Con la reapertura de la importación y la liberación del cepo cambiario, Hyundai fue una de las marcas que reaccionó con mayor rapidez a las nuevas reglas del mercado argentino. En menos de cuatro meses, lanzó a la venta nada menos que cuatro nuevas SUVs.

Así, se sumó a la estrategia global de #SUV4ALL, que por cuestiones del azar se puede interpretar como guiño irónico a la política de “todos y todas”, que puso contra las cuerdas a varios importadores de autos en los últimos años.

Pero basta de grietas. Hablemos de autos. En estos meses, Hyundai Motor Argentina lanzó a la venta la Creta (ver equipamiento y precios), la Tucson (ver equipamiento y precios), la Santa Fe 2016 (ver equipamiento y precios) y la Grand Santa Fe (ver equipamiento y precios).

En el corazón de esa estrategia #SUV4ALL se ubica la tercera generación de la Tucson. Es un modelo para el Segmento C (compacto). En Autoblog ya la habíamos manejado en dos ocasiones: el año pasado en Corea del Sur (leer crítica) y este año en Córdoba (leer crítica).

Pero siempre fue por pocos kilómetros y en caminos elegidos por Hyundai. Ahora probamos durante una semana, y al estilo de Autoblog, a la versión tope de gama: la Tucson 2.0 CRDi 4WD, de 59.400 dólares.

La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Hace dos semanas manejamos en Autoblog la nueva Kia Sportage (leer crítica). Es la prima de esta Tucson. Comparten la misma plataforma, algunas mecánicas y varios componentes.

En la Sportage elogiamos el diseño, firmado por el alemán Peter Schreyer. Pero hay que admitir que esta Tucson no está nada mal. Y es comprensible: a partir de esta generación, Schrayer comenzó a meter también mano en los diseños de Hyundai. Se nota. Y mucho.

Nadie puede decir que la anterior Tucson haya sido fea (la primera, creo sí lo era), pero esta Tucson III es realmente agradable a la vista. Tiene una parrilla hexagonal bien prominente, faros con mirada enojada, un perfil robusto-musculoso, y una parte trasera bien armoniosa.

Las ópticas delanteras tienen luces diurnas de leds y una ceja superior en cada faro principal (también en led), que actúan como luces de posición.

Todas las Tucson llegan a la Argentina con llantas de aleación de 18 pulgadas (calzadas con Kumho Crugen Premium 225/55R18) y esta versión tope de gama se distingue por fuera por el techo panorámico, la línea de cintura cromada y los sensores de estacionamiento delanteros.

El coeficiente aerodinámico es muy bueno. Tiene un Cx de apenas 0,33.

La nueva Tucson creció en todas las dimensiones con respecto a la generación anterior: mide 4,47 metros de largo (+6,5 cm), 1,85 metros de ancho (+3 cm) y la distancia entre ejes es de 2,67 metros (+3 cm).

POR DENTRO

En el interior de la Tucson es donde se aprecia la mayor cantidad de componentes en común con la Sportage. Los dos modelos tienen revestimientos en cuero en los asientos y algunos detalles de la plancha de instrumentos. El diseño no es espectacular ni ultramoderno, pero la calidad de fabricación es muy buena.

En la Tucson, sin embargo, se notan algunos detalles de terminación más cuidados. Por ejemplo, las costuras en la plancha de instrumentos tienen hilos en los mismos colores que las costuras de los asientos. Son detalles muy sutiles –típico de mirada femenina-, pero que dejan en claro con qué atención fue configurado cada modelo para nuestro mercado.

Más allá de eso, la cabina en la Hyundai es igual de espaciosa que en la Kia. Y, si mi ojo de cubero no falla, hasta el techo panorámico es una pieza idéntica para los dos modelos: aporta muchísima luz al habitáculo, se abre hasta la mitad y tiene una cortina eléctrica para protegerse del “efecto invernadero” en verano.

La posición de manejo es muy cómoda. A diferencia de la Sportage, la Tucson tope de gama tiene varios ajustes eléctricos en la butaca del conductor.

