Smata es el sindicato de trabajadores más importante de la industria automotriz argentina. Con más de 117 mil afiliados, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor tiene presencia en la mayoría de las fábricas de autos y componentes del país. Por ese motivo, los dirigentes se sienten "como en casa" entre las líneas de montaje de las diferentes marcas y empresas.

La semana pasada, Smata organizó una convención internacional de dirigentes sindicales en la fábrica de VW Argentina en Pacheco. Junto a las cadenas de montaje de los modelos Amarok y Taos, se recibió a delegados de organizaciones colegas de España y Alemania.

En el encuentro "se abordaron cuestiones sobre la situación política y económica de Alemania y de Argentina y en el que se discutieron estrategias a nivel global para la protección de los puestos de trabajo", según informó Smata en un comunicado oficial.

La delegación de Alemania denunció las diferentes condiciones de trabajo en las plantas de Volkswagen en diferentes países de Europa: en las fábricas de Hungría se trabajan 60 horas semanales (sin contar horas extra) y el sueldo básico es de 1.000 euros. En Alemania, en cambio "ganan el triple por muchas menos hora de trabajo".

En Hungría el régimen es de 60 horas semanales que con las horas extras en algunos casos llegan a superar las 250 horas mensuales y si se toman en cuenta las horas voluntarias el incremento es mayor pudiendo la empresa pagarlas hasta dentro de tres años.

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Los delegados de Smata realizaron una visita guiada para los sindicalistas de Alemania y España por la línea de producción de la VW Amarok y Taos, en Pacheco.

La recorrida por la planta de VW incluyó una visita a una sala especial que Smata tiene dentro de la planta de Pacheco: está decorada con toda una serie de elementos alusivos a la liturgia sindical, incluyendo una colección de más de 20 bombos peronistas. Estos instrumentos musicales se utilizan en los actos oficiales realizados dentro de la fábrica o en manifestaciones públicas donde tiene presencia la Comisión Interna de VW Argentina. Los bombos están decorados con imágenes de Juan Domingo Perón, Eva Perón, Cristina Kirchner y Diego Maradona. También hay un bombo dedicado a los dos líderes históricos de Smata en Argentina: tiene la imagen de Ricardo Pignanelli (secretario general) y Mario "Paco" Manrique (secretario general adjunto), acompañado por el lema "Peronismo Puro".

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La colección de bombos peronistas, en la sala especial que Smata tiene en la fábrica de VW Argentina.

Ni Pignanelli ni Manrique participaron del encuentro en VW. Manrique se encuentra ocupado con su cargo de Diputado Nacional (Unión por la Patria) y se hizo famoso el mes pasado por darle la espalda en su discurso ante el Congreso al nuevo presidente argentino, Javier Milei. Pignanelli, por su parte, recibió a la delegación internacional en su oficina de la sede central del barrio porteño de Monserrat.

Pignanelli se acaba de jubilar como operario de la fábrica de Mercedes-Benz Argentina en Virrey del Pino, donde se desempeñó un año en el sector Tapicería y 39 años más como delegado obrero con licencia sindical (ver nota). Ante los visitantes extranjeros, Pignanelli culpó a Milei por la crisis del sector automotor argentino, que tuvo varias fábricas cerradas por falta de piezas durante los últimos meses, debido a la deuda en dólares que acumularon las empresas por consejo del candidato que apoyó Smata para lograr una derrota en las elecciones presidenciales, Sergio Massa (leer más).

Pignanelli no mencionó a Massa, pero responsabilizó a Milei por la "pérdida de puestos de trabajo". Y agregó: "El problema económico que provoca la falta de dólares afecta a la importación de componentes para la producción y esta situación a su vez tiene como consecuencia que la mayoría de las terminales se encuentren paradas, como pasa con Volkswagen o en el caso de General Motors que está produciendo un sólo artículo a razón de 50.000 unidades, en Toyota se estima que producirán unas 20.000 unidades menos este año. Por su parte Nissan, Renault y Fiat se encuentran con suspensiones, en el último caso se pronostican 30.000 unidades menos para el 20204. Sólo Ford y Mercedes Benz están trabajando con normalidad".

