Por Carlos Guimarães
Fotos de Marcos Camargo

Bien que intentamos dar una vuelta más larga en el pequeño Chery Face, el auto de diseño chino que ya está a la venta en la Argentina por 55.500 pesos procedente de Uruguay, donde es montado bajo el régimen CKD (Completely Knock Down).

Pero tuvimos que contentarnos con un corto trayecto programado para durar apenas 15 minutos por los alrededores de la ciudad de Itu, en el estado brasileño de Sao Paulo. Sin otra opción, lo único que se pudo hacer fue rogar para que aparecieran algunas curvas, subidas y bajadas para poder tener, por lo menos, la mínima noción sobre el comportamiento del auto.

Antes de entrar y tomar el volante, y a la espera de una chance para intentar una prueba más extensa, hubo tiempo para observar el diseño firmado por el renombrado estudio italiano Bertone. No se puede negar que hay trazos interesantes, pero hay veces que la estética puede comprometer a la funcionalidad.

Por ejemplo, los retrovisores con forma de hoja reducen el ángulo de visión. ¿Quieren otro ejemplo? La palanca del freno de mano pretender escapar a los convencionalismos, pero termina rogando por una mejor ergonomía y encima ofrece el riesgo de no ser accionada adecuadamente para quien no está acostumbrado a este sistema (el práctico y conocido botón en la punta de la palanca fue reemplazado por una metálica de resistencia un tanto dudosa).

Llama la atención el revestimiento de las butacas y, principalmente, la densidad de la espuma que rellena la estructura. No es preciso mirar de cerca para percibir que faltó más cuidado en la fabricación de los asientos, revestidos en un tejido áspero y de color amarillento, algo distante del gusto de la mayoría del público local, que prefiere tonos neutros, como negro y gris.

Y además de haber dejado la impresión de que se pueden deformar con facilidad en poco tiempo, las butacas tampoco son confortables.

A pesar de eso, no sólo hay trazos de diseño interesantes por fuera. También hay que considerar el trabajo en el interior, con picaportes trabajados como si formaran parte de los frisos laterales, lo que las deja bien camufladas.

Entre los prós y las contras, la parte estética hasta tiene sus méritos, a pesar de las fallas de terminación. Por eso, aún restaba una esperanza de que después de dar la vuelta de 15 minutos pudiera bajarme del auto satisfecho.

Pero eso no fue lo que ocurrió. Todavía falta tiempo para que la gente de Chery logre un ajuste más adecuado, principalmente en un auto concebido para el público joven, que valoriza la agilidad en el tránsito diario.

Todos los componentes mecánicos que abarcan el acto de conducir mostraron respuestas más lentas que lo ideal, incluyendo aquí al motor del limpiaparabrisas. Otro ejemplo corre por cuenta de los frenos. Desde el momento en que el pedal es accionado hasta que las ruedas de hecho comienzan a perder velocidades, existe un intervalo impreciso.

El motor 1.3 de 16 válvulas y 83 caballos de potencia, se despierta recién después de las 4.000 rpm, cuando se alcanza el torque máximo de 114 Nm. El cambio de cinco marchas con relaciones largas no ayuda a ganar régimen de funcionamiento, obligando a trabajar mucho con la palanca.

Aquellas curvas que podrían haber ayudado a formarnos una idea de cómo anda la suspensión del Face no aparecieron. Pero, bastó con las maniobras que hicimos para intentar sacar algunas fotos interesantes para quedarnos con la impresión de que es mejor andar con cautela.

Además de la inclinación de la carrocería, los neumáticos sobre llantas de 14 pulgadas no transmiten mucha seguridad.

Por lo tanto, a no ser por la garantía de dos años y la lista de equipamiento de serie (que incluye aire acondicionado, frenos ABS y doble airbag), el Face todavía tiene mucho por evolucionar.

  • Copyright de AutoEsporte. Derechos de reproducción y traducción de Autoblog.com.ar

Galería: Crítica: Chery Face

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com