La Mercedes-Benz Vito por fin está en la Argentina. Aunque, en realidad, algunos de estos utilitarios entraron al país entre los años ’90 y ’00, siempre importados de Europa.

Pero fueron tan pocas unidades que lo correcto es hacer la presentación formal. La Vito es un vehículo de carga y pasajeros para el segmento mediano. Es decir, es más chica que una Sprinter (segmento grande) y más grande que una Kangoo/Partner/Berlingo/Qubo/Dobló (segmento chico).

En nuestro mercado, la Vito tendrá pocos rivales. Peugeot comercializa desde 2008 la Expert, un furgón de carga. Y Hyundai ofrece desde 2003 la H1, una van de pasajeros. Y paren de contar.

El modelo de Mercedes-Benz se diferencia de la competencia por un detalle importante: es el único de su segmento fabricado en la Argentina. Ya se produce en la planta de Virrey del Pino, desde donde se exportará a toda Latinoamérica.

Después del lanzamiento realizado el lunes pasado (ver equipamiento y precios), Mercedes-Benz Argentina alquiló durante tres días el autódromo de Buenos Aires para realizar las pruebas de manejo.

Autoblog manejó diferentes versiones y motorizaciones. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Es un utilitario, un vehículo de trabajo, pero en escala humana. La Vito no impresiona con las dimensiones de una Sprinter, aunque tampoco es un furgoncito: mide 5,14 metros de largo y 1,92 de ancho. La altura de 1,91 metros permitirá que ingrese a muchos estacionamientos donde una Sprinter no cabe.

En la trompa, estrena la nueva estética de diseño de los últimos utilitarios de Mercedes-Benz. Esta línea fue estrenada hace dos años, por la nueva Clase V (antes conocida como Viano).

Para ser un vehículo utilitario, se la ve moderna y elegante. Aunque hay que admitir que buena parte de ese juicio de valor está influenciado por la Estrella que lleva en la parrilla: entre los que sienten cierto aprecio por los autos, ese emblema gravita con órbita propia.

La Vito se produce en la provincia de Buenos Aires con cuatro tipos de carrocería: Furgón (tres plazas), Furgón Mixto (cinco plazas), Combi (nueve plazas) y Tourer (ocho plazas). Todas tienen dos puertas delanteras y un portón trasero corredizo, de la mano derecha. Esta tercera puerta lateral (junto al portón de cola) alcanza para las versiones de carga, pero puede resultar escaso en las variantes de pasajeros.

Todas calzan neumáticos 195/65R16, pero sólo las Vito de pasajeros tienen llantas de aleación.

Estas Combi y Tourer, además de la mayor superficie vidriada lateral, se diferencian por fuera al tener los paragolpes pintados en el mismo color de la carrocería. También son las únicas con faros antiniebla.

POR DENTRO

Por empezar, cierto nivel de frustración. Sucede que hasta ahora sólo habíamos visto las fotos oficiales de las Vito europeas. Y la realidad es que los modelos Made in Viceroy of the Pine son bastante más austeras.

Donde en Europa se ven cromados, acá hay plásticos. Donde en el Viejo Continente hay pantallas multimedia, acá hay displays más sencillos. Tan sólo quedan algunos rastros de terminaciones de lujo en los levantavidrios eléctricos (de serie en todas las versiones) y en los mandos de los retrovisores eléctricos (sólo para las versiones de pasajeros).

Pese a ello, la calidad de los materiales es buena y las terminaciones están muy bien, sobre todo si tenemos en cuenta que es un vehículo de trabajo.

En Mercedes-Benz Argentina aseguran que las Vito hechas en nuestro país están alcanzando estándares de calidad más elevados que las Vito hechas en España. No lo ponemos en duda. Pero es evidente que en Vitoria-Gasteiz cuentan con mejores materias primas que en La Matanza.

La Vito Furgón viene equipada con cierre centralizado con comando a distancia, levantavidrios eléctricos delanteros one-touch, equipo de audio con USB/Aux/SD/Bluetooth y tan sólo el aire acondicionado es opcional (cuesta 2.160 dólares, el muy fresco).

El Furgón Mixto agrega volante regulable en altura y aire acondicionado de serie. El equipamiento interior de las versiones Combi y Tourer aún no fue informado: sabremos más en los próximos días, cuando se lancen a la venta sólo para el mercado de Tierra del Fuego (leer más).

La posición de manejo es como en todo vehículo utilitario: elevada y con el volante bastante horizontal, aunque no tanto como en la Sprinter. La butaca del conductor se regula en altura. La visibilidad es muy buena y la palanca de cambios (incrustada en la consola central) queda bien a mano.

