Ya pasaron cuatro años del lanzamiento de la segunda generación de la Ford Ranger. Para el segmento de las pick-ups, donde las renovaciones son más lentas que en el mercado de autos de pasajeros, todavía es la “nueva Ranger”.

Pero Ford decidió aplicarle ya un primer restyling, que incluye cambios por fuera, por dentro, mejoras en la seguridad y leves retoques en la mecánica y el chasis. Los precios, fichas técnicas y equipamiento se pueden descargar acá.

La manejamos en Misiones y la crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

¿Hacía falta un restyling? La Ranger de segunda generación tenía uno de los diseños más atractivos y modernos, cuando se lanzó en julio de 2012. Y es difícil encontrar a algún cliente que estuviera reclamando mejoras estéticas. La pick-up aún se veía bien vigente.

Pero el segmento de las chatas medianas es hoy uno de los más competitivos, peleados y reñidos de la Argentina. Acá todo cuenta, incluso la estética. Este rediseño se introdujo hace un año en Asia. A fines del 2015 llegó a Europa. Y Latinoamérica es la última región en adoptarlo.

¿Y qué cambió? La parrilla de barras cromadas horizontales (como una Gillette Mach 5), dejó paso a una nueva grilla, que adopta el patrón de los últimos Ford globales: una gran hexágono cromado en las versiones más equipadas (y en plástico negro en las más básicas), con el emblema del Óvalo en el centro.

Esto obligó a rediseñar también los faros, las tomas de aire, los antinieblas, el paragolpes delantero y hasta el capot.

En la parte trasera no hay cambios. Y, en el lateral, la principal novedad son los nuevos diseños de llantas. La versión Limited ahora trae ruedas más grandes, de 18 pulgadas. Es una tendencia que inició Volkswagen (con la Amarok Dark Label), continuó Chevrolet (con la S10 High Country) y siguió Toyota (con la Hilux SRX).

En otros mercados se ofrece una versión por encima de la Limited, llamada WildTrack. Tiene accesorios más agresivos, deportivos y pensados para el uso off-road. Por ahora, no está prevista en nuestra región.

La Ranger se fabrica en la Argentina con dos tipos de carrocería: cabina simple y doble. El restyling se aplicó a las dos variantes. La planta de Pacheco produce, sólo para Brasil, una Ranger Sport de cabina simple, con aspecto más deportivo. No está prevista para la Argentina.

Con todos estos retoques, la Ranger sigue siendo una de las pick-ups más atractivas del mercado. Pero, una vez más, ¿esto era lo que estaban pidiendo los clientes?

POR DENTRO

Los cambios más importantes en la cabina corresponden a las dos versiones tope de gama: XLT y Limited.

Se rediseñó toda la plancha de instrumentos para incorporar un nuevo tablero y una nueva central multimedia. El instrumental frente al conductor está inspirado en el que tiene el nuevo Mondeo: un gran velocímetro analógico en el medio, rodeado por dos grandes pantallas digitales de TFT. A la izquierda se concentran las funciones de la mecánica: tacómetro, combustible, temperatura del motor y los testigos luminosos. A la derecha, los relacionados con el entretenimiento y la información: navegador satelital, teléfono y audio.

El volante multifunción también se modificó para incorporar estos nuevos usos.

La pantalla multimedia, ubicada en la consola central, ahora es mucho más grande (ocho pulgadas), viene en color y es táctil. Cuenta con el software que la marca llama Sync MyFord Touch, que reúne las funciones del audio, la navegación, la cámara de retroceso y el teléfono. Cuenta con concectividad Bluetooth, USB, Aux, tarjeta SD y dos tomas de 12 voltios.

Bajo la pantalla se ubican los nuevos comandos del climatizador de dos zonas. Se lo ve más elegante, pero los botones ahora son más chiquitos.

¿Cómo queda frente a la referencia del segmento, la Hilux SRX? Por empezar, la pantalla de la Ranger es mucho más amigable y tiene una respuesta más rápida, no se queda pensando después de que la tocan, como ocurre con la Toyota.

El instrumental de la Hilux, en cambio, es más completo y tiene funciones más prácticas, como la calculadora de combustible consumido en litros, pero también en pesos argentinos.

Toyota también se destaca por el botón de arranque en la SRX y el toma de 220 voltios para cargar computadoras o celulares con gran rapidez.

No hay cambios en la posición de manejo ni en la habitabilidad. La Ranger sigue sin ofrecer el ajuste de volante en profundidad. Tampoco variaron las dimensiones ni las capacidades de la caja de carga (descargar ficha técnica abajo).

SEGURIDAD

A partir de ahora, todas las Ranger vienen de serie con tres airbags (antes lo básico eran dos), al incorporar bolsa de aire de rodillas para el conductor. Esta es una exigencia de las aseguradoras de riesgo de trabajo de algunas empresas mineras y petroleras. La nueva Hilux fue la primera en atender esa demanda y está claro que Ford no quiere quedarse atrás en ese negocio.

