Por Aurora Eastwood
Fotos de Umberto Torres

Manejar en la Argentina es ciertamente una experiencia que sólo puede ser comparada con el Super Mario Kart: un ecléctico mix de autos, pick-ups, enormes camiones de carga sin limitadores de velocidad y extrañas motocicletas en el medio de las autopistas (con los conductores en pantalones cortos, remera y sin casco, en la mayoría de los casos) conforman una experiencia que puede llegar a enloquecer a los conductores europeos más sensibles.

Las líneas blancas que marcan la división de carriles parecen haber sido pintadas sólo para decoración y para mantener activas a las fábricas argentinas de pintura, porque son continuamente ignoradas por la mayoría de los conductores.

¿Reglas? ¿Qué reglas? Los autos más veloces avanzan en zig-zag a través del tránsito sin utilizar jamás los intermitentes, mientras que por la noche las rutas se transforman en un interesante despliegue de autos y camiones con sólo tres luces que funcionan. O dos. O una. O, como he visto en más de una oportunidad, ninguna.

Manejar por la Panamericana por el carril rápido es una invitación a descubrir que esa mano suele estar ocupada por autos que no tienen luces y que avanzan a muy baja velocidad.

En el tiempo que llevo viviendo en la Argentina aprendí que, manejar por sus calles, rutas y autopistas, ciertamente es todo un desafío para la salud del corazón, además de una prueba permanente para el estado de tus frenos, tus neumáticos... y tus reflejos.

Durante mis primeros días en Buenos Aires intenté manejar como la más correcta de las personas, porque en definitiva me encontraba en un país que no era el mío. Mantuve el auto siempre dentro de mi carril, usaba los intermitentes y sólo adelantaba por la izquierda. Digamos que, como dicen acá, me comporté como lo que soy: una señorita inglesa.

El resultado de ese comportamiento es que tardaba una eternidad en llegar a cualquier lugar y que continuamente los otros autos me cortaban el paso, me hacían luces y me tocaban bocina.

Así fue que un buen día tomé la decision de seguir al pie el viejo adagio que reza: “Si no puedes vencerlos, únete”. Y, caramba, ahí descubrí que unirme también tenía su lado divertido.

Quiero decir: cualquier tonto puede manejar a toda velocidad por una autopista de Europa. Todo lo que tenés que hacer es pisar el acelerador a fondo y doblar en las curvas, porque todo lo demás es predecible. Nadie te va a cortar el paso o adelantarte por la derecha a 220 km/h perdonando tu carrocería por apenas unos milímetros.

En la Argentina, tengo que reconocerlo, manejar a altas velocidades requiere una habilidad genuina y un estado constante de alerta máxima. Hay que esperar siempre lo inesperado.

Avanzar a través del tránsito de una autopista de seis carriles implica una seria descarga de adrenalina, porque siempre existe la posibilidad de que todo termine en catástrofe.

Para eso es imprescindible contar con un buen auto.

Tiene que ser muy ágil, para reaccionar bien cuando te cortan el paso (dudá un segundo y morís). Tiene que tener una excelente maniobrabilidad, para esquivar a tiempo ese bus/camión/auto con puertas amarradas con sogas y sin parabrisas que de pronto decidió circular a 40 km/h por el carril rápido. Y tiene que tener unos excelentes frenos para no chocar contra el auto sin luces que avanza a paso cansino, en medio la noche, con clara vocación de pared de ladrillos móvil.

¿Y cuál es el auto perfecto para las rutas argentinas? La semana pasada descubrí que es el BMW 135i Coupé. Es veloz. Muy veloz. Tiene un motor 3.0 con turbo de doble entrada que suena de manera maravillosa: la mezcla perfecta entre un aullido y un grito gutural. Es un auto deportivo de punta a punta, que en la versión BMW-Performance que probé tiene suspensión rebajada y endurecida, neumáticos de bajo perfil y una dirección súper-ágil y absolutamente ‘dogs bollocks’ para adelantar y realizar maniobras evasivas extremas.

El motor tiene tanta potencia a todo lo largo del tacómetro que si no sos capaz de adelantar a cada misil que se cruza en tu camino es porque no naciste para asimilar la parte divertida de manejar en la Argentina. Merecés que tu carnet de conducir sea triturado y que te envíen urgente de regreso a casa. Con mami.

El kit BMW-Performance también logra que el 135i se vea tal como es: con un diseño agresivo, pintura con franjas racing, alerones, spoilers y retrovisores en fibra de carbono… No todos los autos se ven bien en color blanco. Y este BMW no se ve bien tampoco. De hecho, se ve increíble.

No voy a divulgar qué tan rápido lo llegué a manejar, porque no me gustaría enfrentar a un tribunal de deportación, pero simplemente voy a decir que es tan adictivo y divertido que me costó mucho trabajo lograr despegar mi pie derecho del acelerador.

Como dicen acá: “No corre, vuela”. Con el corazón roto, tuve que devolver las llaves.

