Otros fueron los tiempos en los que Renault presentaba sus ediciones especiales para el Clio, quizás el ícono de la marca durante los últimos 25 años: RSI, Williams, Sport, 182 Cup, Gordini, RS 200, por nombrar algunos. Versiones deportivas que supieron ser objetos de deseo de millones de jóvenes, y no tan jóvenes, alrededor del mundo.

Pero, en nuestro mercado, otra fue la suerte que corrió la pequeña estrella de la marca del Rombo. Atrás quedan las viejas épocas en las que nos dábamos vuelta para mirar un Clio deportivo.

Hace unos años nos ilusionamos cuando la marca confirmó la llegada de la cuarta generación a nuestro mercado, que significaba el arribo de la versión R.S. con 200 caballos. Autoblog incluso tuvo la suerte de manejarlo durante el #Fastdrive de 2013 (leer crítica).

En fin. Nada de lo sucedido contribuyó para que tengamos en nuestras tierras a la última generación del Clio, por lo menos hasta ahora.

Y la realidad dice que el único que tenemos disponible para la compra es el que se fabrica en la planta de Santa Isabel. Que no es otra cosa que la super extensión de la vida del Clio II.

Me refiero al Clio Mío. Tuyo. Nuestro.

La versión más radical del Clio Mío viene en versión superleggera, pero no está pensada para la pista. Se llama Clio Work y, como su nombre lo indica, es para trabajar.

Se vende como un utilitario, cambió las plazas traseras por un espacio de carga y en Autoblog lo tuvimos durante una semana. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

No es fácil comenzar a describir un Clio Work, pero sí lo es distinguirlo: no tiene nada.

Básicamente tomaron un Mío y le sacaron todo, con lo complicada que resulta esa tarea. No tiene faros rompeniebla, no tiene limpia-lava luneta, no tiene baguetas laterales y viene con llantas de chapa. O no tiene tazas, como quieras verlo.

Si no me equivoco, sólo se ofrece en color blanco. Algo que es de suponer, pensando en que en el 99% de los casos se trata de un vehículo que va a ser ploteado con los colores y la información de quien lo adquiera para el desempeño de su actividad.

POR DENTRO

Espartano: del lat. Spartanus. Austero, sobrio, firme, severo, Clio Work. Y a pesar de todas estas acepciones hay cosas para describir en el interior de este Renault.

Vamos por la parte delantera. Además de los dos asientos, el volante que no se regula, la palanca de cambios, el freno de mano y los controles de la climatización, queda lugar para la sorpresa. En el tablero, con tacómetro y nivel de temperatura, me encontré con una computadora multifunción.

No tiene la interfaz más canchera del mundo, pero tiene un montón de información útil que no esperaba encontrar. Velocidad promedio, consumo promedio, consumo instantáneo, autonomía y combustible consumido. Y lo mejor es que la información que brinda es bastante precisa.

El otro aspecto a destacar es la radio. Otra vez, parece un tacógrafo de camión, pero tiene lo que muchas otras no. Bluetooth con manos libres y streaming de audio, puerto USB, entrada auxiliar y lectora de tarjetas SD. In your face, Amarok.

Y detrás nuestro, una reja metálica que nos separa de la parte más importante de este auto: el espacio de carga, al que sólo se puede acceder por el portón trasero. Quizás sea la parte más fiel a la historia del Clio. Se trata del más grande por dentro de todos.

Tiene un piso plano, un tanto resbaladizo, aunque acolchado, que resulta muy útil tanto para llevar carga como para poder montar alguna instalación específica de trabajo. El punto flojo está en que son escasos los ganchos disponibles para fijar la carga. Debería tener más y mejores.

Pero el espacio es realmente generoso. Te hubiera encantado tener este auto a los 17.

SEGURIDAD

Ver: espartano. Pero con doble airbag y abs.

Las referencias de seguridad que tenemos sobre el Clío Mío en las pruebas de impacto de LatinNcap indican que obtuvo una calificación de cero estrellas para adultos y una estrella para niños en la versión sin airbag ni ABS.

