Toyota Argentina lanzó a la venta a la nueva generación de la SW4 (ver equipamiento y precios). Se trata de la SUV basada en la octava generación de la pick-up Hilux (leer crítica).

Y, para un primer contacto con la prensa, la marca japonesa montó una pista de pruebas off-road en un club de polo de Cañuelas. Y cedió unidades para manejarla por trayectos urbanos y autopistas.

La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

No se parece en nada a la vieja SW4. Y tiene poco de la nueva Hilux. Los diseñadores de Toyota decidieron que la nueva SUV mediana tenía que diferenciarse más que nunca de su antecesora y del actual vehículo de trabajo.

Y para eso plantearon un diseño más elegante y deportivo. Lo logra en parte, porque sus líneas son bien arriesgadas y se sabe que no van a gustar a todos: la trompa bien afilada y el gran escalón de la línea de cintura (a la altura de la tercera ventanilla lateral) tendrán que ganarse el gusto del público.

En su favor, están los interesantes y eficientes faros de leds con proyectores. Y las espectaculares llantas de 18 pulgadas, con neumáticos 265/60R18. Estas enormes ruedas ayudan a elevar el despeje del suelo hasta 227 milímetros.

Y ya que hablamos de medidas, la nueva SW4 es 9 centímetros más larga que la anterior (4.795 mm), 1,5 centímetros más ancha (1.855 mm) y 1,5 cm más baja (1.835 mm). La distancia entre ejes se acortó 0,5 cm (2.745 mm). El resultado, más que nunca en este modelo, es el de un vehículo imponente y llamativo.

Por el momento, la SW4 se comercializará en la Argentina sólo con el nivel de equipamiento SRX, el más alto según la nueva denominación de Toyota. Por esos las llantas y por eso esas luces de leds.

En este punto hay que decir que la SW4 se cataloga como una SUV del Segmento D (mediano), con siete asientos y derivada de una pick-up (por eso tiene chasis de largueros). Con esas características, tiene una sola competidora directa en la Argentina: la Chevrolet Trailblazer (leer crítica), derivada de la S10.

Ford ofrece en algunos mercados la Everest derivada de la Ranger, pero por el momento no tiene planes de venderla en la Argentina. Y Volkswagen descartó hace tiempo el plan de lanzar a la venta una SUV (que llegó a un desarrollo muy avanzado y después se canceló) basada en la Amarok.

En términos de diseño, la Trailblazer ofrece un diseño menos arriesgado que la SW4 y más convencional, aunque también se le comienzan a notar el paso de los años. Tal vez por eso Chevrolet ya trabaja en un restyling que se lanzará a la venta en 2016 (ver fotos espía).

POR DENTRO

Toda la plancha de instrumentos de la SW4 se rediseñó por completo para que se pareciera en poco a la Hilux.

También se trabajaron de manera especial los detalles de terminación. Por ejemplo, la SW4 se ofrecerá sólo con tapizados en color marrón y revestimientos en las puertas del mismo tono. Además, tiene insertos plásticos que imitan a la madera (una moda que nunca tuvo muchos adeptos en la Argentina) y la pantalla multimedia ya no será del tipo flotante: en la SW4 viene empotrada en la consola central.

Las butacas delanteras tienen un diseño similar a los de la Hilux, pero son más mullidos y tienen un apoyacabezas más grandes. El asiento del conductor tiene ajuste eléctrico.

Los asientos de la fila central también son de nuevo diseño. La posición central es un poco más pequeña, pero los respaldos se rebaten por un tercio y dos tercios: es a través de ellos que se recomienda acceder a la tercera fila. Ahí hay sólo dos asientos y están reservados sólo para niños.

La Trailblazer ofrece un mayor espacio en la tercera fila (caben dos adultos, porque tienen más espacio para las piernas) y la gran ventaja del modelo de Chevrolet es el plegado cuando esas butacas no se usan: se doblan hasta ofrecer un piso plano.

