El Volkswagen Up! fue lanzado en nuestro mercado el pasado 6 de junio (ver nota). Es la primera generación de un producto totalmente nuevo, no es la evolución de ningún modelo anterior, aunque en algunos mercados reemplaza al desaparecido Lupo. Nos sorprendió la cantidad de gente que se acercó en la calle para preguntarnos sobre esta novedad. "¿Qué es?"; "me gusta, no tenía idea de que existía"; "¿qué motor tiene?, ¿qué tal anda?, ¿gasta mucho? ¿me puedo subir?".

Y la lista sigue. Incluso, un interesado al volante de un camión nos hizo abrir el baúl, para ver si el auxilio se encontraba en el interior, "sino te lo roban, viste".

Para Autoblog, el Up! es ya un viejo conocido. Pedimos disculpas por no haberlo publicado antes, pero estábamos esperando este momento para hacer uso de la información que teníamos guardada desde hace tiempo. Allá por el mes de marzo de este año, tuve la oportunidad de viajar a Ginebra para asistir al Salón Internacional del Auto.

El proyecto original era volar a Torino y desde allí viajar a Suiza al volante del nuevo Alfa Romeo 4C pero, al igual que la negociación entre los Bancos Privados con los Fondos Buitre, la operación se cayó a último momento y tuvimos que realizar algunos cambios. Muchos dirán "te querés matar, bajarte de semejante nave y subirte a un citycar" y la respuesta es: sí.

Pero en Autoblog nos arremangamos cuando hay que hacerlo y gracias a eso hoy estamos en condiciones de hacer un comparativo que no van a encontrar en ningún otro lugar. Haciéndola corta y bajando un toque el glamour, cambié el pasaje a Ginebra y alquilé un Up!.

De aquí en adelante vamos a hablar sobre la versión High Up!, que tuvimos en nuestro garage esta semana, pero también vamos a hacer un comparativo con su par europeo, que pudimos probar por unos días en marzo pasado. Sabemos que las comparaciones son odiosas, pero los consumidores están cada vez más informados en este mundo globalizado y muchas veces, con justa razón creo, expresan su disconformidad cuando ven que a nuestro mercado traen espejitos de colores.

Y el Volkswagen Up! es un vehículo global. Así que en esta crítica tuneada, no solo vamos a dar nuestra opinión, sino también mostrar las diferencias y similitudes con su gemelo del Viejo Continente.

Pero volvamos al ámbito local. Volkswagen viene a dar pelea con el Up! en el segmento A de los citycars, donde competirá con el Hyundai i10, el Kia Picanto y el Chery QQ, pero después de manejarlo durante una semana creo que también va a mojar el pancito en el segmento B (autos chicos).

La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

El diseño del Volkswagen Up! es un totalmente nuevo y, a diferencia del resto de los modelos de la marca, no está afectado por el look familiar que hace que se vean todos muy parecidos, con distinto tamaño. Digamos que tiene su propia personalidad. La trompa del Up! tiene un aspecto muy alegre y joven, con un paragolpes frontal, con rompenieblas integrados, que forma una leve sonrisa marcada por las entradas de aire en negro.

Las ópticas delanteras son algo pequeñas, pero están en perfecta proporción con las dimensiones del auto. Terminan de adornarle la cara. En el centro, en la unión entre el paragolpes y el capot, se encuentra el logo de la marca, el único detalle cromado del frente.

Los laterales son bien limpios, casi sin pliegues, con total ausencia de baguetas, lo que se dice: un auto fácil de lavar. Aquí encontramos la primera diferencia con el Up! europeo: en la versión Mercosur, las luces de giro están integradas en los espejos laterales (High Up! o superior), mientras que en el otro se encuentran insertas en los laterales, por encima de los guardabarros delanteros. Personalmente, creo que el crédito local sale ganando, ya que no solo lucen mejor en los espejos, sino que se ven más.

La parte trasera presenta quizás la diferencia más notoria entre los dos modelos, ya que el portón del baúl es distinto. El europeo presenta una sola pieza de vidrio, mientras que el nuestro está formado por una combinación con metal. Por un lado creo que el europeo es más lindo y le da cierta unicidad al Up!, pero eso está en el gusto de cada uno. Por el otro, siento que la versión sudamericana presenta una solución más inteligente: en caso de romperse, la reparación es más económica. Pero bueno, capaz en Suiza existan menos riesgos de recibir un piedrazo, por citar un ejemplo.

