BMW es uno de los mejores fabricantes de coupés del mundo. Los que amamos los autos lo sabemos desde niños, pero la marca alemana recién ahora decidió darle el lugar que se merece a la especialidad que ejecuta con mayor maestría: los autos de dos puertas.

Hasta hace dos años, el nombre Coupé se agregaba a los modelos ya conocidos. Pero, desde 2014, la marca decidió separar los tantos por completo. Las series con números pares identificarán para siempre a los modelos de dos puertas. Así nacieron las Serie 2 (ex Serie 1 Coupé), Serie 4 (ex Serie 3 Coupé), se mantuvo la Serie 6 (derivada del sedán Serie 5) y nació la i8 (coupé híbrida).

Por supuesto, la marca también abusa de este concepto con las X4 y X6, a las que denomina “Sport Activity Coupé”, pero acá no vamos a hablar de modas, sino del concepto más clásico y tradicional de una coupé.

Es lo que encarna la M235i Coupé M Package, que se vende en la Argentina con un precio de 75.900 dólares. En Autoblog la manejamos durante una semana.

La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Trompa ancha y baja, lanzada hacia adelante y con el doble riñón bien agresivo. Cabina elegante y clásica. Cola bien separada como tercer volumen, con spoiler sobre el baúl, difusor trasero y doble escape. Demasiadas palabras para describir lo que se puede explicar con dos: “BMW Coupé”.

La M235i tiene la elegancia y la deportividad justas. Sin estridencias para el uso diario, pero con los guiños necesarios para el entendido. Sobre todo en esta versión M Package, que es opcional en otros mercados, pero se equipa de serie en la Argentina.

Consiste en el paquete aerodinámico (spoiler delantero, zócalos, difusor trasero y deflector sobre el baúl), las llantas de 18 pulgadas (con Bridgestone Potenza 225/40R18 adelante y 245/35R18 atrás) y los frenos deportivos con pinzas en color azul.

Con 4,4 metros de largo, sus dimensiones son compactas. Las proporciones son atemporales y remiten a las coupés más clásicas de BMW.

POR DENTRO

Crecí leyendo artículos de periodistas que, cada vez que probaban un BMW, abrían el cajón de las muletillas y agarraban la palabra “espartano” para definir al interior de estos autos. En la memoria de mi infancia, “espartano” es un BMW mucho antes que un austero militar griego.

Y es cierto: los interiores de los BMW siempre se ven más despojados que, por ejemplo, en un Mercedes-Benz. Pero, en los modelos actuales, se trata sólo de una ilusión óptica: tiene los mismos chiches electrónicos y de confort de cualquier auto premium, pero escondidos y disimulados, para no molestar a la vista.

Por ejemplo, donde Mercedes-Benz coloca un ostentoso Touchpad con forma de oleaje, BMW lo oculta sobre la superficie de la rueda del cada vez más sencillo iDrive. Donde Mercedes arriesga con butacas de gran diseño -pero incómoda ergonomía, como en la GLE Coupé que probamos la semana pasada-, BMW mantiene la clásica y eficiente butaca de pétalos ajustables (para sujetar bien la espalda) y banqueta extensible (para los de piernas largas).

La calidad de fabricación y los encastres son excelentes. Aunque los materiales podrían ser mejores. Sobre todo en los revestimientos de las puertas. Hasta un humilde VW Golf tiene más componentes blandos que este Serie 2.

Pero eso no importa mucho cuando, la mayor parte del tiempo, tus manos van a estar sobre el exquisito volante M. Es bien grueso y tiene el diámetro perfecto, con cierta estética retro y levas al volante (en aluminio fresco al tacto).

La posición de manejo es excelente. Atrás hay espacio para dos adultos, pero el problema es llegar hasta esas plazas traseras. Los asientos delanteros se pliegan bien, aunque se mueven sólo con un motorcito eléctrico. Es una maniobra lenta, sobre todo cuando llueve y te estás mojando.

El baúl está muy bien: casi 400 litros. Por eso, es imperdonable que no tenga rueda de auxilio. Los neumáticos son RunFlat y te pueden salvar del apuro de un pinchazo en ciudad, aunque no sirven para salir confiado a la ruta.

