“Déjà vu” se llama en francés a la sensación de que algo ya fue visto o experimentado. Y C4 Aircross se llama a la interpretación francesa de algo ya visto: la Mitsubishi Outlander Sport (leer crítica).

Como es sabido, Citroën y Peugeot lanzaron a fines del 2013 sus SUV compactas C4 Aircross y 4008, fabricadas en Japón por medio de un acuerdo con Mitsubishi.

En los últimos cuatro meses, se patentaron 257 unidades de la 4008 y 50 de la C4 Aircross. El modelo de Mitsubishi vendió 295 unidades en todo el 2013. A pesar de que la 4008 arrancó con los precios más caros del trío, el resultado era esperable, porque el ímpetu en el arranque de la comercialización de un nuevo modelo siempre está muy relacionado con la extensión de la red de concesionarios de cada marca.

En tiempos de boom de ventas de vehículos -cuando los concesionarios despachan, en lugar de vender-, gana siempre el que tiene más bocas de expendio. Eso fue lo que ocurrió durante todo el 2013.

Pero el escenario del 2014 será muy diferente. Las tres SUV japonesas fueron castigadas con los impuestos internos y sus valores se dispararon. La C4 Aircross que está en este momento en el garage de Autoblog es una versión Tendance 2.0i 4WD CVT (con 150 cv), que trepó de 316.700 pesos en octubre a 384.858 pesos (según la última actualización de la lista de precios de Citroën Argentina, publicada el 28 de enero).

Cuanto más elevados son los precios de un producto, más pequeña es la porción de la población en condiciones de comprarlo. Por eso, en el 2014, la tarea de los concesionarios ya no será sentarse a despachar. Sino salir a vender.

Pero, ante un pronóstico cierto de caída en las ventas, son muchas las agencias que ya tomaron la triste decisión de recortar personal. Aunque los despidos, por el momento, no están siendo masivos: son más bien selectivos. Los dueños de los concesionarios se están cuidando muy bien de preservar a los verdaderos vendedores profesionales.

La pérdida de fuentes de trabajo siempre es una mala noticia para un país. Pero Autoblog no puede evitar ponerse siempre del lado del consumidor. Y que hayan terminado los días del “hay que despachar, despachar, sin tiempo de pensar” también puede marcar el regreso de un trato más profesional y respetuoso con el comprador.

El caso del C4 Aircross es emblemático. Con otras dos marcas ofreciendo el mismo producto -y a precios muy similares- una buena atención al cliente sin dudas puede marcar la diferencia.

C.C.

En el garage de Autoblog: Citroën C4 Aircross

En el garage de Autoblog: Citroën C4 Aircross
La crítica de la Citroën C4 Aircross se publicará la semana que viene.

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