El resto se ve igual, con el paragolpes trasero replicando de alguna manera la sonrisa que vimos al frente, donde se pueden ver los sensores de estacionamiento traseros. La otra diferencia yace en que la tercera luz de stop de la versión europea es de LEDs. La apertura del baúl es eléctrica, y puede hacerse mediante el botón ubicado en el portón o desde la llave con comando a distancia.

Otra de las diferencias entre las dos versiones tiene que ver con sus dimensiones, el Volkswagen Up! fabricado en Brasil es 6 centímetros más largo que su gemelo primermundista y su distancia entre ejes fue proporcionalmente corregida. Pero esto desde el exterior es imperceptible sin poner uno al lado del otro, así que la sensación fue que me estaba subiendo al mismo auto.

POR DENTRO

Donde sí se nota el crecimiento en las dimensiones es en el interior. Cuando manejé por primera vez el Up! en Ginebra, la impresión que me dejó fue la de un auto con buen espacio para el conductor y el acompañante, pero con una capacidad muy reducida para los ocupantes traseros y el baúl, que además no tenía auxilio. Esta semana me encontré con una grata sorpresa.

El espacio para el conductor y acompañante sigue siendo el mismo, pero las plazas traseras han mejorado muchísimo, al punto que si maneja una persona de estatura media, puedo sentarme con mi metro noventa y tres sin más problemas que un mínimo roce de la cabeza contra el techo. No me lleves hasta Bariloche, pero a un paseo de fin de semana puedo sumarme sentado atrás.

El resto del auto seguía siendo el mismo, con algunas diferencias. El diseño es minimalista, con algunos toques retro, como el panel en color carrocería, que recuerda un poco al viejo Fusca. En el centro nos encontramos con una pequeña consola desde donde se maneja la climatización y la radio, que cuenta con entrada auxiliar, USB y Bluetooth para manos libres y audio.

Todo muy simple y prolijo. Tanto en el europeo como en el sudamericano, me encontré con el mismo problema: la tecla de las balizas tiene la misma importancia que la del desempañador trasero. Debería ser grande, destacada y fácil de encontrar.

La posición de manejo es buena, pero podría mejorarse si contara con regulación en profundidad de la columna de dirección. Las butacas son las mismas que tenía el Up! que manejamos en Suiza, con apoyacabezas integrados. La diferencia está en los tapizados. El europeo estaba tapizado en un símil cuero de excelente calidad, con la inscripción "Up!" bordada en los respaldos, mientras que el local estaba tapizado en tela con detalles en símil cuero.

El instrumental es exactamente el mismo, muy simple, con un gran velocímetro central escoltado por un tacómetro y el medidor de combustible. En la parte baja del velocímetro se encuentra una pantallita de matriz de punto que muestra las funciones de la computadora de abordo: consumo promedio, consumo instantaneo, velocidad, velocidad promedio, autonomía, tiempo de viaje, odómetros total y parciales, temperatura de agua, temperatura exterior y el reloj.

Vamos con las diferencias. A favor del europeo: volante forrado en cuero, mejores tapizados y butacas delanteras calefaccionadas. A favor del Mercosur: espejos exteriores con regulación eléctrica, entrada USB, levantavidrios traseros (el europeo tenía ventanas pivotantes), rueda de auxilio de uso temporario (el europeo ni siquiera tenía auxilio), más espacio en plazas traseras y mayor capacidad del baúl.

SEGURIDAD

La versión High Up! que probamos viene de serie con ABS con distribuidor de frenado, doble airbag, anclajes Isofix en las plazas traseras, luces diurnas de conducción (DRLs) y aviso de cinturón de seguridad desabrochado para las plazas delantearas (visual y sonoro).

Diferencias a favor del europeo: Control de estabilidad (ESP), control de tracción (ASR) y bloqueo electrónico de diferencial (EDL), control de velocidad crucero, airbag de pasajero desconectable, airbags laterales delanteros, asistencia de arranque en pendiente y alerta de presión de neumáticos.

Autoblog no recomienda la compra de autos sin ESP.

