El segmento de las pick-ups grandes o full-size es el más exitoso en países como Estados Unidos, donde la Ford F-150 es el vehículo -de cualquier tipo- más vendido desde hace casi dos décadas (leer más). En la Argentina, donde reinan las pick-ups medianas (con la Toyota Hilux a la cabeza), las full-size parecían haberse extinguido por completo.

Ford cesó la comercialización de la F-100 brasileña en noviembre de 2011 y no la reemplazó. Y Chrysler Argentina demoró dos años en completar la homologación de la nueva generación de la Ram.

Ahora, como una marca independiente dentro del grupo Fiat Chrysler Automobiles, la firma Ram se relanzó en la Argentina en tres etapas. El 27 de septiembre se puso a la venta la 1500 naftera, el 8 de mayo se presentó la 2500 turbodiesel y el 4 de junio se hizo el evento de presentación de la marca en el Off-Road Park de Cariló.

Autoblog probó durante una semana la Ram 1500 Laramie y la crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Como en la Argentina no estamos acostumbrados a las full-size, la Ram en nuestro país siempre fue sinónimo de enormes dimensiones. Y la nueva generación no defrauda.

La 1500 Laramie mide 5,82 metros de largo, dos metros de alto y dos de ancho. Es realmente impactante verla en el tránsito urbano, donde el capot queda exactamente a la altura del techo de la mayoría de los autos (ver fotos). La 2500 turbodiesel es todavía más grande, con 6,02 metros.

Con respecto a la anterior Ram que llegó a la Argentina, sus líneas son más modernas y agresivas. Se la ve realmente imponente, ahora con unas llantas de 20 pulgadas, más acordes con sus dimensiones: son cromadas y calzan neumáticos Goodyear Wrangler M+S 275/60.

El doble escape trasero cromado, la tapa de la caja con deflector, los faros inteligentes SmartBeam (tienen un sensor de luz que evitan encandilamientos y pasan automáticamente de alta a baja) y la gran parrilla no pasan desapercibidos.

Como Ram ahora es una marca independiente, también desapareció el nombre “Dodge”. Y el logo del carnero (“ram”) ganó protagonismo.

La caja de carga es muy amplia: mide 1,72 metros de largo, por 1,29 de ancho y 50 centímetros de alto. Pero sorprende por su escasa tolerancia al peso: está homologada para cargar sólo 554 kilos, 35 menos que una humilde Fiat Strada. El motivo se encuentra en el esquema de suspensión, sobre el que se habla más adelante.

En la trompa y en la cola cuenta con robustos ganchos de remolque. Y tomas de 12 voltios sobre el paragolpes trasero.

Pero eso no es todo. Para quienes la estética de la nueva Ram no sea suficiente, en los concesionarios está disponible el catálogo Mopar, con accesorios de personalización para todo los gustos (ver ejemplos). Hay desde llantas más deportivas, hasta kits para rebajar la suspensión, stickers para decorar la carrocería y tapas rígidas para la caja de carga.

POR DENTRO

La cabina de la Ram está homologada para cinco pasajeros, pero bien podrían caber seis o siete. Es tan ancha y con un techo tan elevado, que es lo más parecido a un salón con ruedas. El único inconveniente está en el acceso al habitáculo: a esta pick-up no hay que subirse, hay que treparse. Y algunas personas notarán la ausencia de estribos (es un accesorio opcional Mopar).

Entre el conductor y su acompañante se conserva la gran guantera refrigerada. Y en las plazas traseras hay varios guardaobjetos ocultos (dos bajo el piso, dos bajo los asientos). Las plazas traseras se pueden rebatir por tercios hasta formar un piso plano. Es ideal para transportar carga que no pueda quedar a la intemperie, como el equipaje.

Las cinco plazas son calefaccionadas, incluyendo a los asientos y al volante. Y las butacas delanteras, además, tienen un práctico sistema de ventilación interna para el verano.