En la SW4, en cambio, se conserva el viejo sistema de plegar y colgar las butacas en los laterales del baúl. Toyota mejoró el sistema con más enganches y resortes, para que la maniobra no sea tan pesada ni brusca. Pero es una solución que sigue robando espacio y que, cuando se circula por caminos desparejos, genera ruidos por los rozamientos de los tapizados de las partes plegadas. Es un chirrido algo molesto.

Más soluciones arcaicas: el inexplicable relojito digital en la consola central. Para intentar comprender su presencia antediluviana, en Autoblog elaboramos la Teoría del Primo Toyota. Y hasta ahora nadie la desmintió.

Al menos, ese detalle resulta anecdótico ante tanta buena tecnología del Siglo XXI. El sistema multimedia es completísimo (aunque las reacciones al presionar las funciones táctiles son algo lentas). Viene con GPS, cámara de retroceso, equipo de audio con Bluetooth, DVD y TV Digital.

El climatizador digital es de dos zonas, aunque no se divide en izquierda y derecha. Se separa en “adelante” y “atrás”, con salidas de aire y forzadores de ventiladores hasta en el techo, para llevar un buen caudal hasta la tercera fila de asientos.

Bajo el climatizador está toda la parafernalia de botones y perillas para la ayuda a la conducción, que se detallan más adelante.

Más ventajas para los ocupantes traseros: tomacorrientes de 12 y 220 voltios, para cargar celulares en un santiamén o alimentar equipos más pesados en lugares de trabajo (o un camping).

Toyota no brindó datos sobre la capacidad del baúl. Habrá que esperar a contar con una unidad de pruebas por más tiempo para realizar mediciones. Una de las grandes novedades es que el portón trasero es de apertura eléctrica. Hay que pulsar el botón ubicado bajo la patente y dar un paso atrás (los sensores de estacionamiento sólo habilitan la apertura cuando confirman que no hay obstáculos). Tanto la apertura y el cierre tienen modo automático y no demoran más de 10 segundos. El proceso se puede interrumpir haciendo una leve presión con la mano sobre el portón.

SEGURIDAD

Al comercializarse sólo con la versión tope de gama (SRX), el equipamiento de seguridad es completísimo. Viene de serie con siete airbags: dos frontales delanteros, uno de rodillas para el conductor, dos laterales delanteros y dos de cortina hasta la tercera fila de asientos.

Las siete plazas tienen cinturones de seguridad inerciales de tres puntos y las siete tienen apoyacabezas. Hay anclajes Isofix en las dos plazas ubicadas a los laterales de la fila central.

Las ayudas a la conducción incluyen frenos ABS, control de estabilidad, control de tracción, asistencia al arranque en pendiente, asistencia al descenso de pendiente y control de balanceo de remolque.

Por el momento no hay pruebas de choque independientes para la SW4, pero el resultado de la Hilux fue muy bueno: cinco estrellas en protección de adultos y cinco estrellas en protección de niños, en el modelo producido en la Argentina y evaluado por LatinNCAP.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Hay novedades si la comparamos con la vieja SW4, pero no hay cambios si la comparamos con la nueva Hilux. Esta versión SRX viene con el nuevo motor 2.8 turbodiesel, que reemplaza al anterior 3.0 turbodiesel. La potencia aumentó de 171 a 177 caballos 3.400 rpm. Y el torque pasó de 343 Nm a 420 Nm con caja manual (a 1.400 rpm) o 450 Nm con caja automática (a 1.600 rpm).

La única opción mecánica es justamente la caja de cambios: en los dos casos tiene seis velocidades. La automática cuenta con modo secuencial y levas al volante. La manual viene con el sistema iMT, que simula la maniobra de punta y taco para facilitar engranar los rebajes.

Las SW4 SRX se ofrecen sólo con doble tracción. El anterior sistema de tracción integral permanente (con tres diferenciales) fue reemplazado por uno más convencional, que Toyota asegura que es más liviano y reduce el consumo de combustible. Tiene un modo 4x2 (tracción trasera), 4x4 en alta y 4x4 en baja (con reductora). Incluye bloqueo de diferencial trasero, para situaciones más extremas.

