Con esta nota comenzamos la serie de artículos que se publicarán –a lo largo de esta semana- sobre el #Fast Drive 2013 (leer introducción). Por eso, creo que antes de comenzar a hablar de los autos es bueno dedicarle unos párrafos a la gran estrella del evento: la pista de Owners Club.

Se trata de un circuito privado, de 2.455 metros de extensión, ubicado en General Rodríguez, en pleno corazón de la llamada Ruta del Polo. Owners Club es un emprendimiento de los empresarios Carlos De Narváez (Torres Al Río, entre otros), Federico Álvarez Castillo (Etiqueta Negra) y Leónidas Anadón (PurSang), con el fin de ofrecer a sus socios el lugar ideal para disfrutar de sus autos de colección.

La pista tiene ocho curvas y la recta más larga tiene 309 metros de extensión. Fue diseñada por el ingeniero Sergio Salazar, el mismo que creó la pista privada de la familia Pérez Companc, en Escobar.

No es un circuito muy veloz, pero sí bastante técnico, con curvas que permiten encararlas con trazados diferentes, en función de las posibilidades del auto y, especialmente, del piloto.

Se puede saber más sobre la pista en esta nota de Autoblog y en su web oficial.

Luego de un ligero asado con agua mineral y gaseosas –perdón el sacrilegio, pero estábamos “trabajando”-, cada uno de los participantes del #FastDrive dejó el fresco aire acondicionado de la antigua caballeriza del predio y salió a la pista elegir un auto para comenzar a girar

Yo me subí a un viejo conocido: el Mercedes-Benz A 250 Sport. El ejemplar es el mismo que probé durante una semana en julio para la crítica de Autoblog.

Y sí, recuerdo bien lo que escribí en esa nota: me pasé buena parte del texto quejándome por la suspensión durísima, el perfil bajo de los neumáticos y la puesta a punto de piedra del auto en general.

¿Pero saben qué? Eso, en la pista, vale oro.

El A 250 Sport tiene un motor 2.0 turbo de 211 caballos de fuerza y una excelente caja secuencial de doble embrague, con siete marchas. Tiene tracción delantera, algo que no es lo ideal para acelerar en un circuito, pero el chasis es tan equilibrado y la mecánica es tan explosiva que es un aparato endiablado.

Pero no hay que olvidar que es un Mercedes-Benz y eso implica que también tiene un gran desarrollo tecnológico en sistemas de ayuda a la conducción. Y, con el seteo en modo Sport, todos ellos se ponen de acuerdo para sacar el mejor provecho de la potencia.

Es un auto muy estable, que viaja siempre bien pegado al piso. Por supuesto, tiene una leve tendencia a irse de trompa, pero esto se puede corregir levantando un poco el pie del acelerador o peinando un poquito el freno.

Pero lo mejor de todo es que no hay que ser un mago con los pies ni saberse de memoria la maniobra de “punta y taco”. La caja 7G-DCT la hace por vos, de manera automática: en los rebajes eleva las vueltas del motor para que la marcha engrane mejor y deja al tacómetro justo en el régimen ideal para salir acelerando a fondo.

En el modo Sport, los controles de estabilidad y tracción son más permisivos, permiten algunos deslizamientos, pero están siempre alertas. Lo dicho: es un Mercedes.

El Firewall tecnológico del Clase A es tan abrumador e ingenioso, que en la pista hicimos un experimento: con toda la parafernalia conectada, pusimos a correr al Mercedes contra la Genesis V6. Con casi 100 caballos extra de potencia, parecía un despropósito. Pero el conductor de la coupé de Hyundai corrió con todas las ayudas electrónicas desconectadas.

¿El resultado? La Genesis nunca logró despegar de sus espaldas al Clase A.

Después de unas cuatro vueltas, la prueba se suspendió por motivos más que curiosos: un largo pasto seco había quedado atrapado dentro del disco de freno delantero derecho del Mercedes y comenzó a quemarse.

El humo casi alerta a los Bomberos de General Rodríguez, que custodiaron las actividades del #FastDrive desde el borde de la pista. Pero fue sólo una falsa alarma.

Para la Genesis –y su atribulado conductor- fue como escuchar el sonido de una campana salvadora.

Continuará.

C.C.
Fotos: Luciano Cianni

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#FastDrive: Mercedes-Benz A 250 Sport
El A 250 Sport es duro. Pero esa puesta a punto resulta ideal para un circuito.

#FastDrive: Mercedes-Benz A 250 Sport
Tiene un motor 2.0 turbo de 211 caballos de potencia.

#FastDrive: Mercedes-Benz A 250 Sport
Acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos. Y alcanza una máxima de 238 km/h.

#FastDrive: Mercedes-Benz A 250 Sport
El Mercedes fue uno de los dos autos de tracción delantera que participaron del #FastDrive. El otro fue el Clio IV RS.

#FastDrive: Mercedes-Benz A 250 Sport
Curioso percance: un pasto largo se metió en la rueda y, con el disco de freno al rojo vivo, experimentó una combustión espontánea.

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