Pero más sorprendente que el espacio es la posición de manejo. Las butacas delanteras tienen ajustes eléctricos, aunque también se regulan el volante (altura y profundidad) y la pedalera (altura). Eso no es todo, frente a tus ojos te vas a encontrar con uno de los tableros más completos de nuestro mercado. No tiene gran diseño, pero posee tanta información sobre el funcionamiento de la mecánica que podés pasar horas revisando a qué temperatura está la transmisión, cuál es el estado en el que se encuentra el aceite del cárter, cuántas horas estuvo funcionando el motor al ralentí o en movimiento, y un largo etcétera.

Más allá de eso, también tiene espacio para el entretenimiento. En la consola central nos encontramos con una pantalla táctil con sistema multimedia Uconnect, nueve parlantes, subwoofer, lector de tarjeta SD y puertos Aux/USB. En esa pantalla se proyectan las imágenes de la cámara de retroceso, imprescindible en un vehículo de este tamaño. El único bache corre por cuenta de la ausencia de GPS, sólo disponible en la 2500 turbodiesel.

Si necesitás recargar dispositivos, lo mejor es el enchufe que hay bajo la pantalla, aunque tenés que contar con un adaptador para las clásicas patitas rectas y paralelas norteamericanas.

Si todo esto te parece poco, además hay techo corredizo y luneta de apertura eléctrica.

La calidad de terminación es muy buena, con algunos detalles de excelente gusto, como el revestimiento en cuero con costuras blancas sobre la plancha de instrumentos. Es una pick-up con el equipamiento y la calidad de un sedán de lujo. Y, lo mejor de todo, cada pequeño botonito transmite la sensación de durabilidad heredada de Jeep.

SEGURIDAD

Viene de serie con seis airbags, frenos ABS en las cuatro ruedas, control de estabilidad, monitoreo de presión de los neumáticos y… gruesos paragolpes de acero. Son tan grandes que imponen respeto a la distancia. La seguridad activa, aquella que ayuda a evitar un choque, es más que recomendable. Pero no en la Ram, sino en los autos que se crucen en su camino.

Una Ram 1500 fue sometida a pruebas de choque por la IIHS en Estados Unidos (socio norteamericano de GlobalNCAP) y obtuvo la calificación máxima (“buena”) en impacto frontal y protección de ocupantes. Recibió una intermedia (“marginal”) en resistencia del techo ante vuelcos.

MECÁNICA Y TRANSMISIÓN

Cuatro letras lo dicen todo: Hemi. Este V8 de 5.654 centímetros cúbicos pertenece a la familia de motores Chrysler que, desde los años ’60, recurren a las cámaras de combustión hemisféricas (de ahí su nombre). A pesar de que esta tecnología hoy ya está superada -por soluciones más eficientes y ligeras- el nombre Hemi es toda una seña de identidad para los motores más temperamentales de Detroit.

Estamos hablando de una camioneta con motor naftero. Es un mercado muy pequeño, que en la Argentina apenas alcanza menos del 5% de las ventas totales de pick-ups medianas/grandes, pero que recompensa con un rendimiento sobresaliente: 395 cv a 5.600 rpm y 556 Nm de torque a 3.950 rpm.

El motor cuenta con el sistema MDS (Multi-Displacement System), que desconecta cuatro de los ocho cilindros al funcionar en condiciones de baja exigencia.

Tiene caja automática de seis marchas, con modo secuencial y selector de rango de marchas. Esta última función permite seleccionar un cambio e impedir que la caja pase a la marcha siguiente al alcanzar el régimen máximo. Es ideal para transportar remolques pesados o para circular sobre barro pesado.

La tracción integral es desconectable y cuenta con cuatro modos: 2WD (tracción trasera), 4WD Auto (envía torque a las ruedas delanteras al detectar pérdidas de adherencia), 4WD Lock (bloquea la doble tracción de manera permanente) y 4WD Low (acciona la baja de la caja reductora).