Pero no nos olvidemos de que estamos hablando de vehículos de trabajo (al menos la Furgón y Furgón Mixto), donde la carga también es importante. Para conocer las capacidades y medidas de las áreas de carga se recomienda descargar las fichas técnicas al pie de esta nota.

SEGURIDAD

Muy bien en seguridad activa, floja en pasiva.

Recordemos que la seguridad activa está compuesta por aquellos dispositivos que contribuyen a evitar un choque. En ese sentido, todas las Vito vienen muy completas: frenos a disco en las cuatro ruedas (los delanteros, ventilados), sistema ABS, control de estabilidad (ESP), alerta de fatiga, asistente de viento lateral, ayuda al arranque en pendiente, alerta de olvido de cinturón de seguridad y luz de freno adaptativa.

La seguridad pasiva es aquella que está compuesta por los dispositivos que contribuyen a reducir los daños en caso de choque. En este sentido, las Vito Furgón, Furgón Mixto y Combi vienen con sólo con un airbag frontal (para el conductor). Sólo la Tourer tiene también bolsa de aire para el acompañante. Si bien la normativa para su segmento no lo exige, el doble airbag frontal hoy ya no puede ser considerado un lujo.

Al menos, a partir las variantes Furgón Mixto, Combi y Tourer traen anclajes Isofix para sillas infantiles.

Por el momento, no hay resultados de pruebas de choque independientes de las Vito Made in The Killing.

MECÁNICA

Acá nos encontramos con una verdadera rareza de nuestro mercado. La Vito es el único vehículo fabricado en la Argentina que se ofrece con tracción delantera o trasera. Esto habla muy bien de la versatilidad de la plataforma que utiliza (la misma de la sofisticada Clase V) y nos deja con ganas de que alguna vez se ofrezcan las variantes 4x4 que ya se venden en Europa.

Para poner las cosas claras, las versiones Furgón y Furgón Mixto se ofrecen con tracción delantera, caja manual de seis velocidades (FSG 350) y un motor 1.6 turbodiesel (OM 622) desarrollado por Mercedes-Benz y fabricado por Renault. Tiene 1.598 cc, 16 válvulas, inyección directa por common rail, turbo e intercooler. Desarrolla 114 cv a 3.800 rpm y 270 Nm a 1.500 rpm.

Las versiones Combi y Tourer pueden llevar esa misma mecánica. O bien optar por la variante con tracción trasera, caja manual de seis velocidades (ZF 6S-450) y un motor 2.0 naftero (M274) desarrollado y fabricado por Mercedes-Benz. Tiene 16 válvulas, inyección indirecta y desarrolla 184 cv a 5.500 rpm. No se informaron valores de torque.

COMPORTAMIENTO

Mercedes-Benz Argentina alquiló durante tres días el Autódromo de Buenos Aires para realizar pruebas de manejo con la Vito. Tal vez no sea el entorno ideal para evaluar a un utilitario, pero es un espacio amplio y seguro. La marca invitó a la prensa, pero también a concesionarios y clientes potenciales.

En su mayoría eran usuarios de Sprinter, habituados a lidiar con un producto de mayores dimensiones e inercias. Resultaba simpático verlos volver a boxes y bajarse de las Vito, como si estuvieran descendiendo de un pequeño Mini Cooper. Estaban adrenalínicos.

La Vito no es un Mini, pero el comportamiento dinámico es –sin dudas- bastante más entretenido y ágil que el de una Sprinter. La carrocería rola mucho en el Curvón, obviamente, pero es posible mantener un ritmo elevado y alegre en las zonas más veloces de Ascari. Transmite una buena sensación de aplomo y seguridad.

Mercedes-Benz incluso se animó a habilitar la recta principal para pisar las Vito a fondo, algo que ni siquiera Renault se atrevió a hacer en el lanzamiento del Fluence GT2 (ver nota). En sexta, a fondo, con la Vito 2.0 se alcanzaban los 160 km/h. Nada mal para un furgoncito.

La prueba de manejo para Autoblog consistió en cuatro vueltas al Circuito 9 con la Furgón 1.6 y otras cuatro con la Tourer 2.0.

El motor turbodiesel es, por supuesto, más ruidoso y vibra más que el naftero, pero -como es lógico- también tiene buen torque a bajo régimen.

El naftero es silencioso y se siente mejor cuanto mayor es el régimen de giro. La caja ZF de la versión naftera me pareció mejor sincronizada que la FSG que lleva el motor diesel. De cualquier modo, en los dos casos está muy bien trabajado el escalonamiento del cambio, el tacto de la palanca y los regímenes de operación.

Con las dos mecánicas, en sexta velocidad y a 120 km/h el motor trabaja a 2.000 rpm.