El Volkswagen Up! es uno de los autos que ha sido sometido a las pruebas de impacto de LatinNCAP. Y fue el primero fabricado en el Mercosur en recibir la calificación de cinco estrellas para protección de adultos y cuatro estrellas para niños (ver nota). Ese crash test fue realizado con un auto sponsoreado (auto tomado de la linea de montaje). LatinNCAP ya confirmó que realizará un segundo crash test con otra unidad comprada al azar, para cotejar si obtiene la misma calificación (ver nota). La versión Europea también obtuvo las cinco estrellas en las pruebas de EuroNCAP.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Terminamos con las diferencias, aquí sólo hay coincidencias. La misma mecánica impulsa a las versiones europea y sudamericana. En el viejo continente, ya hay variantes con transmisión automática y todo indica que aquí también las tendremos más adelante en nuestro país, con la posible llegada de la versión I-Motion en el mediano plazo. Se trata de un motor delantero de tres cilindros, transversal, de 999 cc, con 75 caballos de potencia a 6.250 rpm y 95 Nm a 3000 rpm.

La transmisión es manual, de cinco velocidades. La tracción es delantera. Siempre un aspecto fuerte en Volkswagen son las cajas manuales y la del Up! no fue la excepción. Bien relacionada, robusta y precisa, logra sacarle jugo al motor, en gran forma.

COMPORTAMIENTO

Sin dudas, el Up! es un citycar, un auto pensado para el tránsito urbano exclusivamente y cumple muy bien ese papel. La versión Mercosur tiene la suspensión adaptada pera nuestro tipo de caminos y eso es muy bueno, puesto que la europea no tenía la robustez necesaria para andar por estos pagos. Durante una semana, manejé el Up! por todos lados, me excedí un poco de las fronteras urbanas, lo metí en caminos de tierra y hasta lo saqué a la ruta. El auto me dejó la misma impresión que me había causado aquél Up! alquilado para ir desde Cran-Gévrier (Francia) hasta Palexpo, en Ginebra. Ágil, bien construido y con las prestaciones necesarias para usarlo todos los días en la ciudad y alrededores, donde se mueve como pez en el agua.

En quinta velocidad a 100 km/h el motor viaja alrededor de 3.000 rpm y en autopista llega cómodamente a los 130 km/h, sin dar la sensación de estar exigido. Para que tengan una idea, durante una semana manejamos el Up! como no hay que manejarlo, le dimos rocanroll duro y parejo y a fin de cuentas el consumo promedio apenas superó los 8 litros.

Hay dos maneras de manejar el Up!. Una es como hicimos nosotros: como se nos dio la gana. La otra es hacerle caso a la computadora que nos va diciendo cuándo subir o bajar de marcha. Con el pie un poco más liviano es donde se logran los consumos más bajos (ver cifras obtenidas abajo).

Otro tema a destacar es la hermeticidad y la insonorización, gracias al doble burleteado. CC lo manejó unos días antes de dármelo, y ambos coincidimos en que, cuando el motor está frío, regula de una manera extraña. Como si estuviera a punto de apagarse constantemente. Y eso produce algunas vibraciones y ruidos, que se trasladan al interior del vehículo. Pero el resto del tiempo es muy silencioso. Cuando se acelera un poco, emite un sonido muy agradable.

Es como una especie de V6. En versión mono.

Y viajando a mayores velocidades, en autopista por ejemplo, no se sienten mayores ruidos desde el exterior y se puede conversar o escuchar música en forma clara, sin tener que levantar la voz o subir mucho el volumen respectivamente.

Algo que no me gustó tanto fueron los frenos. Y no porque el auto frene mal, sino porque la sensación en el pedal es algo rara, al menos en la unidad que probamos. Al principio del recorrido del pedal parece que nos quedáramos sin frenos, y desde ese punto en adelante el sistema responde de golpe, como si fuera una frenada de emergencia. El auto frena bien, si lo que queremos es parar a cero para evitar un choque, pero en el tránsito pesado no es agradable. Con el tiempo, se le agarra la mano, pero es un aspecto a mejorar.

Un último detalle sobre el comportamiento: en la ruta o autopista, si hay vientos laterales, se nota bastante. El auto se mueve bastante. Se siente inestable. Una vez más: es una pena que no se ofrezca con control de estabilidad. Autoblog no recomienda la compra de autos sin ESP.

