Soy Anabella y en esta crónica -que incluye momentos incómodos y curiosos- les cuento cómo llegamos con mi pareja a comprar un Lexus IS 300h Luxury (2019), con 30 mil kilómetros.


"¿Por qué te compraste un Lexus?"

IMG_2536

Teníamos una VW Amarok 2.0 Highline 4x2 y queríamos seguir por el camino de la chata cómoda, pero un poco más moderna y equipada. La nueva Ford Ranger tenía una muy buena financiacion, variedad de colores, stock y un excelente equipamiento, que ademas pudimos probar en el stand de Ford en Pinamar. Era la decisión racional (y más cara). A fines de enero señamos una de estas chatas en un concesionario oficial Ford, la Limited 2.0 Biturbo 4x4. Al cambiar el mes me comenta el asesor que la chata sufrió un aumento de 10 millones de pesos, ya que sacaban el descuento de enero y además impactaban el nuevo precio. Desistimos, sobre todo cuando el asesor mencionó que "solamente" nos la iba a aumentar siete millones, que fuéramos agradecidas, que era un "ofertón".

Este enojo con Ford y con los precios de los autos en Argentina nos hizo volver a la pregunta fundamental: "¿Qué tenemos ganas de manejar? ¿Queremos seguir al mercado e ir a lo seguro o ser más irracionales y un poco más felices?"

Las dos nos miramos y -casi al unísono- dijimos: "¡Compremos un Lexus!" No estoy exagerando, fue tal cual. Ninguna otra marca nos entusiasma tanto, porque combina la confiabilidad, la calidad y el absoluto confort (opinión de Ángeles), con la potencia y la facha (opinión de Anabella).

Había que sacarse algunas dudas y por supuesto fuimos a ver un BMW Serie 3, un Mercedes-Benz C300 y una Ford Bronco Sport (sí, out of context, pero viniendo de una Amarok tampoco era tan raro). ¿Cómo llegó Lexus a nuestras mentes? En diciembre pasado alquilamos un Lexus ES 350 (2022), que manejamos durante 3.000 kilómetros por la Costa Oeste de los Estados Unidos. El placer de manejo, las terminaciones, el confort de marcha, la agilidad en ruta y en ciudad... es difícil de explicar. Los lectores lo van a entender: ese auto era un delirio.

Aún siendo de alquiler (sabemos el dolor que callan esos autos) y con 50 mil kilómetros, era una absoluta delicia.


"¿Cómo apareció el Lexus indicado?"

IMG_2532

Para mí, y hasta hace 20 días, Lexus Argentina era una marca muy exclusiva a la que pocos accedían: reservada para altos ejecutivos de empresas como Toyota Argentina, Mercado Libre, etcétera. De hecho, la unidad elegida se la compramos al dueño de una reconocida concesionaria Toyota de la Zona Norte del Gran Buenos Aires.

Llegamos a esta unidad luego de ver otros dos ejemplares (uno era también de otro dueño de concesionaria Toyota de Zona Norte). Ya vemos que es un patrón que se repite. Esa unidad era, a diferencia de la elegida, la version F-Sport, que no es híbrida, tiene otro motor, otra caja y además cuenta con 30 caballos más, aproximadamente.

Realmente, la versión F-Sport era la que queríamos, pero lamentablemente no estaba en las mejores condiciones: estaba maltratada y un poco abandonada. A cualquier lector de Motor1 le hubiera dado la misma tristeza que a nosotras verla así. La última unidad que vimos, idéntica a la que compramos, tenía menos detalles, sobre todo en las llantas, que son lo más castigado en estos autos (a los que no se les rompe nada), pero era un poco más cara.

Encontrar el auto indicado fue además descubrir que los precios de un Lexus pueden variar ampliamente, porque al haber tan poca oferta, tampoco hay valores de referencia. Buscamos un poco en internet el mismo auto, modelo y año, y en Estados Unidos están aproximadamente 2.000 dólares menos, entonces la oportunidad no era tan irracional.

Aprendimos también que este modelo, pero 0km tiene un valor cercano a los 70 mil dólares y que la depreciación durante los primeros cuatro o cinco años es brutal. Si comparamos el numero final pagado por la unidad, este Lexus IS300h nos salió lo mismo (o menos) que una VW Taos Highline cero kilómetro.

