El CLS siempre fue el menos Mercedes de los actuales Mercedes-Benz. Nació en 2004 para ofrecer una alternativa con diseño moderno y vanguardista a los que buscaban un sedán de lujo menos conservador y acartonado.

Y su propuesta de una “coupé de cuatro puertas” pronto fue imitada por todos sus competidores. Ahora llegó a la Argentina la segunda generación del CLS. Se ofrece en versión 350 Sport (V6 de 305 cv, 120.900 dólares) y 63 AMG (V8 biturbo de 557 cv, 240 mil dólares).

Autoblog manejó durante una semana un 350 Sport y la crítica completa se reproduce a continuación.

Por fuera

Todo saben que las coupés tienen dos puertas, pero Mercedes-Benz llama “coupé de cuatro puertas” a este nuevo nicho del mercado de lujo. La idea surgió del tablero del diseñador norteamericano Michael Fink, cuando en 2001 jugaba a ver cómo sería un Mercedes con el lenguaje estético de Maserati y Jaguar.

El primer CLS fue tan exitoso que la idea fue rápidamente copiada por Audi (A5 Sportback y A7 Sportback), BMW (Serie 6 Gran Coupé), Aston Martin (Rapide), Porsche (Panamera), Jaguar (XJ) y Volkswagen (CC).

Con esta segunda generación del CLS, Mercedes-Benz estaba obligada a reinventarse. Por eso, el nuevo CLS se convirtió en el laboratorio donde los estudios de diseño de la marca en Alemania, Estados Unidos, Japón, China e Italia volcaron sus mejores ideas.

El nuevo CLS tomó varios rasgos del concept F800 Style de 2010 y se presentó en público en 2011. Comparte plataforma con el Clase E, pero sus líneas afiladas, aerodinámicas y bien agresivas lo hacen inconfundible: mide 4,94 metros de largo, 1,81 de ancho y 1,41 de alto. La distancia entre ejes es de 2,87 metros.

Algunos rasgos peculiares son la parrilla frontal (con un ángulo frontal casi negativo, como en los antiguos BMW), las puertas de ventanillas sin marcos (como en las auténticas coupés), la luneta fundida sobre el baúl y el larguísimo voladizo trasero.

La impresión general que causa es lo más parecido a cruzarte con Megan Fox por la calle. Manejando un plato volador. Y sin ropa.

El 350 Sport llega a la Argentina con el paquete estético AMG de serie: spoiler delantero y trasero, escapes rectangulares cromados y llantas de aleación AMG de 18 pulgadas. También, como en una coupé clásicas, las ruedas delanteras son más chicas que las traseras. Calza Goodyear Eagle 255/40 adelante y 285/35 atrás.

Por dentro

El interior conserva otra de las ideas originales del primer CLS: está homologado para sólo cuatro pasajeros y cuenta con cuatro butacas individuales.

Para quienes necesiten cinco plazas, Mercedes-Benz ya ofrece en algunos mercados la versión familiar Shooting Brake, que por el momento no tiene planes de llegar a la Argentina.

Las únicas dos plazas traseras son muy cómodas. Hay un correcto espacio para las piernas y la cabeza no toca el techo, a pesar de la curvatura de la luneta. En el centro hay un apoyabrazos con tres posavasos, una gaveta amplia para objetos y hasta un comando para el climatizador (es trizona).

Pero este no es un Clase E, un auto que muchos compradores utilizan con chofer (leer crítica). El CLS está claramente orientado al conductor. Y la posición de manejo no defrauda. La butaca y el volante tienen regulaciones eléctricas múltiples, tres memorias y son calefaccionadas. El volante es deportivo, con cuero perforado, base plana y levas para la transmisión.

La palanca de cambios es el único toque anacrónico: está en la columna de dirección.

Y, más que anacrónico, en medio de una consola dominada por un instrumental impecable, una pantalla siete pulgadas y más comandos que una nave nodriza, resulta casi sarcástica la presencia de un delicado reloj analógico, con agujas plateadas y firmado con el logo de la Estrella. Hasta eso copiaron otras “coupés de cuatro puertas”, como el Volkswagen CC (leer crítica).

