Se filtró un documento donde la asociación de fabricantes de autos de la Argentina (Adefa) aparece alertando al Gobierno sobre el “riesgo de instalación de fábricas de origen asiático”. En un texto atribuido a esa entidad y que circula por estas horas en el Congreso y la Casa Rosada, el documento muestra a Adefa pidiendo mayor proteccionismo y nuevos beneficios impositivos, ante la posible llegada de nuevos competidores.

El paper, al que tuvo acceso Motor1, comenzó a circular ayer por diferentes dependencias estatales. Adefa asegura que se trató de una "filtración". Antes de publicarlo, consultamos al área de Prensa de la entidad que agrupa a las 13 empresas que tienen las mayores fábricas de vehículos de la Argentina. Desde Motor1 pedimos acceder a una copia oficial del documento, que incluso llegó a ser publicado en medios opositores al Gobierno: “No fue distribuido por la Asociación”, informó Prensa de Adefa.

Confirmando la existencia del documento, aunque no las intenciones de difundirlo oficialmente, esa oficina agregó:“Tendrás que dar con el que lo filtró”.

Desafío aceptado. Después de unas horas, obtuvimos una copia de ese documento. Lo compartieron fuentes que tienen trato diario con Adefa. El título del paper es: “Puntos de preocupación para el sector automotor respecto del RIGI”.


¿Qué es el RIGI?

El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) es uno de los proyectos más ambiciosos del nuevo presidente Javier Milei y está incluido en la Ley de Bases, que ya obtuvo la aprobación de la Cámara de Diputados. El proyecto ahora se está debatiendo en el Senado y son muchas las empresas que quieren introducir cambios en este régimen.

El Poder Ejecutivo lo define así: “El RIGI ofrece un marco legal de incentivos impositivos, aduaneros y cambiarios para atraer proyectos de inversión superiores a los 200 millones de dólares. Esta medida tiene como objetivo generar un ambiente de seguridad jurídica que fomente la llegada de capital extranjero y nacional”.

Es decir, se trata de un paquete de incentivos para que nuevas empresas inviertan y se radiquen en la Argentina. Los proyectos que superen los 200 millones de dólares de inversión recibirán beneficios impositivos (en Ganancias e IVA, entre otros), ventajas aduaneras (exención de derechos de importación y exportación) y acceso libre a las divisas generadas por exportaciones. Todo esto con el compromiso de una Ley que les garantice la estabilidad de este régimen por 30 años.


Los “puntos de preocupación”

DOCUMENTO-ADEFA

El documento atribuido a Adefa que circula por el Congreso y la Casa Rosada contiene varios de los llamados “puntos de preocupación para el sector automotor respecto del RIGI”. Algunos de los más destacados son los siguientes.

1. Rechazo al VPU: Uno de los requisitos para calificar en el RIGI y acceder a sus beneficios es que la empresa inversora sea un “Vehículo de Proyecto Único” (VPU). Esto significa que el pedido de incentivos deberá proceder de una sociedad nueva e independiente. En el documento, las automotrices de Adefa aparecen reclamando porque algunas de ellas están radicadas en el país desde “hace más de 100 años”. Consideran “innecesario y complejo desde el punto de vista jurídico, tributario, financiero, contable y en términos de autorizaciones como empresas multinacionales ya conformadas iniciar una sociedad nueva desde cero”. Por eso, el paper sugiere adoptar un régimen similar al que rige en Tierra del Fuego, donde se realiza una contabilidad separada para un beneficio puntual, pero siempre dentro de la misma sociedad y balance.

2. Rechazo al monto de 200 millones de dólares: La inversión mínima establecida por el proyecto de Ley de Bases para acceder a los beneficios del RIGI son 200 millones de dólares. En el documento se menciona que las automotrices lo consideran “demasiado elevado”. El texto firmado por Adefa lo explica de esta manera: “Si bien las terminales automotrices tienen inversiones de nuevos modelos o plataformas que podrían ser compatibles con los 200 millones de dólares, hay otras inversiones como por ejemplo restylings, desarrollo de proveedores o desarrollo de redes comerciales que implican costos muy inferiores”. Y pone como ejemplo a un auto híbrido: “Una adaptación de plataforma existente para la fabricación del mismo vehículo en su versión híbrida requeriría en la mayoría de los casos costos menores”. El documento incluye un cuadro donde se ponen como ejemplos cinco inversiones recientes de cuatro automotrices de Adefa (Toyota, Scania, Ford y Mercedes-Benz Camiones y Buses). La entidad los considera proyectos muy relevantes, pero que no alcanzaron el monto mínimo de 200 millones de dólares.

