Hace poco más de un año, a fines del 2014 me puse por última vez al volante de una vieja Toyota SW4 (leer crítica). Por ese entonces, hablábamos de un producto que se encontraba en el final de su ciclo, pero a fuerza de restylings y actualizaciones de equipamiento -después de nueve años en el mercado- seguía manteniendo su vigencia.

En aquel entonces, en esa especie de despedida que le hicimos en Autoblog, le marcamos un poco la cancha y resaltamos cuales eran los desafíos que la marca tendría para mejorar un gran producto, con la llegada de la nueva generación.

Esta flamante edición del todo terreno de la casa japonesa fue lanzada en nuestro mercado el pasado diciembre, apenas unos días antes de la Navidad. Si bien su hermana pick-up, la nueva Hilux, fue lanzada casi dos meses antes, la fecha era entendible estando la modificación en las escalas de impuestos a la vuelta de la esquina.

De hecho, la SW4 fue lanzada con un precio más alto, pero con el compromiso del presidente de la marca de devolver la diferencia a los clientes en caso de que la modificación impositiva se viera reflejada en una baja del precio. Y así fue, el precio bajó. Habrá que preguntarle a Daniel Herrero si tuvo que devolver plata.

En el lanzamiento de la nueva SW4, el C.C. realizó una crítica sobre la versión SRX de siete plazas, con caja manual (leer nota). Ahora llegó Semana Santa y me tocó a mí irme con la versión Automática.

Bienvenida SW4, otro vehículo fabricado en Argentina. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Lo primero que celebro de Toyota en esta nueva generación es haberles dado a la Hilux y a la SW4 su propia identidad. Ya no se trata de la versión carrozada de la pick-up. Si bien tienen muchísimos componentes en común, son dos productos bien diferenciados.

Confieso que la primera vez que vi las imágenes de la Fortuner (así se llama la SW4 en Tailandia), su aspecto exterior no me terminó de conformar. En realidad, tampoco sabía qué estaba esperando, quizás un plato volador. Pero vista de cerca, la cosa cambia. El diseño me encanta. Más en este color marrón metalizado, que a mi juicio es el que mejor combina con el interior.

Todo es imponente en esta camioneta. Es más ancha y más larga que su antecesora. Y su diseño moderno la hace ver mucho más impactante.

Adelante se destaca la enorme parrilla cromada con la insignia de las tres elipses bien destacada, un enorme paragolpes frontal -también con detalles cromados- que incorpora las luces antinieblas y las llamativos faros delanteros de proyector con Bi-led y luces diurnas de conducción de la misma tecnología -el family feeling de Toyota parece estar en la disposición de las luces-.

La vista lateral destaca aspectos muy interesantes. Primero, y es parte del logo de la SW4, su línea de cintura con el escalón a la altura del pilar C -algo que tuvo en su momento la Ssangyong Musso, aunque más adelante-. La antena tipo aleta de tiburón en conjunto con el gran alerón en la parte trasera del techo. Y luego están las enormes llantas de 18 pulgadas con neumáticos 265/60 bajo unos musculosos guardabarros, pero creo que Toyota podría haber aprovechado la ocasión con rines un tanto más audaces, a tono con el resto del look.

Y atrás, bueno, es un portón. ¿Qué esperabas? ¿La gran ola de Kanagawa? De todas formas el remate está bien logrado, con un gran listón cromado por debajo de la luneta y las espectaculares luces traseras, que también envuelven los laterales y de noche se ven harrrrmosas.

Realmente estamos ante un vehículo totalmente nuevo. Lo único que encontré parecido con la vieja SW4 fue el ángulo de inclinación del pilar C.

POR DENTRO

Voy a citar textualmente mi opinión, en octubre de 2014, sobre el interior.

"Quizás el mayor desafío para la próxima generación sea el amor. Ojo, me encanta la filosofía bajo-perfil-todo-rústico-solo-me-importa-que-funcione-y-no-se-rompa de la SW4, pero estoy seguro de que un poco más de amor en el interior de su cabina va a ser bienvenido hasta por los más puristas fanáticos de Toyota".

