroNcap y la versión actual del Clase C Sedán obtuvo la misma calificación por parte de EuroNcap e IIHS.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

El motor es el mismo que empuja a los Clase A, CLA y Clase C, al que le han puesto un poco más de tuco. Se trata de un 2 litros, 1.991 cc, turboalimentado con inyección directa, cuatro cilindros en línea y cuatro válvulas por cilindro y distribución variable. Entrega 245 caballos a 5.500 rpm y el torque máximo es de 370 Nm, entre las 1.300 y las 4.000 rpm. La tracción es trasera y por eso el motor está dispuesto de forma longitudinal.

La caja es una 7G-Tronic, automática de siete marchas con convertidor de par, levas al volante y cinco modos de conducción (Eco, Comfort, Sport, Sport+ e Individual).

COMPORTAMIENTO

Desde el 911 Carrera S que probé en Miami, no me subía a un auto con los modos de conducción tan bien diferenciados. Para ser gráfico, en modo Eco es una especie de babosa, en modo Comfort es un galgo, en modo Sport es una liebre y en modo Sport+ es un chita.

Hay cambios en la climatización, la dirección, el sistema start&stop, la caja y el motor. En modo Eco el C300 se comporta como una especie de Toyota Prius, acelera suave, apaga el motor cada vez que tiene la oportunidad, reduce el climatizador automático a la mínima expresión y deja la dirección bien blanda, para maniobrar a bajas velocidades. Es ideal para moverse por la ciudad, cuidando el consumo y con un andar súper sereno.

Cuando nos movemos al otro extremo, Sport+ es como si pasáramos por un agujero negro y cambiáramos de dimensión. Si, ya sé, el auto tiene 245 caballos, "tampoco será para tanto", dirán algunos, pero la realidad es que los tiene bien puestos. Y se notan.

Es muy violenta la forma en la que acelera, el comportamiento de la caja y el motor cambian radicalmente -aunque la caja podría tener una respuesta más rápida aún- y a medida que va pasando las marchas hacia arriba tira unas explosiones sonoras muy bien logradas, como si salieran llamas por el escape. Pero no salen. Lástima.

La suspensión tiene un comportamiento bastante aceptable en la ciudad y, a pesar de su obvia rigidez -digna de una coupé deportiva-, es bastante confortable para moverse por las golpeadas calles urbanas con lomos de burro, empedrados, pasos a nivel y los infaltables parches y baches.

Pero nadie se compra este auto para andar por la ciudad disfrutando del comportamiento de la suspensión ante los baches y lomos de burro, sino para tener sensaciones muy agradables al salir a la ruta o autopista -cuantas más curvas, mejor- y por qué no, meterse en un circuito a disfrutar de un track day.

Es en este tipo de conducción donde realmente se puede disfrutar del excelente comportamiento dinámico del auto y aprovechar todas sus cualidades, que no son otras que un motor con potencia suficiente como para divertirse con ganas e incluso jugar un poco con la adherencia del tren trasero, sin que los errores queden tan expuestos.

Después el auto tiene todo, qué les voy a contar. El sistema Comand tiene mil quinientas funciones, se puede cambiar el color de la iluminación -hay luz hasta debajo de los asientos-, el auto tiene Parktronic y se estaciona solo (de culata y en paralelo), la visión desde el puesto del conductor es impecable, el sistema de audio suena increíble, tiene un techo panorámico enorme. Es Mercedes-Benz, no esperen otra cosa que the best or nothing.

Y, para ir cerrando, les cuento algo con lo que me encontré por error -o por curioso-. Hace tiempo que a cuando me subo a autos con determinada potencia, caja automática, control de tracción desactivable y distintos modos de conducción, una de las primeras cosas que hago es ver si tienen launch control. No necesariamente lo uso en ese momento, pero con que el auto me muestre que con el freno apretado y acelerando a fondo, desacopla la caja y tira cerca de 4.000 vueltas, o más, ya me quedo contento.

Bueno, seguí la secuencia más usual para poner en práctica este tan interesante sistema de partida. Así que puse el auto en modo Sport+, desactivé el control de tracción, apreté el freno a fondo con el pie izquierdo e hice lo mismo con el derecho en el acelerador.