COMPORTAMIENTO

Entrar al habitáculo equivale a trepar a una montaña. Encender el motor es como despertar a un dragón. Y conducir por el tránsito es igual a manejar sentado sobre el techo del promedio de los autos argentinos.

Definitivamente, manejar una Ram es una experiencia única.

Por empezar, es incomodísima en el uso urbano. Los carriles de las avenidas resultan angostos. Las calles de doble mano parecen estrechísimas. Y los estacionamientos de varios pisos, una verdadera tortura para los nervios.

Pero la culpa no es de la Ram. Me niego a criticarla por sus dimensiones. En un país como Argentina –con una superficie más parecida a las de Estados Unidos que a la de cualquier paisito europeo-, sólo a nuestros queridos inmigrantes españoles e italianos se les pudo haber ocurrido diseñar la cuadrícula de estas urbes con la misma proporción con la que se diseña un pueblito mediterráneo: acorralado entre la montaña y el mar.

La culpa de eso no es de la Ram, está claro. Pero también es inevitable admitir que no cabe en nuestras calles. Su hábitat natural son las autopistas, donde puede crucerear a 120 km/h en sexta y a sólo 1.800 rpm. Pero se siente aún mejor en las rutas secundarias. No interesa que se encuentren en mal estado: lo importante es que estén desiertas.

Y es que, además de las dimensiones, el confort de marcha es la gran sorpresa de esta nueva generación de la Ram. Estamos hablando de una pick-up con chasis clásico de largueros (aunque hecho con acero de alta resistencia), que desechó por completo los elásticos y ballestas en los componentes de la suspensión, para adoptar resortes helicoidales y amortiguadores de doble tubo en las cuatro ruedas. El eje delantero es independiente, con brazos de control superiores e inferiores. Y el eje trasero es rígido, también con brazos múltiples.

El resultado es un confort de marcha inédito para una pick-up. Ni la Chevrolet S10 (que tiene la suspensión más blanda) ni la Volkswagen Amarok (con el andar más parecido a un auto) se acercan al señorial desempeño del chasis de la Ram. Ese confort es el que juega en contra a la hora de llenar la caja trasera. La media tonelada que tolera este esquema de suspensión deja en claro que estamos antes una pick-up pensada para los pasajeros y no tanto para la carga.

Es una pick-up cómoda, pero también muy noble en las reacciones. Realmente hay que provocar al motor para que las casi tres toneladas de peso en vacío se salgan de sus cabales. Y ahí la cosa no hace más que ponerse muy divertida.

El Hemi es un motor con doble personalidad. En los papeles, el sistema MDS necesita condiciones casi ideales para desconectar la mitad de los cilindros (aceite a temperatura, velocidad por encima de los 30 km/h, régimen del motor entre 1.000 y 2.000 rpm). Pero, en la práctica, esas condiciones se encuentran con suma facilidad y recompensan al conductor encendiendo un “Eco” de color verde en el tablero, señal de que está trabajando en cuatro cilindros

Las mediciones de consumo de Autoblog se realizaron intentando mantener siempre el “Eco” activado. En esas condiciones, se logró un consumo medio de 13,5 litros cada 100 kilómetros, con 16,8 litros en ciudad y 11,2 litros a 120 km/h en ruta.

Son valores más que razonables para un Hemi, pero no recomendamos repetir la experiencia. Desde ya, se estará cuidando el medioambiente y los cachalotes volverán a reproducirse con lujuria gracias a nuestro empeño ecologista. Pero comprar una Ram para usar sólo cuatro de los ocho cilindros no sólo es un esfuerzo estresante. También es terriblemente frustrante.

Por eso, la actitud del comprador debe ser relajada a la hora de calcular los consumos. Si tenés una Ram, disfrutá el sonido del motor sin prejuicios. Y, por favor, aprovechá cada vez que puedas el tremendo poderío del Hemi. Ahí vas a superar con comodidad los 20 litros cada cien. Pero lo que gastes en combustible te lo vas a ahorrar en diván.