CONCLUSIÓN

La mayor parte del tiempo que estuve al volante del Up!, me la pasé pensando en todo lo que un auto de entrada a una marca tiene para ofrecer hoy. Y me acordé del Gol 1.8 (1994) con el que andaba para todos lados en mi adolescencia. En ese momento era el modelo más chico de VW.

Veinte años después, uno se puede subir a un autito que tiene apenas la mitad de la cilindrada, un cilindro menos, casi el 45% más de potencia por litro y consume muchísimo menos menos que aquel golcito cuadrado. Y, además, tiene airbags, frena mejor y más parejo. Ni hablar de la tecnología: tiene aire acondicionado, pero también manos libres para el teléfono, una entrada USB para conectarlo y cargarlo, o conectar un reproductor de música. Y todo esto no es poco.

Cuando volví de Ginebra, hablamos con CC sobre mi impresión del Up! europeo. Le dije que si Volkswagen respetaba un poco el producto que tenía en Europa, y no salía con espejitos de colores por Sudamérica, el auto iba a ser un golazo. Es verdad que se puede mejorar mucho, que podría traer ESP y más airbags o control crucero, por citar algunos ejemplos. Pero los pasos que se dieron fueron en buena dirección y el producto que llegó a nuestras calles es tan bueno como aquél que manejé en marzo pasado. Podría ser con menos faltantes de equipamiento, pero es el mismo auto e incluso ganó en espacio, robustez y autonomía.

Hasta acá mis comentarios. Aunque sospecho que el editor de Autoblog va a querer agregar algunas líneas antes de que la nota se publique. El también lo manejó algunos días y le costó bastante cederme el chiche nuevo.

Matías Albín Fotos: Manuel Ledesma

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ADEMÁS Los tres desafíos de VW con el Up!

Por Carlos Cristófalo

Tengo poco que agregar a la crítica que escribió M.A. El Up! es un autito simpático, con una mecánica que sorprende y un nivel de seguridad por encima de la media de su segmento. Sin embargo, y como ocurre con todos los autos novedosos que llegan a un mercado, creo que Volkswagen Argentina tendrá que trabajar fuerte para que el Up! gane terreno en nuestro país.

En primer lugar, tenemos al motor de tres cilindros. Responde muy bien en ciudad y el consumo es bajísimo, pero nuestro mercado está poco habituado a este tipo de mecánicas. Un test drive para potenciales clientes, en este caso, puede llegar a ser el mejor argumento de ventas. Y todavía son pocos los concesionarios de la marca que lo ofrecen.

En segundo lugar está el precio. El Up! llegó para reemplazar al Gol Power, pero sus valores no son los mismos. De hecho, se solapa con varias versiones del Gol Trend, un auto más probado, versátil y "con un cilindro más". Se esperaban precios más competitivos para el lanzamiento en la Argentina y por eso las primeras cifras de patentamientos quedaron demasiado lejos del fuerte ritmo que venía marcando el Gol Power.

Y, en tercer lugar, está el posicionamiento en segmento. En países como Argentina o Brasil, el concepto de citycar no termina de encajar. En mercados donde muchas familias siguen teniendo un solo auto, son pocos los que optarán por un vehículo que se define a sí mismo como pensado "sólo para la ciudad".

Lo siguiente que voy a decir es algo bien sabido. En el mercado de autos populares en la Argentina, sólo hay dos caminos para lograr un éxito en ventas: convencer por precio o por innovación.

Volkswagen Argentina parece haber elegido el segundo sendero. El producto acompaña, pero le espera un largo proceso de "evangelización".

C.C.

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Crítica: Volkswagen Up!
La versión Mercosur es más larga que la europea y viene con un tanque de más capacidad.

Crítica: Volkswagen Up!
También ganó en espacio para las plazas traseras y el baúl.

Crítica: Volkswagen Up!
La versión europea tiene mejores tapizados, pero ventanas traseras pivotantes.

Crítica: Volkswagen Up!
La diferencia más notable sin dudas es el portón trasero. Una solución es más estética, la otra más práctica.