Entonces el auto empezó a acelerar sin moverse, pero en lugar de desacoplar la caja -o el embrague- lo que hace es liberar los frenos traseros. Así, muy firme en su lugar, quema gomas dejando una nube de humo blanco detrás. En fin, solo queríamos manifestar -el C300 y yo-, que cuando hagan la fiestita del line-lock con el Mustang de Ford (leer más), nos gustaría estar invitados.

CONCLUSIÓN

A medida que pasan los años, siento que los autos se están volviendo cada vez más clínicos y con menos espíritu propio. Con esto me refiero a que los modelos de las marcas -y por qué no, de los grupos de marcas- parecen ser todos iguales, a través de toda la línea de productos.

Voy a exagerar un poco, pero uno se sube a un Volkwagen Up! y a una Touareg, a un BMW Serie 1 y a una X6, y la sensación es que que se está subiendo a lo mismo. Falta ese factor de diferenciación, ese espíritu propio del producto, que lo hace especial. Y así se extiende a casi todas las marcas que existen. Después el comportamiento que tenga cada modelo puede ser diametralmente opuesto.

Pero bueno, hasta acá nos ha traído la globalización y la economía de hoy. Empresas más grandes que colocan el mismo producto a través del planeta y que buscan reducir sus costos de desarrollo, diseño y producción, utilizando los mismos componentes, o la mayor cantidad que puedan de estos, a través de toda la gama de productos que ofrecen.

Por eso es que festejamos tanto los Toyota 86 y los Ford Mustang. Autos que seguramente tengan un montón de componentes de otros hermanos de marca, pero que en algún lado nos tiran algún guiño de unicidad. Esos pequeños -o no tan pequeños- detalles que los hace especiales.

Eso es lo que me venía pasando con Mercedes-Benz. Todos esos modelos que mencioné en la descripción del interior del C300 -menos Gachi y Pachi-, de alguna manera eran un poco lo mismo. Todos autos increíbles, caros, de una super calidad, pero con cierta carencia de espíritu propio.

Y así fue cómo, sin darme cuenta, llegué a esta C300 Coupé. Parecía que se trataba de otro Mercedes más, pero entre todos los componentes compartidos que tiene y su comportamiento tan diferente, parece haberse salido del molde y generado algo de ese espíritu propio que mencionaba antes: el de un auto que le puede enseñar a manejar deportivamente a más de uno.

Uno que tenga 97.000 dólares para comprarlo.

Matías Albín Fotos: Vicky Guazzone y Máximo Forcieri

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Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Parecía otra Mecha más, pero nos encontramos con una sorpresa. Y gustó mucho en la calle.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Autoblog es fan de la cola derretida de Mercedes-Benz. Y esta es una versión mejorada.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Y el interior es un gran lugar para estar. Tanto que el cubre-lente de la cámara se quiso quedar a vivir.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Y los chicos no la pasan tan mal. Hay espacio para las piernas, aunque no mucha altura del techo. Dos anclajes Isofix.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Tablero muy clásico de la marca, con un display central enorme de excelente definición.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Todo lo que necesita la gente. Una buena plancha de fibra de carbono (de verdad), mucho aluminio (real) y un reloj analógico.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Y también cuero. Y más aluminio cepillado y regulaciones eléctricas para tirar para arriba.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Uno de los controles mejor logrados de todo el mercado. En cuestión de minutos te lo sabés de memoria y no quitás la vista del camino.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Porque además, no hace falta quitarla.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Mercedes-Benz, una marca que respeta los derechos constitucionales de los consumidores y les da otro puerto USB de yapa. ¡Y los cables!

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Quienes no sepan dónde esconder la cámara marcha atrás, acá pueden tomar un curso intensivo. Preguntar por Karl.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
El baúl es de dimensiones más que aceptables y viene con una red de sujeción. La bolsita tiene el chaleco reflectante.
Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Hasta el matafuego parece estar bajo el lema the best or nothing.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Ni hablar del sistema de iluminación inteligente Led. Entre varias cosas, detecta tráfico de frente y baja las luces altas.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
También es muy buena la luz que se ve a través del techo solar panorámico.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Te das cuenta de que vas rápido en la Coupé cuando las cosas se te empiezan a venir encima. Por suerte hay con que pararlo.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Los dos modos de conducción que realmente importan en este auto.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Todo lo demás es pura sarasa. En Sport+ el C300 se convierte en otra cosa totalmente distinta.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Y nada de esto sería posible si no fuera por la combinación de este pequeño granrendidor de cuatro cilindros longitudinal, con tracción trasera.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé
¿Alguien dijo line-lock? Te están buscando, Mustang.