COMPORTAMIENTO

La prueba de manejo fue breve, pero intensa. Y sirvió para comprobar que Toyota trabajó la puesta a punto de las suspensiones para diferenciar bien a la SW4 de la Hilux.

Si bien el chasis de largueros sigue siendo el mismo –lo cual garantiza una gran robustez y una capacidad de torsión variable en función de las necesidades del camino-, en el tren trasero se instaló un sistema con eje rígido (como en la pick-up), pero con un nuevo esquema que añade cuatro brazos, con resortes helicoidales (en lugar de elásticos), amortiguadores telescópicos y una barra estabilizadora exclusiva de la SW4 (la Hilux no tiene).

El resultado es un andar mucho más confortable y con menos rebotes en el tren trasero. La nueva Hilux mejoró mucho la comodidad de marcha con respecto a la anterior generación de la pick-up, pero el salto es todavía más notable en esta SW4. Sólo en los caminos más desparejos de la pista off-road -y a buena velocidad- se conseguía notar cierto rebote de las ruedas traseras. La mayor parte del tiempo, los cuatro neumáticos viajan muy bien apoyados.

La SW4 ofrece un conjunto que transmite mucha seguridad, pero también una sensación de robustez difícil de igualar. Hay que buscar en las ligas de la legendaria Land Cruiser 200 (leer crítica) para encontrar una experiencia similar.

En Cañuelas, Toyota montó un pequeño superprime de rally, bien trabado, con tierra y ripio, para lucir la puesta a punto del chasis. Más que nunca, es una SUV, pero con robustos largueros de pick-up bajo su carrocería galáctica.

En eso ayuda mucho la dirección, que se siente más directa y comunicativa. Y el desempeño brillante del conjunto motor/transmisión. Una vez más, Autoblog recomienda las versiones con caja manual y sistema iMT de las nuevas Toyota: en modo Sport, es lo más divertido que hay entre vehículos de más de dos toneladas de peso.

Más allá de eso, cuando el camino se pone difícil, la SW4 aún brilla. Se aumentó el recorrido de las suspensiones y se mejoró el ángulo de ataque/salida para facilitar el manejo más extremo.

Otro aspecto que se mejoró mucho es la insonorización del habitáculo. Se extraña incluso un poco la presencia del motor 2.8 turbodiesel, que en la Hilux se cuela con algo más de libertad. La SW4 es un cascarón bien aislado y para siete personas.

No fue posible medir prestaciones ni consumos, que quedarán para una crítica más extensa.

CONCLUSIÓN

En marzo de 2013, en Autoblog decretamos que la Chevrolet Trailblazer era la referencia en el segmento de las SUV medianas para siete pasajeros y derivadas de una pick-up. El producto de GM ofrecía más potencia, espacio interior, calidad de terminación y equipamiento que la Toyota SW4.

Pero los tiempos cambian y apenas dos años después, Toyota propone un producto muy superador a la Trailblazer. El modelo de Chevrolet tan sólo supera a la SW4 por su poderoso motor 2.8 turbodiesel de 200 cv y hasta 500 Nm de torque con caja automática.

Sin embargo, pese a la superioridad temporaria del producto de Chevrolet, el mercado argentino ni parece haberse enterado de su existencia en estos dos años. La fama que se ganó la vieja SW4, a fuerza de robustez y confiabilidad, incluso volvió invisibles a sus competidores más directos.

La nueva SW4 tiene todos los elementos para repetir ese fenómeno, con el agregado de un equipamiento de seguridad más completo, un comportamiento dinámico más pulido y un confort de marcha muy superior.

Mejoró mucho también su desempeño off-road, con ayudas a la conducción y detalles de diseño que fueron pensados para un manejo extremo. Sin embargo, hay que admitir que serán pocos los que destinen a esta SUV con equipamiento y precio de lujo al castigo de una travesía todo terreno.

Más allá de eso, es tanta la confianza que se tiene Toyota con este producto que hasta se dieron el lujo de lanzarlo a la venta cuando todavía rigen los impuestos internos. Este tributo, que distorsionó al mercado y castigó de manera injusta a muchos autos de producción nacional, será anulado de una vez y por todas a principios de 2016, según prometió el Gobierno.