SEGURIDAD

Es un BMW, viene completísimo en este aspecto. Aunque no tanto. Me explico.

Tiene seis airbags, anclajes Isofix, control de estabilidad, control de tracción, asistencia al arranque en pendiente y ABS con EBD.

Pero en esta camada 2016 de autos importados con configuraciones para la Argentina, se advierte una falta (tanto en BMW, como en Audi y Mercedes-Benz) de dispositivos que ya ofrecen en nuestra región varios autos generalistas, mucho más baratos.

Hablo de, por ejemplo, el séptimo airbag para las rodillas del conductor. O de, otro ejemplo, el frenado automático ante riesgo de colisión a baja velocidad. Son dispositivos que las marcas premium ya tienen en otros mercados, pero que los Responsables de Configuraciones Locales (sí, ese oficio existe) omiten por falta de actualización (o para reducir costos).

Con la seguridad no, por favor.

No hay resultados de pruebas de choque independientes para el Serie 2. La última vez que EuroNCAP evaluó un Serie 1 fue hace mucho tiempo: en 2012 obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas, con 91% de protección para adultos, 83% para niños y 63% para peatones.

MOTOR y TRANSMISIÓN

El motor es una evolución del conocido N55 de BMW. Es un clásico seis cilindros en línea, con 2.979 centímetros cúbicos, inyección directa, turbo de doble entrada, 326 caballos de potencia a 5.800 rpm y 450 Nm de torque entre 1.300 y 4.500 rpm.

Es un impulsor brillante, pero que ya está en retirada. BMW ya confirmó que el N55 será reemplazado por el nuevo B58. Y que este M235i será jubilado por el M240i. Promete una mayor eficiencia de combustible, aumenta la cilindrada a 2.998 cc, la potencia pasa a 340 cv y el torque sube a 500 Nm.

La caja es la conocida ZF con convertidor de par y ocho velocidades, con modo secuencial y cuatro programas de manejo: Eco Pro, Comfort, Sport y Sport Plus. La tracción, por supuesto, es trasera.

En otros países, la Serie 2 se consigue con opción de caja manual. En la Argentina, sólo automática. Es una lástima, porque hablamos de un auto deportivo, que apunta a un público que todavía aprecia el antiguo trabajo físico de tirar cambios.

COMPORTAMIENTO

El placer de convivir con un seis cilindros en línea, de doble escape, comienza cada mañana de invierno, cuando lo ponés en marcha y lo escuchás, mientras toma un poco de temperatura.

El M235i Coupé es un auto que se aprecia con todo tipo de sensaciones. Pero también es un auto con el cual resulta muy fácil convivir. Sólo el perfil bajo de los neumáticos (cuidado con los baches) y el escaso despeje del suelo (ojo con las cunetas) demandan un poco más de cuidado.

Es un deportivo que se puede disfrutar todos los días, sobre todo porque los cuatro modos de manejo son bien diferentes. Por lo general, los autos con este tipo de programación apenas muestran cambios entre un modo y otro (un poco más de rpm, un acelerador más sensible, un poquito más de ruido y una dirección apenas más dura).

En el M235i, es como manejar cuatro autos diferentes. En Eco Pro, todo es muy suave y tranquilo. El motor, incluso, parece anestesiado. Sólo así se logra un consumo medio de 10,2 litros cada 100 kilómetros.

En Comfort, la respuesta del motor se vuelve más rápida, pero mantiene la compostura general. Ya en Sport es una bestia enjaulada, que ruge, salta y lanza zarpazos, pero todo con los controles electrónicos en alerta.

Pasar a Sport Plus es el equivalente a abrirle la reja al monstruo. Se desactivan todas las ayudas electrónicas. Quedás más sólo que domador de circo. Las reacciones del M235i son violentas, veloces y demandan reflejos rápidos, pero sin vicios y con un gran margen de seguridad. No lo vas a dominar de entrada, pero es un auto con el que podés aprender mucho. Y, de paso, divertirte a lo loco.