El equipamiento es tan completo que lo más recomendable es revisar el listado de más abajo. Sólo hay que mencionar que se trata de un paquete cerrado, sin opcionales costosos. Trae muchísimos ítems de serie, que otras marcas rivales cobran en dólares y a precio de oro.

El baúl es de apertura y cierre automático. No es muy alto, pero sí muy profundo, con una capacidad de 520 litros. Debajo del piso de carga se encuentra la rueda de auxilio. Es de uso temporario. Es más chica que las otras cuatro y con ella no se puede circular a más de 80 km/h.

Seguridad

En Europa viene de serie con siete airbags, pero Mercedes-Benz Argentina comercializa el CLS en nuestro país con los laterales traseros de serie (cuando allá son opcionales). Con esto suma nueve bolsas de aire en total.

Además de frenos ABS, control de estabilidad y control de tracción, cuenta con otros dispositivos más exclusivos, como el sistema Pre-Safe: cada vez que un pasajero se coloca el cinturón de seguridad, un mecanismo eléctrico tensa la correa para medir las proporciones del cuerpo del ocupante. De esta manera, el sistema ya queda programado para acomodar la cabina ante una posible colisión, incluyendo el enderezamiento de los respaldos.

También tiene anclajes Isofix, apoyacabezas activos, detector de fatiga, alerta de desgaste de pastillas de frenos, alarma de pérdida de presión de neumáticos y faros adaptativos.

Estos son de led y cuentan con distribución variable de la luz. En ruta, se puede circular con las luces altas todo el tiempo, sin riesgo de encandilar a quienes vienen de frente, ya que el vehículo desvía el haz de manera automática al aproximarse otro auto.

El CLS no fue sometido a pruebas de choque por organismos independientes.

Motor y transmisión

La primera generación del CLS llegó a la Argentina con un V6 3.5 de 272 cv y un V8 5.5 de 388 cv. El nuevo viene con un V6 3.5 de 306 cv y un V8 biturbo 5.5 de 557 cv (AMG).

La unidad probada tenía el V6 atmosférico, que entrega la potencia máxima a 6.500 rpm y rinde 370 Nm de torque entre 3.500 y 5.250 rpm.

Se trata de una mecánica con tecnología BlueEfficiency, con numerosas funciones para economizar combustible. Tiene sistema Start&Stop, la dirección asistida desconecta la bomba hidráulica cuando viaja en línea recta, las tomas de aire se cierran cuando el motor no necesita refrigeración y cuenta con dos baterías (una bajo el capot, otra en el baúl; una reservada para el motor, otra para las funciones de confort, lo cual disminuye el trabajo del alternador).

La caja automática es 7G-Tronic Plus, con siete velocidades, levas al volante y tres modos: deportivo, económico y manual. La tracción es trasera, con trenes de rodaje deportivos y suspensión rebajada con respecto al Clase E.

Comportamiento

Así como el CLS es un sedán que parece una coupé, su desempeño también tiene personalidad doble. En uso tranquilo, puede ser un auto de lujo muy confortable para las diligencias diarias del Doctor Jekyll. Pero también muestra toda la fiereza de Mister Hyde cuando se lo exige a fondo.

Sus dimensiones son grandes, pero uno se acostumbra con rapidez a maniobrarlo en espacios estrechos, como si fuera un auto mucho más compacto de lo que en realidad es.

Las suspensiones tienen una puesta a punto más dura que en un Clase E y las llantas de perfil bajo no ayudan. La generación anterior del CLS llegó a la Argentina con suspensión neumática, algo que el nuevo perdió. Una pena.

Pero tampoco es para alarmarse. El CLS cuenta con la mejor puesta a punto de lo que yo llamo el Firewall de Mercedes-Benz.