Atrás hay espacio para tres adultos. Acá la Sportage saca una leve ventaja, porque en la segunda fila ofrece un puerto USB y un toma de 12 voltios extra. La Tucson tiene un toma extra de 12v, pero en el baúl. La capacidad para el equipaje es de 488 litros (Sportage, 503 litros).

La rueda de auxilio, en los dos modelos, es ejemplar: del mismo tamaño de las otras cuatro y con llanta de aleación.

Esta versión tope de gama de la Tucson se destaca por ofrecer acceso sin llave, encendido por botón, espejo antideslumbramiento eléctrico y los ya mencionados tapizados en cuero con butaca del conductor eléctrica.

El equipo multimedia también es más completo en la Tucson que en la Sportage: las Hyundai vienen de serie con pantalla táctil de ocho pulgadas, en color y con GPS.

SEGURIDAD

Ya es una tradición en Hyundai: todas las versiones tienen el mismo nivel de seguridad: seis airbags, frenos ABS con EBD, control de estabilidad, control de tracción, asistencia al arranque en pendiente, control de descenso, anclajes Isofix, cámara de retroceso y sensores de estacionamiento traseros.

Esta versión tope de gama sólo se distingue por agregar sensores de estacionamiento delanteros y luz de asistencia en curva (al girar, se enciende el antiniebla del lado interno de la curva, para mejorar la iluminación del camino).

La Tucson corrige un error de configuración de la Sportage, que tiene cinturón de seguridad de sólo dos puntos en la plaza central trasera. En el modelo de Hyundai, todos los ocupantes tienen apoyacabezas y cinturones de tres puntos.

La Tucson ya fue sometida a las pruebas de choque de EuroNCAP. Obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas, con 86% de protección para adultos, 85% para niños y 71% para peatones.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Este es uno de los aspectos donde Hyundai se desmarca de la Sportage (y de muchos de sus rivales en el segmento). La Tucson de tercera generación se ofrece con varias combinaciones mecánicas en la Argentina.

Por empezar, hay dos motorizaciones, una naftera y la otra diesel. La naftera es 2.0 16v, con doble distribución variable, inyección indirecta, 155 cv a 6.200 rpm y 192 Nm a 4.000 rpm. La gasolera es 2.0 16v, con inyección directa, turbo de geometría variable, intercooler, 185 cv a 4.000 rpm y 400 Nm entre 1.750 y 2.750 rpm

Hay caja manual de seis velocidades y automática, también de seis marchas. Hay tracción delantera e integral, con el sistema de acople automático “Torque on Demand” y bloqueo 4x4.

El motor naftero se puede combinar con caja manual, automática, tracción simple o integral. El impulsor turbodiesel se asocia sólo con caja automática y 4WD.

COMPORTAMIENTO

Ya había probado la nueva Tucson por los pavimentos perfectos de Seúl. Y me gustó. También la había manejado por los antiguos tramos del Rally de Argentina. Y también me gustó. Por eso, durante la semana que pasé con ella, la disfruté con la actitud relajada de quien ya sabe de qué se trata.

El chasis es muy bueno, con un conjunto de suspensiones, dirección y frenos que están pensados para una convivencia armoniosa, pero también eficiente. El andar es cómodo y robusto. El eje trasero multibrazo se comporta muy bien en maniobras exigentes, pero también cuando el camino no es perfecto. Los frenos no se cansan y la dirección es bien precisa.

El motor turbodiesel es bastante silencioso. Sólo resuenan las notas gasoleras cuando está frío. No vibra y la cabina está bien aislada de su sonido. Es decir, es todo ganancia, porque tiene las virtudes esperables de un turbodiesel moderno: torque a muy bajas vueltas y muy bajo consumo.

Acelera de 0 a 100 km/h en 9,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 200 km/h. Consume un promedio de 8,9 litros cada 100 kilómetros. En sexta y a 120 km/h, el motor trabaja relajado, a 1.800 rpm. Son todos valores excelentes, para tratarse de un vehículo turbodiesel con 1.700 kilos de peso.

La caja automática es suave y progresiva, sin saltos bruscos. En modo secuencial, se eleva el régimen de cada cambio, para aprovechar mejor la entrega del motor. Pero no responde de manera inmediata a las solicitudes desde la palanca. Es una caja que no quiere intervenciones humanas.

