El C4 Lounge es mucho más que el nuevo sedán compacto de Citroën. Es el primer auto fabricado en la planta de El Palomar que estrena una serie de procesos industriales –como soldaduras láser por robots-, que ayudarán a mejorar la calidad de éste y los próximos modelos que Peugeot-Citroën fabriquen en nuestro país.

El C4 Lounge llegó para reemplazar al C4 Sedán y, aunque por el momento la marca lo niega, es posible que en algún momento también sirva de base para reemplazar al C4 Hatchback. De hecho, el Lounge y el C4 II Hatchback son casi idénticos desde la trompa hasta el pilar central.

Pero para eso falta bastante. Citroën Argentina hoy sólo tiene ojos para este sedán del segmento compacto, que llega para disputar uno de los rubros más competitivos de nuestro mercado, con rivales como Chevrolet Cruze, Ford Focus (a punto de renovarse también), Honda Civic, Hyundai Elantra, Kia Cerato Forte, Peugeot 408, Renault Fluence, Toyota Corolla y Volkswagen Vento.

Durante la presentación que se realizó en Mendoza, tuvimos la oportunidad de manejar la versión 1.6 THP. La crítica completa se reproduce a continuación.

Por fuera

Cuando salió a la venta en abril del 2007, el C4 Sedán sorprendió por sus dimensiones. Era incluso más largo que el C5 de aquél entonces. Pero también llamó la atención por el extraño diseño de su parte trasera, que no armonizaba con el resto de la carrocería.

Esto se corrigió en el C4 Lounge, que resignó 15 centímetros de largo (ahora mide 4,62 metros) y casi 50 litros de capacidad de baúl (quedó con 450) para ofrecer a cambio unas líneas más armónicas. Lo bueno es que se mantuvo la distancia entre ejes de 2.710 milímetros, con lo que el cambio no sacrificó espacio en el habitáculo.

Como se dijo, tiene varios rasgos del C4 II Hatchback -presentado en 2010 en Europa-, pero también del discontinuado C5 –como la luneta cóncava, leer obituario-.

El C4 Lounge no se comercializa en el Viejo Continente. Además de la Argentina, y con el nombre C4L, el Lounge se fabrica apenas en China y Rusia, donde tiene algunos rasgos estéticos diferentes. Básicamente, consisten en una recargada presencia de cromados. Al parecer, los chinos y los rusos adoran los cromados.

En el C4 Lounge argentino los cromados también están presentes, aunque con menor énfasis que, por ejemplo, su hermano de plataforma: el Peugeot 408. Y hablando del tema, el nuevo Citroën utiliza la conocida Plataforma II del Grupo PSA, que debutó hace más de una década con el Peugeot 307 y que también utilizan el 308 y el C4 de primera generación. Esta plataforma se encuentra en franca retirada y ya comenzó a ser reemplazada en Europa por la más moderna EMP2, que debutó este año con los nuevos C4 Picasso II y 308 II. Está confirmado que esta plataforma también se producirá en El Palomar, pero aún sin fecha de desembarco.

El C4 Lounge se comercializa con llantas de aleación de 17 pulgadas en todas las versiones (con neumáticos 225/45), excepto en la Origine de entrada a gama, que calza 205/55R16. La rueda de auxilio tiene el mismo tamaño de las otras cuatro.

Por dentro

En el interior, lo primero que llama la atención es el volante. En 2007, Citroën Argentina enumeró varios argumentos para defender la idea de utilizar un volante de centro fijo (“mejor ergonomía, despliegue parejo del airbag en caso de impacto”, etc), pero seis años después la idea se abandonó. La marca admite que el público nunca se acostumbró a esta propuesta algo excéntrica. El C4 Lounge lleva un volante de diseño bastante similar al del DS4, sólo que con menos botones.

El tablero también es muy similar al DS4, aunque cuenta con menos información. Se puede cambiar la iluminación de los cuadrantes, pero resulta insólito que no tenga indicador de temperatura del motor. Sólo cuenta con un testigo que se encenderá cuando el motor ya haya sufrido un recalentamiento.

Las similitudes con el DS4 son un gran avance con respecto al C4 Sedán, pero tal vez sea una mala noticia para el famoso hatchback de vidrios traseros fijos, que ahora pierde exclusividad (con el C4 Lounge comparte hasta las motorizaciones y transmisiones).

