Desde San Carlos de Bariloche – En octubre de 2012, General Motors anunció una inversión de 450 millones de dólares para el Proyecto Fénix, una remodelación completa de su planta de Santa Fe, que se estrenaría con la producción de un modelo que no fue identificado.

Más adelante, el desembolso se amplió en 300 millones de dólares más, para la construcción de una nueva planta de motores turbo y de inyección directa.

Si bien Autoblog reveló en abril de 2013 que el protagonista del Proyecto Fénix era la segunda generación del Cruze, hasta ayer GM se negó a admitirlo de manera oficial.

Anoche se lanzó a la venta en la Argentina (ver precios) y se anunció su exportación a Brasil, Colombia, Paraguay, Uruguay y Bolivia.

Autoblog manejó hoy este nuevo sedán para el Segmento C (compacto) por las rutas y calles entre Villa La Angostura y Bariloche. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Se lo ve más moderno, deportivo y aerodinámico. Lo es, tiene un coeficiente de Cx 0,29.

Parece un mini-Malibú. O un mini-Volt. El Cruze II incorpora los rasgos de los Chevrolet globales más modernos, pero no se puede dar el lujo de ser muy rupturista.

Esta misma carrocería se venderá en 115 países. Y tiene la misión de seguir siendo el Chevrolet más vendido del mundo. Está obligado a gustarle a todos.

Por eso, sus líneas recuerdan mucho a otros autos globales con propósitos parecidos: Honda Civic, Ford Focus, Toyota Corolla y otros.

Con respecto al Cruze I es 69 milímetros más largo (4.666 mm), 18 más ancho (1.795 mm) y 45 más alto (1.523 mm). La distancia entre ejes también creció 16 mm: ahora mide 2,7 metros.

Su rasgo más atractivo es la trompa bien afilada, con faros felinos y luces diurnas de leds. Todos los Cruze vienen con luces antinieblas delanteras de serie.

Ninguna versión ofrece faros de Xenón. Tampoco hay posibilidad de techo corredizo: será exclusivo de la versión Hatchback, que se fabricará también en Santa Fe a fin de año.

En la parte trasera se destaca una luneta bien horizontal y una cola corta, rematada con un pequeño spoiler sobre la tapa del baúl.

Además del emblema de la marca y el modelo, todos los Cruze fabricados en Argentina llevarán una insignia “Turbo” en el baúl. Está pintada en rojo. Algunos lo verán como un guiño ochentoso. Otros, como un detalle anacrónico. Casi una obviedad: son cada vez más los sedanes del Segmento C en Argentina que ofrecen versiones con turbo.

Un detalle no menor es la plataforma sobre la cual está construido el Cruze II. Son componentes estructurales globales y comunes para todo el mundo. Eso, y el hecho de haber adaptado la línea de montaje de General Alvear para esta nueva etapa, deja a GM Argentina en condiciones de postularse para otros proyectos con la misma plataforma.

Además del Cruze Hatchback, GM está desarrollando una SUV con esta misma base, para reemplazar a la Captiva. Todavía es pronto para saber cuándo y dónde se fabricará. Pero Rosario ya puede candidatearse.

POR DENTRO

El puesto de mandos es moderno y atractivo. Todas las versiones se ofrecen con tapizado en cuero.

El volante es de aro grueso y no muy grande. El tablero es completísimo, con los cuatro relojes indicadores básicos y un gran display digital central para la computadora de abordo. Incluye hasta indicador en tiempo real de la presión de cada neumático.

Todos los Cruze traerán de serie el sistema MyLink, con una pantalla táctil de siete pulgadas (LT) y ocho pulgadas (LTZ), con cámara de visión trasera y OnStar. El funcionamiento del OnStar, que debuta en la Argentina, se explicó acá. Las versiones LTZ agregan GPS y Mirror Screen.

Entre Villa La Angostura y Bariloche no fue posible probarlo en varios tramos. Requiere una buena señal de telefonía celular, algo que no abunda en la Argentina.

Entre Dina Huapi y el Centro Cívico pudimos establecer conexión. Pregunté el horario de Euka Tigre para este domingo (prometí llevarlo a V.C.) y me programaron a distancia la dirección del Llao Llao en el GPS del sistema MyLink. Apareció la ruta en la pantalla, como por arte de magia.

También aproveché para realizarle una pequeña entrevista a Mara, la operadora.

-Soy periodista y estoy probando el OnStar por primera vez. ¿Cuáles son las consultas más comunes que te hicieron los usuarios hasta ahora?
-Tengo entendido que están haciendo un evento en Bariloche, por eso la mayoría de las consultas fueron sobre casas de ventas de chocolates y cervecerías en Bariloche.

-¿Y cuál fue la consulta más extraña que te hicieron hasta ahora?
-Me preguntaron cómo se hacía la conversión de kilopascales a libras por pulgadas cuadradas.

-¿Y qué le respondiste al ingeniero Alberto Garibaldi?
-¡¿Cómo sabe usted el nombre de quien hizo la consulta?!