Feliz San Valentín Toyota, parece que el amor ha tocado a tus puertas. Cuero por todos lados, buenas costuras, plástico en imitación de madera - a CC no le gusta, a mi sí-, materiales blandos, asientos mullidos, tablero súper completo, volante mega multifunción con levas, llave presencial, arranque por botón, regulaciones eléctricas, toma 220v, climatizador automático con control desde el techo para los que van atrás. Todo un lujo, hasta el reloj del Primo Toyota se modernizó.

¿El punto flojo del interior? La pantalla todo-touch. A saber: estoy seguro de que no se va a romper nunca y de que el vidrio que la cubre debe soportar el disparo de un FAL. Y además el audio suena muy bien. Pero la interfaz y la respuesta del sistema es mala. Una lástima. Podrían haber partido de la base del sistema del Prius, hacerlo a prueba de balas si fuera necesario, y con eso estaban un kilo y dos pancitos. Es poco intuitivo y es difícil acertarle a los no-botones.

Pero bueno, esto recién arranca. Espero que lo puedan mejorar o cambiar en algún momento. Pónganle dos perillas, no cuesta nada. O aprovechen el espacio que dejó la palanca de la doble tracción y que se maneje con un joystick.

Otro tema importante es el espacio y, creo, que la versión que probamos es la que va. Producto de una pequeña confusión, nos llevamos una versión de pre-serie con cinco plazas. Igual no se hagan ilusiones, porque todavía no hay planes de sacarla a la venta. Todas las SW4 que se venden hoy en Argentina tienen siete asientos.

Entiendo que familias numerosas saboreen las mieles de tener siete plazas, pero en este caso no hay medias tintas. Plazas delanteras enormes, plazas traseras enormes y baúl... enorme también, como debe ser. Y como premio, te ahorras el bochinche que meten esos asientos colgados de las ventanas. También evitás que se suba algún colado... "total, entramos siete".

La nueva SW4 ha ganado en ergonomía, confort y calidad. El problema es que ya no es tan rústica, y muchos la van a usar en puntitas de pie.

SEGURIDAD

Al comercializarse sólo con la versión tope de gama (SRX), el equipamiento de seguridad es completísimo. Viene de serie con siete airbags: dos frontales delanteros, uno de rodillas para el conductor, dos laterales delanteros y dos de cortina.

Las cinco plazas tienen cinturones de seguridad inerciales de tres puntos apoyacabezas. Hay anclajes Isofix en las dos plazas ubicadas a los laterales de las plazas traseras.

Las ayudas a la conducción incluyen frenos ABS, control de estabilidad, control de tracción, asistencia al arranque en pendiente, asistencia al descenso de pendiente y control de balanceo de remolque.

La nueva SW4 viene con frenos a disco ventilados en las 4 ruedas.

Por el momento no hay pruebas de choque independientes para la SW4, pero el resultado de la Hilux fue muy bueno: cinco estrellas en protección de adultos y cinco estrellas en protección de niños, en el modelo producido en la Argentina y evaluado por LatinNCAP.

MOTOR

El nuevo motor 2.8 turbodiesel reemplaza al anterior 3.0. La potencia aumentó de 171 a 177 caballos 3.400 rpm. Y el torque pasó de 343Nm a 450 Nm con caja automática (a 1.600 rpm) o 420 Nm con caja manual (a 1.400 rpm)

La única opción mecánica es justamente la caja de cambios: en los dos casos tiene seis velocidades. La automática cuenta con modo secuencial y levas al volante. La manual viene con el sistema iMT, que simula la maniobra de punta y taco para facilitar engranar los rebajes.

Las SW4 SRX se ofrecen sólo con doble tracción. El anterior sistema de tracción integral permanente (con tres diferenciales) fue reemplazado por uno más convencional, que Toyota asegura que es más liviano y reduce el consumo de combustible. Tiene un modo 4Á—2 (tracción trasera), 4Á—4 en alta y 4Á—4 en baja (con reductora). Incluye bloqueo de diferencial trasero, para situaciones más extremas.

COMPORTAMIENTO

Pude disfrutar de la nueva SUV de Toyota en la ruta, autopista, caminos de tierra, caminos de sierra, barro y hasta en lugares donde no había caminos. Y disfrutar de la camioneta en todas sus facetas.