Como en el DS4, la posición de manejo se acerca más a la de un auto cómodo, para manejar relajado, que a la de un deportivo. La butaca del conductor es confortable y se regula en altura. El volante se ajusta en altura y profundidad. La del acompañante, en cambio, no puede cambiar su altura y está ubicada en una posición bastante elevada.

Atrás hay espacio para tres adultos, pero el del medio viajará algo incómodo, por el voluminoso túnel central.

El equipamiento de confort de serie es bastante completo. Levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas, espejos eléctricos, control de crucero, cierre centralizado con mando a distancia, volante multifunción y equipo de audio con CD/MP3/Aux/USB/Bluetooth.

Las versiones más equipadas incluyen climatizador bizona, encendido automático de luces, sensor de lluvia, navegador satelital con pantalla de 7 pulgadas, encendido del motor por botón y tapizado en cuero. Los únicos dos opcionales disponibles se pueden sumar sólo a las versiones Exclusive (tanto naftera como diesel): se trata del techo corredizo y de los faros bixenón direccionales. Las dos opciones juntas cuestan siete mil pesos (no se pueden pedir por separado).

El baúl, como se comentó, perdió 50 litros con respecto al C4 Sedán, pero conserva unos respetables 450 litros de capacidad. Lo único incómodo es el sistema de apertura: no hay botón sobre el portón de carga, sólo se abre con la llave o desde un botón bajo el volante.

Seguridad

En el segmento de los sedanes compactos ya hay competidores que ofrecen seis airbags, frenos ABS y control de estabilidad en todas las versiones (Chevrolet Cruze y Hyundai Elantra), pero Citroën Argentina decidió restringir este equipamiento a las versiones más caras. De serie, el C4 Lounge Origine sólo trae doble airbag, ABS y doble anclaje Isofix. Es poco para un auto de 144 mil pesos.

El control de estabilidad, el control de tracción, los airbags laterales y los airbags de cortina vienen sólo en las versiones Exclusive.

En conferencia de prensa, los directivos de Citroën Argentina revelaron que se realizaron pruebas de choque en Europa copiando los estándares de LatinNCAP. No se revelaron los resultados, tan sólo mencionaron que fueron “muy positivos” y que podrían obtener una buena calificación, en caso de que el organismo de la FIA elige estrellar un C4 Lounge.

Motor y transmisión

Las tres motorizaciones que ofrece el C4 Lounge ya están disponibles en otros modelos de Peugeot-Citroën en la Argentina. Se trata del veterano 2.0 16v naftero de 143 cv, del eficiente 1.6 16v HDi de 115 cv y del rendidor 1.6 THP de 163 cv.

Durante la prueba de manejo realizada en Mendoza, Autoblog pudo probar este último, que se puede asociar sólo con la conocida caja automática Tiptronic de seis marchas. Las versiones HDi y 2.0 sólo pueden combinarse con una caja manual de cinco velocidades.

Comportamiento

Quienes alguna vez manejaron un C4 Sedán recordarán un andar suave, muy blando y acompasado, como el de un barco en aguas calmas. Nada queda de esa sensación en el nuevo C4 Lounge. La suspensión ahora es más firme y con una puesta a punto un poco más deportiva. Lo malo es que se perdió el confort extremo de su antecesor. Lo bueno es que se ganó mucha confianza y estabilidad en maniobras a alta velocidad.

En caminos en mal estado, el comportamiento puede llegar a ser un poco áspero, pero las reacciones son ahora más inmediatas y transmiten mayor seguridad. La reacción de los frenos también es más pareja y eficiente.

Incluso se trabajó sobre el tren trasero –que sigue teniendo un eje de torsión- para eliminar los golpes secos que tienen sus primos, el C4 Hatchback y los Peugeot 308/408. Se colocaron bujes de goma para evitar este golpeteo incómodo que se produce, por ejemplo, al pasar sobre los flejes "despertadores" de las cabinas de peajes. El resultado fue tan bueno que los primos mencionados ya comenzaron a salir de fabrica también con estos bujes.