Para nosotras, el hecho de que sea híbrido no nos movía mucho la aguja. De nuevo, queríamos la versión F-Sport, pero esta era la única opción dentro de nuestro presupuesto. No hay mal que por bien no venga, ya que nos permitió interiorizarnos un poco más en cómo funciona el sistema y además no paga patente en la Ciudad de Buenos Aires. Tiene algunos faltantes de equipamiento, que sí trae el modelo más nuevo del IS, como Apple CarPlay y Android Auto, además de asistencias a la conducción (ADAS, como crucero adaptativo, sistema de mantenimiento de carril y alerta de punto ciego). La realidad es que toda la calidad que te rodea te hace olvidar de estas cosas.

Cada persona que nos mostró los tres Lexus que fuimos a ver nos hizo la misma pregunta: "¿Por qué están buscando este auto? ¿Por qué Lexus?"

Todos comentaban que la marca es bastante desconocida y que solo “el que sabe” busca este auto. A las dos nos encantan los autos, tal es así que habiendo comprado varios 0km en el pasado, hemos aprendido mucho y creamos elcerokm.com, un sitio que pretende ayudar a potenciales compradores de 0km desde descubrir el auto que quieren hasta llegar a la compra.


"¿Cómo fue la experiencia de compra?"

IMG_2538

Este IS, si bien era usado, al ser de un dueño de una concesionaria nos inspiró cierta confianza (excepto por el pobrecito F-Sport) y el asesor de ventas fue excelente, ya que incluso nos permitió manejar la unidad algunos kilómetros (algo no menor).

El elegido fue casualmente el único que pudimos probar. Regateamos un poco el precio (no de roedoras, sino porque el auto tenía algunos detalles estéticos, sobre todo en las llantas y en el interior, que considerábamos que no valía lo que estaba publicado en Mercado Libre). Evidentemente el dueño estuvo de acuerdo, porque accedió.

También vivimos la experiencia de la transferencia. Fuimos con todo el papelerío al Registro Automotor correspondiente. Entramos sabiendo que algún comentario nos iban a hacer y efectivamente: “Ah, ¿un Lexus te compraste? Mirá vos...” Esta interpretación la dejo a criterio de todos ustedes. Simplemente puede tratarse de un lector de Motor1.

Unos días después de la entrega del Lexus, fuimos a la única concesionaria de Lexus Argentina: “Takumi”, en el barrio porteño de Recoleta. Previa charla de WhatsApp con una de sus asesoras, fuimos a colocarle las tuercas de seguridad. Habíamos escuchado lo mismo que todos ustedes: que la posventa de Toyota es excelente y se sabe (o supone) que la de Lexus es aún mejor. Queríamos validarlo en carne propia con nuestro flamante IS. Cuando nos vieron bajar del auto y entrar a la tienda no sabían muy bien qué hacíamos ahí. Notamos la incomodidad en su lenguaje corporal: dos mujeres millenials en short, remera y mochila (trabajamos en forma remota, no salimos sin nuestras computadoras).

La impresión que tuvimos es que la experiencia de venta y atención al cliente Lexus esté posiblemente pensada para una persona vestida de traje y camisa, mayor de 50 años. Finalmente nos dimos a conocer, se aflojaron un poco, entendieron que no éramos las hijas de nadie, y pudimos conversar con el Jefe de Taller de Lexus Argentina durante 20 minutos.

Se sentó muy amablemente con nosotras y nos explicó todos los detalles y particularidades del auto. Hizo hincapié en cuidarse de los pozos, ya que lo único que se rompe prácticamente en los Lexus son las cubiertas (porque no son marca "Lexus").

Esta charla fue un poco la confirmacion de que habíamos tomado la decisión correcta.


"¿Conclusiones?"

IMG_2530

Después de unos días manejando el auto, se nos dieron otras situaciones curiosas, como en la cochera donde guardamos los autos desde hace tres años. Escribí un tweet a modo de desahogo, que tuvo algunos comentarios, y este fue el motivo por el cual me escribió C.C. para contar esto.

El encargado de la cochera nos dijo, en un tono muy poco amigable, que “no tenía lugar para un auto, menos para un auto como este”, cuando veníamos guardando una Amarok, más grande que el IS, en el mismo lugar. Por suerte, el mercado se regula solo y fuimos a otra cochera. Otras cosas que notamos es que el auto es muy observado, es llamativo, pero se nota en algunas expresiones que no queda claro qué es: no es un BMW, ni un Mercedes-Benz, ni un Audi.

Lexus es el auto que queríamos y deseábamos manejar, pero pensábamos que no íbamos a poder comprar. El único miedo es que después de este Lexus venga otro Lexus (si es que alguna vez vendemos este).

A.

Galería: Anabella - Lexus IS 300h


ADEMÁS

En el Twitter de @AnabellaG7_

 
 

Lexus / IS

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com