La diferencia de tracción apenas se notará en el desempeño dinámico de quienes le brinden un uso más o menos racional. Sólo me pregunto por qué, después de tantos años de destacar la virtud de la tracción trasera para vehículos de carga como la Sprinter, ahora Mercedes-Benz reservó la tracción delantera para las Vito de trabajo.

La dirección es muy liviana, ideal para el uso urbano, aunque sin llegar a ser imprecisa en el entorno de un autódromo. Los frenos son aún mejores, con discos en las cuatro ruedas. Aunque, hay que aclararlo, giramos sin ningún tipo de carga.

CONCLUSIÓN

Más que “¡bienvenida!” a la Vito habría que decirle “¡era hora!”. Con las excepciones ya mencionadas de Expert y H1, los utilitarios del segmento mediano parecían haber caído en una especie de Triángulo de las Bermudas vernáculo.

Y existe una explicación lógica para eso: la cultura argentina de las pick-ups.

En nuestro país, quienes necesitan un poco más de capacidad de carga que un furgoncito, pero no quieren una Sprinter, hasta ahora se conformaban con una camioneta, a la que a lo sumo le colocaban una cúpula. Así, contaban con un volumen aceptable y hasta una tonelada de capacidad.

A esa moda contribuyeron mucho nuestros caminos en mal estado, donde las pick-ups siempre soportaron mejor los embates de los intendentes. Pero, no por eso, las chatas dejaban de ser un parche. Como golpear un clavo con una llave inglesa.

En términos de vehículo de trabajo, la Vito viene a ofrecer una solución intermedia más que necesaria. Es fácil de manejar y tiene un comportamiento dinámico más ágil que el de un gran utilitario. No por nada, en Europa, los furgones medianos como la Vito son legión: allá los caminos están en mejor estado y ofrecen más volumen de carga que una chata.

Y, para quien todavía piense que no hay reemplazo para una buena pick-up, Mercedes-Benz ya está trabajando en eso: en 2018 lanzará su camioneta mediana fabricada en Córdoba (leer más).

Esta conclusión es un poco bajón, porque de todas las Vito Made in Áryentain, la que me pareció más necesaria y recomendable es la que sólo se va a vender en Tierra del Fuego: la Tourer. Es una excelente opción nacional para familias numerosas, que además cuenta con un excelente equipamiento de seguridad activa, con dispositivos que ni siquiera ofrecen sus rivales importadas.

Como es sabido, no se venderá en el resto del país al estar afectada por el impuestazo (leer más).

Desde que se instauraron en enero de 2014, con su onda expansiva de distorsión del mercado, nunca antes había quedado tan en evidencia el daño que generan los impuestos internos a los autos. Nacieron con la excusa parlamentaria de proteger a la industria nacional. Hoy impiden que los argentinos puedan comprar el mejor vehículo familiar producido, justamente, por manos argentinas.

Tan insólito como triste.

Carlos Cristófalo
Fotos: Freddycam

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Archivo para descargar: Ficha técnica y equipamiento Mercedes-Benz Vito Furgón
Archivo para descargar: Ficha técnica y equipamiento Mercedes-Benz Vito Furgón Mixto

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Crítica: Mercedes-Benz Vito
Mercedes-Benz alquiló el Autódromo de Buenos Aires durante tres días para probar las Vito.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Se podían manejar todas las versiones. Izquierda, Furgón. Derecha, Tourer.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
También se exhibieron unidades equipadas por carroceros: izquierda, servicio mecánico. Derecha, ambulancia.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
De Nürburgring con el Mercedes-AMG al Gálvez con la Mercedes Vito. #EstásIgual

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Sólo un airbag para las versiones Furgón, Furgón Mixto y Combi. Flojo ahí.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
El interior de las Vito argentinas es más austero que el de las europeas.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Caja de sexta, de serie. Aire acondicionado, opcional (caro) en el Furgón.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
El tablero es bastante pobre.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Interior de la Vito Furgón Mixto (cinco plazas más gran espacio de carga).

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Las versiones Furgón y Furgón Mixto no tienen antinieblas, ni llantas de aleación ni paragolpes en color carrocería.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Pero todas tienen una sola puerta corrediza lateral, de la mano derecha.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Hay motorizaciones diesel y nafteras.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
El motor naftero se combina con tracción trasera, pero sólo está disponible en las versiones Combi y Tourer.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Estas variantes de pasajeros sólo se venderán en Tierra del Fuego y mercados de exportación.

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Que los impuestos internos no opaquen (del todo) la bienvenida a un nuevo Mercedes-Benz nacional:

Crítica: Mercedes-Benz Vito
Esta Vito eléctrica también es nacional. Ampliaremos.

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