El Jeep Wrangler Sport no es ninguna novedad en nuestro mercado. La última actualización importante la recibió en diciembre de 2012. Y el pasado 26 de enero apenas se sumó a la gama la edición limitada Willys, de la que se venderá llegó sólo un ejemplar a la Argentina.

Hace un año probamos el Wrangler Unlimited Rubicon y nos fascinó. Y días atrás, cuando –oh, casualidad- coincidió con llegaron mis vacaciones, pude manejar durante diez días la versión más accesible del Wrangler en la Argentina: el Sport. Aunque lo de “accesible” es una forma de decir, porque cuesta 95.300 dólares.

Y, sin embargo, encontré un enfoque donde realmente cobra sentido su compra. Prestá atención, porque la crítica que se reproduce a continuación puede ser la excusa que estabas buscando.

POR FUERA

El Sport no sólo es el Wrangler más accesible de la Argentina. También es el único que se comercializa en nuestro mercado con la carrocería corta, de sólo tres puertas. El Unlimited, el Unlimited Rubicon y el Willys tienen todos el chasis largo, de cinco puertas.

El Sport mide 4,223 metros, casi medio metro menos que el Unlimited. La distancia entre ejes se redujo en la misma proporción.

En términos estéticos, el Sport se lleva todos los premios. Su estampa es la del clásico Jeep que tenemos guardado en la memoria de nuestra infancia. Desde Mash y Combate hasta Daisy Duke y el Sargento de Cars. A pesar de ser un modelo 2014, sus líneas son tan nostálgicas como poco aerodinámicas (Cx de 0,49).

Pero es inconfundible. Y adorable.

Por supuesto, viene de serie con el techo desmontable. El cobertor rígido es de fibra de vidrio y está conformado por tres piezas: las dos de adelante se quitan a mano. Para la parte trasera, hay que desatornillar seis Torx y se necesitan al menos dos personas para levantarla. Si te sorprende la lluvia cuando vas descapotado, tenés el recurso del techo de lona, que va enrollado sobre el baúl.

Es trabajoso. Pero es descapotable. Y eso en Autoblog suma muchos puntos.

El Sport calza los mismos neumáticos del Rubicon: Goodyear Wrangler 245/75R17. La rueda de auxilio está colgada sobre el portón traero. Sí, corrés el riesgo de abollar otro auto en maniobras de estacionamiento. Y sí, queda muy expuesta a los robos. Pero en su defensa hay que decir que esa rueda de auxilio lleva más de medio siglo en esa posición. No es un “aventurero” que intenta imitar al Jeep. Este es el oriyinal, posta-post.

POR DENTRO

Si a un auto le agregás o quitás medio metro de largo, es lógico que la diferencia se note en el habitáculo. El Wrangler Sport es un vehículo apto para dos adultos adelante y dos niños atrás. Nada más. Pero así lo fue siempre.

El Unlimited de cinco puertas nació en 2004 para poder llevar cinco adultos con comodidad. En cambio, el Jeep original siempre fue limitado en su espacio interior.

El acceso a las plazas traseras es complicado y estrecho, hasta el ridículo. Por eso, si estás viajando sin techo, lo mejor es ingresar pasando por arriba de la rueda trasera. Si estás con el techo, no queda otra que el contorsionismo de alto vuelo.

El baúl tampoco es generoso. Todo lo contrario. Tiene apenas 141 litros de capacidad. Salir de vacaciones con un Wrangler Sport es todo un desafío a la austeridad valijera. Apenas cabe una maleta chica y un bolso, todavía más pequeño. Sería muy útil si el respaldo trasero se rebatiera por mitades (sólo se pliega entero).

Pero bueno, una vez más, así fue siempre el Jeep.

En su defensa hay que decir que esta versión moderna tiene una excelente posición de manejo. La butaca es muy cómoda, con ajuste en altura. El volante tiene el tamaño y el grosor perfectos. Se regula sólo en altura, una lástima que no lo haga también en profundidad.

El equipamiento de confort es más limitado en el Sport que en los Unlimited. Aquí no hay climatizador, sino un simple aire acondicionado. Tampoco hay pantalla táctil multimedia, apenas un equipo de audio con CD, una antena que capta pocas estaciones y entrada para Aux. Ni siquiera tiene Bluetooth.

Después está el tema de la calidad de terminación que, como en todo Jeep, es un tema fascinante para discutir. Acá no hay lujos. No hay materiales ostentosos. Tampoco sofisticaciones de diseño. Pero cada comando, cada botonito, parecen haber sido diseñados para la eternidad. Es una sensación de nobleza duradera. Las terminaciones en el Wrangler no son baratas. Son simples, lo cual es muy distinto.

SEGURIDAD

Como es un descapotable, con puertas desmontables, sólo trae doble airbag frontal. Pero también hay que decir que pocos autos vienen de serie con una bruta jaula de protección en acero, revestida en tela y acolchada con preciosismo.