Estamos ante un motor capaz de mover a esta mole con la misma agilidad de un Golf GTi. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, una proeza que de sólo leerla suena tan inverosímil como un discurso político honesto, pero que en la práctica es tan real como el fruncimiento que se produce adentro de tus pantalones.

Por suerte, para detener semejante maremoto, ahora cuenta con frenos a disco y ABS en las cuatro ruedas, con un nuevo modo Ready Alert, que detecta la necesidad de una frenada de emergencia y descarga toda la potencia de las pinzas, aún cuando el conductor no lo haya pedido así. Brutal.

Fuera del asfalto, la Ram sigue ofreciendo un andar cómodo y aislado de este mundo. En el barro hay que moverse con la lentitud y serenidad de los grandes transatlánticos. Mientras manejes despacio, el torque, la transmisión, el gran despeje del suelo y el aceptable dibujo de las Goodyear se encargarán de hacerte avanzar. Pero el más leve exceso en el acelerador será equivalente a cavar tu propia fosa. Literalmente.

Y, con lo que pesa la Ram, no habrá tractor ni Jacinto Campos capaz de rescatarte. Hasta las F-100 más gauchas te pasarán por el costado y te mirarán de reojo, como a un extraño meteorito recién caído del cielo.

Y es que el rol de la Ram no es ser rescatada, sino ser la campeona de los rescatadores. La 1500 puede arrastrar hasta 4.500 kilos. Si le ponés rulemanes al Obelisco, te lo llevás de paseo.

CONCLUSIÓN

La Ram llegó a la Argentina en 2004 y, desde entonces, inventó su propio nicho en nuestro mercado: el de las pick-ups de lujo, con fines más lúdicos que laborales. Es un posicionamiento muy diferente al de Estados Unidos, pero indiscutible en nuestro país.

Como se dijo al comienzo, hoy no tiene competencia en la Argentina. Aunque, con un precio de 59 mil dólares, no está tan lejos de los 55 mil verdes que ya cuestan las Ford Ranger Limited y Toyota Hilux SRV automáticas.

Está demostrado que no sirve para llevar mucha carga ni tampoco es práctica para la ciudad. Es brillante para remolque, eso sí. Pero a fuerza de confort, equipamiento, prestaciones y brutalidad también es una sofisticada herramienta para masajear el ego del propietario. En Ram hablan de una pick-up “Ego Friendly”. Y no se equivocan.

Podés encontrar argumentos racionales para comprar una Amarok con caja automática de ocho marchas. O una S10 con tapizado en cuero y climatizador. Pero la Ram es la única pick-up del mercado que te obliga a sincerarte y a descubrir que ya estás en edad de no darle explicaciones a nadie.

La Ram es la reina de las chatas-capricho. Si podés, date el gusto.

Carlos Cristófalo
Producción fotográfica: El Coleccionista

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Crítica: Ram 1500 Laramie
No importa si el camino está en buen o mal estado. La Ram necesita espacios bien abiertos.

Crítica: Ram 1500 Laramie
Esta nueva generación luce todavía más imponente, con sus llantas de 20 pulgadas y la nueva identidad Ram.

Crítica: Ram 1500 Laramie
Una chata que no pasa desapercibida.

Crítica: Ram 1500 Laramie
La caja de carga es grande, pero la tolerancia al peso es muy baja.

Crítica: Ram 1500 Laramie
Habitáculo homologado para cinco pasajeros. Pero podrían caber seis o siete.

Crítica: Ram 1500 Laramie
Las plazas traseras tienen múltiples configuraciones. Y compartimientos ocultos.

Crítica: Ram 1500 Laramie
Plancha de instrumentos a la altura de un sedán de lujo.

Crítica: Ram 1500 Laramie
Premio al mejor tablero del año.

Crítica: Ram 1500 Laramie
La pantalla del Uconnect concentra varias funciones. El GPS lo trae sólo la Ram 2500.