3. El “Riesgo Asiático”: Esta es la parte más polémica del documento filtrado. Los autores manifiestan de manera directa el temor a la competencia de nuevas empresas automotrices que puedan llegar a la Argentina. Y no hablan de cualquier compañía en general. Se refieren de manera puntual a posibles inversiones de “fábricas de origen asiático”. La cita textual es la siguiente: “Un factor importante de riesgo que vemos en este punto es el hecho de que (el RIGI) resulte únicamente una ventana de oportunidad para inversiones de terceras empresas, hoy no radicadas (por ejemplo, la instalación de fábricas de origen asiático), lo cual significaría un gran perjuicio y dejaría en situación de desventaja/desigualdad de oportunidades a las empresas del sector ya radicadas que vienen invirtiendo, generando empleo y divisas desde hace más de 100 años en el país”. Adefa es una entidad que, entre sus socias, tiene a tres automotrices de origen asiático: las japonesas Honda, Nissan y Toyota. Esto plantea varios interrogantes. ¿Por qué Adefa le temería a las competidores asiáticos, pero no a los de origen americano o europeo? ¿Las "fábricas de origen asiático" que preopcupan serán indias, vietnamitas, coreanas o tal vez chinas? El documento no lo aclara.

4. Quejas por el Impuesto PAIS: Otro punto de rechazo es hacia el llamado impuesto “Para una Argentina Inclusiva y Solidaria” (PAIS), implementado por el presidente Alberto Fernández en la pandemia, ampliado por el ministro de Economía, Sergio Massa, durante su campaña presidencial y sostenido durante estos primeros meses del gobierno de Javier Milei. El texto muestra preocupación acerca de la posible continuidad de este impuesto que “impacta muy negativamente en la competitividad productiva y exportadora del sector industrial”.

5. Protección de beneficios vigentes: El artículo 162 de la Ley de Bases propone anular cualquier normativa o beneficio previo que limite los alcances del RIGI. El texto muestra a las automotrices preocupadas por el futuro de regímenes de incentivos vigentes, como la “Ley de Autopartes” y la “Ley de Inversiones”, que fomentaron “grandes inversiones previas”.


¿Qué es Adefa?

La Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) agrupa a los 13 principales fabricantes de autos de la Argentina. Su objetivo es negociar de manera conjunta -"hacer lobby"- ante Gobiernos y otros organismos, para transmitir los pedidos y necesidades de esas empresas. Las automotrices que hoy integran Adefa son: FCA Automobiles Argentina S.A. (Abarth, Fiat, Jeep y Ram), Ford Argentina S.C.A. (Ford), General Motors de Argentina S.R.L. (Chevrolet), Honda Motor de Argentina S.A. (Honda), Iveco Argentina S.A. (Iveco), Mercedes-Benz Argentina S.A. (autos y vans Mercedes-Benz), Mercedes-Benz Camiones y Buses S.A.U. (camiones y buses Mercedes-Benz), Nissan Argentina S.A. (Nissan), PSA Peugeot Citroën Argentina S.A. (Citroën, Ds y Peugeot), Renault Argentina S.A. (Renault), Scania Argentina S.A. (camiones y buses Scania), Toyota Argentina S.A. (Hino, Lexus y Toyota) y Volkswagen Argentina S.A. (Audi, Volkswagen Autos y Volkswagen Camiones y Buses).

Adefa está gobernada por una conducción política (que se renueva todos los años) y otra ejecutiva (el "staff permanente"). La conducción política se elige por voto de los asociados y hoy está encabezada por Martín Zuppi (Stellantis), Martín Galdeano (Ford), Pablo Sibilla (Renault) y César Luis Ramírez Rojas (Scania). La dirección ejecutiva del staff permanente está liderada desde hace casi dos décadas por Fernando Rodríguez Canedo, quien está al frente de un equipo de técnicos, administrativos y lobbistas.

Los lobbistas de Adefa muchas veces perjudican y afectan la seguridad de los consumidores de Argentina, siempre con el objetivo de defender los "intereses de la industria automotriz nacional". En los últimos años, uno de los mayores “logros” del lobby de Adefa fue conseguir la prórroga por dos años en la implementación de dispositivos de seguridad vitales en los autos vendidos en la Argentina, como el control de estabilidad (ESP). El ESP iba a entrar en vigencia en enero de 2018 para los nuevos modelos lanzados a la venta y en enero de 2020 para todos los 0km del mercado. Sin embargo, el lobby de Adefa consiguió que se siguieran vendiendo autos sin estos dispositivos de seguridad hasta 2020 y 2022, respectivamente (ver nota).

Es algo similar a lo que estaría ocurriendo ahora con el RIGI: un pedido de proteccionismo al Gobierno, para evitar que los consumidores accedan a una mayor variedad de productos, incluso fabricados en Argentina. En este caso, considera "un factor importante de riesgo" a la posible "instalación de fábricas de origen asiático".

C.C.

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