Desde São Paulo (Brasil) - La ciudad de San Pablo debe ser la que más veces visito al año fuera de Argentina. Por mi trabajo desde hace 34 años como periodista de autos, es lógico que así sea: San Pablo es la capital de la industria automotriz de Sudamérica. Acá se encuentran las fábricas de vehículos más grandes de la región, los centros de desarrollo y es el fuente de información de la mayoría de las noticias que publico.

Sin embargo, mi primera visita a San Pablo no fue para conocer una fábrica o asistir a un lanzamiento: fue para ver a Ayrton Senna corriendo en Interlagos. El Gran Premio de Brasil de 1993 coincidió con el lanzamiento del Fiat Tempra 16v y aquél fin de semana fue la última vez que Senna ganó ante su público en Brasil. La historia de mi experiencia a los 20 años, manejando en la misma pista donde Ayrton lograría uno de sus triunfos más emotivos, la conté en esta nota.

Como decía al comienzo, viajo unas seis o siete veces por año a San Pablo, pero siempre con una agenda de trabajo muy apretada. Vamos a ser sinceros: Brasil es un país enorme, hermoso, diverso y maravilloso, pero nadie va de vacaciones a San Pablo. Es una ciudad apabullante en términos de densidad de población, tránsito, ruido y contaminación. Hasta el urbanita más fanático se siente intimidado ante las desproporciones -en toda escala- de esta ciudad.

Hace unas semanas, se dio un hecho inusual. Con un grupo de colegas viajamos a San Pablo por invitación de Ford Argentina. Asistimos a la fiesta en Brasil por los 60 años del Ford Mustang, que se realizó en el Autódromo de Interlagos. El evento fue un sábado por la noche (ver nota). Salimos desde Buenos Aires el viernes por la tarde, así que tuvimos libre buena parte del sábado.

El plan se armó en el desayuno del hotel: Diego Zorrero (Infobae y P1) dijo que siempre había querido visitar la tumba de Ayrton Senna. No lo dudé un segundo: le dije que siempre había querido ir, pero nunca había encontrado tiempo libre en esos viajes. Revisamos en Google Maps y el Cementerio Morumby no estaba muy lejos de nuestro hotel: apenas a 20 minutos de Uber. Mientras terminábamos el café con pao de queijo, se sumaron dos más al grupo: Guillermina Fossati (iProfesional) y Nicolás Bruzzone (Ford Argentina).

El Cemitério Parque Morumby es un raro pulmón verde ubicado en el centro de esta inmensa urbe de cemento. Tiene mucho césped, una buena cantidad de árboles y abundante sombra. Por ese motivo, no es raro que muchos paulistas usen sus callecitas internas para hacer actividad física, por más que no tengan a ningún pariente descansando en el barrio.

La tumba de Ayrton Senna está en el centro del cementerio, bajo la sombra de un árbol. Tiene apenas una placa apoyada en el césped, sin grandes lápidas ni estatuas. Sólo se distingue del resto de sus vecinos por la cantidad de plantas, flores y recuerdos que dejan los visitantes: "Nada me puede separar del amor de Dios", dice la placa que señala el lugar.

Entre los recuerdos había varias cosas curiosas: un karting a escala de plomo (con un joven Ayrton al volante), una figurita de San Jorge a caballo (matando a su famoso dragón), un muñequito de Playmobil de un piloto de carreras (aunque también se parecía mucho a un astronauta), varias pulseritas con perlas de plástico (homenaje a Yemayá, la diosa del mar, los barcos y los pescadores en Brasil) y la foto de un noruego.

Eso fue lo que más nos llamó la atención. Es una foto enmarcada y firmada por un tal Rune, que aclara que vive en "Norway" (Noruega"). En la foto no está Senna, sino que aparece posando el propio Rune, junto al monumento de un auto de carreras. El auto no es de Senna: es la Flecha de Plata de Juan Manuel Fangio

Rune dejó en la tumba de Ayrton una foto de una estatua dedicada al Chueco. Es el mismo monumento del cual se crearon seis copias: una acaba de ser mudada a los Bosques de Palermo, en Buenos Aires (ver nota). Las otras cinco se encuentran en el Circuito de Cataluña (España), el de Monza (Italia), el de Montecarlo (Mónaco), el de Nürburgring (Alemania) y también en la entrada del Museo Mercedes-Benz de Stuttgart (Alemania).

No sabemos qué motivó a Rune a dejar su foto con la estatua de Fangio en la tumba de Senna en Morumby, pero no hay dudas: el argentino y el brasileño estarían encantados con el homenaje.

* Senna opinaba así sobre el Chueco: "Es el mejor piloto de todos los tiempos. No solo porque ganó cinco títulos mundiales, sino por su actitud. Yo tuve la oportunidad de encontrarme con él en distintos lugares en los pasados dos o tres años, vino a algunos eventos, a algunas carreras y realmente me gustó su manera de ver las cosas, su forma de encarar situaciones, sus conceptos sobre la vida, sus ideas sobre el automovilismo de su tiempo y el de hoy y para mí no es solo un campeón mundial en la pista, sino también un verdadero caballero fuera del auto de carrera. Así que por esa razón soy una gran fan de él y lo admiro tanto”.

* Fangio opinaba así sobre Ayrton: "Es el verdadero número 1. Maneja muy bien, es joven, tiene mucho tiempo por delante y grandes condiciones. Le deseo lo mejor porque aparte de ser un gran piloto es un buen señor”.

Mi recuerdo vuelve una y otra vez a aquél primer viaje a San Pablo. Al Grand Prix de Brasil de 1993 y al triunfo de Senna. Fangio también estuvo aquél domingo de lluvia providencial en Interlagos y fue invitado al podio para entregarle el trofeo a Ayrton. Antes de que subiera, Ayrton se bajó del escalón más alto que se había ganado con pista mojada, abrazó a Fangio y le dijo con los pies en la tierra, a su mismo nivel: "Ninguno de nosotros puede estar por encima de usted".

C.C.

Túmulo Ayrton Senna, Cemitério Parque Morumby (Sao Paulo, Brasil).
IMG_3758

La lápida de Ayrton Senna: "Nada me puede separar del amor de Dios".

IMG_3755

La foto del noruego Rune, junto al monumento a Juan Manuel Fangio y su Flecha de Plata.

Nicolás Bruzzone, Guillermina Fossati, Carlos Cristófalo y Diego Zorrero, en Morumby.

Galería: Tumba de Ayrton Senna (Brasil)


ADEMÁS

En el Twitter de @Motor1Argentina

 

ADEMÁS

En el Instagram de @DiegoZorrero

 

VIDEO: 30 años sin Ayrton Senna - P1


HONDA CIVIC TYPER 0000

Leer la nota: "Interlagos, 30 años después"

ayrton senna

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com