Los autos fabricados en China serán castigados con mayores aranceles aduaneros cuando quieran ingresar a los países de la Unión Europea: deberán pagar hasta 48.1% de impuestos, cuando el máximo permitido por la Organización Mundial de Comercio es de 35% (como ocurre con los autos importados en Argentina).

El anuncio realizado hoy por la Unión Europea se monta sobre la ola de proteccionismo automotor iniciada el mes pasado por Estados Unidos, que anunció aranceles de hasta el 100% para los autos chinos, después de un pedido desesperado del titular de Tesla, Elon Musk (ver nota).

En el caso de la UE, el máximo porcentaje alcanzará el 38.1%, aunque el monto tendrá variaciones entre una marca y otra. En todos los casos se sumará al 10% que ya pagan todos los autos fabricados fuera de la UE.

BYD estará sujeta al arancel punitivo más bajo (17,4%), Geely al 20% y el grupo estatal SAIC al 38,1%, según informaron hoy los medios Frankfurter Allgemeine Zeitung y la Agencia Reuters. Estas tres empresas forman parte de la muestra de compañías a las que la UE investiga por subvenciones que distorsionan la competencia desde fines de 2023.

Sin embargo, también se espera que se apliquen aranceles más elevados a empresas distintas de los tres fabricantes mencionados: aquellas compañías que hayan cooperado con la investigación de la UE recibirán aranceles punitivos del 21%, mientras que las que no cooperen serán castigadas con un 38,1%. Según un documento de la Comisión Europea, estos aranceles se suman a los derechos de importación existentes, que son uniformes y del 10%. De este modo, los derechos aduaneros ascenderán al 48,1%.

Los nuevos derechos de importación entrarán en vigor el 4 de julio y se aplicarán provisionalmente en forma de garantía. No se introducirán definitivamente hasta que el Consejo Europeo (es decir, los Gobiernos) confirme la medida. Todo esto sólo ocurrirá si la UE y China no llegan a un acuerdo mediante negociaciones. 

El Gobierno chino criticó la medida por proteccionista. Beijing asegura que viola las normas del comercio internacional que "la UE se perjudica a sí misma". Ayer martes, Chiona afirmó que no se quedaría de brazos cruzados y protegería sus intereses.

La industria automotriz alemana ya había criticado de antemano la subida de aranceles. China es uno de los mayores mercados para firmas como el Grupo VW, BMW y Mercedes-Benz. Si China aumentara sus aranceles como respuesta a UE, perjudicaría a esas empresas.

Las marcas occidentales cuantitativamente más importantes que producen en China para el mercado mundial son Tesla (Model 3 e Y), Dacia (Spring) y BMW (iX3, Mini Cooper, Mini Aceman). Tesla pagará inicialmente un arancel del 21%, pero también podría solicitar un arancel diferente. Los documentos no dejan claro si el EX30 de Volvo, filial de Geely, se verá afectado. Lo mismo ocurre con el procedimiento para Smart, que es una empresa conjunta de Mercedes-Benz y Geely.  

 En cuanto a posibles contramedidas, la Cámara de Comercio china advirtió recientemente que China podría imponer aranceles del 25% a los vehículos importados con grandes motores de combustión. Esto afectaría gravemente a los fabricantes alemanes.

 La medida de la UE sigue a los aumentos arancelarios impuestos por el Gobierno estadounidense en abril a los autos eléctricos chinos. También se citaron como motivo las subvenciones estatales que China otorga a sus fabricantes.

En Alemania, los autos eléctricos de marcas chinas sólo representan una pequeña parte del mercado. Sin embargo, una marca china como MG, se posicionó por primera vez entre los diez primeros vendedores de vehículos eléctricos en Alemania. BYD sólo ha vendido pequeñas cantidades hasta ahora, pero está planeando su propia planta en Hungría.

Recientemente, también hubo rumores de que Volvo podría trasladar su producción de autos eléctricos desde China a Bélgica. Sin embargo, un vocero de la empresa dijo que esto no sería posible de inmediato. En primer lugar, la planta de Bélgica tendría que reconvertirse para el EX30, y también se necesitarían otras baterías. Además, los proveedores cercanos a las fábricas también tendrían que trasladarse. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que Volvo también vende vehículos en China.


La clave

Los aranceles contra los autos eléctricos procedentes de otros países sólo encarecen los vehículos para los clientes. Además, la industria automotriz alemana está en contra: no quiere que se la proteja. La propuesta de la UE también huele a "proteccionismo". En interés de la electromovilidad, es de esperar que los contendientes de China y Europa lleguen a un acuerdo.

Novedades / Mercado automotor

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com