Ahora, los puntos flojos. La dirección parece no acompañar esta nueva puesta a punto del chasis. Es algo errática a bajas velocidades, aunque sin llegar a ser peligrosa. Es como si Citroën hubiese decidido apostar a un desempeño más deportivo de la suspensión, pero conservando una dirección confortable. A altas velocidades, el C4 Lounge es algo sensible a los vientos laterales y no tiene el aplomo de rivales como el Vento, el Focus II o el Civic.

El motor 1.6 THP es conocido, pero no deja de merecer elogios por su respuesta y elasticidad. El único problema es que –como ya lo criticamos en el Peugeot 308 Sport- sólo se puede combinar con la caja automática Tiptronic de seis marchas. Esta es una transmisión muy cómoda para la ciudad, pero con respuesta lenta cuando se la exige a fondo. En ruta, incluso tarda varios segundos en comprender que se alcanzó una velocidad de crucero. Mantiene de manera artificial un cambio bajo, a un régimen muy elevado, sin decidirse a pasar a una marcha más relajada. Una caja manual de seis velocidades sería una buena alternativa y en Citroën admiten que podría llegar a fines del 2014 o comienzos del 2015.

Conclusión

Pasaron sólo seis años desde que Citroën Argentina lanzó a la venta el C4 Sedán. Para el segmento de los compactos, sin embargo, parecen haber transcurrido varias décadas. En aquellos tiempos, Ford tenía el veterano Focus I y Peugeot ofrecía el ídem 307 Sedán. Renault, Honda y Volkswagen penaban por los elevados precios de los Mégane II, Civic y Vento.

En aquél abril del 2007, el C4 Sedán sorprendió al ser lanzado con precios competitivos y un espacio interior muy superior al de cualquiera de sus rivales. Era una novedad tan curiosa, que los clientes hasta le perdonaron algunas excentricidades, como el volante de centro fijo y la cola de diseño extraño.

Pero logró méritos incuestionables: el C4 de primera generación es el Citroën más vendido de la última década en la Argentina y logró posicionar por primera vez a la marca en una disputa pareja con las principales firmas generalistas.

El mercado al que se enfrenta el flamante C4 Lounge es totalmente distinto. La oferta es más amplia y aguerrida que nunca. Y el nuevo Citroën sale a la venta con una gama muy completa, aunque sin elementos que lo ayuden a desmarcarse con rapidez de la competencia.

Con el diseño exterior como único rasgo de originalidad, el C4 Lounge no ofrece en seguridad, equipamiento, mecánicas, comportamiento y precios argumentos distintivos que lo ayuden a lograr el objetivo de la marca: convertirlo en la referencia de su segmento.

Es un interesante promedio de varias de las ofertas actuales. Pero, en un mercado tan peleado, tal vez eso no alcance.

Carlos Cristófalo
Fotos: Juan Lopetegui

***

Ficha técnica Citroën C4 Lounge  

Para saber más: Precios del Citroën C4 Lounge

***

Crítica: Citroën C4 Lounge

La presentación del C4 Lounge para la prensa de América Latina se realizó esta semana en Mendoza.

Crítica: Citroën C4 Lounge

Este modelo se fabrica en la Argentina, China y Rusia. Pero en Asia se diferencia por tener muchos más cromados.

Crítica: Citroën C4 Lounge

Gran salto en calidad. El volante, el tablero y varios comandos recuerdan al DS4.

Crítica: Citroën C4 Lounge

El tablero cambia el color de la iluminación. Pero no tiene reloj de temperatura del motor.

Crítica: Citroën C4 Lounge

La pantalla de siete pulgadas con GPS (en la foto, en modo "Exportación a Brasil") viene sólo en la versión Exclusive.

Crítica: Citroën C4 Lounge

El cuero también es exclusivo de los C4 Lounge más caros.

Crítica: Citroën C4 Lounge

La plataforma es la misma del anterior C4 y de los Peugeot 307/308/408.

Crítica: Citroën C4 Lounge

Pero se trabajaron las suspensiones para mejorar el comportamiento dinámico, sobre todo en el eje trasero.

Crítica: Citroën C4 Lounge

Autoblog manejó una versión 1.6 THP Tiptronic.

Crítica: Citroën C4 Lounge
Enviá tu noticia a novedades@motor1.com