Es diesel y 4WD, así que esta Tucson pide off-road. Aproveché para visitar a Jacinto Campos, en la Cuenca del Salado, quien me ayudó con la sesión de fotos y me mostró unos caminos nuevos, con un poco de barro y tierra áspera.

La Tucson no tiene la robustez de una pick-up, desde luego, pero se las arregla muy bien en terrenos desparejos. Las únicas sequedades que se transmiten al volante vienen de las llantas de perfil bajo. Las de 18” son muy lindas, pero no se llevan bien con los pozos.

Me gustaron más los neumáticos Kumho de la Tucson que los Nexen de la Sportage. Los Khumo tienen un poquito más de dibujo para el off-road y no se empastan tanto en el barro pesado.

Es un vehículo con el cual resulta muy placentero convivir en la ciudad y que se desepeña de manera intachable en autopistas. Pero, si vas a elegir esta configuración, es porque planeás hacer muchos kilómetros, sin preocuparte demasiado por el estado de los caminos.

Y, cuando por fin encuentres ese paraje desolado, con algo de ripio suelto y algunos vados, confirmás que estamos ante una de las mejores SUV compactas de nuestro mercado. Sobre todo en esta configuración, que es la más recomendable: turbodiesel 4WD

CONCLUSIÓN

Por méritos propios, pero también por flaquezas de la competencia, hoy la nueva Hyundai Tucson es la referencia en el mercado argentino de las SUV del Segmento C (compactas).

Me explico. Ese rol se lo alternaron durante los últimos años las Honda CR-V y VW Tiguan.

Pero hoy, la CR-V está con la oferta más acotada y mezquina de su historia: apenas una versión, con tracción simple, sin control de estabilidad y un precio de 630 mil pesos. Con ese valor y ese bache en seguridad, la CR-V es una de las peores compras del mercado actual.

La Tiguan, por su parte, está discontinuada, con apenas algunas unidades en stock. La nueva generación llegará el año que viene. Es la misma situación de la Chevrolet Captiva, que espera una actualización para el 2017.

Ford, en cambio, decidió reducir la oferta de la Kuga sólo a la versión de 240 cv –un motorazo-, aunque sin variantes de entrada a gama.

Sólo Toyota (con la Rav4, de 50 mil a 65 mil dólares) y Subaru (con la Forester, de 46 mil a 70 mil dólares) tienen una oferta más amplia en la actualidad, pero sin versiones turbodiesel y con precios bastante más caros que la Tucson (de 42.900 a 59.400 dólares).

Se trata de una decisión del importador de Hyundai. Kia pudo ofrecer una amplia gama de combinaciones para la Sportage, pero prefirió traer sólo una motorización y apenas con caja automática.

En los últimos años, Hyundai Motor Argentina fue una de las voces más resonantes en los reclamos por las restricciones a la importación y las trabas del Gobierno. Su reacción, apenas se eliminaron las barreras, fueron consecuentes con ese discurso: hoy tiene la gama más completa de SUVs en la Argentina.

La favorita de Autoblog es esta Tucson: por diseño, calidad, comportamiento dinámico y el excelente motor turbodiesel. Ahora que lo pienso, hasta ese color azulcito quedaría muy bien en el garage (permanente) de Autoblog. Al menos hasta que reaccione la competencia.

Carlos Cristófalo
Producción fotográfica: Jacinto Campos

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Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
La mayoría de los clientes de la nueva Tucson le darán un uso urbano y pavimentado.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Pero esta versión turbodiesel y 4WD pide off-road.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Fuimos hasta la Cuenca del Salado, a visitarlo a Jacinto Campos.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Esta versión tope de gama cuesta 59.400 dólares.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Viene de serie con cuero, butaca del conductor eléctrica, cinco cinturones de tres puntos y cinco apoyacabezas.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
También trae un gran techo corredizo panorámico.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Interior con muchos componentes en común con la Kia Sportage.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
La gran diferencia: pantalla táctil multimedia y con GPS, de serie en todas las Tucson.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
La caja automática es de serie en la versión turbodiesel. Pero también hay versiones nafteras, con caja manual y tracción simple.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Sin materiales de gran lujo, pero con muy buena calidad de terminación.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
El sistema 4WD incluye el bloqueo de doble tracción para terrenos difíciles.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Baúl de 488 litros. La prima Sportage tiene un poco más: 503.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Tradición en Hyundai Argentina: rueda de auxilio del mismo tamaño y llanta que las otras cuatro.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
La Tucson tiene hoy el único motor turbodiesel entre las SUV del Segmento C (compacto).