No es un software antivirus, pero es un conjunto de soluciones que funcionan como si lo fueran. La idea consiste en envolver al conductor por medio de esquemas de suspensiones refinados, una dirección de tacto acertado, una cabina de aislación perfecta y sofisticadísimas ayudas a la conducción. El resultado: informarte del desempeño del vehículo, pero sin padecerlo en tu cuerpo.

Supongamos que pisás un pozo. O que el asfalto está roto. O que el camino está resbaladizo. El auto te va a transmitir toda esa data, pero no lo vas a sentir. Es una sensación difícil de describir con palabras: acelerar a fondo un CLS en una ruta argentina es como que te expliquen una explosión atómica por telegrama.

Búm, te enteraste. E incluso podés llegar a ser el responsable del estallido. Pero sabés que estás a salvo en tu butaca de cuero negro, con costuras grises.

Ese Firewall baja un poco la guardia cuando la caja está en modo Sport, pero incluso el hermoso sonido del motor ingresa correctamente filtrado a la cabina.

La consecuencia de todo esto es una sencillez asombrosa para manejarlo tanto en ciudad, a 40 km/h, o en ruta, hasta la máxima limitada a 250 km/h. El auto incluso logra anestesiar las inercias, con un límite de adherencia en curva muy elevado. Es previsible y seguro. El ESP se puede desconectar, pero siempre estará alerta para evitar que la situación se descontrole por completo.

Para un auto de este peso y potencia, las prestaciones son excepcionales. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos, frena de manera contundente y tiene un consumo promedio de 7,5 litros cada 100 km.

Eso sí: en manejo extremo, el indicador de consumo instantáneo parece soldarse en los 20 litros cada 100, amenazando la integridad del generoso tanque de combustible de 80 litros.

En esas condiciones especiales, el Firewall del CLS se encarga de blindar todo. Menos la billetera del conductor.

Conclusión

Con sólo verlo y mirar el precio, sería muy sencillo decir que el nuevo CLS apunta a un público con dinero, que no desea pasar desapercibido. Pero el nuevo sedán vanguardista de Mercedes-Benz es mucho más que eso.

Desde que se lanzó a la venta en abril, se vende un promedio de dos o tres unidades al mes. Y sus compradores son algo más que adinerados excéntricos. Son devotos confesos de Mercedes-Benz, que saben que el CLS es el auto en el que la marca está volcando sus últimos experimentos en materia de diseño y exclusividad.

A diferencia del Clase E, es un auto de lujo que no admite chofer. Está pensado para ser conducido y disfrutado por el propietario.

Es una sofisticada pieza de ingeniería y electrónica. Una máquina de gran personalidad, envuelta en el paquete de un clásico del Siglo XXI.

Carlos Cristófalo
Fotos y Photoshop: Luciano Cianni (www.lucianocianni.com.ar)

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Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
Tiene cuatro puertas, pero las ventanillas no tienen marcos. Como en una coupé.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
El CLS es el modelo en el que Mercedes-Benz vuelca sus ideas de diseño más atrevidas.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
Llantas de 18 pulgadas. Las ruedas traseras son más anchas que las delanteras.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
Cuatro plazas individuales y todo el confort de un Mercedes-Benz.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
El puesto de conducción tiene más comandos que una nave nodriza.

Entre tanta tecnología, el reloj analógico aporta un toque sarcástico.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
Las plazas traseras cuentan con climatizador propio, cenicero, carga de 12v, tres posavasos, apoyabrazos y un amplio guardaobjetos.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
Terminación cuidada en cada detalle. Parlantes Harman/Kardon en los pilares.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
Así es como se ve el CLS desde afuera.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport
Y así es como se siente desde adentro.

Crítica: Mercedes-Benz CLS 350 Sport

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FICHA TECNICA

Modelo probado: Mercedes-Benz CLS 3250 Sport
Origen: Alemania
Precio: 120.900 dólares
Garantía: Dos años, sin límite de kilometraje.
Comercializa: Mercedes-Benz Argentina (www.mercedes-benz.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero longitudinal, seis cilindros en V, cuatro válvulas por cilindro, inyección directa.
Cilindrada: 3.498 cc
Potencia: 306 cv a 6.500 rpm
Torque: 370 Nm entre 3.500 y 5.250 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción trasera, con control electrónico.
Caja: automática, de siete velocidades (7G-Tronic Plus) con levas al volante y tres modos (deportivo, económico y manual).

