Jean-Pierre Wimille fue un piloto francés que se lució al volante de las Bugatti y Alfa Romeo entre las décadas '30 y '40 del siglo pasado. Sus triunfos más recordados son dos victorias en las 24 Horas de Le Mans (1937 y 1939), al volante de las famosas Bugatti 57C.

Sin embargo, en Argentina, Jean-Pierre Wimille es recordado por otro motivo muy especial: fue el padrino en las pistas de Juan Manuel Fangio, durante sus primeras carreras en las competencias internacionales. Además, Wimille tuvo un trágico final en nuestro país: murió al volante de un Simca-Gordini, durante los ensayos para el Gran Premio de Buenos Aires de 1949, en el circuito de los Bosques de Palermo. La carrera de aquél 6 de febrero de 1949 se llamó "Gran Premio Jean-Pierre Wimille", en homenaje al piloto fallecido y fue ganada por su mejor discípulo: el Chueco Fangio.

En ese pulmón verde se estableció el año pasado la estatua de Fangio que estuvo emplazada durante casi dos décadas en Puerto Madero. Ahora se encuentra en el corazón del llamado Paseo Fangio, delineado en el mismo lugar del histórico circuito callejero de Palermo. 

Tal como se había anunciado la semana pasada, la Fundación Fangio y el Museo Fangio de Balcarce le rindieron homenaje a Wimille al cumplirse 75 años de su muerte. Se exhibieron tres autos históricos relacionados con esa época: el Museo Fangio trasladó desde Balcarce los monopostos Simca-Gordini y Volpi-Chevrolet, de Wimille y Fangio. A su vez, el Museo del Automóvil de Buenos Aires aportó el Alfa Romeo 308 de Oscar Alfredo Gálvez. La exhibición se completó con la exposición de cuadros y obras de la agrupación de artistas de Fuel-Art.

Hay más información en la galería de fotos y el video, acá abajo.

Galería: Paseo Fangio - "Hitos de Nuestro Automovilismo"


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