Esta es la segunda vez en cuatro años que Pignanelli menciona la crisis de la industria automotriz argentina. Durante el gobierno de Alberto Fernández sólo había mencionado los problemas de las empresas para pedir el voto a Massa, quien había prometido devolver con dólares del Banco Central la deuda acumulada por las automotrices con sus proveedores extranjeros. Massa no cumplió esa promesa y el nuevo Gobierno emitió el bono Bopreal, para salir al rescate de las compañías (ver nota).

La última vez que Pignanelli había mencionado la crisis en las fábrica de autos había sido en un acto en la fábrica de Toyota en Zárate, donde advirtió: "Hay dos automotrices que no la están pasando bien y pueden irse de Argentina" (ver nota).

C.C.

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Pignanelli y los sindicalistas extranjeros, en la sede central de Smata en la ciudad de Buenos Aires.

Galería: Smata - Convención de sindicatos en VW Argentina

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Comunicado de Smata

Intercambio sindical con organizaciones de Alemania y España

En el marco de cooperación e intercambio con organizaciones y federaciones sindicales se realizó el martes 5 de marzo una reunión en la sede central del SMATA. Se trató de un encuentro en el que se abordaron cuestiones sobre la situación política y económica de Alemania y de Argentina y en el que se discutieron estrategias a nivel global para la protección de los puestos de trabajo. La apertura de la reunión estuvo a cargo de nuestro secretario general, Ricardo Pignanelli, quién explicó de qué manera están afectando las políticas que está llevando adelante el gobierno actual en el sector automotriz y manifestó una gran preocupación por la pérdida de puestos de trabajo.

Según expresó nuestro secretario general, el problema económico que provoca la falta de dólares afecta a la importación de componentes para la producción y esta situación a su vez tiene como consecuencia que la mayoría de las terminales se encuentren paradas, como pasa con Volkswagen o en el caso de General Motors que está produciendo un sólo artículo a razón de 50.000 unidades, en Toyota se estima que producirán unas 20.000 unidades menos este año. Por su parte Nissan, Renault y Fiat se encuentran con suspensiones, en el último caso se pronostican 30.000 unidades menos para el 20204. Sólo Ford y Mercedes Benz están trabajando con normalidad.

Breitbach Ulrich, integrante de IG Metall MEO (Unión Industrial de Trabajadores del Metal de Alemania Región Mülheim-Essen-Oberhausen), coincidió en que también están luchando contra la reducción de puestos de trabajo ya que la producción de unidades de vehículos bajaría de 4.700 a 4.100 millones, sumado a una modificación en el producto que pasaría de un tipo de combustible convencional a uno eléctrico, impacta negativamente y afectaría a 160.000 puestos de trabajo directos y 200.000 de manera indirecta en la industria autopartista. Ulrich, quien es Responsable de Cooperación Internacional de IG Metall MEO y además representante de Amnistía Internacional, informó que están luchando contra las malas condiciones de trabajo en los distintos países miembros de la Federación, por ejemplo en Hungría los operarios de la planta de Volkswagen tienen un ingreso de mil euros mientras que sus pares de Alemania ganan el triple por muchas menos hora de trabajo. En Hungría el régimen es de 60 horas semanales que con las horas extras en algunos casos llegan a superar las 250 horas mensuales y si se toman en cuenta las horas voluntarias el incremento es mayor pudiendo la empresa pagarlas hasta dentro de tres años.

Por otra parte, según manifestó Ulrich Breitbach, en Volkswagen Alemania se van a reducir 5.000 puestos de trabajo motivo por el cual acordaron la posibilidad de retiros voluntarios y fluctuación natural. Como cierre de la reunión y en una síntesis conceptual, Pignanelli consideró que los trabajadores debemos tener una participación real en las decisiones corporativas, poder evaluar cuál sería el camino a tomar para achicar la brecha entre la riqueza y la pobreza ya que las consecuencias que produce la desigualdad no pueden ser solucionadas con subsidios.

Participaron del encuentro, por SMATA el secretario general Ricardo Pignanelli y la secretaria de Relaciones Institucionales, Juliana Laforcada, por IG Metall MEO el Responsable de Cooperación Ulrich Breitbach, el Vice secretario general regional Ernst Markus; por IG Metall Sede Central del departamento de Política Industrial Moritz Niehaus y la Responsable de Latinoamérica, Angélica Jiménez Romo; Por Man Energy Solutions SE, Helmut Brodrick, miembro del Comité de empresas.

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