Hace unas semanas, el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Cordoba (Cispren) organizó una muestra fotográfica en homenaje al reportero gráfico Leonardo Luna (1960-2024). Los amigos con los que trabajé en el diario "La Mañana de Córdoba" me mandaron una foto de esa muestra: es una "placa" que Leo me tomó en 1998. La historia de la foto la conté en LinkedIn y se reproduce más abajo, pero te la resumo en pocas palabras: en una mano tengo un diploma que me dieron por la investigación periodística de un caso policial y con la otra estoy apunto de agarrar una copa de una mesa que desborda con botellas de vino.

La imagen de ese ambiente de brindis y vinazzi coincidió con las ganas de escribir una nueva entrega de "los frívolos problemas de los periodistas de autos" (ver antecedentes).

Sucede que, días atrás, fui a buscar un auto de pruebas a un concesionario del barrio porteño Caballito, que trabaja con varias marcas. Al subir, me sorprendió un cartel pegado frente al acompañante, justo donde se despliega el airbag frontal:

"Recordamos que la unidad NO CUENTA con servicio de TelePase. Por favor, tener en cuenta especialmente en aquellas autopistas y caminos sin barreras (pórticos inteligentes) en donde no es posible abonar manualmente. Esto evitará multas, a cargo de cada usuario. Muchas gracias".

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El cartel pegado en el auto de pruebas para la prensa.


Autopistas sin barreras

Quienes no vivimos en la ciudad de Buenos Aires sabemos muy bien que no hay manera de entrar o salir manejando del barrio de Caballito sin subir a alguna autopista. Bueno, sí hay maneras: hay que armarse de paciencia, calibrar bien el Waze y estar dispuesto a tolerar el tránsito pesado y los miles de semáforos, hasta lograr escapar de las "Garras de CABA".

El problema es que, desde hace poco más de un año, muchas autopistas de Buenos Aires implementaron el sistema de "Peajes Sin Barreras". Esto te obliga a contar con el tag del TelePase: un sticker con un chip metálico, adherido al parabrisas. Si no tenés el tag pegado, vas a poder circular igual por la autopista, pero los lectores láser van a detectar que no pagaste el peaje y te van a labrar una fotomulta. El costo de la infracción ronda los 20 mil pesos, así que acá va un buen consejo: no te metas en una "autopista sin barreras" sin el tag.


El problema de los "autos sin dueño"

Acá viene el dilema del título. Los "autos demos de prensa" (leer definición) no suelen tener tags. El tag tiene varias restricciones para activarse. Sólo puede haber un código de tag asociado a una misma patente de vehículo. Cada código de tag sólo puede estar asociado a una sola cuenta de pago (que es la que abona los peajes mediante el débito en su tarjeta o en su cuenta de Mercado Pago).

Esto no es un problema para la mayoría de los usuarios: tu auto particular (o el de tu empresa) siempre va a tener un solo tag y siempre va a estar asociado a una misma cuenta de débito. Algunas automotrices decidieron colocar un tag en sus autos de flota que "no tienen dueño" (como pueden ser las "demos de prensa" o los vehículos de Marketing, usados en exhibiciones o test drives con clientes). La empresa asume el costo del peaje de todos esos usuarios temporales del vehículo, para evitar el problema de tener que rastrear al que cometió la infracción (por haberse subido a una "autopista inteligente" sin el tag).

Un querido colega periodista -con grandes habilidades para hackear este tipo de problemas- encontró una "solución alegal" (la llama así, para no reconocer que es ilegal): compró un tag por Mercado Libre, lo asoció a su cuenta de pago con la patente de un auto que usa poco y plastificó el chip para pagar el peaje inteligente de manera poco ortodoxa. Cuando se acerca al pórtico del peaje automático, apoya el tag plastificado contra el parabrisas, se procesa el pago en su cuenta y guarda el tag en su bolso hasta el próximo pórtico o auto de pruebas.

¿Por qué esta solución es "alegal" o "ilegal"? Porque, con ese hack, estás manejando un auto que tiene una patente que no coincide con la matrícula declarada en el tag que estás usando para atravesar los peajes. En caso de siniestro, el concesionario de la autopista puede llegar a denunciarte por fraude y negarse a brindar servicios o coberturas de seguros por el incidente. Es sabido: los abogados siempre van a buscar el resquicio para "abrirse de gambas".


Una solución compleja

Un colega más prolijo y legalista, como Diego Cúneo (diario La Nación), se contactó con las autoridades de la empresa de autopistas porteñas (AUSA), para plantear el problema del tag en los "autos sin dueño". Cúneo propuso la idea de crear un tag especial que acompañe a conductores que cambian de autos todo el tiempo (como los periodistas que prueban vehículos, entre otros), pero no encontró un eco favorable de la empresa.

Otra alternativa sería implementar el sistema que usan las compañías de alquiler de autos, que es otra situación donde los conductores rotan todo el tiempo. En esos casos, todos los vehículos cuentan con su propio tag y, al momento de devolver la unidad, se le debita al cliente todos los consumos de peaje que tuvo durante el período del alquiler. Es un proceso sencillo, porque el débito se realiza sobre la propia tarjeta que se usó para alquilar el auto.

Sin embargo, otras empresas (como el concesionario que pegó el cartel frente a los ojos del acompañante), decidieron cortar por lo sano con el problema. Al parecer, se cansaron de pagar multas de personas que se meten en autopistas inteligentes sin el tag. La recomendación directa es no circular por autopistas, para evitar multas.

Es un problema frívolo, sin dudas. Pero un problema al fin. ¿Se te ocurre alguna otra solución "alegal" o "alternativa"? Te leemos en los comentarios de acá abajo.

C.C.

Infografía: AUSA. Click en la imagen para ampliar.

VIDEO: Cómo funciona el sistema de Autopistas sin Barreras


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