El servicio de OnStar será gratuito durante el primer año. El desafío de GM será lograr que en esos primeros 12 meses los clientes aprecien las ventajas del sistema: de ahí en adelante deberán pagar un abono, que la marca todavía no informó.

Como primicia, el Cruze LTZ Plus es el primer modelo de su segmento con cargador inalámbrico para teléfonos celulares. Sólo hay que apoyarlo y carga por inducción, si el aparato está preparado para ello. Los Samsung más nuevos ya vienen preparados. Con los iPhone hay que usar un adaptador especial.

La posición de manejo es correcta, más cómoda que deportiva. El volante se ajusta en altura y profundidad. Las versiones más equipadas ofrecen butaca del conductor con reglajes eléctricos. Algo insólito en este segmento: los cinturones de seguridad delanteros no tienen ajuste en altura.

La calidad de terminación es buena, pero los materiales son apenas correctos. Hay plásticos inyectados blandos en muy pocos lugares. Y los paneles internos de las puertas son algo ásperos.

Como en el primer Cruze, las plazas traseras siguen siendo conflictivas. Se mejoró el espacio para las piernas, un déficit de la generación anterior, pero se complicó el acceso desde el exterior. La línea del techo cae tanto en la parte trasera que hay que bajar bien la cabeza para no golpearse contra el marco. Una vez adentro, hay espacio suficiente para dos adultos y un niño. Pero, por el marco tan bajo, la sensación es un poco claustrofóbica.

El baúl perdió capacidad. Su volumen bajó de 450 a 440 litros. No es mucho, pero marcha en contramano a la tendencia de sus rivales, que cada vez ofrecen más espacio de carga. Lo mismo pasó con el tanque de combustible: se redujo de 60 a 50 litros.

SEGURIDAD

Todos los Cruze vienen de serie con doble airbag frontal, doble airbag lateral, anclajes Isofix, frenos ABS con EBD, control de estabilidad y control de tracción. Excelente.

Para el que quiera un poco más, la versión LTZ agrega doble airbag de cortina. Y la LTZ Plus suma alerta de punto ciego, alerta de posible colisión frontal, sistema de medición de distancia del vehículo que marcha adelante y sistema de mantenimiento de carril.

Es uno de los lanzamientos más importantes del año en la región, así que es deseable que LatinNCAP lo someta a una de sus pruebas de choque. Sobre todo para borrar las malas calificaciones de otros dos Chevrolet fabricados en Rosario: el Classic y el Agile.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Por ahora, todos los Cruze II se venderán en la Argentina con el mismo motor: naftero de la familia Ecotec, con cuatro cilindros, 1.399 centímetros cúbicos, 16 válvulas, distribución por cadena, inyección directa de combustible, turbocompresor e intercooler. Esta mecánica entrega 153 cv de potencia a 5.000 rpm y 245 Nm de torque a 2.000 rpm.

Es cierto que hay muchos otros rivales que ofrecen mecánicas con turbo, pero el Cruze II es el primero en equiparlo de serie.

Y, además, hay otro motivo para el ostentoso escudito “Turbo”: en una primera etapa este impulsor vendrá importado de México, pero a partir de diciembre se producirá en la misma planta de GM en Santa Fe. Será uno de los motores más modernos de producción nacional.

El motor se combinará con caja manual o automática-secuencial, siempre de seis velocidades. La tracción es delantera. La caja automática GF6 de tercera generación es más liviana, promete un menor consumo de combustible y suma el sistema Start&Stop. Este dispositivo apaga el motor al parar de manera temporaria, por ejemplo, en un semáforo. Cuenta con una batería y un sistema de arranque reforzados para esta tarea.

En esta sección hay que destacar uno de los puntos más bajos del nuevo Cruze: desapareció la opción turbodiesel. Recordemos que el Cruze I coreano llegaba a la Argentina con el mejor motor para este combustible: el brillante 2.0 turbodiesel de 163 cv y 360 Nm. Una pena.

COMPORTAMIENTO

La prueba de manejo unió Villa La Angostura con Bariloche, por una de las rutas de la Patagonia favoritas de Autoblog. Incluyó unos desvíos para manejar por ripio, un tramo de curvas y contracurvas con paisajes peligrosamente desconcentrantes, una recta de velocidad libre y el tránsito de la hora pico barilochense.

El Cruze II sorprende, nomás de entrada, por la suavidad de su dirección con asistencia eléctrica. Es muy liviana. Esto se agradece en las maniobras de parado y en estacionamientos. Y se extraña un poco de dureza cuando se maneja en caminos como estos: montaña, curvas de buena velocidad y cambios de apoyo.

Con la suspensión ocurre lo mismo. Está más orientada al confort que a la deportividad. Para trazar un paralelismo con otros modelos ya conocidos de nuestro mercado, el andar del Cruze II se parece más al de un Citroën C4 Lounge (mullido, con bastante rolido) que al de un Ford Focus o un Volkswagen Golf (más firmes, pero aplomados y con mayor agarre en curvas).

El esquema de suspensión también sigue el mismo sendero: como el Citroën, tiene un esquema independiente adelante y eje de torsión atrás. El Focus y el Golf se desmarcan con tren posterior multilink.