El vehículo está homologado para sólo cuatro pasajeros, pero los cuatro tienen su apoyacabezas y su cinturón de seguridad de tres puntos.

Las ayudas electrónicas a la conducción incluyen frenos ABS con asistencia de frenado, control de tracción, control de estabilidad (desconectable, con dos niveles de seteo), asistencia al arranque en pendiente, control de descenso, alerta de pérdida de presión en los neumáticos y mitigación electrónica de rolido (detecta riesgos de vuelco).

La división australiana de Global NCAP (A-NCAP) sometió un Wrangler Sport a una prueba de choque en 2012. A modo de referencia, obtuvo cuatro estrellas de protección.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Junto con el restyling del 2013, el Wrangler estrenó motorización. El habitual EGH V6 fue reemplazado por el nuevo Pentastar V6. De esta manera, la cilindrada bajó de 3.778 a 3.604 centímetros cúbicos. La potencia aumentó de 202 a 285 caballos. Y el torque trepó de 321 a 353 Nm.

El Wrangler Sport se ofrece sólo con caja manual de seis velocidades. La automática de cinco marchas se consigue sólo con la carrocería Unlimited.

El sistema de tracción a las cuatro ruedas es desconectable y del tipo Command-Track 4WD. Viene con ejes Dana 44 y bloqueo electrónico de los diferenciales delanteros y traseros. Por supuesto, tiene caja reductora.

COMPORTAMIENTO

Con respecto al Unlimited, el Sport es medio metro más corto, pero conserva el mismo ancho y la misma altura. Como es lógico, su comportamiento es bastante más nervioso y saltarín. No llega a ser peligroso, pero las reacciones ante el menor movimiento del volante son instantáneas y no hay que olvidar que –más allá de toda la electrónica- estamos en un auto con un centro de gravedad muy elevado.

En ciudad, las proporciones más compactas del Sport lo hacen más agil y manejable. Tan sólo hay que tener cuidado con el paragolpes delantero (sobresale mucho porque está diseñado, literalmente, para dar topetazos) y con el ancho total (incluyendo los espejos), que es de casi dos metros.

Sobre el asfalto, los enormes neumáticos y la corta distancia entre ejes se dejan sentir con algunos rebotes, aunque nada inquietante.

La caja manual de seis velocidades es una delicia de precisión. Tiene un recorrido bastante largo –lo mismo que el embrague-, pero cada marcha se inserta con una suavidad que sería la envidia de cualquier pick-up con ínfulas de “se maneja como un auto”.

Y después está el Pentastar V6: un derroche de sonido, torque a bajas vueltas y empuje deportivo en alto régimen. Hablamos de un impulsor capaz de lanzar de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos a una mole de casi dos toneladas, concebida hace más de medio siglo.

El Pentastar empuja y mucho, pero también gasta. La sexta marcha bien larga (permite viajar a 120 km/h a sólo 2.000 rpm) apenas ayuda a mitigar un consumo promedio 16 litros cada 100 kilómetros. Pero cada litro gastado en el Wrangler se disfruta a pleno.

Si en el asfalto es algo nervioso y rebotador, cuando abandonás el pavimento la historia cambia por completo. En caminos de tierra y ripio, la amortiguación absorbe muy bien las irregularidades. Y lo más importante: castiga poco la osamenta del conductor.

En la arena, el despeje de casi 24 centímetros y los generosos ángulos (ver ficha técnica) son una invitación a crucerar por los médanos. No importa la blandura del terreno, ni la inclinación de las dunas. Con los neumáticos en 18 libras y la reductora siempre conectada, tan sólo la tercera marcha alcanza y sobra para llegar al fin del mundo.

En terrenos deslizantes, las reacciones nerviosas que pueden inquietar en el asfalto se convierten en una invitación a jugar. El Wrangler Sport derrapa, salta, patina, tracciona, empuja y trepa con la misma facilidad con la que leíste esto. Hace todo bien. Es el todo terreno perfecto. Tal vez porque él mismo creó ese concepto.

Por supuesto, el Wrangler Sport no tiene los recursos extra del Rubicon. Acá no hay Sway Bar (desconexión de la barra estabilizadora delantera, para alargar el recorrido de la suspensión), no hay Rock Track (bloqueo independiente de los diferenciales delantero y trasero) ni Rock Rails (una protección de chasis para arrastrar sobre piedras volcánicas, si se te antoja), pero el Sport base viene de serie con muchos más recursos off-road de lo que la mayoría de nosotros necesitaríamos en toda una vida.

CONCLUSIÓN

Tengo que admitir que el Wrangler Sport me gustó más que el Unlimited Rubicon. Es cierto: el Sport tiene menos espacio interior. Pero su carrocería posee las proporciones divinas del Jeep inmortal.

Tiene menos recursos para el off-road extremo, pero eso no lo convierte en manco. Sigue siendo un todo terreno de raza pura.