Otra novedad es que ahora también viene de serie con cinco apoyacabezas y anclajes Isofix. Al ser un restyling, Ford no estaba obligada a ofrecer estos anclajes para sillas infantiles, que son obligatorios en todos los nuevos modelos lanzados a la venta en enero de 2016. Pero, así y todo, decidió sumarlos. Excelente (la nueva Hilux también tiene Isofix de serie).

Desde diciembre de 2013, la Ranger ya tenía de serie: control de estabilidad, control antivuelco, control de tracción, asistente de partida en pendientes, control de carga adaptativo, control de balanceo de tráiler y luz de frenos de emergencia. A eso se suman los frenos ABS con EBD que siempre trajo.

Las versiones XLT y Limited ahora suman un total de siete airbags, por la ya mencionada bolsa de rodillas. Sólo en la Limited: alerta de pérdida de presión de neumáticos.

En Brasil, la Limited ofrece dos ayudas extra a la conducción que no estarán disponibles en la Argentina: control de crucero con radar (detecta la presencia de un vehículo que marcha más despacio adelante, y disminuye la velocidad sin intervención del conductor) y alerta de cambio de carril.

Por ahora, la nueva Ranger no fue sometida a pruebas de choque por organismos independientes. Pero los paparazzi de Autoblog detectaron el año pasado algunas unidades de prueba en Zárate con stickers que decían “LatinNCAP”. ¿Ford patrocinará un crash test? Debería: Toyota lo hizo con la nueva Hilux y sacó la nota máxima de cinco estrellas para adultos y niños.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Acá las novedades son bien puntuales. La Ranger sigue ofreciendo tres mecánicas en la Argentina: Duratec 2.5 naftero (16v con 166 cv y 225 Nm), Puma 2.2 turbodiesel (16v con 125 cv y 330 Nm) y Puma 3.2 turbodiesel (20v, con 200 cv y 470 Nm).

En el motor 3.2, las novedades son que Ford asegura haber mejorado la curva de torque, extendiendo el régimen máximo de 470 Nm, entre las 1.750 y 3.000 rpm. Esto se logró rediseñando el turbo y los inyectores. La marca también trabajó para reducir el nivel de vibraciones, colocando soportes hidráulicos (Hydromounts) en las patas del motor.

La mala noticia para la Argentina es que ese 2.2 tiene una versión especial para el mercado brasileño: entrega160 cv y 385 Nm. Esas mejoras no están disponibles en nuestro mercado.

Como siempre, se mantiene la opción de tracción trasera o a las cuatro ruedas (con reductora y bloqueo de diferencial trasero).

Por último, otra importante novedad mecánica: la dirección de asistencia hidráulica fue reemplazada por un nuevo sistema electrónico (EPAS). Esto permitió incorporar dos ayudas electrónicas: compensación de deriva (para contrarrestar vientos cruzados o desalineaciones en la suspensión) y compensación de vibraciones (para filtrar imperfecciones del camino).

COMPORTAMIENTO

La prueba de manejo por Misiones estuvo divida en dos etapas. Una off-road, muy lenta y trabada, dentro de instalaciones del Ejército Argentino. Y otra bien veloz, sobre ruta y asfalto en buen estado.

En total, el recorrido fue corto, de menos de 150 kilómetros. Pero sirvió para tener una primera impresión sobre los cambios de la nueva Ranger.

Autoblog manejó en todo momento una versión Limited con caja automática. En el tramo de selva, se circuló siempre con la doble tracción activada, la mayor parte del tiempo con la caja de cambios en baja. En tres oportunidades se activó el bloqueo de diferencial trasero.

En un terreno selvático pensado para que circulen tanquetas, se realicen maniobras militares y se hagan ejercicios de supervivencia lejos de la civilización, la Ranger se sentía como en un paseo de shopping.

El motor Puma 3.2 sigue siendo la gran virtud de esta pick-up: un corazón de león, ahora con mayor disponibilidad de torque (¡todavía más!) y que se comporta con mucha suavidad, pero sin concesiones, cuando está hermando con la caja automática.

La marca trabajó mucho en eliminar vibraciones y ruidos. Esto segundo no me gustó tanto. El sonido del cinco cilindros es el más particular y encantador del segmento de las pick-ups medianas. Déjenlo expresarse.

En esa condición de manejo, muy trabada, por senderos estrechos y vadeos muy profundos (llegamos hasta el límite de 800mm, con un paragolpes delantero que se rediseñó para que haga menos olas al zambullirse), lo único que no me gustó fue la nueva dirección de asistencia eléctrica: es demasiado suave.

Se encuentra tan anestesiada que se extraña un poco la sensación de saber con exactitud dónde está pisando cada rueda.

