El nuevo ministro de Economía, Luis Caputo (foto de portada), presentó hoy un "Paquete de Urgencia Económica" con medidas que afectarán -entre muchos otros sectores- al mercado automotor argentino: tanto a quienes fabrican, como a quienes comercializan y compran vehículos en nuestro país.

Caputo fue designado por el nuevo presidente Javier Milei para intentar resolver la crisis económica que afecta desde hace años a la Argentina (ver notas anteriores). Entre las decisiones tomadas para contener la inflación y reducir el déficit del Estado, Caputo anunció las siguientes medidas específicas, que impactarán en el sector de los vehículos.

* Descripción de escenario: "En Argentina somos adictos al déficit fiscal, que históricamente se financió con deuda o con emisión. Nosotros venimos a solucionar este problema de raíz, para no volver a tener problemas de inflación. El objetivo de este paquete de medidas es resolver la crisis y estabilizar las variables económicas".

* Subsidios al transporte: "Vamos a reducir los subsidios al transporte. Hoy el Estado sostiene precios bajísimos en transporte a través de subsidios. La política siempre lo ha hecho porque de esa manera le han hecho creer a la gente que le ponen plata en el bolsillo, pero estos subsidios se pagan con inflación. Lo que regalan en el precio del boleto te lo cobran con la inflación en el supermercado".

* Tipo de cambio: "Vamos a sincerar el tipo de cambio oficial. El tipo de cambio va a empezar a valer 800 pesos, para que los sectores productivos tengan los incentivos adecuados para aumentar su producción. Esto va a estar acompañado por un aumento provisorio del Impuesto PAIS a las importaciones y a las exportaciones no agropecuarias. De esta manera, beneficiamos a los exportadores con un mejor precio y equiparamos la carga fiscal para todos los sectores".

* Derechos de exportación: "Finalizada esta emergencia vamos a eliminar todos los derechos de exportación que son un gravamen perverso, no nos gusta y entorpece el desarrollo argentino".

* Sistema SIRA: "Reemplazaremos el sistema de importaciones SIRA por un sistema estadístico y de información de importaciones que no requerirá de la aprobación previa de licencias. Se termina así la discrecionalidad y se garantiza la transparencia del proceso de aprobación de las importaciones. Es decir, el que quiera importar podrá hacerlo y punto".

* El contexto: Los anuncios de Caputo se realizaron en el contexto de un mercado automotor argentino paralizado por el cambio de Gobierno. La presidencia de Alberto Fernández y su ministro Sergio Massa terminó el domingo pasado con un sector desabastecido, con sobreprecios, valores distorsionados por la superposición de impuestos y con automotrices y autopartistas endeudadas en casi 6.000 millones de dólares, tras haber creído en la promesa de Massa de que esos fondos serían reintegrados al valor del "dólar oficial" (leer más).

* El efecto en el mercado automotor: Al devaluar el peso, fijar un nuevo tipo de cambio para el "dólar oficial" y liberar las importaciones, Caputo armó un escenario para el mercado automotor muy similar al que implementó el gobierno de Mauricio Macri al comienzo de su mandato, en diciembre de 2015. En aquél entonces, el resultado fue un aumento de la participación de vehículos importados en el mercado automotor argentino, con la renovación de las gamas de todas las compañías del sector, que incluyeron lanzamientos de nuevas marcas y modelos. En este caso, Caputo incluye una concesión a las terminales automotrices locales, con la promesa de ganar más dinero con la exportación de cada vehículo fabricado en el país y la esperanza de que puedan cobrar más dinero por esas ventas (en caso de cumplirse la promesa de eliminar los derechos de exportación). El contexto, sin embargo, es muy diferente al de hace ocho años: las automotrices hoy están endeudadas con el exterior y la inflación afecta más que nunca la capacidad de compra de vehículos por parte de los consumidores argentinos. Además, tampoco resuelve la crisis de deuda acumulada por las autopartistas con sus proveedores de materias primas en el exterior. No habrá un "boom" de ventas ni fabricación de autos en lo inmediato, pero al menos las empresas del sector podrán comenzar a trabajar desde hoy con reglas un poco más claras que hace una semana. Existe una demanda reprimida y una renovación de vehículos claramente atrasada en la Argentina, pero -como le gusta repetir al presidente Milei- la realidad hoy es la misma para todos: "No hay plata".

C.C.


VIDEO: Los anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo


Pedido a Mondino y suspensión de operarios

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Esta tarde también trascendió que comenzaron las suspensiones de operarios en diferentes automotrices. Es porque "se cayó el sistema" de la Aduana que aprueba la importación de piezas. Eso obligó a suspender la producción en diferentes terminales.

La situación, que ya venía de arrastre desde el Gobierno anterior, se desató apenas un día después de que algunas automotrices se reunieran con la canciller Diana Mondino, a quien le pidieron ayuda para resolver la deuda multimillonaria que tomaron por consejo del anterior ministro de Economía, Sergio Massa (ver nota).

C.C.


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