Trae un poco menos de equipamiento de confort, pero el Sport resulta 16.700 dólares más barato.

Aún así, sigue costando la friolera de 95.300 dólares, debido a que tributa la escala más alta de los impuestos internos.

A los vendedores de Jeep no les va a gustar lo que voy a decir, pero ahí va: nunca le recomendaría a nadie comprarse un Wrangler si planea cambiarlo o aburrirse a los dos o tres años. La depreciación te haría perder una pequeña fortuna. Y el auto ni siquiera tendría señales de desgaste. Un desperdicio.

Porque un Wrangler es un brillante juguete diseñado para garantizar muchos años de diversión. Y, por eso, no se puede encarar su compra como la de otro auto. Hay que enfocarlo, más bien, como la loca idea de comprarte una chacrita en la playa. Un bien de familia que van a disfrutar también tus descendientes, pero que de paso también podés aprovechar vos todo el año.

Un compañero de vida con el cual, tal vez, un día tu nieto lleve a pasear a su novia por la playa y le diga: “¿Sabías una cosa? Este Jeep era de mi abuelo”.

No es poco.

Carlos Cristófalo
Producción fotográfica: Vito Cristófalo y La Banda de Las Gaviotas
Agradecimiento: Jeep/Ram Off-Road Park y Faro Querandí

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Crítica: Jeep Wrangler Sport
Es un todo terreno de raza pura. De hecho, inventó esa categoría.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
Salta, derrapa, trepa. El Wrangler Sport hace todo bien.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
Tiene su propia interpretación del término off-road.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
Y encima se puede disfrutar sin techo.

Las proporciones divinas de Jeep.

Y perdón por la mugre, pero no hay otra forma de disfrutarlo.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
Adelante, dos adultos. Atrás, sólo dos niños.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
Puesto de manejo simple, pero con calidad duradera.

Tablero de instrumentos clásico y bien completo.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
La precisión de la caja de cambios es la envidia de más de una pick-up de lujo.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
Baúl minúsculo. Sólo apto para viajantes austeros.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
Pentastar V6 de 285 cv. Solvencia absoluta, en todo tipo de terrenos.

Crítica: Jeep Wrangler Sport
¿Pensaste en invertir en un bien de familia?

Crítica: Jeep Wrangler Sport

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FICHA TECNICA

Modelo probado: Jeep Wrangler Sport
Origen: Estados Unidos
Precio: 95.300 dólares (versiones Unlimited y Unlimited Rubicon de hasta 112.000 dólares) Garantía: Dos años o 50 mil kilómetros
Comercializa: Jeep Argentina (www.jeep.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero longitudinal, seis cilindros en V, cuatro válvulas por cilindro, distribución variable, inyección electrónica multipunto.
Cilindrada: 3.604 cc
Potencia: 285 cv a 6.000 rpm
Torque: 347 Nm a 4.000 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción integral desconectable, con sistema Command-Trac, con bloqueo de diferenciales.
Caja: manual, de seis velocidades, con reductora de conexión manual.

CHASIS
Suspensión delantera: Eje rígido Dana 44, con resorte helicoidal, amortiguador presurizado y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: Eje rígido Dana 44, con resorte helicoidal, amortiguador presurizado y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: discos ventilados
Frenos traseros: discos macizos
Dirección: recirculación de bolas, con asistencia hidráulica
Neumáticos: Goodyear Wrangler 245/75R17

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 170 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,7 segundos
Consumo urbano: 19,1 l/100 km
Consumo extraurbano: 11,9 l/100 km
Consumo medio: 15,9 l/100 km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 4.223 mm / 1.873 mm / 1.825 mm (Unlimited, 4.751 mm / 1.877 mm / 1.800 mm)
Distancia entre ejes: 2.424 mm (Unlimited, 2.947 mm)
Despeje del suelo: 239 mm
Ángulo de ataque: 37,8 grados
Ángulo de salida: 29,7 grados
Ángulo ventral: 24,5 grados
Peso en orden de marcha: 1.800 kilos (Unlimited, 1.945 kg)
Capacidad de baúl: 141 litros (Unlimited, 498 litros)
Capacidad de combustible: 70 litros

EQUIPAMIENTO
Jaula de protección del habitáculo
Doble airbag frontal
Frenos ABS
Control de tracción
Control de estabilidad
Asistencia al arranque y descenso de pendientes
Sistema de mitigación de rolido
Alerta de presión baja en neumáticos
Faros halógenos de profundidad
Faros antiniebla
Cuatro apoyacabezas y cuatro cinturones de seguridad inerciales
Reproductor de CD con entrada Aux
Aire acondicionado
Levantavidrios y espejos retrovisores eléctricos
Llantas de aluminio de 17 pulgadas Satin Carbon
Techo rígido desmontable de tres piezas en fibra de vidrio
Techo de lona desmontable
Puertas desmontables
Parabrisas rebatible

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