Crítica: Ram 1500 Laramie
El Hemi V8 naftero es la gran virtud oculta de la Ram 1500.

Crítica: Ram 1500 Laramie
¿Pick-up o GTi? Acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos.

Crítica: Ram 1500 Laramie
En el barro, el acelerador requiere un trato sosegado.

Crítica: Ram 1500 Laramie
La auténtica pick-up "Ego Friendly".

Crítica: Ram 1500 Laramie

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FICHA TECNICA

Modelo probado: Ram 1500 Laramie 5.7L 4x4 nafta ATX
Origen: México
Precio:59.000 dólares (versión 2500 turbodiesel, 73.100 dólares)
Garantía: Dos años o 50 mil kilómetros
Comercializa: Chrysler Argentina SRL (www.ram.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero longitudinal, Hemi V8, dos válvulas por cilindro, inyección electrónica multipunto, sistema MDS (Multi-Displacement System) que desconecta cuatro de los ocho cilindros a velocidades constantes.
Cilindrada: 5.654 cc
Potencia: 395 cv a 5.600 rpm
Torque: 556 Nm a 3.950 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción integral desconectable, con modo 2WD, 4WD Auto, 4WD Lock y 4WD Low Range (reductora)
Caja: automática, de 6 velocidades.

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, con brazos de control superiores e inferiores, resortes helicoidales, amortiguadores de doble tubo y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: eje rígido con brazos múltiples, resortes helicoidales, amortiguadores de doble tubo y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: discos macizos
Frenos traseros: discos macizos
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Neumáticos: Goodyear Wrangler M+S 275/60R20 con llantas de aleación (auxilio del mismo tamaño, con llanta de chapa)

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 175 km/h (limitada electrónicamente)
Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,9 segundos
Consumo urbano: 16,8 l/100km
Consumo extraurbano: 11,2 l/100km
Consumo medio: 13,5 l/100km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 5.817 mm / 2.008 mm / 1.994 mm
Distancia entre ejes: 3.572 mm
Despeje: 291 mm
Capacidad de vadeo: 90 centímetros
Dimensiones de caja de carga: 1726 mm x 1295 mm x 508 mm
Peso en orden de marcha: 2.726 kilos
Capacidad de carga: 554 kilos
Capacidad de remolque: 4.490 kilos
Capacidad de combustible: 98 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero multietapa
Doble airbags lateral delantero
Doble airbag de cortina
Frenos ABS en las cuatro ruedas
Control electrónico de estabilidad
Encendido automático de luces (DRL)
Ajuste eléctrico de los asientos delanteros (incluye ajuste lumbar)
Alarma de seguridad
Alerta del cinturón de seguridad para el acompañante
Alfombras delanteras y traseras
Alzacristales eléctricos (delanteros one touch)
Apagado de accesorios programable
Apertura de puertas a distancia
Asiento trasero rebatible (60/40)
Asientos delanteros ventilados
Asientos delanteros y traseros calefaccionados
Asientos tapizados con cuero
Cámara de estacionamiento trasera
Computadora de abordo
Cierre centralizado
Cinturones de seguridad regulables en altura (delanteros)
Climatizador bizona
Control de velocidad crucero
Espejos exteriores con memoria y desempañador
Llantas de aluminio de 20”
Rueda de auxilio fullsize (de acero)
Luces antiniebla delanteras
Luces interiores de leds
Pedales ajustables eléctricamente con memoria
Protector de la caja de transferencia
Sistema de audio con pantalla táctil de 8.4” con Uconnect y 9 parlantes con subwoofer
Puerto USB remoto, lector para tarjeta de memoria SD, Bluetooth y entrada auxiliar para dispositivos móviles
Salida de escape dual cromada
Sensores de estacionamiento traseros
Techo solar eléctrico
Ventana corrediza eléctrica trasera
Volante calefaccionado, forrado en cuero, con controles de audio