Bueno, ya estás adentro: le das contacto y sentís el motor gasolero, cinco cilindros, 3.2 litros y 200 caballos de potencia. Es un poco ruidoso en comparación con algunos otros motores gasoleros modernos, en los cuales no se nota que está prendido.

Pero al arrancar comenzás a ver y a notar lo que son esos 200 burros: la primera marcha es corta (como patada de chancho) y sólo se explica por la necesidad de remolcar algo realmente pesado, cosa que no es extraño en el campo. Imaginate que mover una tolva cargada con 10 o 15 toneladas de maíz o soja, no es joda.

Tiene un embrague de recorrido bastante largo, lo que a veces te sorprende con un tirón. Por consejo de Cacho, un amigo viejo conocedor de fierros, a veces arranco con la Ranger directamente en segunda, cuando no ando cargando o arrastrando algo.

La segunda y la tercera se acoplan muy bien, ya sea en el potrero -donde no podés andar fuerte por lo irregular- o en el barro. En esos dos cambios la chata anda de manera excelente, ya que te da fuerza desde abajo y a bajas revoluciones, siempre manteniendo una velocidad moderada que no te hace perder el control (a 50/60 km/h, en tercera, vas a 1.000/1.500 rpm).

Esta combinación es buenísima para las subidas de curvas cerradas en sierras o montañas con serrucho, ya que no te zapatea y en consecuencia nunca pierde agarre. Hablando de ese tema, advierto que la Ranger es bastante liviana de atrás. Y, por lo tanto, un poco saltarina sin carga en la caja.

Salimos a probarla en ruta y a exigirla a fondo con la presión reglamentaria de 32 libras. La tenida es muy buena, pero la seguía sintiendo dura y saltarina. Le bajé la presión a 28 libras y eso mejoró bastante el confort de marcha. Quizás con otro compuesto en las cubiertas eso mejore.

El motor responde y ahí notás la fuerza de un cinco cilindros que realmente empuja. Tiene una salida notable para una chata y la caja de seis marchas te da muchas opciones en la conducción, porque tenés marcha para cada situación. Tampoco tenés que andar tirando cambios porque tiene mucho torque y se banca andar a 1.000 o 1.500 vueltas sin problemas.

Pero esa combineta de caja/HP también te da respiro cuando andás en media o alta velocidad, en especial cuando necesitás velocidad para el sobrepaso de otro vehículo. Allí la quinta y la sexta realmente se combinan muy bien.

La caja, como decimos, es buena en rendimiento, tanto en baja como en alta, pero los cambios son un poco ásperos y tienen un leve rozamiento al colocarlos, especialmente en primera, segunda y reversa (algo costoso, hasta que te acostumbras a esperar al embrague, es decir que el motor ande a un régimen acorde con el pase de marcha).

Fuimos hasta Baradero para la nota del Club de los 200cv y allí la metimos en el Autódromo. Claro, un karting, no es. Andás allá arriba, en una pick-up, en vez de lamer al asfalto como corresponde en un auto de pista. Pero allí sí que pude ver cómo tira el motor y la caja en exigencia de rendimiento máximo. Hasta 4.000/4.500 vueltas la aceleración es impecable y allí ya te pide el cambio.

En las curvas, notás el agarre que da el control de estabilidad y tracción. En el asfalto y a buena velocidad también valorás el rodado ancho que quizás te molestaba en la tierra y el barro. Nos pareció noble en la tenida, ágil en la salida y con buen frenado.

Al regreso, probamos el ABS en ruta y tierra. Cuando frenás a fondo en le tierra floja, 80/90 km/h, creéme: tenés buenos frenos o te la ponés de sombrero. Y la Ranger frenó parejita, con mucha seguridad. Ese día hicimos casi 200 kilómetros en ruta y 150 en tierra, con pozos, cortadas, huellones y otras lindeces (como la Ruta 41, por ejemplo, donde no sabés si manejás en carretera o estás en la Montaña Rusa). Y se portó fantástica.

El consumo promedio viene dando unos 11,8 litros cada 100 kilómetros.

También probamos varios chiches, como el control de crucero, la combinación GPS/Google Earth que te tira coordenadas, y te lleva al pelo: solo le falta un buen mapeo ya que algunos caminos vecinales no los tiene cargados.

Por ejemplo, no aparece el Almacén de la Olga, el único con buena mortadela y Cinzano en casi 100 kilómetros a la redonda.

Hasta la próxima.

Jacinto Campos
Desde la Cuenca del Salado

Crítica rural: Ford Ranger 4x4 Limited (III)
El campo tiene el Ombú.

Crítica rural: Ford Ranger 4x4 Limited (III)
Y Jacinto Campos tiene a la Ranger.

***

VIDEO: Jacinto Campos y la Ford Ranger III