Las fábricas de Volkswagen Argentina en Pacheco (Buenos Aires), General Motors Argentina en Alvear (Santa Fe) y Renault-Nissan en Santa Isabel (Córdoba) decidieron extender las vacaciones de sus operarios más allá de lo previsto y suspendieron sus planes de producción de estas semanas por la falta de piezas. Los proveedores de componentes importados y las autopartistas que necesitan insumos del exterior se encontraron con el mismo problema: no se entregarán las partes hasta que se cancele la deuda que las automotrices acumularon a lo largo del 2023.

Las terminales y sus proveedores se endeudaron en dólares el año pasado por consejo del entonces ministro de Economía, Sergio Massa: les prometió que les devolvería ese dinero al tipo del cambio oficial del Banco Central. Pero esa promesa nunca se cumplió y los proveedores externos decidieron cerrar el crédito: no enviarán más piezas ni insumos hasta que se cancele esa deuda.

El nuevo Gobierno de Javier Milei emitió un bono (Bopreal) para salir al rescate de las empresas endeudas con el exterior, pero no todos los proveedores aceptan ese título en parte de pago y hasta ahora sólo Toyota Argentina lo suscribió (ver nota).

La fábrica de Zárate que produce las Hilux y SW4 volvió esta semana a la producción, pero ese no es el caso de las líneas de producción de las VW Amarok, VW TaosChevrolet Tracker, Renault Kangoo, Renault Logan, Renault Sandero, Renault Alaskan y Nissan Frontier, que mantendrán a sus operarios en sus casas hasta que se solucione el abastecimiento de piezas.

El diario Ámbito Financiero publicó hoy un informe sobre la crisis que atraviesa la industria automotriz argentina. Se puede leer completo acá abajo.


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Nota del diario Ámbito Financiero

Volkswagen posterga por un mes el reinicio de producción por la deuda con proveedores del exterior

Por Horacio Alonso

En un inicio de año complicado para la economía por la alta inflación y la tensión cambiaria, la automotriz Volkswagen postergará el reinicio de la producción hasta, en principio, fines de febrero o comienzos de marzo.

La automotriz tenía previsto volver a la actividad, después del receso de vacaciones que comenzó a fin de año, el 29 de enero, aunque los planes cambiaron en los últimos días.

El motivo de esta decisión es la deuda acumulada con proveedores del exterior por el no pago de las importaciones realizadas durante todo el 2023, como consecuencia del cepo total dispuesto por el ex ministro Sergio Massa.

Según fuentes autopartistas, el reinicio se produciría en la "semana 10", es decir el 4 de marzo.

Por ese motivo, la automotriz está analizando la aceptación del bono lanzado por el gobierno, aunque la decisión dependerá de la aprobación de la casa matriz en Alemania. En ese sentido, Toyota fue la primera terminal en sumarse a ese sistema. La planta venía produciendo en dos turnos para la fabricación de los modelos Taos y Amarok. 

Pese a que con el nuevo gobierno se flexibilizó el régimen de importaciones y se comenzaron las primeras liberaciones de dólares por parte del Banco Central para pagar a proveedores del exterior, la situación de las industrias sigue siendo delicada para el abastecimiento de piezas e insumos importados debido a la deuda acumulada durante todo el 2023 en el comercio exterior.

El sector automotor es uno de los más afectados y el año pasado sufrió interrupciones constantes de producción a causa del corte de suministro por parte de empresas internacionales que se negaban a seguir enviando productos ante el incumplimiento en los pagos.

El receso de fin de año y el período de vacaciones provocó un impasse en este problema, pero el reinicio de la actividad viene con complicaciones.

General Motors postergará el reinicio de la actividad debido a las dificultades de pagos a proveedores del exterior

La automotriz radicada en la provincia de Santa Fe tenía previsto retomar la actividad a partir del lunes 29 de este mes. Había entrado en vacaciones a fin de año. Sin embargo, la vuelta a la producción será retrasada por este motivo.

Todavía no está definida la fecha de reinicio, aunque, según pudo saber Ámbito, la inactividad continuaría por una o dos semanas.

Si fuese por una semana, la solución laboral se canalizaría por el adelanto del período de vacaciones de invierno. Eso es lo que se estaría comunicando a los trabajadores, ya que deberían firmar ese acuerdo.

En cambio, por un tiempo mayor, se tendría que entrar en un esquema de suspensiones. Eso es lo que la empresa está negociando con el gremio de SMATA. Por el momento no hay acuerdo.

En la planta de General Motors se produce, desde ahora, un único modelo: el SUV Tracker. Hasta fin de año se fabricaba también el Cruze, pero se discontinuó por el fin de vida del modelo. En la última parte del año pasado, General Motors cerró por tres semanas por este motivo: los proveedores del exterior cortaron los envíos de mercadería por la deuda acumulada por importaciones realizadas.

El ex ministro de Economía, Sergio Massa, había dispuesto que las terminales y autopartistas se financiaran por su propia cuenta con la promesa que, en determinado plazo, el Banco Central entregaría los dólares a valor oficial para cancelar esas deudas.

Sin embargo, el plazo de pago se fue siempre modificando y dejó su gestión con una acumulación de deuda para el sector que supera los u$s 8.000 millones.

Las empresas del exterior exigen la cancelación inmediata de la deuda para seguir abasteciendo
El gobierno de Javier Milei propuso un bono (Bopreal) para ir pagando esta deuda en un plazo de cuatro años, pero muchas empresas del exterior no aceptan este sistema y exigen la cancelación inmediata de esa deuda para seguir abasteciendo.

Este es el problema que enfrenta General Motors. También hay otras automotrices con dificultades para normalizar el abastecimiento.

Por ejemplo, la automotriz Renault tendría a varios proveedores locales con problemas para producir por la negativa de empresas extranjeras de seguir enviando insumos. La planta de Córdoba –donde también se fabrica la pickup Frontier de Nissan– tiene previsto retomar la producción el lunes.

Toyota aceptó el Bopreal para poder descomprimir la deuda que tiene con el exterior. Otra automotriz seguiría el mismo camino. Distinta es la situación con las nuevas importaciones que se empezaron a realizar a partir del nuevo gobierno ya que hay un sistema de cronograma de pagos que empezó a realizarse esta semana y ya los primeros importadores recibieron dólares al valor oficial para cancelar las nuevas compras.

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