Crítica: Volkswagen Up!
Este es el Up! europeo: volante forrado en cuero, cruise control y butacas delanteras calefaccionadas. Aunque con espejos de regulación manual.

Crítica: Volkswagen Up!
Y este el brasileño: volante de goma, pero con espejos de regulación eléctrica.

Crítica: Volkswagen Up!

El instrumental es exactamente el mismo en ambas partes del mundo.

Crítica: Volkswagen Up!
Equipo de audio con Bluetooth y USB. Doble burlete en las puertas.

Crítica: Volkswagen Up!
Gracias al S.A.V.E. (sistema de ajuste variable de espacio), el baúl cuenta con un doble fondo.

Crítica: Volkswagen Up!
Permite tener una superficie plana de carga a la hora de rebatir el respaldo trasero. Nos dicen que en el doble fondo no entrarían noventa físicos.

Crítica: Volkswagen Up!
El auxilio es de uso temporario. Se trata de una rueda completa, pero de menor tamaño.

Crítica: Volkswagen Up!
Pulgar arriba para los anclajes Isofix. Pulgar abajo para el cinturón central abdominal.

Crítica: Volkswagen Up!

Este es el Up! que probamos en Europa: tiene las luces de giro laterales arriba del guardabarros delantero.

Crítica: Volkswagen Up!
Y este el que viene de Brasil, con intermitentes en los espejos.

Sea europeo o brasileño, donde el Up! mejor se mueven es en la ciudad.

Crítica: Volkswagen Up!
Ambos hicieron foco en la seguridad. Ojalá en nuestro mercado sigan subiendo la vara

Crítica: Volkswagen Up!

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FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Volkswagen High Up! 5 puertas Origen: Brasil Precio: 138.550 pesos (versiones desde 115.000 pesos) Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros. Comercializa: Volkswagen Argentina (www.volkswagen.com.ar)

MOTOR Tipo: naftero, delantero transversal, tres cilindros en línea, 12 válvulas, inyección electrónica multipunto. Cilindrada: 999 cc Potencia: 75 cv a 6.250 rpm Torque: 95 Nm a 3000 rpm Emisión de gases: Euro 5

TRANSMISIÓN Tipo: tracción delantera. Caja: manual, de cinco velocidades.

CHASIS Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson. Suspensión trasera: Independiente, con brazo longitudinal. Frenos delanteros: discos ventilados. Frenos traseros: tambor.

Dirección: piñón y cremallera, con asistencia eléctrica. Neumáticos: Hankook Optimo K415 185/60R15

PRESTACIONES Velocidad máxima: 163 km/h Aceleración de 0 a 100 km/h: 13 segundos Consumo urbano: 6,89 l/100km Consumo extraurbano: 4,64 l/100km Consumo medio: 5,47 l/100km

MEDICIONES Largo / ancho / alto: 3.605 mm / 1.645 mm / 1.500 mm Distancia entre ejes: 2.421 mm Peso en orden de marcha: 930 kg Capacidad de baúl: 285 / 985 litros Capacidad de combustible: 50 litros

EQUIPAMIENTO Asiento del conductor con ajuste de altura Asiento trasero enterizo abatible Sistema "Easy entry" (solo en versiones 3 puertas) Limpiaparabrisas con intervalos de barrido Radio con CD/MP3 y Bluetooth Entrada USB y AUX 6 parlantes y 2 tweeters Aire acondicionado Computadora de abordo Dirección asistida eléctrica (Servotronic) Cierre centralizado con comando a distancia Levantacristales eléctricos delanteros Sensor de estacionamiento trasero Espejos exteriores con comando eléctrico Sistema de carga variable en baúl Cristales laterales y luneta térmica 3 apoyacabezas traseros Airbag para conductor y acompañante Anclajes ISOFIX en plazas traseras Sistema de frenos ABS Cinturones de seguridad delanteros inerciales de tres puntos Cinturones traseros de tres puntos laterales, y central abdominal Tercera luz de stop Inmovilizador electrónico Faros antiniebla delanteros y traseros Alarma Aviso de cinturón de seguridad desabrochado Spoiler Llantas de acero de 13” diseño "Nice" Llantas de aleación de 15” diseño "São Paulo" Espejos exteriores color carrocería Manijas de puertas en color carrocería Luz de giro en espejos exteriores