La versión equipada con ambos dispositivos de seguridad obtuvo la calificación de tres estrellas, fue anulada cuando se descubrió que Renault había mentido al decir que había dejado de fabricar el sin airbags. LatinNCAP descubrió que lo siguen vendiendo en Colombia.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Al igual que todos los Clio Mío, este Work está impulsado por el conocido motor 1.2 naftero, con 16 válvulas y 75 caballos de potencia a 5.500 rpm. El torque de 107 Nm está disponible a partir de las 3.500 rpm.

La transmisión es manual de 5 velocidades. Y, como es de esperar, es la única transmisión disponible.

COMPORTAMIENTO

La característica más saliente del Clio Work, en línea con el concepto general del auto, es la ausencia total de insonorización. Literalmente se escucha todo: hasta el combustible hamacándose dentro del tanque. El comentario minitah fue: "Matías, acá hay una puerta abierta".

Para escuchar la radio hay que poner el volumen al mango. Y, si se quiere conversar, hay que hacerlo subiendo bastante la voz.

Aunque si uno está en modo pista, es música para los oídos. El ruido del motor se hace sentir, y hasta me hizo pensar: ¿qué espera Renault para armar una categoría Work? Sólo hace falta una jaula anti-vuelco y mejorar los frenos. El resto, standard. El auto es realmente divertido de manejar cuando se lo encara con ese espíritu.

La suspensión está muy bien para nuestros golpeados caminos. Eso, sumado a la rusticidad del auto, hacen que uno encare por todos lados sin mayores preocupaciones. El auto aguanta bien.

Pero, a pesar de tener ABS, los frenos necesitan una mejora importante.

Otro tema que me llamó la atención es el consumo. En la ciudad es realmente bajo, anduve toda la semana y el nivel de combustible -al menos en el tablero- parecía no variar. Y la contracara estuvo en la autopista y la ruta -con algún apuro hay que decir-, donde el pequeño carguero, llevando un humano y un perro salchicha, se tragó 100 litros en 950 kilómetros. Para graficar la idea, en autopista a 130 km/h el motor trabaja por encima de las 4.000 rpm.

Pero finalmente lo más importante a considerar es el fin para el que el Clio Work ha sido pensado. Y es ahí donde debemos apartarnos del auto y comenzar a mirarlo como un utilitario. La marca declara una capacidad de carga de 474 kilos y un volumen disponible de un metro cúbico.

Pero en la práctica hay que tener más en cuenta el volumen: no es tan fácil conseguir cargas de casi media tonelada que puedan llevarse en la caja del Work.

Estuve al lado de un motor V8 6.2 litros, que en la balanza acusó 427 kilos, algo que este utilitario podría llevar perfectamente, pero cuyas dimensiones -sin contar el embalaje- no lo permitían.

Tampoco me imagino a nadie usando este auto para andar cargando 10 bolsas de cemento o 120 ladrillos, además de los riesgos que significaría una frenada de emergencia -ni hablar de un choque-. Toda esa masa afirmándose contra la reja divisoria. El espacio de carga debería tener más puntos de anclaje. En este aspecto su competidor directo, el Fiat Uno Cargo, está mejor parado (leer crítica).

Sin embargo, hay que reconocer que el espacio resulta muy útil: es franco y de fácil acceso. Incluso está todo dado para que, dependiendo de la aplicación, se puedan realizar instalaciones específicas: taller móvil, servicio técnico, mensajería, veterinaria, jardinería. Cada cual tiene un paño en blanco para montar la propia oficina con ruedas.

CONCLUSIÓN

Tengo dos maneras de ver este producto. Desde la perspectiva de la marca, veo cómo le están sacando hasta la última gota de rendimiento a la plataforma del Clio II, colocando en el mercado un producto que no es otra cosa que la versión súper-base del Mío, De las plazas delanteras para atrás, le sacaron absolutamente todo.

Al resultado de eso le pusieron una reja divisoria y lo mandaron a la cancha. Costo de desarrollo ultra-bajo, volumen de ventas alto. Win.