Crítica: Mercedes-Benz C 300 Coupé

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FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Mercedes-Benz C 300 Coupé
Origen: Sudáfrica
Precio: 97.000 dólares (única versión disponible)
Garantía: Dos años, sin límite de kilometraje.
Comercializa: Mercedes-Benz Argentina (www.mercedes-benz.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero longitudinal, cuatro cilindros en línea, 16 válvulas, inyección directa, turbocompresor.
Cilindrada: 1.991 cc
Potencia: 245 cv a 5.500 rpm
Torque: 370 Nm entre 1.300 y 4.000 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción trasera, con control electrónico.
Caja: automática, de siete velocidades (7G-Tronic Plus), con convertidor de par, levas al volante y respuesta variable con Agility Select.

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, con paralelogramo deformable, amortiguadores presurizados y resortes helicoidales.
Suspensión trasera: independiente, con paralelogramo deformable, amortiguadores presurizados y resortes helicoidales.
Frenos delanteros: discos ventilados.
Frenos traseros: discos macizos.
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica y dureza variable con Agility Select.
Neumáticos: Bridgestone Potenza S001 225/45R18 adelante y 245/40R18 atrás (RunFlat, sin rueda de auxilio).

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 250 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 6 segundos
Consumo urbano: 8,8 l/100km
Consumo extraurbano: 5,7 l/100km
Consumo medio: 6,8 l/100km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 4.686 mm / 1.810 mm / 1.405 mm
Distancia entre ejes: 2.840 mm
Peso en orden de marcha: 1.565 kg
Capacidad de baúl: 400 litros
Capacidad de combustible: 66 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero, doble airbag lateral delantero, doble airbag de cortina y airbag de rodillas para el conductor.
Control electrónico de estabilidad (ESP) con control de tracción (ASR), Sistema antibloqueo de frenos (ABS), Sistema de asistencia de frenos (BAS).
Sistema de frenos Adaptive Brake con ayuda al arranque en pendientes, función HOLD, llenado anticipado y función frenos secos al conducir bajo la lluvia.
Attention Assist (advierte al conductor si detecta síntomas típicos de agotamiento).
Luz de freno adaptativa intermitente.
Advertencia de pérdida de presión en los neumáticos.
Anclajes Isofix para silla infantil en las plazas traseras.
Alarma antirrobo con protección antirremolcado y sensor de rotura de cristal.
Tren de rodaje deportivo de altura rebajada y dirección paramétrica.
Función de arranque y parada ECO.
Extintor de incendios montado debajo de asiento delantero.
Neumáticos Run-flat con propiedades de rodaje de emergencia.
Sistema Head-Up Display
Tren de rodaje Agility Control con sistema de amortiguación selectivo
Climatización automática Thermatic de 2 zonas
Sistema Parktronic con ayuda activa para estacionar y cámara para marcha atrás
Asientos delanteros con regulación eléctrica y kit de memorias (incluye posición del volante
y espejos exteriores).
Asientos delanteros calefaccionados con apoyo lumbar de 4 vías de ajuste Tapizado Artico (símil de cuero).
Volante de cuero multifunción de 12 teclas, en napa con cuero perforado.
Levas de cambio al volante.
Molduras interiores de aluminio rectificado.
Iluminación de ambiente de 3 colores y 5 niveles de atenuación.
Alfombras de velours.
Llantas de aleación de 18 pulgadas.
Techo corredizo panorámico.
Espejos retrovisores exteriores calefaccionados, con regulación eléctrica y abatibles eléctricamente.
LED Intelligent Light System (faros LED High Performance con distribución variable de la luz, luces de carretera automáticas, luces diurnas de diodos luminosos, luz antiniebla ampliada, equipo lavafaros).
Sensor de lluvia.
Asientos traseros abatibles (50/50).
Sistema Keyless Go (apertura y cierre de puertas y maletero, arranque de motor sin llaves y Hands Free Access).
Sistema multimedia Comand con CD/DVD audio/video y reconocedor de voz Linguatronic
Sistema de navegación con pantalla color TFT de 21,3 cm de diagonal (8,4”³)
Sistema Bluetooth y Media Interface (conexión iPod, USB)
Touchpad integrado con manejo intuitivo

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