Primero lo primero. La combinación entre el nuevo motor y la caja automática de seis velocidades es impecable, realmente Toyota ha dado en la tecla con un conjunto mecánico que la primera sensación que transmite es la de ser irrompible. A pesar de ser un motor muy silencioso, al ralentí es imperceptible, se lo siente sólido, armonioso y compacto. Sin cascabeleos raros ni ruidos flojos. Suena como una sola pieza.

Son tantos los chiches electrónicos que tiene, que seguramente me voy a olvidar de algo.

La caja automática cuenta con modo secuencial, que se puede utilizar desde la selectora corriendo la palanca hacia la izquierda y poniéndola en modo Sport, o en cualquier momento mediante las levas en el volante. Donde más utilidad le vi fue en la ruta y en los caminos de tierra, para entrar a alguna curva de esas en las que el vehículo parece que viene como flotando. Un simple rebaje desde el volante y la camioneta se afirma enseguida.

No esperen la caja de un Pagani, ni cerca. Pero le saca el jugo al motor y entrega la potencia en el momento en el que se la necesita. Algo que en la anterior versión había que trabajar un poco más.

Detrás de la selectora de la caja automática se encuentran dos enormes botones: Eco Mode y Power Mode. El primero administra la potencia de manera más austera y donde más se nota, conduciendo normalmente, es en el pasaje de las marchas a muy bajas vueltas para llevar el motor lo más tranquilo posible. El segundo apunta a todo lo contrario, y las aceleraciones son mucho más contundentes.

Vamos a los números. De 0 a 100 km/h la mejor medición que tuve fue de 11,2 segundos. Seguramente con la caja manual este número se pueda mejorar un poco. Igual donde más importa es en las recuperaciones en la ruta, y en ese caso la respuesta es más que adecuada.

Consumo. En ruta a velocidad constante la SW4 necesitó de casi 7 litros a 110 km/h y de alrededor de 10 litros a 130 km/h, donde el motor va a casi 2.000 rpm en sexta velocidad. En la ciudad, con una conducción civilizada, mis cálculos arrojaron menos de 11 litros.

Para un bicho que pesa más de dos toneladas, estos números son óptimos. En las sierras y el barro, acelerando y disfrutando como nene con chiche nuevo, se tomó todo. De todas formas, me encantaría hacer una prueba con una unidad con 100 mil kilómetros y revisar estos números.

Sin dudas, lo mejor que tiene esta Toyota es su andar. En todos lados es un placer de manejar. En la ruta y autopista porque parece que vas en una nube, y en eso contribuyen muchísimo las nuevas butacas, que son buenas hasta para dormir. En los empedrados y calles llenas de obstáculos de la ciudad parece que nada te importa. Y en la tierra, el barro y la piedra la robustez que transmite ya es una marca registrada. Qué les voy a explicar.

El desempeño off-road es sobresaliente, como era de esperar. Sobre todo, me llamó la atención el ángulo de ataque y de salida trepando entre las piedras. Nunca tocó. Y la baja sólo la utilicé en alguna trepada muy empinada, para probarla. El resto del tiempo, con sólo conectar la doble fue más que suficiente. Lo que le juega en contra son los neumáticos, que están más pensados para el asfalto que para el barro pesado.

Verdaderamente se ha logrado un salto categórico con esta nueva generación, desde donde se la mire. Toyota ha conservó todo lo bueno que este producto ya tenía e hizo cambios radicales en aquello que se le criticaba. Y un caso emblemático de esto es que no tuvieron que salir a buscar un motor de chiquicientos caballos de potencia para intimidar a la competencia.

Todo lo contrario, procuró mantener la confiabilidad mecánica de siempre y mejorar la eficiencia. Y como complemento apostó a mejorar todo aquello que su demanda habitual le estaba reclamando: la confiabilidad de siempre con más confort y mejor andar. Y vaya si lo lograron.

CONCLUSIÓN

Antes de el lanzamiento de las Hilux y SW4, pensaba que Toyota tenía en el horizonte un problema complicado, que era mejorar algo que ya era excelente. Por algo se trataba de los referentes del mercado, cada una en su segmento.

En los diez años que pasaron desde el lanzamiento de la Hilux en 2005, aparecieron en el mercado nuevos productos que fueron llevando adelante una especie de carrera armamentista, para ver quién le ponía más potencia. Saber cuál sería la reacción de Toyota ante los nuevos estándares era toda una intriga.