Desde la perspectiva del cliente tengo dos extremos. Flotas de empresas de transporte, servicio técnico y, por qué no, correo para cubrir sus necesidades urbanas. Y también pequeños emprendimientos como los que mencioné antes. Una herramienta rústica para darle paliza.

Para los primeros, la posibilidad de bajar costos en grandes volúmenes, para los otros el acceso a uno de los utilitarios más económicos del mercado y la posibilidad de descargar impuestos. Win-Win.

Matías Albín

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Crítica: Renault Clio Work
De afuera es un Clio Mío. Al que lo han despojado de algunas pertenencias.
Crítica: Renault Clio Work
Comparten el mismo motor. Pero en este parece estar dentro del habitáculo.
Crítica: Renault Clio Work
La diferencia real se encuentra en el interior y tras los asientos delanteros. O los asientos.

Crítica: Renault Clio Work
No hay acceso desde el habitáculo al espacio de cargas. Una reja los separa.

Crítica: Renault Clio Work
Si bien la marca declara que puede llevar media tonelada. Lo que importa es el espacio.

Crítica: Renault Clio Work
Un verdadero transporte de cargas a escala. Brownie declaró haber viajado en primera.

Crítica: Renault Clio Work
El espacio es realmente generoso. He aquí un chango de supermercado lleno hasta el tope.

Crítica: Renault Clio Work
Positivo: Tiene auxilio y es igual a las titulares. Negativo: está en el interior, ojala no te agarre cargado.

Crítica: Renault Clio Work
No te privas de nada. Tiene computadora multifunción e indicador de temperatura.

Crítica: Renault Clio Work
Bueno sí, te privas de tener la luneta limpia cuando sea necesario.

Crítica: Renault Clio Work
El único desarrollo específico para el Clio Work es su reja divisoria.

Crítica: Renault Clio Work
Todo lo demás es heredado. Como estos ganchos, que en otra vida sostenían un respaldo.

Crítica: Renault Clio Work
Working Class Clío. Económico y fácil de cargar.

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FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Clio Work
Precio: 123.700 pesos (precio base)
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros.
Origen: Argentina.
Comercializa: Renault Argentina (www.renault.com.ar)

MOTOR
Tipo: delantero transversal, cuatro cilindros en línea, 16 válvulas e inyección electrónica multipunto.
Cilindrada: 1.149 cc
Potencia: 75 cv a 5.500 rpm
Torque: 107 Nm a 3.500 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción delantera
Caja: manual, de cinco velocidades

CHASIS
Suspensión delantera: Mc Pherson, con triángulo inferior y efecto antipercusión, amortiguadores hidráulicos telescópicos con resortes helicoidales.
Suspensión trasera: Eje flexible semi-independiente, resortes helicoidales, amortiguadores telescópicos hidráulicos tipo contractivos.
Frenos delanteros: a disco
Frenos traseros: a tambor
Dirección: de cremallera, con asistencia
Neumáticos: GT Radial Champiro VP1 175/70R13, con llantas chapa (mismas características para el auxilio)

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 176 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,8 segundos
Consumo urbano: 7,5 l/100km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 3.811 mm / 1.640 mm / 1.417 mm
Distancia entre ejes: 2.472 mm
Peso en orden de marcha: 906 kg
Capacidad de baúl: 1000 litros
Capacidad de combustible: 50 litros

EQUIPAMIENTO
Tercera luz de freno
Aire acondicionado de 4 velocidades, con función recirculación
Calefactor / desempañador de 4 velocidades
Computadora de a bordo
Indicador de temperatura del agua
Limpiaparabrisas de dos velocidades
Luneta térmica
Luz delantera en consola de techo, comandada por puerta del conductor
Odómetro parcial y total
Radio AM / FM, reproductor de CD, lector de MP3, USB, SD, entrada auxiliar Jack y Bluetooth
Tacómetro
Testigo de presión del aceite
Visera parasol para el conductor, con portadocumentos
Apoyacabezas delanteros regulables en altura
Cinturones de seguridad delanteros inerciales con limitador de esfuerzo
Dirección asistida
Dispositivo antiarranque comandado por transponder
Tapa del tanque de combustible con llave
Airbag conductor y pasajero
ABS