Incluso en días de pavimento muy húmedo, como tocó en los días de la prueba, el nivel de adherencia es muy alto. Pero, cuando se sobrepasa el límite, las reacciones son muy fáciles de corregir. Los frenos y la dirección juegan un rol fundamental en este punto. Te sentís como el engranaje de una máquina.

El motor y la transmisión son las estrellas del conjunto. Es posible estirar los cambios hasta 7.500 rpm, con inercias brutales y un sonido que te emborracha. Un verdadero mundo de sensaciones.

Acá hay que señalar que, a partir de este año, el M235i perdió en la Argentina el Chasis Adaptativo M. Es un opcional que lo ofrecieron las primeras unidades que llegaron a nuestro mercado, en 2015. Consiste en amortiguadores de dureza variable, combinados con unos espirales más cortos, que reducen el despeje en 10 milímetros.

Es un paquete que difícilmente se aprecie en el manejo cotidiano, pero que sin dudas valoran los clientes que planean disfrutar su coupé en un track day. Son los mismos que extrañarán la opción de caja manual.

Pese a esos faltantes, le sobran prestaciones. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h. Son valores que necesitan sí o sí un circuito, para apreciarlos en toda su magnitud. Eso sí, a ese ritmo, el consumo de combustible se desata por completo. No es difícil alcanzar los 20 litros cada 100 kilómetros. Por eso, el tanque de 52 litros, puede resultar escaso.

CONCLUSIÓN

Como este motor ya está en retirada y se dejó de ofrecer el Chasis Adaptativo M, el M235i Coupé M Package tiene hoy una buena relación precio/prestaciones en la Argentina: 75.900 dólares.

Si te gusta el diseño -y aceptás resignar un poco de prestaciones-, por unos convenientes 51.900 dólares se consigue el 220i Coupé (2.0 turbo de 184 cv, con caja automática de ocho velocidades).

Tal vez, más adelante, BMW ofrezca en la Argentina el extremista M2. Tiene 370 caballos, un chasis más deportivo, un diseño espectacular y terminaciones en carbono. Pero no te sorprendas si su precio supera los 90 mil dólares.

El M235i Coupé M Package ofrece las prestaciones de un verdadero deportivo, con la practicidad de un auto de lujo que se puede disfrutar todos los días. Y a un valor aceptable.

Pero, ante todo, es un ejemplo de lo bien –recontra bien- que le salen las coupés clásicas a BMW.

Carlos Cristófalo
Producción fotográfica: Bruce

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Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Ningún día es "feo", cuando tenés que salir a manejar un M235i Coupé.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Una clásica coupé de BMW, de proporciones elegantes y deportivas.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Y perdón por la mugre.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Posición de manejo excelente. Y no, no vamos a repetir la muletilla de "espartano".

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Soberbio, por tacto y diseño: el volante incluido en el M Package.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Butaca de diseño sobrio, pero con los reglajes que importan.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Las plazas traseras son cómodas. El acceso es algo lento, por el desplazamiento eléctrico de las butacas delanteras.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Más del M Package: terminaciones azules y parlantes Harman/Kardon.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Zócalo en aluminio cepillado, con la firma ///M.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
El iDrive es cada vez más sencillo de operar. Lástima que no haya opción de caja manual.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Tablero sobrio, pero completísimo.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
La pantalla multimedia es fija. No se puede ocultar.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
El baúl tiene casi 400 litros de capacidad. Bien.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Pero no tiene rueda de auxilio. Mal.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
El motor N55 está en retirada. Lo mejor que te podría pasar es tener a este jubilado en tu garage.

Crítica: BMW M235i Coupé M Package
¿Ya pedimos perdón por la mugre?

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FICHA TECNICA

Modelo probado: BMW M235i M Package
Origen: Alemania
Precio: 75.900 dólares (versiones Serie 2 desde 51.900 dólares)
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros.
Comercializa: BMW Group Argentina (www.bmw.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero longitudinal, seis cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, distribución variable, inyección directa, turbo de doble entrada, intercooler y Start&Stop.
Cilindrada: 2.979 cc
Potencia: 326 cv a 5.800 rpm
Torque: 450 Nm entre 1.300 y 4.500 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción trasera, con control electrónico desconectable.
Caja: automática-secuencial, con levas al volante, ocho velocidades con convertidor de par y cuatro modos (Eco Pro, Comfort, Sport y Sport Plus).