Pero la marca japonesa fue fiel a su filosofía y encaró para otro lado. Sin ir al choque en esa guerra de caballos de fuerza, puso en la calle un producto que supera ampliamente al anterior. Y que tiene todas las credenciales para seguir siendo la referencia obligada.

Me gustan mucho las camionetas, pero siempre preferí los autos. Disfruto mucho viajar y creo que es más divertido hacerlo en un buen sedán, antes que en una SUV. Podría estar todo el día dando ejemplos. Sin embargo este viaje en la nueva SW4 me dejó un sabor muy dulce. Devolverla no fue tarea fácil. Se lo mencioné a un directivo de Toyota, cuando le entregué las llaves, a regañadientes.

El tema es que el precio se me va un poco de las manos. Igual, la esperanza es lo último que se pierde. Si el domingo acierto el Loto, ya se cuál será mi primera inversión.

Matías Albín

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Crítica: Toyota SW4 Automática
La nueva SW4 tiene su propia identidad. Ya no es una Hilux carrozada, aunque compartan muchísimos componentes.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Y con su nuevo diseño, ya no tan rústico, más de uno va a querer evitar estos lugares.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Es que a pesar de seguir siendo súper robusta, también es mucho más lujosa. Y va a captar una porción de mercado que antes le era esquiva.

Crítica: Toyota SW4 Automática
El tablero es completísimo, y el volante también. Tiene hasta levas al volante, aunque las vas a usar muy poco.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Y el equipamiento no se queda atrás. Esta toma de 220v fue más que útil en lugares donde no hay electricidad, para poder seguir trabajando.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Hasta el infaltable relojito recibió un restyling. La pantalla no la vas a romper ni con una maza, a pesar de que en muchas ocasiones vas a querer hacerlo.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Esta versión de cinco plazas nos llegó por casualidad y no está a la venta. Pero entre nosotros, salvo que tengas muchos críos, esta versión es la que va. ¿Qué espera Toyota?

Crítica: Toyota SW4 Automática
En épocas de auxilios temporales, bien por Toyota manteniendo misma rueda que las titulares.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Y hasta mejoró el kit de herramientas, que ahora viene con cricket hidráulico. El de la anterior generación no estaba a la altura de las circunstancias.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Todo Led. No se si la foto le hace justicia, pero las luces traseras de noche tienen una facha tremenda.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Y los Leds delanteros son de lo mejor que probé hasta ahora. Se ve absolutamente todo.

Crítica: Toyota SW4 Automática
El motor empuja bárbaro y es muy eficiente. Da la sensación de que todavía le pueden sacar mucha más potencia a pesar de que a Toyota eso parece importarle poco.

Crítica: Toyota SW4 Automática
En el barro, con la doble conectada, no se le presentaron mayores problemas para seguir avanzando y abrirse camino.

Crítica: Toyota SW4 Automática
A pesar de que los neumáticos con los que viene no son los indicados para este tipo de lugares. Eso sí, en el asfalto funcionan de maravilla.

Crítica: Toyota SW4 Automática
La suspensión hace que sea un placer andar por todos lados sin estar a los saltos. El cambio más grande está en el eje trasero.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Disfrutamos mucho toda la semana al volante de la nueva SW4, pero lo más divertido fue sin dudas lejos del asfalto. Si se compra una, no dude en darle duro.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Por el momento solo se puede elegir el tipo de transmisión, ojalá la SW4 vaya abriéndose camino en el mercado y aparezcan muchas más versiones.

Crítica: Toyota SW4 Automática
Crítica: Toyota SW4 Automática

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FICHA TECNICA

Modelo probado: Toyota SW4 SRX Automática
Precio: 870.000 pesos (versiones desde $825.000)
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros.
Comercializa: Toyota Argentina (www.toyota.com.ar)

MOTOR
Tipo: delantero longitudinal, diesel, 4 cilindros en línea, turbocompresor de geometría variable, intercooler, inyección directa electrónica Common Rail, 16 válvulas, doble arbol de levas a la cabeza con cadena de distribución.
Cilindrada: 2.755 cc
Potencia: 177 cv a 3.400 rpm
Torque: 450 Nm entre 1.600 y 2.400 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción integral permanente, con selectora de alta y baja y bloqueo de diferencial central.
Caja: caja automática de seis velocidades, con levas al volante y modo secuencial.