Por eso, los valores de 883.400 pesos (SW4 4x4 SRX 7 Asientos Manual) y 932.800 pesos (Automática) son temporarios. Y, para que nadie se sienta ofendido, el presidente de Toyota Argentina, Daniel Herrero, anunció que compensará a quienes compren en estos días pagando el impuestazo, reintegrándoles la diferencia cuando se anuncie el nuevo valor sin ese tributo (el vueltito podría oscilar entre 150 mil y 200 mil pesos).

A comienzos de 2016, con los valores ya normalizados, en Toyota esperan una demanda para la SW4 que superará a la capacidad de producción de la planta de Zárate. Y, anticipándose a esa euforia, el presidente Herrero ya anticipó otra medida: quienes detecten sobreprecios abusivos en los concesionarios podrán denunciarlos al 0800-888-8696. El propio Herrero se comprometió a venderte en persona una SW4 (una Hilux o cualquier Toyota) al precio de lista oficial.

La SW4 conquistó al mercado hace tiempo, a fuerza robustez. Con la nueva generación, en Toyota quieren que esa fama de confiabilidad se extienda incluso hasta a sus políticas comerciales. Si lo logra, no sólo estará cambiando el mercado de las SUV medianas. También le brindarán una buena lección a algunos de sus competidores más pillos.

Carlos Cristófalo

***

Archivo para descargar: Ficha técnica Toyota SW4 2016
Archivo para descargar: Catálogo Toyota SW4 2016

***

Crítica: Toyota SW4 2016
Toyota montó una pista de pruebas en Cañuelas para probar la nueva SW4.

Crítica: Toyota SW4 2016
Viene con tracción 4x4 en todas las versiones, además de ayudas al ascenso y descenso de pendientes.

Crítica: Toyota SW4 2016
Su diseño se diferencia de la vieja SW4, pero también de la nueva Hilux.

Crítica: Toyota SW4 2016
En el interior también estrena una nueva plancha de instrumentos, diferente a la pick-up.

Crítica: Toyota SW4 2016
Y detalles de terminación en plásticos que imitan a la madera (no nos gustan).

Crítica: Toyota SW4 2016
Tapizado en cuero marrón y butacas más mullidas.

Crítica: Toyota SW4 2016
La tercera fila de asientos sigue siendo sólo para niños.

Crítica: Toyota SW4 2016
Así queda el baúl con las tres filas de asientos en uso.

Crítica: Toyota SW4 2016
Así con los respaldos plegados.

Crítica: Toyota SW4 2016
Y así con las butacas colgadas en los laterales. La solución roba espacio y el roce de los tapizados plegados es algo ruidoso.

Crítica: Toyota SW4 2016
Novedad en la SW4 2016: portón trasero de apertura y cierre automático.

Crítica: Toyota SW4 2016
La maniobra demora unos 10 segundos y se puede interrumpir apoyando la mano en el portón.

Crítica: Toyota SW4 2016
El tablero de la SW4, al igual que en la Hilux, es completísimo.

Crítica: Toyota SW4 2016
La pantalla multimedia ya no es flotante: está empotrada. El relojito digital sigue siendo anacrónico.

Crítica: Toyota SW4 2016
Climatizador bizona (adelante/atrás) y sistemas de ayuda al manejo off-road.

Crítica: Toyota SW4 2016
En el techo de la segunda fila de asientos, salidas de aire con ajuste de forzadores de ventilación.

Crítica: Toyota SW4 2016
En la segunda fila de asientos: tomas de 12 y 220 voltios.

Crítica: Toyota SW4 2016
El motor es el nuevo 2.8 turbodiesel de la Hilux. Todas las SW4 son 4x4. Sólo se puede elegir entre caja manual o automática.

Crítica: Toyota SW4 2016
Aumentó el recorrido de las suspensiones para mejorar el desempeño off-road.

Crítica: Toyota SW4 2016
¿Así bajará el precio de la SW4 cuando se eliminen los impuestos internos? La respuesta, en enero.

***

VIDEO: Toyota SW4 2016

***