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores presurizados y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: independiente, tipo multibrazo, con resortes helicoidales y amortiguadores presurizados y barra estabilizadora
Frenos delanteros: discos ventilados.
Frenos traseros: discos macizos.
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica y dureza variable.
Neumáticos: Bridgestone Potenza 225/40R18 adelante y 245/35R18 atrás. Tipo Run-Flat, sin rueda de auxilio.

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 250 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 4,9 segundos
Consumo urbano: 12,3 l/100km
Consumo extraurbano: 7,9 l/100km
Consumo medio: 10,2 l/100km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 4.454 mm / 1.774 mm / 1.408 mm
Distancia entre ejes: 2.690 mm
Peso en orden de marcha: 1.545 kg
Capacidad de baúl: 390 litros
Capacidad de combustible: 52 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero
Doble airbag lateral delantero
Doble airbag de cortina
Anclajes Isofix
Frenos ABS con repartidor de frenado y frenado de emergencia
Control de estabilidad y tracción desconectables
Paquete aerodinámico M
Suspensión deportiva M
Volante en cuero multifunción M
Frenos deportivos M
Llantas de aleación de 18 pulgadas M
Butacas deportivas con ajuste eléctrico
Techo corredizo
Cámara de retroceso
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
Faros de Xenón
Climatizador bizona
Control de crucero con función de frenado
Sistema de navegación Professional
Sistema multimedia con Bluetooth, USB y Aux
Equipo de audio HiFi con parlantes Harman Kardon

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ADEMÁS La opinión de un usuario del BMW 135i Coupé

Crítica: BMW M235i Coupé M Package

Escribe Guillermo Jakim

No es para menos, señores, estamos ante el digno sucesor del BMW 135. Lo digo con conocimiento de causa: es una nave espacial. Frente a mi humilde Bembita, un cambio notorio tanto interior como exterior.

Vayamos por partes. Como todos sabemos, la Serie 1 fue un golazo Maradoniano desde que se lanzó al mercado, allá por el 2004. Para los amantes de la “hélice” surgieron motivos de sobra para hacer realidad el sueño de acceder al mundo BMW, porque se brindó una amplia gama de motores y carrocerías para todos los gustos, bolsillos y necesidades.

Si bien los interiores de BMW para algunos pecan de “aburridos”, porque son espartanos y no estridentes, cumplen con la información necesaria, sobre todo por la ergonomía puesta a punto para el conductor. En este apartado, pocas marcas ofrecen el eslogan que bien ganado tiene BMW: “Placer de conducir”. La posición de manejo es inmejorable.

Comparándola con mi Bembita, el interior ha ganado espacio, tanto a lo ancho como a lo alto, ni idea si son milímetros o centímetros, pero algo se nota. Las butacas ganaron confort ya que son más mullidas, básicamente son las mismas, pero más confortables para las nalgas. Mantienen el reglaje eléctrico con sus memorias correspondientes y las riñoneras de ajuste neumático. El sector trasero es acotado para tipos lungos, en este caso una persona de 1,80 entra bien, aunque tengas que acomodarte un poco estirado. Yo mido 1,85 y la cabeza me toca el techo en ambas versiones.

El tablero de instrumentos es elemental, pero suma un display LCD integrado que informa consumo instantáneo, carga de batería y también cuando lo seteás en modo Eco Pro, donde informa cómo debés pisar el acelerador por cuestión consumo.

Espectacular la info del display central y los modos de seteo, Comfort, Sport, Sport Plus y Eco Pro. Allí se despliega el arsenal de información del auto, tanto en el estado del mismo, como multimedia y GPS. Todo esto se comanda con la rueda iDrive, que está posicionada debajo del apoyabrazos. A mí me costó un poco familiarizarme con ella, pero después, cuando le agarrás la mano, es una pavada.

El volante no te dan ganas de soltarlo, es muy lindo y cómodo, tiene integrados los botonitos de velocidad crucero, teléfono y ajuste de volumen.