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Y tiene prestaciones excelentes: 0 a 100 km/h en 9,5 segundos.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Y un consumo medio de 8,9 litros cada 100 kilómetros.

Crítica: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD

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FICHA TECNICA

Modelo probado: Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4WD
Origen: Corea del Sur
Precio: 59.400 dólares (versiones desde 42.900 dólares)
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros.
Comercializa: Hyundai Motor Argentina (www.hyundai.com.ar)

MOTOR
Tipo: diesel, delantero transversal, cuatro cilindros en línea, 16 válvulas, inyección directa por common rail, turbocompresor de geometría variable, intercooler.
Cilindrada: 1.995 cc
Potencia: 184 cv a 4.000 rpm
Torque: 402 Nm entre 1.750 y 2.750 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción integral, con acople “inteligente” y bloqueo de doble tracción por debajo de los 50 km/h.
Caja: Automática, de seis velocidades con modo secuencial y convertidor de par.

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores presurizados y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: independiente, tipo multibrazo, con resortes helicoidales, amortiguadores presurizados y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: discos ventilados.
Frenos traseros: discos macizos.
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Neumáticos: Kumho Crugen Premium 225/55R18 (rueda de auxilio del mismo tamaño y con llanta de aleación)

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 200 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 9,5 segundos
Consumo urbano: 10,1 l/100km
Consumo extraurbano: 7,5 l/100km
Consumo medio: 8,9 l/100km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 4.475 mm / 1.850 mm / 1.645 mm
Distancia entre ejes: 2.670 mm
Peso en orden de marcha: 1.690 kilos
Capacidad de baúl: 488 / 1.478 litros
Capacidad de combustible: 62 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero
Doble airbag lateral delantero
Doble airbag de cortina
Anclajes Isofix para sillas infantiles (con Top Tether)
Programa electrónico de estabilidad (ESP)
Asistencia al arranque en pendiente (HAC)
Control de descenso (DBC)
Luces antiniebla delanteras y luces diurnas de leds
Control automático de luces con regulación eléctrica de altura
Cámara de retroceso en pantalla central con sensores sonoros de marcha atrás
Cinturones de seguridad delanteros regulables en altura con aviso de cinturón no colocado
Cinturones de seguridad de tres puntos en las 5 plazas
Spoiler trasero con tercera luz de stop
Sistema de auto-desempañado
Luz de asistencia en curva
Pantalla táctil de ocho pulgadas con GPS
Sistema de audio AM/FM con conectividad USB/AUX/Bluetooth y controles en el volante
Control de velocidad de crucero
Modos de conducción seleccionables: Normal, Sport y Eco
Llantas de aleación de aluminio de 18” con auxilio del mismo tamaño y llanta
Levanta vidrios eléctricos delanteros y traseros
Inmovilizador de motor y sistema de ahorro de batería
Volante y palanca en cuero
Asientos traseros reclinables y plegables 60/40
Rieles portaequipaje
Espejos plegables eléctricamente y calefaccionados con repetidor de luz de viraje
Columna de dirección con ajuste de altura y profundidad
Apoyacabezas regulables en altura en todas las plazas y en profundidad
Cortina cubre equipaje con dos anclajes
Acceso sin llave (Smart Key) con botón de arranque
Línea exterior de cintura cromada
Refrigeración en guantera
Climatizador bizona con salidas de aire en la zona trasera
Asiento conductor regulable eléctricamente
Asientos y consola tapizados en cuero
Techo solar panorámico de apertura eléctrica con black-out deslizable eléctrico
Detalles estéticos exteriores en negro, parrilla y manijas de puertas cromadas
Sensores de estacionamiento delanteros