Más allá de eso, la Ranger sigue teniendo muchos recursos y capacidades para el manejo en terrenos difíciles. Aunque, sin dudas, el más valorado es el empuje de ese motor bestial.

En la ruta ocurre todo lo contrario. La dirección con el sistema EPAS permite un manejo más relajado, muy similar al de un auto. A eso contribuye también la ausencia de vibraciones y una suspensión trasera trabajada para ser un poco más confortable. No hay que confundirse, no es un almohadón de plumas. Sigue manteniendo su firmeza, aunque sin romperte la columna.

No fue posible realizar mediciones de consumos ni prestaciones. Quedarán para una prueba de manejo más extensa.

CONCLUSIÓN

Cuando se intenta sintetizar las mejoras que Ford realizó en la nueva Ranger 2016, queda claro que se pensó en primer lugar en el público que utiliza a las pick-ups como un vehículo de trabajo, pero también para la familia.

Estamos ante una chata más confortable, más silenciosa, más suave de manejar, con mayor tecnología de entretenimiento, más ayudas a la conducción y un nivel de equipamiento de seguridad muy superior.

La marca también prestó atención al servicio al cliente. “Hay mucho que hacer en la postventa”, aseguró durante la presentación Ricardo Flammini, director de Marketing, Venta y Postventa de Ford Argentina.

En el Óvalo saben que ese fue el hueco por el cual se coló Toyota para convertirse en líder de ventas en la Argentina (y ahora también en Brasil) con la Hilux.

En Misiones la marca prometió una mejor atención en los concesionarios y amplió la garantía de la Ranger de tres años o 100 mil kilómetros a cinco años o 150 mil kilómetros.

Esta garantía protege a los componentes mecánicos, eléctricos y hasta a la carrocería contra posibles desperfectos. Es una señal para quien pudiera haber tenido problemas mecánicos con las primeras unidades de esta Ranger de segunda generación, allá por 2012.

La marca también se propuso terminar el 2016 en el segundo puesto de ventas de pick-ups en la Argentina, desplazando a la Volkswagen Amarok y acercándose a la lejana Hilux.

La nueva Ranger ofrece diseño, tecnología, seguridad y un mayor confort de marcha. Tal vez no alcance para recuperar mañana mismo el liderazgo que Ford alguna vez tuvo en el segmento de las pick-ups. Pero, por primera vez, la marca parece dejar en claro que no le gusta la actual posición de segundón.

Carlos Cristófalo
Fotos: S.S. (las buenas, las otras son de C.C.)

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Ficha técnica Ford Ranger 2016  

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Crítica: Ford Ranger 2016
Vamos a la guerra: la nueva Ranger, en un campo del Ejército Argentino en Misiones.

Crítica: Ford Ranger 2016
Tal vez nadie haya pedido un cambio estético. Todos agredecerán que no haya perdido su capacidad off-road.

Crítica: Ford Ranger 2016
Sí, la rueda de auxilio es igual a las otras cuatro, por si preguntabas.

Crítica: Ford Ranger 2016
Un parque de diversiones para el bloqueo de diferencial trasero.

Crítica: Ford Ranger 2016
No hay cambios en la habitabilidad ni en la caja de carga.

Crítica: Ford Ranger 2016
Nuevo tablero digital, pantalla multimedia de ocho pulgadas y climatizador (ahora bizona) rediseñado. Cablerío de VHF not included.

Crítica: Ford Ranger 2016
El tablero esconde el tacómetro cuando tiene que brindar una alerta importante.

Crítica: Ford Ranger 2016
La pantalla multimedia concentra las funciones del audio, el Bluetooth, el GPS y la climatización.

Crítica: Ford Ranger 2016
Información clara y muy abundante.

Crítica: Ford Ranger 2016
La estrella de la Ranger, el Puma 3.2, ahora tiene más torque útil. Nadie lo pidió, todos lo agradecemos.

Crítica: Ford Ranger 2016
A la izquierda, nueva pata de motor hidráulica para el 3.2. A la derecha, la vieja pata mecánica. Al frente, izquierda: válvula con alerta de pérdida de presión de neumático. Derecha: sin ese sensor.

Crítica: Ford Ranger 2016
Misiones ofrece muchas posibilidades para disfrutar una chata de este tipo.

Crítica: Ford Ranger 2016
El paragolpes delantero se rediseñó para no hacer olas en los vadeos de hasta 800 milímetros.

Crítica: Ford Ranger 2016
No hay cambios atrás. Las Limited y XLT sólo agregaron luz para la caja de carga sobre la barra superior.

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VIDEO: Ford Ranger 2016 I

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VIDEO: Ford Ranger 2016 II

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VIDEO: Ford Ranger 2016 III

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VIDEO: Ford Ranger 2016 IV

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VIDEO: Ford Ranger 2016 V

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