Goodwood Road Racing, la organización responsable de eventos como el Goodwood Festival of Speed y el Goodwood Revival (leer más), eligió a la Ferrari del coleccionista argentino Luis Pérez Companc como la "cumbre de la Fórmula 1".

Así lo informó la compañía al analizar la performance de la Ferrari F2004 Chasis 234, que el argentino compró en una subasta de Maranello en junio de 2005. Goodwood analizó en perspectiva la importancia que este auto tuvo en la historia de la Fórmula 1.

"Luis Pérez Companc despliega la increíble Ferrari F2004 por el World Center of Racing de Daytona. El hecho de que siga siendo uno de los autos de F1 más rápidos jamás fabricados (de hecho, todavía posee el récord de vuelta en Monza) y también uno de los que mejor suena, con ese motor V10 de 3.0 litros absolutamente sinfónico todavía unos 20 años después es un dato remarcable. Es increíble que a pesar de todas las revoluciones que lleva, todavía se pueda oír el sonido de los cilindros individuales moviéndose hacia arriba y hacia abajo. Sigue siendo tan identificable como un V10, que que es algo que los V8 que le siguieron simplemente no pueden reclamar con su ruido blanco comparativo. ¿Fue esta la cumbre de la F1? Quizás Ross Brawn debería haber buscado más inspiración en su propio pasado al decidir cómo sería el deporte en el futuro cuando redactó sus nuevas reglas"

El análisis de Goodwood Road Racing firmado Ethan Jupp, un especialista en Fórmula 1  de colección se puede leer completo, acá abajo. 


La F2004 de Luis Pérez Companc

Luis Perez Companc Ferrari

El programa F1 Clienti es la división que permite a los clientes más exclusivos de Ferrari comprar sus monoplazas de Fórmula 1 en desuso, para disfrutarlos en pista. El paquete F1 Clienti incluye el mantenimiento, preservación y traslado de los autos hasta el lugar donde se desarrolla cada evento.

Uno de esos clientes tan especiales es el empresario y piloto argentino Luis Pérez Companc. Luis es el más ferrarista de los Pérez Companc y por eso suele mostrarse manejando la Ferrari F2004 (Chasis 234) que piloteó Michael Schumacher para ganar los Grand Prix de Australia, Malasia, Bahrain, Imola y España en el 2004.

El auto salió a subasta en junio de 2005 y la familia Pérez Companc la compró en un remate de Maranello por 2.4 millones de dólares. Por su historial deportivo, hoy se estima que ese auto multiplicó al menos 10 veces su valor de remate.

Al momento de comprar el auto, los Pérez Companc aceptaron firmar un contrato de confidencialidad. La F2004 debería permanecer bajo custodia en Maranello, para evitar filtraciones sobre sus innovaciones tecnológicas. Luis PC la pudo utilizar sólo en track days oficiales organizados por Ferrari. En 2011, por ejemplo, el hijo mayor de Goyo la usó para batir el récord histórico del circuito norteamericano de Laguna Seca (ver nota). Cuando el acuerdo de confidencialidad se flexibilizó, Pérez Companc la exhibió en Autoclásica y la usó para girar en el Autódromo de Buenos Aires (ver nota).

Galería: Luis Pérez Companc - Ferrari Finale Mondiali


VIDEO: Luis Pérez Companc y Ferrari F2004 - Laguna Seca (2011)


VIDEO: Luis Pérez Companc y Ferrari F2004 - Daytona (2018)


VIDEO: Luis Pérez Companc y Ferrari F2004 - Monza (2017)


VIDEO: Luis Pérez Companc y Ferrari F2004 - Mugello (2018)


VIDEO: Luis Pérez Companc y Ferrari F2004 - Buenos Aires (2017)

Ocultar comunicado de prensa Leer comunicado de prensa

Comunicado de prensa de Goodwood Road Racing

The Peak of F1

By Ethan Jupp

Some tracks and disciplines just don’t tend to mix. Do you ever see a round of the BTCC held at Le Mans? No. Do you ever see NASCAR battles around Silverstone? Not really. Have we ever really seen F1 mix with the Daytona International Speedway? No again. But it would be awesome… Wait, it is awesome, because that’s what we’re seeing here, as Luis Perez Companc deploys the incredible Ferrari F2004 around the World Centre of Racing.

What remains one of the fastest F1 cars ever made – indeed, it’s still a lap record-holder around Monza – is also one of the best-sounding, with that 3.0-litre V10 engine utterly symphonic still some 20 years on. It’s incredible that in spite of all the revs it’s pulling, you can still discern the sound of individual cylinders moving up and down. It is so identifiable still as a V10, which I’m afraid to say is something the V8s that followed simply can’t claim with their comparative white noise.

Seeing this thing on the bankings at Daytona seems so wrong but feels so right. At night as well, the raw white light from the track’s spotlights makes dancing shadows around the open wheels as the F2004 storms around the circuit. Was this peak F1? Perhaps Ross Brawn should have looked more to his own past for inspiration when deciding how the sport was to look in the future when he drew up his new rules…

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com