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales.
Suspensión trasera: independiente, tipo multibrazo, con resortes helicoidales.
Frenos delanteros: discos ventilados
Frenos traseros: discos ventilados
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica
Neumáticos: Goodyear Eagle 255/40R18 adelante y 285/35R18 atrás (rueda de auxilio de uso temporario)

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 250 km/h (limitada electrónicamente)
Aceleración de 0 a 100 km/h: 6,3 segundos
Consumo urbano: 9,9 l/100 km
Consumo extraurbano: 5,9 l/100 km
Consumo medio: 7,5 l/100 km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 4.940 mm / 1.881 mm / 1.416 mm
Distancia entre ejes: 2.874 mm
Peso en orden de marcha: 1.735 kg
Capacidad de baúl: 520 litros
Capacidad de combustible: 80 litros

EQUIPAMIENTO
Sistema Pre-Safe con pretensores reversibles para el conductor y el acompañante, función de cierre de las ventanillas laterales y posicionamiento automático del asiento del acompañante Attention Assist (advierte al conductor si detecta síntomas típicos de agotamiento)
Programa electrónico de estabilidad (ESP) con sistema de control de tracción (ASR), sistema antibloqueo de frenos (ABS), servofreno de emergencia (BAS)
Sistema de frenos Adaptative Brake con ayuda de arranque en pendientes, función de frenos secos y función Hold
Airbags delanteros frontales y laterales, de rodilla para el conductor, windowbags
Paquete de seguridad para las plazas posteriores incluyendo airbags laterales y limitadores adaptativos de tensión de los cinturones de seguridad
Reposacabezas Neck-Pro activos en caso de impacto para conductor y acompañante
Anclajes Isofix para silla infantil en las plazas traseras
Indicador de advertencia del desgaste de las pastillas de freno
Alarma antirrobo con protección antirremolcado, sensor de rotura de cristal y bloqueo de arranque electrónico
Extintor de incendios montado debajo del asiento del conductor
Avisador de pérdida de presión de los neumáticos
Paquete deportivo AMG: faldones delantero y trasero AMG, equipo de escape de doble flujo con embellecedores rectangulares cromados integrados en el paragolpes, parrilla con una lama en cromo/plata
Control de velocidad crucero Tempomat con limitación variable de la velocidad Speedtronic
Función de arranque y parada ECO
Apertura a distancia de la tapa del baúl
Techo corredizo eléctrico
Retrovisores exteriores calefactados, ajustables y abatibles eléctricamente
Retrovisor exterior del lado del conductor y espejo interior con antideslumbramiento automático
LED Intelligent Light System (faros LED High Performance con distribución variable de la luz, luces de carretera automáticas, luces diurnas de diodos luminosos, luz antiniebla ampliada, equipo lavafaros)
Tapizado en cuero negro con costuras de adorno en color de contraste
Volante deportivo multifunción de 3 radios en napa con sección inferior plana y levas de cambio
Pedales deportivos de acero inoxidable cepillado con tacos de goma
Alfombras de velours con distintivo AMG
Asientos delanteros regulable eléctricamente con memorias (incl. dirección y retrovisor exterior)
Asientos delanteros calefactados
Climatizador automático Thermotronic de tres zonas
Sistema Parktronic con ayuda activa para estacionar y cámara para marcha atrás con guías de estacionamiento
Sistema multimedia Comand con CD/DVD audio/video y reconocedor de voz Linguatronic
Sistema de navegación con pantalla color TFT de 17,8 cm de diagonal
Media Interface (conexión iPod, USB, Aux-in, Bluetooth Sistema de sonido surround Harman Kardon Logic7
Sistema Keyless Go (apertura y cierre de puertas, arranque de motor sin llaves)

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