Respecto a las terminaciones, los plásticos de puertas son mejorables, están bien encastrados, pero pensé que como sucesor, vendrían como más esponjosos. De todas maneras no olvidemos que es “entrada de gama”, pero es un BMW.

A mí me gusta muchísimo la trompa comparándola con la 135i. Tiene más agresividad (como le dicen), la silueta lateral se ve más estilizada y la parte trasera me gusta, pero no me termina de convencer la integración de los faros con el paragolpes y el baúl. Pero mi gusto no es factor desencadenante para no elegirla.

La llantas (436M) me gustan, pero sigo eligiendo las multirayos que tengo (269M), por más que reniegue a la hora de lavarlas. Todavía recuerdo la crítica de la hermosa Aurora Eastwood, allí se pueden apreciar.

Supongo que muchos de ustedes coincidirán conmigo con el tema de las cajas. A la hora de adquirir mi Bembita, existía una diferencia de 2.000 dólares por la “automanca” como dice mi amigo fundamentalista Pablo Kart. Coincido con él en que un auto deportivo se disfruta más con caja manual. No sabría decir exactamente por qué, pero a mí me gusta sentir el auto, que me pida los cambios, hacer rebajes o incluso ante una emergencia de frenado explotar la caja.

Dinámicamente, el M235i es impecable, es un tren devorador absoluto de asfalto, se siente mucho más seguro y aplomado, lo bueno que esta versión trae el diferencial de deslizamiento limitado (LSD) autoblocante. La 135i no lo tenía y realmente se siente la diferencia cuando traccionan las dos ruedas traseras (sobre todo en las curvas), el auto es mucho más seguro. Por ese motivo tuve que adquirir un diferencial Quaife.

El tacto del freno sigue siendo esponjoso, en mi caso tuve que regularlo, porque me gusta que tenga el recorrido más corto. Frenar, frena bien, pero me gustaría más firme.

Si la comparo con mi Bembita, siento a este auto menos brioso y como más seguro. Tal vez sea porque yo no estoy acostumbrado a la caja automática (o porque debajo de mi capot hay unos caballos extra).

Se nota la superioridad del chasis. Con respecto a la dirección, es directa y adaptativa acorde al modo de manejo, noté que es más directa que la 135i y más blanda.

Conserva el mismo motor que el 135i Es un N55 Twin Scroll Turbo. O sea, es un turbo de doble entrada, seteado electrónicamente para erogar 326 cv. La elasticidad y respuesta es abrumadora, apuesto a que la curva de torque es prácticamente plana desde las 1.000 vueltas hasta las 5500 sin problemas. Con respecto al consumo mi experiencia es que no baja de los 11/12 litros cada 100kms con el pie pluma, ahora si te ponés en pesado superás ampliamente los 25 litros.

Notal mental: creo que le queda poca vida al excelente N55, BMW lanzó la serie modular de motores B58 con 3, 4 y 6 pistones. Este último pasó de 2979 cc a 2998 cc. Sigue siendo seis cilindros en línea, monoturbo (un poco más grande), de doble desplazamiento, e incorpora la inyección de agua para el enfriamiento del aire que ingresa a la cámara de combustión. Además de ser un motor de bloque más robusto y poseer cigüenal forjado.

Lo único que reniego es que no tenga rueda de auxilio, porque lugar bajo el piso del baúl del auto hay. Sólo tienen que rever el alojamiento de la batería y aunque sea que venga una rueda de uso temporal. Si bien la cubiertas Run Flat son más seguras, el estado de nuestras calles y rutas no se llevan bien con las talón bajo. A modo de ejemplo, una vez volviendo de San Nicolas, agarré un pozo y ovalicé dos ruedas. Directamente cambié las cuatro llantas y cuatro cubiertas nuevas.

El M235i es recomendable, es divertido, el sonido metálico de las seis cacerolas es adictivo, te dan ganas de llevarlo alegre siempre. Es un auto que hay que respetarlo desde el punto de vista manejo, te pasás de rosca con el pie y terminás dado vuelta.

G.J.

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Crítica: BMW M235i Coupé M Package
Una vueltita no se le niega a ningún crítico invitado.

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