CHASIS
Suspensión delantera: Independiente con doble brazo de suspensión, resortes helicoidales, amortiguadores telescópicos y barra estabilizadora.
Suspensión trasera:Eje rígido, de 4 brazos, con resortes helicoidales, amortiguadores telescópicos y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: discos ventilados
Frenos traseros: discos ventilados
Dirección: hidráulica, con piñón y cremallera
Neumáticos: Bridgestone Dueler H/T 265/60R18

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 180 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 11,2 segundos
Consumo urbano: 11 l/100km
Consumo extraurbano: 7 l/100km
Consumo medio: 9 l/100km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 4.795 mm / 1.855 mm / 1.835 mm
Distancia entre ejes: 2.745 mm
Peso en orden de marcha: 2.080 kg
Capacidad de combustible: 80 litros

EQUIPAMIENTO
ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD), asistente de frenado de emergencia (BA) y luces de frenado de emergencia (EBS)
Airbags laterales (x2) y de cortina (x2)
Airbags frontales (conductor y acompañante) y de rodilla (conductor)
Anclajes ISOFIX y fijación con soportes de anclaje (para correa superior)
Apoya cabezas en segunda fila de asientos (x3) y tercera fila de asientos (x2)
Asistente de arranque en pendientes (HAC)
Asistente de descenso en pendientes (DAC)
Bloqueo de diferencial trasero
Cinturones de seguridad delanteros de 3 puntos regulables en altura con pretensionador y limitador de fuerza (x2)
Cinturones de seguridad de segunda fila de asientos inerciales de 3 puntos (x3)
Cinturones de seguridad de tercera fila de asientos inerciales de 3 puntos (x2)
Control de tracción (TRC) y control de tracción activo (A-TRC)
Control de estabilidad (VSC) y control de balanceo de tráiler (TSC)
Faros antiniebla delanteros y traseros
Inmovilizador de motor
Sistema de alarma perimetral y volumétrica
Traba de seguridad para niños en las puertas traseras
Aire acondicionado con climatizador automático digital con salidas y regulador para plazas traseras
Apoya brazos trasero central con 2 posavasos
Audio con pantalla táctil de 7" con navegador satelital (GPS), TV digital, DVD, MP3, Bluetooth® con manos libres, USB, entrada auxiliar de audio/video y 6 parlantes
Butacas con tapizado de cuero natural y ecológico
Butaca del conductor con regulación eléctrica
Control de velocidad crucero
ECO y Power Mode
Espejo retrovisor interno con función antiencandilamiento automático
Levantacristales eléctricos con "Auto Up & Down" y sensor de presión para las 4 ventanillas
Monitor de cámara de estacionamiento en pantalla de audio
Parasol con espejo de cortesía y luz para conductor y acompañante
Portón trasero con sistema de apertura y cierre eléctrico
Salida de 220v (100 watts) y 3 salidas de 12v
Segunda fila de asientos 60/40 con regulación longitudinal y respaldo reclinable
Selector electrónico de tracción 4x4
Sistema de encendido por botón (Push Start Button)
Sistema de ingreso inteligente (Smart Entry System)
Tablero con display de información múltiple color de 4,2" (TFT)
Tercera fila de asientos con respaldo reclinable
Volante con control de audio, de display de información, de teléfono y de mandos por voz
Volante forrado en cuero natural con detalle símil madera y regulación manual en altura y profundidad
Antena "Shark Fin" Espejos exteriores con "Welcome Light"
Espejos exteriores electricamente retráctiles, con regulación eléctrica y luz de giro incorporada
Estribos laterales
Faros delanteros Bi-LED con regulación automática en altura y luces diurnas (DRL) de LED
Faros traseros de LED
Llantas de aleación 18" con neumáticos 265/60 R18
Manijas exteriores cromadas
Molduras cromadas en ventanillas
Protector de carter "Heavy Duty"
Rieles de techo Sensores de estacionamiento en paragolpes traseros
Spoiler trasero