El nombre Scirocco está presente en la historia de Volkswagen desde 1974 y la actual generación se lanzó a la venta en Europa en 2008. Ya ese mismo año, desde Volkswagen Argentina se comenzó a hablar oficialmente de la llegada del modelo al país (ver nota).

pero su lanzamiento se fue postergando por diversos motivos.

Finalmente, el 19 de junio, el Scirocco salió a la venta de manera oficial (ver nota de lanzamiento), con dos motorizaciones nafteras: 1.4 TSi (160 cv, desde 199.820 pesos) y 2.0 TSi (211 cv, 249.510 pesos).

La unidad que ahora está en el garage de Autoblog es 1.4 TSi, con caja automática DSG (211.390 pesos).

A pesar de su precio y su demora en arribar, de inmediato se convirtió en un éxito en ventas: al día de hoy se patentaron más de 500 unidades.

Ocurre que, a pesar del tiempo que lleva a en Europa, su diseño se mantiene absolutamente vigente, con líneas que sorprenden dentro de la homogeneidad planificada de toda la gama VW.

La aprobación del mercado coincidió con la opinión de la prensa especializada. El Scirocco ganó este mes el Premio PIA al Auto Importado 2012, en una ajustada votación donde se impuso por apenas un punto de ventaja sobre el Fiat 500 (ver escrutinio).

Lo que pocos saben es que el Scirocco es, además, el modelo favorito del nuevo CEO de Volkswagen Argentina, Emilio Sáenz.Este ingeniero español de 50 años, que llegó al país en noviembre del 2011, fue uno de los responsables de la puesta a punto de la producción del Scirocco en la única planta donde se fabrica para todo el mundo: Palmela, Portugal.

Días atrás, cuando se le entregó el diploma por el Premio PIA (ver nota), Autoblog tuvo la oportunidad de conversar con Sáenz acerca del Scirocco.

En Pacheco, el ejecutivo no ocultó el cariño que siente por este modelo: "La puesta a punto de la producción no fue sencilla para comenzar a fabricar el Scirocco. Sobre todo porque en la misma línea de montaje ya se estaba fabricando el descapotable Eos, un modelo con el que comparte muchos componentes, pero que es muy distinto al Scirocco. Lo más difícil, recuerdo, fue cumplir con las exigencias de los diseñadores e ingenieros, que rodearon a la carrocería del Scirocco con detalles muy bonitos, pero complejos de lograr en la producción, como las bisagras del portón trasero, que abultan el techo, o los hombros bien marcados sobre los pasarruedas. Tampoco fue sencillo poner a punto el sistema que baja la ventanilla apenas se toca la manija de la puerta, para evitar el efecto de vacío en el habitáculo..."

Mientras relataba esto, Sáenz pasaba sus manos una y otra vez sobre la carrocería del Scirocco, comprobando la precisión de los encastres, el trabajo de pintura y la separación entre los paneles de la carrocería.

Su obsesión me recordó a su jefe, Martin Winterkorn, a quien hace un mes había visto tocar con la misma concentración a un Audi S8, una Ducati Diavel, un Porsche 911 y un Gol Trend (ver video).

Absorto en los recuerdos, y mientras leía con sus manos las líneas de la coupé, Saénz seguía físicamente en Pacheco. Pero su corazón estaba en Palmela.

En una industria donde los balances y rentabilidades amenazan con convertirse en un lenguaje hegemónico, todavía es bueno ver que quedan ingenieros que sienten pasión por hacer buenos autos.

La crítica completa del Volkswagen Scirocco se publicará la semana que viene.

C.C.

En el garage de Autoblog: Volkswagen Scirocco 1.4 TSi DSG
En el garage de Autoblog: Volkswagen Scirocco 1.4 TSi DSG

En el garage de Autoblog: Volkswagen Scirocco 1.4 TSi DSG
Emilio Sáenz, CEO de Volkswagen Argentina, explica en Pacheco cómo se trabajó para llevar a la producción las demandas de los diseñadores del Scirocco.

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