En otros mercados, hay versiones multilink de este nuevo Cruze. Ojalá que en algún momento se contemple la opción.

Quería decir eso antes de plantar bandera: el motor 1.4 Ecotec es una pequeña maravilla en aluminio. Lo probé en combinación con la nueva caja automática de seis velocidades. Juntos, forman una dupla explosiva.

Es un conjunto tan bueno que no vendrían nada mal unas levas en el volante para el cambio.

El Ecotec no tiene un gran torque en baja, pero la primera marcha es tan corta que hace que el auto salte hacia adelante, con nerviosismo, apenas se provoca un poco el acelerador. Y trepa de vueltas con holgura y alegría hasta las 6.500 rpm. El rango más útil es el ubicado entre las 2.500 y las 4.500 rpm. Ahí el turbo sopla con decisión y la caja responde con rapidez.

En modo secuencial, la caja pasa al cambio siguiente al alcanzar el régimen máximo. Pero esto ocurre sólo en condiciones ideales, como una recta larga, donde se sigue acelerando a fondo.

En cambio, si el vehículo está transitando una curva en pleno apoyo, y por más que se siga acelerando, mantendrá la marcha seleccionada hasta llegar al corte de inyección, ubicado en las 7.000 rpm.

Esto es muy bueno y habla bien de la programación de esta caja. Está pensada para autos más potentes y de pretensiones más deportivas.

No fue posible medirla, pero Chevrolet declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos. Esto posiciona al Cruze II entre los autos más ágiles de su segmento.

Lo que sí fue posible medir fue la velocidad: en un tramo -aclaro que con permiso de las autoridades-, medimos una máxima de 226 km/h. Es el auto de fabricación nacional en serie más veloz de la historia. Y no olvidemos que lleva un motorcito 1.4. Pero qué motorcito.

Los frenos a disco en las cuatro ruedas (ventilados adelante) están a la altura de un auto de estas prestaciones. Es una lástima que la dirección y la suspensión no acompañen.

Al menos le deja terreno libre a GM para una posible versión de temperamento más deportivo. En otros mercados ya existen.

Lo mejor de todo es el consumo. Gracias a su baja cilindrada, manejándo a fondo la computadora nunca superó un consumo instantáneo de 14 litros cada 100 kilómetros. En condiciones de uso normales, que todavía no fueron medidas por Autoblog, GM declara un promedio de 6,3 l/100km.

CONCLUSIÓN

El Cruze II es uno de los autos más modernos fabricados en la Argentina. Mientras algunas marcas se conforman con renovar el exterior, pero manteniendo las mecánicas, Chevrolet renovó por completo su sedán compacto y, encima de todo, lo nacionalizó.

Entre sus principales virtudes destacaría el diseño, el motor 1.4 turbo, la caja automática, la mayor amplitud de las plazas traseras y los precios competitivos.

En este último punto, la marca tiene el desafío de evitar que los concesionarios reincidan con políticas de sobreprecios, como ocurrió en el último año y medio con algunos modelos puntuales.

Entre los puntos en contra, tiene rueda de auxilio de uso temporario, perdió la motorización diesel y correrá en desventaja hasta que a fin de año se sume la versión hatchback.

Pero, como se ve, son defectos que se pueden subsanar con el tiempo. Otro de estos aspectos a corregir sería la comunicación de la marca.

GM se enreda en mensajes sobre meritocracia y OnStar, justo cuando tiene un producto con cualidades que hablan por sí solas: un Chevrolet moderno, argentino y divertido de acelerar.

Basta de meritócratas. Queremos más turbócratas.

Carlos Cristófalo

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Archivo para descargar: Ficha técnica Chevrolet Cruze II

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Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Caravana de Cruze II, desde Villa La Angostura hasta Bariloche.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Su diseño es atractivo y aerodinámico. Aunque recuerda a rasgos de varios rivales.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Con respecto al Cruze I, el Cruze II creció en dimensiones y espacio interior.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Buena posición de manejo, calidad de materiales apenas justa.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
La butaca del conductor es bien mullida.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Atrás mejoró el espacio para las piernas, pero el acceso se dificulta por el techo tan bajo.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Tablero completísimo, con indicador de presión de los neumáticos en tiempo real.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Probamos el sistema OnStar y descubrimos qué preguntó el ingeniero Garibaldi a la operadora.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Hay opción de caja manual de seis velocidades.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Y de una nueva automática, también de seis marchas.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
¿Cómo diferenciar a la versión LTZ Plus? Tiene ajustes eléctricos en la butaca del conductor.

Tiene cargador de celular inalámbrico.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Y tiene sensores de estacionamiento delanteros, entre otros dispositivos de seguridad exclusivos.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Climatizador de una zona y pantalla táctil con MyLink de serie. GPS y Mirror Screen en las versiones LTZ.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
El baúl perdió algo de capacidad.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Y eso que lleva una rueda de auxilio de uso temporario.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
El Cruze II ya está a la venta con precios entre 350 mil y 425 mil pesos.

Crítica: Chevrolet Cruze II 1.4 Turbo
Con una velocidad máxima de 226 km/h es el auto de fabricación nacional en serie más veloz de la historia.