Como todos los 24 de junio, día del nacimiento de Juan Manuel Fangio, ayer se celebró en la Argentina el "Día del Piloto"Y la Fundación Fangio organizó una fiesta en el barrio porteño de San Telmo para celebrar los 113 años del Quíntuple campeón de Fórmula 1.

El evento se realizó en el salón Michelangelo y la estrella de la noche fue, como no podía ser de otra manera, un auto: el Alfa Romeo 308. Este es uno de los autos más importantes del Museo Fangio de Balcarce. Al tratarse de un auto original, no una réplica, es un ícono que representa la campaña deportiva de muchos pilotos argentinos después de la Segunda Guerra Mundial: fue cuando se animaron a salir de las competencias locales para comenzar a enfrentar a pilotos legendarios en las carreras internacionales.

El primero en correr este Alfa Romeo 308 fue Oscar Alfredo Gálvez, que lo usó para ganar en Rafaela, Montevideo y Mar del Plata, ante pilotos de diferentes países. Después de Gálvez, el auto se mantuvo en competición activa durante casi 23 años, conducido por pilotos como Adolfo Schweim Cruz, Carlos Menditeguy, Alberto Crespo, Roberto Mieres, Ernesto Blanco, Alberto Rodríguez Larreta, Oscar Cabalén y Juan Manuel Bordeu. Incluso Fangio llegó a manejarlo, cuando durante la etapa de recuperación tras su accidente en Monza: a comienzos de 1951, el 308 le sirvió como herramienta de entrenamiento en el Autódromo de Buenos Aires, para volver a habituarse a un auto de carreras.

El Alfa 308 se fabricó en 1938 y sólo existieron cuatro unidades de este modelo. Lleva un motor de ocho cilindros en línea, con 3.8 litros y 300 caballos. Pesa sólo 870 kilos y alcanza los 275 km/h.

A pesar de los intentos de varios coleccionistas extranjeros, el auto permaneció siempre en la Argentina. El Automóvil Club Argentino lo compró y se lo donó a Fangio, quien lo guardó durante años en su concesionario Mercedes-Benz de Mar del Plata. Fue uno de los primeros autos confirmados cuando se tomó la decisión de construir el Museo Fangio de Balcarce.

Por iniciativa de El Hub Garage, de Tito Barreiro, el 308 fue exhibido el año pasado en Autoclásica y después fue enviado a Paraná (Entre Ríos). En la fábrica de Pur Sang, donde el equipo de Jorge Leónidas Anadón fabrica las réplicas de Bugatti más famosas del mundo, el 308 fue restaurado por completo: la idea es mantenerlo en condiciones de uso, para sorprender a los visitantes del Museo con periódicas puestas en marcha, para mantener activo su motor de ocho cilindros.

En la fiesta de anoche en Michelangelo, la Fundación Fangio reconoció el trabajo de preservación del equipo de Pur Sang con una estatuilla que recibió Anadón: "Tener el Alfa Romeo 308 en condiciones de marcha es algo muy interesante desde el punto de vista de tener el placer de disfrutar de los autos. Esta fue una oportunidad para abrazarme con algunos que hacía mucho tiempo que no veía".

El Alfa Romeo 308 volverá a exhibirse en el Museo Fangio durante estas vacaciones de invierno, como uno de los ejemplares más valiosos de la colección de Balcarce.

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Jorge Leónidas Anadón recibió anoche el reconocimiento de la Fundación Fangio por haber restaurado junto al equipo de Pur Sang en Paraná el Alfa Romeo 308 del Museo de Balcarce.

Galería: Alfa Romeo 308 - Museo Fangio

Pur Sang / Alfa Romeo

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