El 135i Coupé tiene un mérito extra, que acabo de descubrir recién ahora: es un auto alemán que logró que una señorita inglesa meneje como un macho argentino. No es poco.

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
Con el kit BMW-Performance el despeje del suelo del 135i Coupé se reduce en 10 milímetros.

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
El volante M incluye un display digital para medir tiempos de vuelta y otras variables.

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
Las llantas y el alerón en fibra de carbono son detalles exclusivos de este kit.

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
Lo mismo ocurre con los retrovisores en carbono, las franjas gris-plata sobre la pintura y las salidas del escape.

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
El motor TwinPower Turbo desarrolla 306 caballos de potencia.

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
Suspensiones deportivas y neumáticos de perfil bajo. No nació para las calles adoquinadas. ¿Y para el tránsito de Buenos Aires?

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
La periodista inglesa Aurora Eastwood descubrió que es el auto perfecto para la Argentina. Sus argumentos son duros, aunque irrefutables.

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance

FICHA TECNICA

Modelo probado: BMW 135i Coupé con kit ‘BMW-Performance’
Precio: 70.000 dólares (sin el kit, 62.900 dólares)
Garantía: tres años o 100 mil kilómetros
Comercializa: BMW Group Argentina (www.bmw.com.ar)

MOTOR
Tipo: delantero longitudinal, 6 cilindros en línea, 4 válvulas por cilindro, distribución variable, inyección directa, turbocompresor de doble entrada, intercooler.
Cilindrada: 2.979 cc
Potencia: 306 cv a 5.800 rpm
Torque: 400 Nm entre 1.200 y 5.000 rpm

TRANSMISIÁ“N
Tipo: tracción trasera
Caja: manual, de seis velocidades

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson con resorte helicoidal y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: independiente, con paralelogramo deformable, resorte helicoidal y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: ventilados, de 17 pulgadas.
Frenos traseros: ventilados
Dirección: de cremallera, con asistencia variable.
Neumáticos: llantas de aleación de 18 pulgadas (19” en opción).

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 250 km/h (limitada)
Aceleración de 0 a 100 km/h: 5,3 segundos
Aceleración de 0 a 1000 mts: 24,5 segundos
Consumo urbano: 12,1 l/100km
Consumo extraurbano: 6,4 l/100km
Consumo medio: 8,5 l/100km

MEDICIONES
Largo / ancho / alto: 4.360 mm / 1.748 mm / 1.408 mm
Distancia entre ejes: 2.660 mm
Peso en vacío: 1.530 kg
Capacidad de baúl: 370 litros
Capacidad de combustible: 53 litros

EQUIPAMIENTO DE SERIE
Sistema de frenos ABS y CBC DSC III, función ASC + T integrada
Luces con función Follow-me-home
Airbags frontales y laterales para conductor y acompañante
Airbags de cortina para plazas traseras y delanteras
Pastillas de freno específicas para 135i
Check control
Computadora de a bordo
Techo corredizo
Dispositivo de alarma
Portabebidas
Reglaje eléctrico de los asientos, con memoria
Control de distancia en estacionamiento

EQUIPAMIENTO BMW-PERFORMANCE
Suspensión rebajada en 10 milímetros
Llantas de aleación de 18 o 19 pulgadas
Discos de frenos delanteros ventilados de 17 pulgadas
Caja de cambios con el recorrido acortado un 25%
Spoiler trasero en fibra de carbono
Retrovisores externos con carcasas de fibra de carbono
Volante M en cuero y Alcántara con display digital de tres funciones: ECO (indicadores de consumo), Sport (cronómetro que marca los valores de consumo actuales y un medidor de fuerzas G que muestra la aceleración) y Race (cronómetro cuentavueltas con funciones de parada y memoria, sensor de inicio/final de vuelta).

*** Actualización para los BMW Serie 1 Coupé y Cabrio Se lanzarán en Europa en marzo próximo

Crítica: BMW 135i Coupé Kit Performance
Las demoras de seis y hasta ocho meses en los procesos de homologación para los autos importados a veces genera fenómenos como éste. Mientras en nuestro país BMW Group Argentina recién está lanzando el paquete BMW-Performance, en Europa ya se anunció el varias veces comentado Serie 1 M Coupé (ver nota, fotos y videos) y ahora se conocieron las primeras fotos del restyling de los Serie 1 Coupé y Cabrio.

La comercialización en Europa de estos modelos actualizados arrancará recién a fines de marzo. Y se cree que no llegarán a la Argentina hasta fines del 2011, junto con el ya confirmado 1 M Coupé.

Los principales cambios externos se aprecian en el paragolpes delantero, en los faros, las luces antiniebla y las ópticas traseras. Las versiones tope de gama incluirán además el sistema Aero Curtain, que ayuda a canalizar el flujo de aire alrededor de la trompa, para reducir el coeficiente aerodinámico y aumentar la eficiencia.

Los motores no experimentaron mayores cambios. Todas las versiones con caja manual incluyen de serie el sistema Start&Stop.

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